• Línea de Tiempo

    1. 1905
    2. 1906
    3. 1907
    4. 1908
    5. 1909
    6. 1910
    7. 1911
    8. 1912
    9. 1913
    10. 1914
    11. 1915
    12. 1916
    13. 1917
    14. 1918
    15. 1919
    16. 1920
    17. 1921
    18. 1922
    19. 1923
    20. 1924
    21. 1925
    22. 1926
    23. 1927
    24. 1928
    25. 1929
    26. 1930
    27. 1931
    28. 1932
    29. 1933
    30. 1934
    31. 1935
    32. 1936
    33. 1937
    34. 1938
    35. 1939
    36. 1940
    37. 1941
    38. 1942
    39. 1943
    40. 1944
    41. 1945
    42. 1946
    43. 1947
    44. 1948
    45. 1949
    46. 1950
    47. 1951
    48. 1952
    49. 1953
    50. 1954
    51. 1955
    52. 1956
    53. 1957
    54. 1958
    55. 1959
    56. 1960
    57. 1961
    58. 1962
    59. 1963
    60. 1964
    61. 1965
    62. 1966
    63. 1967
    64. 1968
    65. 1969
    66. 1970
    67. 1971
    68. 1972
    69. 1973
    70. 1974
    71. 1975
    72. 1976
    73. 1977
    74. 1978
    75. 1979
    76. 1980
    77. 1981
    78. 1982
    79. 1983
    80. 1984
    81. 1985
    82. 1986
    83. 1987
    84. 1988
    85. 1989
    86. 1990
    87. 1991
    88. 1992
    89. 1993
    90. 1994
    91. 1995
    92. 1996
    93. 1997
    94. 1998
    95. 1999
    96. 2000
    97. 2001
    98. 2002
    99. 2003
    100. 2004
    101. 2005
    102. 2006
    103. 2007
    104. 2008
    105. 2009
    106. 2010
    107. 2011
    108. 2012
    109. 2013
    110. 2014
    111. 2015
    • Año 1905

      Reseña del año

      A comienzos del Siglo XX los partidos de fútbol, tanto en Buenos Aires como en Rosario, no eran considerados una contienda deportiva, sino más bien un evento social. Una de las muchas actividades que organizaba la colectividad inglesa. En nuestra ciudad el epicentro de esas reuniones fue desde un comienzo la mítica Plaza Jewell, predio que pertenecía al Rosario Atlético y que había sido donado por Eduardo y Carlos Jewell con la expresa consigna de que se utilizara siempre para la actividad deportiva. Quedaba (tal como en la actualidad) en Rioja entre Iriondo y Crespo, y allí se jugaban partidos de cricket, foot-ball y lawn-tennis (denominaciones eminentemente británicas que se utilizaban por entonces para designar a estos deportes).

      La prensa hacía hincapié, invariablemente, en que los juegos se desarrollaban ante una distinguida concurrencia de familias británicas. Algo curioso es que quienes practicaban tenis, o representaban a Atlético del Rosario en rugby, eran los mismos que integraban el equipo de fútbol. Middleton, Talbot, y Le Bas son algunos de los apellidos que se repetían en cuanta justa deportiva se realizase. En los diarios de ese año tampoco existía, como es de suponer, una sección deportiva. Los encuentros de fútbol, rugby o cricket, se ubicaban dentro de las noticias “Sociales”, junto con los enlaces, veladas literarias, bailes de gala, o tertulias. Es más, los “goles” solían ser mencionados como “puntos”.

      Los deportes se alternaban por “temporadas”, tal como actualmente ocurre en Estados Unidos. Ni bien concluía la temporada de cricket en abril, comenzaba la de fútbol que duraba hasta septiembre u octubre. Esto a fin de evitar las altas temperaturas ya que los partidos eran siempre por la tarde (hasta fines de la década del 30, momento en que se inauguraron las primeras torres de luz artificial en nuestras canchas). Aquí llegamos a la fundación de la Liga Rosarina de Fútbol. El 30 de marzo de 1905 en el Hotel Britania (una vez más se hace presente el sello de la colectividad) ubicado en calle San Martín, entre Tucumán y Catamarca, se reunieron representantes de cuatro clubes locales para conformarla.

      En aquel cónclave se eligió a Ricardo Le Bas como Presidente de la flamante entidad y a Juan Hudson como Secretario. Los clubes fundadores fueron Rosario Atlético (hoy conocido como Atlético del Rosario), Rosario Central, Newell’s Old Boys y el Club Atlético Argentino, hoy Gimnasia. Se labró el acta fundacional y se resolvió que la Liga se incorporaría a la Asociación Argentina de Fútbol. El intendente de Rosario, Santiago Pinasco (quien también era comerciante e importaba yerba del Brasil y vinos de Mendoza), donó a la Liga una Copa llamada “Challenger” para que sea disputada por equipos de segundo nivel. Sin embargo, la Copa adoptó su nombre a los pocos días y no sólo aún existe, sino que se ha instaurado como el Trofeo que recibe, simbólicamente, el club que gana el Torneo de Segunda División de la actual Asociación.

      En su segunda reunión, la Liga decidió que de la Copa Pinasco no podrían participar aquellos jugadores que estuviesen disputado la “Copa Competencia” que organizaba AFA; mientras que en el tercero de sus encuentros, celebrado el 26 de abril, se incorporaron dos nuevos clubes: “Provincial” y “The Córdoba And Rosario Railway Athletic Club”, completando así el sexteto de equipos que tomaría parte del primer campeonato local. La institución que más tarde castellanizaría su nombre a Central Córdoba, tuvo su primera cancha en Bulevar Argentino (hoy Av. Pellegrini) y 25 de diciembre (hoy Juan M. de Rosas).

      Ese año en Rosario ya moraban 131.000 personas, y el deporte despertaba tal entusiasmo que todas las semanas se fundaban nuevos clubes. Cualquier grupo de amigos, más o menos numeroso, podía constituir un equipo, una comisión directiva (que casi siempre era integrada por ellos mismos), y salía a buscar desafíos con un balón bajo el brazo. Algunas de las entidades surgidas por entonces fueron: “Libertad”, “Estrella Polar”, “Atlético Rivadavia”, “Mariano Moreno”, “Ombú”, “Liniers” y “Echesortu F.C”. Era tanto el auge del fútbol, y la cantidad de gente que deseaba practicarlo, que los clubes se vieron en la obligación de armar varios equipos. A raíz de esto es que surgieron las distintas categorías, así como las segundas y terceras divisiones.

      Lo más trascendente del año que dio inicio a la actividad futbolera local, fue sin dudas la visita del Nottingham Forest. El conjunto inglés llegó a Sudamérica, tras un extenuante periplo en barco, para realizar nueve partidos de exhibición ante equipos de Argentina y Uruguay. En nuestra ciudad se los esperó con ansias y aguardando que dieran una lección de fútbol. La admiración que despertaban era tanta que la prensa anunció la visita con bombos y platillos desde abril, y el único partido que jugaron en Rosario fue el 16 de junio. Los británicos, luciendo casacas rojas y pantaloncitos blancos, ganaron 5 a 0 en el marcador más estrecho que obtuvieron a lo largo de la gira.

      Las crónicas de la época aseguran que una extraordinaria concurrencia “aplaudió los golpes dados al balón con maestría”. Por Rosario jugó un combinado especialmente formado para la ocasión. Dos semanas antes se había programado una jornada en Plaza Jewell con todos los equipos locales, para que una comisión selectora eligiera a los jugadores más sobresalientes. Fue aquel probablemente el primer Selectivo Rosarino de la historia. La formación fue la siguiente: Goal-keeper: A. Norris; Backs: Zenón Díaz y R. Stuart; Halves: Armando Ginocchio, Ricardo Le Bas, C. Nissen; y Forwards: Eduardo Le Bas, Alberto Le Bas, Daniel Green, Wilfrid Stocks y G. Middleton.

      Un año antes, en 1904, el Southampton inglés había visitado Buenos Aires y había estado a punto de pasar por Rosario. Sin embargo, su llegada se frustró a último momento. El arribo del Nottingham sirvió para cumplir un sueño y demostrar que el fútbol rosarino era de vanguardia, puesto que Zenón Díaz, el arquero Norris, y Ricardo Le Bas, todos ellos de excelente actuación, fueron convocados para integrar los combinados nacionales que el 29 de junio y el 2 de julio, volvieron a perder por escándalo ante los maestros del Reino Unido. No obstante, las diferencias abismales fueron limándose rápido y al año siguiente el Alumni de Buenos Aires le ganó a un seleccionado de Sudáfrica (por entonces colonia inglesa) 1 a 0, en lo que fue la primera victoria argentina sobre los inventores del fútbol.

      Dos días después del partido con el Nottingham, Rosario vivió otro acontecimiento histórico: se jugó el primer cotejo oficial entre Newell’s y Central. El partido se disputó en Plaza Jewell y la euforia que empezaba a despertar el fútbol generó que mucha gente se movilizara para presenciarlo. El trámite del encuentro fue parejo y la lucha intensa. El primer tiempo se cerró sin goles y todo se definiría en el segundo. Faustino González, delantero que integraría durante varios años la línea de forwards rojinegra, fue el encargado de marcar el único gol de la brega. El árbitro fue el Presidente de la Liga, Ricardo W. Olavarría Le Bas.

      Una de las curiosidades de esos primeros años era que los partidos eran arbitrados por jugadores, en general los más experimentados. Miguel Green, Ricardo y Alberto Le Bas, Juan Hudson, y Deolindo Barcelone, fueron quienes lo hicieron con mayor asiduidad, aunque claro está, siempre se desempeñaban en encuentros en los que no participaba su equipo. Además, lo hacían sin silbato. Teniendo que sancionar las infracciones a los gritos. Eran épocas en que los jugadores utilizaban pantalones muy ajustados (casi como una calza) que les cubrían el muslo y le llegaban hasta las rodillas. El cabello perfectamente aseado y unos bigotines erizados en sus puntas.

      En lo concerniente a la Liga recientemente fundada, ocurrió en la cuarta reunión algo francamente novedoso: se produjo la primera transferencia. Se trató del traspaso del inolvidable Harry Hayes, delantero que dejó el Club Atlético Argentino (actual Gimnasia y Esgrima) para jugar en Rosario Central, previo pago de la módica suma de $5. En diversos rincones del país, mientras tanto, nacían clubes fundamentales en la historia del deporte. Boca Juniors, Independiente, Estudiantes de La Plata, Belgrano de Córdoba y Colón de Santa Fe, son algunas de las instituciones más importantes que vieron la luz en 1905.

      Por esos días los responsables de la Liga se alarmaron ante la posibilidad de que la Comisión Directiva de Atlético del Rosario tomara una decisión polémica. Al parecer, los dirigentes del club fundador tenían previsto cobrar entrada a todos aquellos que no fueran socios de la entidad y desearan presenciar los partidos a disputarse allí. Por intermedio de una extensa carta se los instó a rever su actitud, y se les hizo entender que al tratarse del primer año de actividad era necesario hacer cuanta concesión fuese posible, para que el deporte prosperase y se hiciese popular.

      En lo estrictamente relacionado a la competencia, Newell’s ganó con autoridad el primer torneo organizado por la Liga. Sumó 17 puntos. Jugó diez partidos, ganó siete, empató los tres restantes y fue el primer campeón invicto de la historia. Central terminó segundo. También con siete victorias pero con un empate y dos derrotas que lo dejaron con 15 unidades. Córdoba y Rosario fue tercero con 10, el Club Argentino cuarto con 8, Atlético del Rosario (que participaba con un equipo de segundo nivel) sumó 5, y cerró la tabla junto a Provincial de idéntica campaña. La formación base del campeón fue la siguiente: José Calosso; José Hiriart y Deolindo Barcelone; W. Wheler, Agapito Balbiani y J. Fradua; Víctor Heitz, Guillermo Moore, Faustino González, José Viale y A. Lyon. Los rojinegros tenían atacantes de primer nivel y sus backs eran los más seguros del torneo. En todo el campeonato sufrieron sólo 4 goles en su portería, y el viernes 8 de septiembre recibieron de manos de Diego Le Bas la Copa Pinasco. El hermoso trofeo había sido previamente exhibido en las vidrieras de la tienda “Gath y Chávez”, ubicada en San Martín al 700.

      Otro dato significativo, que merece ser consignado, es que los primeros partidos oficiales de la Liga se disputaron simultáneamente el domingo 21 de mayo. En Plaza Jewell Central derrotó 3 a 1 a Atlético del Rosario, y en la Plaza Central, Newell’s venció a Argentino 4 a 1. Por último, el 8 de septiembre un grupo de entusiastas que se juntaba a jugar en los terrenos descampados de San Martín y Amenabar, y entre los que se encontraba Alejandro Berruti, fundó “Sparta”, entidad que tomaría los colores blanco y negro (a bastones verticales) y que iría en paulatino progreso durante varias décadas. Sobre el final de la temporada el que desapareció fue “Albión Rosarino”, un club que tuvo corta vida y que había sido fundado en 1904 por empleados del Banco Español. Jugaban en Mendoza y Vera Mujica y se los denominaba “los atorrantes con galera”.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1905

      • Sr. Ricardo W. O. Le Bas

        Sr. Ricardo W. O. Le Bas

        1. 1905 - 1909

      Campeones de la Rosarina en 1905

    • Año 1906

      Reseña del año

      Durante el verano de este año dos acontecimientos sacudieron a la opinión pública. Uno, la muerte del ex presidente Bartolomé Mitre, el 20 de enero. El otro, el fallecimiento del presidente Manuel Quintana, el 15 de febrero. La temporada futbolística en tanto, comenzó el 20 de mayo con el partido entre el equipo B de Provincial y el representativo C de Newell’s. El triunfo correspondió a Provincial por 8 a 0. Como se ve, el fútbol sumaba adeptos rápidamente y no pocos clubes se vieron en la obligación de formar más de un equipo. Esta fue la última temporada en la que jugaron todos mezclados ya que en 1907 se dividieron los torneos en categorías a fin de nivelarlos y ordenarlos.

      Para fines de septiembre terminó el campeonato y el que festejó fue el rojinegro. Luego de igualar en puntos con Argentino debió disputar dos finales para definir al campeón. Aunque aquí cabe hacer una aclaración: este Argentino es en realidad Gimnasia y Esgrima de Rosario. Allá por sus inicios GER era conocida bajo esa denominación, lo que se prestó a innumerables confusiones con el “salaíto” de Barrio Sarmiento. La institución “azul y oro” fue fundada el 10 de septiembre de 1904 y recién adoptaría su actual denominación en 1914, tras la Asamblea del 9 de agosto de ese año.

      La primera final se jugó el 30 de septiembre en la cancha de Argentino, sita ya en el Parque Independencia e inaugurada pocos meses antes. Newell’s goleó 5 a 0 y dio claras muestras de superioridad. Ginocchio y Lercari convirtieron en el primer tiempo, mientras que José “pinoto” Viale y Faustino González en dos oportunidades redondearon el resultado en el complemento. La inapelable victoria de los muchachos del Colegio Inglés, hacía pensar que el campeonato ya tenía dueño. Y así fue, porque su claro predominio se repitió en la revancha. En ella se impuso por 5 a 1 y se consagró bicampeón.

      Su campaña totalizó 11 victorias sobre 12 partidos jugados (incluidas las finales), 80 goles a favor, y sólo 2 en contra. Otra de las particularidades que dejó aquel segundo torneo oficial, es el insuperable 25 a 0 con el que Newell’s despachó a Provincial B el 5 de agosto. Fue, obviamente, el resultado más abultado, que incluso pudo haber sido peor, ya que los jugadores de Provincial, disgustados con la derrota, se marcharon antes de finalizado el tiempo reglamentario. Por esos días, Isaac Newell viajó a Europa y se vio privado de presenciar la segunda coronación de sus muchachos. Por su parte, el Consejo Deliberante decidía darle curso a un pedido de las autoridades del Colegio Nacional que pretendía cambiar el nombre de la calle Libertad por el de su insigne fundador, Faustino Sarmiento. Así es que el 11 de septiembre se inauguró dicho nombre en tan importante arteria.

      Así como la de Nottingham fue la visita más trascendente en 1905, la llegada de la Selección de Sudáfrica a Rosario fue el acontecimiento que sacudió a todos en 1906. Tal fue el alboroto originado en torno al partido amistoso (que se jugaría, como no podía ser de otra manera, en Plaza Jewell), que el Diario La Capital le otorgó una página entera de cobertura. Lo que hoy parece poco, en ese momento era descomunal, ya que de 2 o 3 párrafos que diariamente se concedían a la difusión del fútbol, se pasó a un comentario completo de las acciones y se publicaron dos fotograbados de los equipos contendientes formados, tal y como lo hacen hoy en día. Seguramente fueron aquellas las primeras imágenes de futbolistas que pudieron apreciarse en nuestra ciudad.

      El cotejo fue una fiesta pese a la persistente lluvia que cayó sobre la ciudad. Asistieron alrededor de 1500 personas. Sin embargo, en la cancha no hubo equivalencias. Los sudafricanos (todos blancos y pertenecientes a la colonia inglesa que en esos años gobernaba aquel país) a los 3 minutos ya ganaban 1 a 0. El primer tiempo culminó 5 a 0 y los jugadores decidieron pasar directamente a la etapa complementaria, sin descanso alguno, ya que se estaban empapando. Al final terminaron goleando 9 a 0 y siendo ovacionados por los presentes. Por Rosario jugó un combinado compuesto por: E. Knight; Zenón Díaz y Ricardo Le Bas; Armando Ginocchio, A. Postell, y H. Fallot; P. Jones, L. Newell, A. Ellk, Daniel Green y E. Paling.

      En la Rosarina en tanto, se aprobaba (el 26 de junio) la creación de la tercera división, estableciéndose para su ganador una Copa llamada Comercio. De ella participaron varios clubes recientemente fundados, como Estrella del Oriente, Tiro Federal, Lavalle y Reformer (cuya cancha estaba ubicada en Santa Fe y Cafferata). El mencionado Lavalle nada tiene que ver con el actual (ubicado en Cochabamba y Lima). Adoptó esa denominación en el año seis pero había sido fundado en 1903 con el nombre de Echesortu F.C. Tenía su cancha en San Luis y Cafferata y más tarde la trasladó a Vera Mujica y Santa Fe. Su casaca era totalmente negra y se disolvería como institución en 1911.

      El martes 28 de agosto se da otro claro indicio de la importancia que paulatinamente iba adquiriendo el fútbol: El Diario La Capital por primera vez saca de la columna “Sociales” a sus novedades y le confiere un espacio exclusivo bajo el título de “Sports”. Los partidos disputados el domingo, las formaciones, y hasta los goleadores, empezaron a ser consignados en la columna que se le concedió al balompié local. Por último, el 3 de octubre se inauguraron los tranvías eléctricos en la ciudad, un servicio que sería utilizado masivamente hasta la década del 60. Pese a esto, en sus inicios los usuarios se quejaron mucho por la falta de horarios fijos, y por lo grosero de los choferes, muchos de los cuales no hablaban castellano.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1906

      • Sr. Ricardo W. O. Le Bas

        Sr. Ricardo W. O. Le Bas

        1. 1905 - 1909

      Campeones de la Rosarina en 1906

    • Año 1907

      Reseña del año

      El fervor que despertaba el deporte traído por los ingleses continuó en franca expansión durante el año 7. Tanto es así, que fue la temporada en la cual se agregaron dos campeonatos más. Para el de primera división se instituyó como premio la Copa Nicasio Vila, para el de segunda se delegó la ya existente Copa Pinasco, mientras que para el ganador del campeonato de tercera se dejó la Copa Comercio.

      La Copa Vila sería disputada en su primera edición, por cinco clubes: Newell’s, Central, Provincial, Argentino y Rosario Atlético. Se invitó a participar también a Tiro Federal pero los albicelestes se negaron y se inscribieron en la segunda división. En ésta, estarían entre otros Sparta, Bartolomé Mitre, y Aprendices Rosarinos, entidad que tenía su cancha en calle Crespo entre Catamarca y Tucumán. Este club, fundado precisamente en 1907 y cuyo primer presidente fue Don Francisco Diez, jugó en la Liga ininterrumpidamente hasta 1914, ese año se desafilió y volvió a inscribirse en 1923, para desaparecer definitivamente a finales del 25. Su camiseta era roja y verde por mitades.

      A fines del verano se empezaron a organizar, como era costumbre, los primeros amistosos. Por entonces resultaba inconcebible jugar con altas temperaturas ya que los espectadores concurrían a las canchas ataviados con trajes, sombreros y zapatos. El primero de junio se llevó a cabo una reunión en la casa de Isaac Newell para organizar el fixture. Al día siguiente arrancó la competencia oficial de la Liga con la victoria del C. A. Victoria por 5 a 0 sobre el C. A. Belgrano en tercera división. Ese año se comenzó a jugar los sábados. La cantidad creciente de partidos y el reducido número de canchas habilitadas, obligó a tomar esa determinación.

      El 17 de junio en tanto, llegó a Rosario el Club Lomas de Buenos Aires para enfrentar a Central por la Copa Competencia. Esta Copa, organizada por la Asociación Argentina de Fútbol, se instauró en el año 1900, era disputada por equipos argentinos y uruguayos, y en su primera edición la jugaron sólo 6 clubes. El elenco de nuestra ciudad que la jugó de entrada fue Rosario Atlético, campeón en 1902, tras superar en la final al histórico Alumni, en 1904 y en 1905, ambos títulos obtenidos en ásperas finales contra Peñarol de Montevideo. Central venció aquella tarde 4 a 1 a Lomas, pero poco después, el 21 de julio, cayó ante Alumni por un inobjetable 5 a 0.

      El título local una vez más, y por tercera vez consecutiva, quedaría en manos de Newell’s. El conjunto rojinegro venció a Provincial 6 a 0, a Argentino 10 a 1 y a Rosario Atlético 4 a 1. La superioridad suya y de Central respecto al resto empezaba a ser manifiesta. Los amantes del fútbol sólo aguardaban los choques entre las dos escuadras más poderosas para ver rivalizar a fuerzas parejas. En el primer cruce del año el rojinegro ganó 5 a 3. El match se disputó en cancha de Argentino, tuvo un primer tiempo intenso en el que Central sacó una ligera ventaja y se fue al descanso con un 2 a 1 parcial, y una segunda mitad sorprendente, en la que Newell’s marcó 4 goles en 12 minutos. Vázquez lograría descontar a poco del final pero la suerte ya estaba echada, era triunfo y festejo del bicampeón, que parecía encaminarse a un nuevo éxito.

      En la revancha, jugada el 8 de septiembre, Central pudo darse el gusto de ganarle por primera vez a Newell's. No hubo goles en la etapa inicial, pero faltando diez minutos para la expiración del tiempo reglamentario, Vázquez consiguió anotar, y poco después, Jones selló la victoria con una nueva conquista. Esa noche en los cafetines de Avenida Alberdi hubo un gran alboroto y el triunfo se festejó hasta altas horas. De todos modos, los muchachos del Colegio Anglo Argentino se quedarían con la gloria al término de la temporada. De los 4 clásicos oficiales que disputaron (dos en primera y dos en segunda división) ganaron tres, y en el amistoso de pretemporada golearon por un apabullante 10 a 0. La formación base que se quedó con la Copa Vila (convirtiendo 40 goles y recibiendo sólo 10) fue la siguiente: Mac Master; Barcelone e Hiriart; Hoddinott, Mooney y Wheeler; M. González, Heitz, F. González, Mallet y Viale.

      Tiro Federal por su parte se quedó con la Copa Pinasco y adquirió así el legítimo derecho de jugar en primera al año siguiente. De su formación sobresalía Conrado Grieshaber, un goleador de buena gambeta y potente remate. En cuanto a la tercera división, no se terminó de completar el fixture, con lo cual quedó en suspenso el destino de la Copa Comercio, trofeo estipulado para el ganador de dicho campeonato. En una reunión de principios de 1908, se la declaró vacante porque resultaba imposible jugar los partidos faltantes. La decisión generó polémicas y enojo en delegados de varios equipos. La Copa, en exhibición en Casa Pusterla, sería entregada por primera vez el año entrante.

      El 15 de agosto se jugó en Buenos Aires la Copa Lipton, tradicional trofeo que se ponía en disputa anualmente entre los seleccionados argentinos y uruguayos. Representando a Rosario viajó Armando Ginocchio, jugador y fundador de Newell’s. El partido se llevó a cabo en cancha de Estudiantes, en Palermo, y los nuestros ganaron 2 a 1. La primera vez que un rosarino integró un combinado nacional había sido en 1904 cuando Eduardo Jewell y Federico Boardman viajaron a Buenos Aires para enfrentar al Southampton. Finalizado el torneo Newell’s viajó a Capital para jugar un amistoso ante Estudiantes de Buenos Aires. Los de nuestra ciudad ganaron 4 a 3 y gracias a esa victoria se sintieron capacitados para disputar la Copa Competencia, que al año siguiente, los tendría como animadores por primera vez.

      En Inglaterra mientras tanto, se le aplicaban algunas reformas al reglamento. Fue modificado el artículo 6, por el cual se resolvía no pitarle más off-side al jugador que se encontrara en campo propio. Meses después se informó que el reglamento se podía conseguir en la librería ubicada frente al correo, “The English Bock Echange”, y se recomendaba a los árbitros y jugadores comprarlo cuanto antes. Otro hecho curioso se produjo a fines de octubre cuando Central organizó un amistoso con un equipo porteño llamado Olympian. Los auriazules reforzaron sus líneas con algún jugador de Argentino y Rosario Atlético. Sin embargo, cuando el equipo salió a la cancha la concurrencia se sorprendió: José Viale y Faustino González, los astros de Newell’s, se negaron a vestir la casaca de su más encumbrado rival. Habían respondido a la convocatoria porque suponían que se usaría la vestimenta de los seleccionados rosarinos. Tomás Mooney sin embargo, otro integrante del plantel rojinegro, sí se sumó al partido. Un gesto caballeresco que la prensa de la época elogio profusamente.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1907

      • Sr. Ricardo W. O. Le Bas

        Sr. Ricardo W. O. Le Bas

        1. 1905 - 1909

      Campeones de la Rosarina en 1907

    • Año 1908

      Reseña del año

      Para su cuarto año de vida, la Liga Rosarina congregaba a un total de 39 equipos, que al igual que el año anterior, se dividieron en tres categorías. Seis disputaban la Copa Vila de primera división (Argentino, Newell’s, Rosario Central, Provincial, Atlético del Rosario y Tiro Federal), 10 la Copa Pinasco de segunda, y 23 la Copa Comercio de tercera. En la Pinasco jugaban las instituciones de primera (que también tenían un equipo de segunda), junto a Córdoba y Rosario, Libertad, Sud América, y Belgrano, institución que daba sus primeros pasos y tenía su cancha en la intersección de Rueda y España.

      Por último, la tercera categoría estaba compuesta por Peñarol, Arroyito, 1° de Mayo, Victoria, Sparta, Aprendices Rosarinos, y dos líneas de Newell’s, Central, Argentino y Tiro Federal entre otros. Peñarol tenía su cancha en el baldío donde tiempo después fue construido el Hospital Centenario. Había sido fundado a principios de año y su casaca era aurinegra como la de su homónimo uruguayo. En cuanto a lo institucional, la Liga comenzó a permitir que los delegados fueran menores de 22 años. La medida se tomó porque entre los equipos de tercera era muy difícil hallar integrantes mayores de esa edad.

      Para entonces Newell’s y Central ya eran considerados los dos clubes más fuertes de primera. El miércoles 25 de marzo jugaron un amistoso en cancha de Provincial, sita entonces en Urquiza y Pueyrredón, y ganaron los rojinegros 6 a 3. Otro amistoso de pretemporada se jugó en Tiro Federal, donde se vieron las caras dos combinados divididos según la región de la ciudad. Se denominaban Norte y Sur y el triunfo correspondió al Norte por 3 a 1. Entre los ganadores había jugadores de Central y Tiro Federal, mientras que el equipo Sur estaba compuesto por diez jugadores de Newell’s y uno de Argentino.

      Los clásicos oficiales de ese año quedarían en manos de Central. En el primero de ellos “el canalla” venció 9 a 3. En realidad, ese cotejo primeramente había salido 2 a 2, y se había jugado el 9 de julio ante una gran concurrencia. Central ganaba dos a cero con goles de Harry Hayes, pero en el complemento había empatado Newell’s con tantos de Ginocchio de penal y Manuel González, aunque según parece el árbitro R. González había cumplido una deficiente actuación. Sus fallos habían revelado una ostensible parcialidad hacia Newell’s, y habían provocado el malestar del público que invadió el campo obligando a suspender el partido. El 2 de agosto se lo reanudó y se trajo a un referí de Bueno Aires, Rodrigo Campbell. El resultado final (9 a 3 favorable a los auriazules) significó la derrota más abultada que sufrió ese año el tricampeón Newell’s.

      La revancha también fue caliente y nuevamente quedó en manos de Central. El triunfo esta vez fue por 3 a 0 pero el dato anecdótico lo aportaron Wilson (de Central) y Ginocchio (de Newell’s) que se tomaron a golpes de puño. El improvisado asalto boxístico tenía una explicación: Wilson, a su llegada a la ciudad, se empleó en el Colegio Anglo Argentino. Cuando se armó el primer equipo quiso un lugar en él, pero al quedar excluido no dudó en pasar a Central. Ese viejo antagonismo derivó en las trompadas post partido.

      Ese año se disputó también, auspiciada por la Liga Rosarina, una Copa Escolar que donó Claudio Newell y que se denominó Isaac Newell, en honor a su padre fallecido el 16 de octubre de 1907, luego de haber contraído una pertinaz enfermedad. La Copa en cuestión fue jugada por alumnos menores de 15 años. La temporada sería prolífica, lamentablemente, en reclamos y partidos suspendidos. Sobre todo en los correspondientes a la tercera división, donde al parecer no abundaba la caballerosidad que anhelaban los ingleses, y se producían incidentes con asiduidad. Los groseros errores de algunos árbitros (que desconocían las principales reglas del juego), devenían en conflictos permanentes y en duelos extremadamente bruscos.

      Una reglamentación que generó quejas fue la que permitía a los jugadores de un mismo club pasar por cualquiera de sus equipos, ya sean estos de tercera, segunda o primera división. La concesión pretendía, en su origen, ser un aliciente para el jugador que hubiese sido ubicado en la lista de buena fe del segundo equipo y cuyo buen rendimiento le permitiese ser considerado para el primero. Sin embargo, muchos clubes utilizaban esa licencia para “bajar” a sus jugadores más reconocidos a los elencos de segunda y tercera categoría, obteniendo un salto de calidad y desvirtuando las Copas Pinasco y Comercio respectivamente.

      El 15 de agosto, como siempre, se jugó la Copa Lipton. Argentinos y uruguayos se midieron esta vez en Montevideo y el que viajó de aquí fue el wing izquierdo de Newell’s, José “Pinoto” Viale. Este criollo de ascendencia itálica, había llegado de Centeno para estudiar en el Colegio Inglés y de inmediato se sintió atraído por el deporte que con tanta pasión practicaban sus compañeros de apellido inglés. Modesto y pueblerino, rápidamente se convirtió en uno de los más veloces y efectivos delanteros. El resto de aquel equipo nacional, estuvo conformado por jugadores de Buenos Aires, en su mayoría de Alumni. Junto a Viale viajó el wing derecho rojinegro Manuel “Lito” González, que sería suplente en aquel desafío. El duelo se llevó a cabo ante 7.000 personas y terminó 2 a 2. A partir de entonces, el crack de Newell’s sería pieza fundamental de varios combinados nacionales.

      La temporada se cerró el 11 de octubre con el triunfo de Central sobre Argentino por 4 a 1. Para el pueblo auriazul la alegría fue completa. Al título conseguido por su primer equipo en la “Copa Vila” (el primero que lograba) se sumó la obtención de la “Copa Pinasco” de su segundo team. Tiro Federal en tanto, se consagró campeón de tercera, adjudicándose la “Copa Comercio”, entregada por primera vez. Para festejar Central jugó un amistoso entre sus dos conjuntos campeones. En la jornada se entregaron medallas de plata y se celebró largamente. La primera alineación ganó 4 a 2 y formó con: V. Pisso; Z. Díaz y H. Grant; A. Words, M. Mackenzie y J. Díaz; J. Recanzone, P. Wilson, H. Hayes, A. Vázquez y E. Paling. El once del equipo B tuvo a: A. Winn; T. Harris y J. Canton; C. Pringles, J. Sinclair y A. Postel; F. Fielder, J. Ramos, T. Corti, R. Buhler y D. Green.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1908

      • Sr. Ricardo W. O. Le Bas

        Sr. Ricardo W. O. Le Bas

        1. 1905 - 1909

      Campeones de la Rosarina en 1908

    • Año 1909

      Reseña del año

      En el año 1909 la ciudad se engalanó de nuevo para recibir a un equipo inglés. En este caso el que arribó a Rosario fue el Tottenham Hotspur, campeón de la liga de aquel país. El 14 de mayo habían partido rumbo a la Argentina acompañados de otro elenco británico, el Everton. El 6 de junio jugaron en Buenos Aires un amistoso entre sí que terminó 2 a 2 y despertó gran admiración entre el público criollo. El domingo 20 de ese mes el Tottenham se presentó en la cancha de Argentino ante un Seleccionado Rosarino con un marco récord, 5.000 personas. La victoria visitante era considerada un hecho, sin embargo el 9 a 0 con el que se despacharon causó cierto estupor. A los 38’ del segundo tiempo convirtieron el último gol y la crónica dice que, aunque pudieron marcar algún tanto más, los frenó su propia caballerosidad. Durante el partido la más recordada incidencia es el penal que marró Harry Hayes a los 13 minutos cuando los ingleses ganaban apenas 1 a 0. El centreforward de Central, habitualmente seguro, mandó esta vez el balón por sobre el travesaño.

      La conformación del combinado local provocó, como ya era costumbre, disidencias entre los aficionados. Para muchos era una total injusticia que el arquero no fuera Mac Master, por lejos el puesto de mayor controversia. La formación fue: J. Podestá (Argentino); Ricardo Le Bas (Atlético del Rosario) y Zenón Díaz (Central); P. Wilson, S. Mackenzie y J. Díaz (Central); Manuel González (Newell’s), J. Jenkins (Provincial), Harry Hayes, A. Vázquez y E. Paling (los tres de Central). Otro de los que no estuvo presente en el team rosarino fue José Viale. El hombre de Newell’s integró ese mismo día el seleccionado nacional que se midió en Buenos Aires ante el Everton. Tan descollante fue su actuación que antes de marcharse los ingleses quisieron llevárselo. El fútbol en el Reino Unido ya estaba profesionalizado y la oferta era más que tentadora, sin embargo “Pinoto” no aceptó y siguió destacándose en nuestro medio varios años más.

      Ocho días después, Isidro Quiroga reemplazaba a Santiago Pinasco en la intendencia. Por entonces, la escultora Lola Mora presentaba un proyecto para la construcción del Monumento a la Bandera, aunque al igual que el presentado en 1872 por el ingeniero Nicolás Grondona, el suyo también quedaría trunco. Volviendo a la llegada del Tottenham, su visita dejaría otro tipo de huellas, nada beneficiosas por cierto. Al parecer lo que asombró a los presentes, más que la destreza de los ingleses, fueron las artimañas que usaron para consolidar la victoria. Se pueden mencionar por ejemplo: Tirar el balón afuera del campo cuando el asedio rival se intensificaba; tomar de la casaca a los forwards contrarios; o tirarse al suelo para fingir lesiones inexistentes. Estos recursos poco deportivos no eran conocidos en nuestro país, pero prendieron rápido en jugadores y niños. Desde entonces, en cualquier baldío en el que rodara un balón, se podía ver como la muchachada imitaba el juego desleal practicado por los británicos.

      Newell’s por su parte, fue ese año semifinalista de la Copa Competencia. En Octavos de Final eliminó al por entonces segundo equipo en importancia de Capital Federal, River Plate. Tras dos empates, lo sacó del torneo venciéndolo 5 a 2 en un tercer partido. Aquella eliminatoria, se convirtió en la primera vez que el club de la banda roja disputaba un partido oficial en nuestra ciudad. Volviendo a la Copa, el rojinegro en venció en Cuartos de Final a Estudiantes de Buenos Aires 2 a 1, y en la semi cayó 5 a 1 ante el que sería campeón, Alumni.

      En otro orden de cosas, una extensa nota editorial publicada por el Diario La Capital a mediados de julio, merece ser transcripta. Evidentemente ciertos disturbios ocurridos en los escenarios de fútbol durante 1908, preocupaban a quienes deseaban el normal desarrollo del deporte. Decía así: “A simple vista parece que el público de un partido no tiene más misión que la de mero espectador. Sin embargo, hoy en día se consagra árbitro gratuitamente, dando sus fallos antojadizos a los gritos. (…) Pretender un público inmóvil y silencioso es imposible. Las exclamaciones y las voces de aliento surgen inevitables. Pero que algunos, por el solo hecho de ser partidarios de un club, se concedan el derecho de insultar a los adversarios, es muy incorrecto. De igual modo, que otros pretendan, cual maestro, indicar a un jugador la maniobra que debe hacer, es ridículo. Y cuando los espectadores llegan a pelearse entre sí, es definitivamente denigrante. (…) La conducta del público influye en el progreso de este saludable sport, ya que si una persona que no asistió nunca concurre a un partido con público tan grosero, no volverá jamás a un field”. Obsérvese el tenor de la proclama, muy propio de aquellos tiempos. Era lo que se dice un mensaje de paz, seguramente pionero en este tipo de manifestaciones.

      Los clásicos de este año fueron para Newell's. El 18 de julio, el rojinegro venció al auriazul por 3 a 2 en partido correspondiente a la Copa de Honor. Central atacó con insistencia y mereció mejor suerte, pero chocó contra una defensa impenetrable, y la implacable efectividad de Manuel González que señaló los tres tantos. El 8 de agosto se enfrentaron de nuevo en cotejo oficial de la Liga. El cotejo lo ganaba 2 a 0 Central con goles de Hayes y Green, y lo empató Newell’s por intermedio de Viale y Manuel González. Sin embargo, a 4 minutos del final José Viale, que para entonces era popularmente conocido como el mejor wing izquierdo del país, realizó una jugada extraordinaria. Eludió a cuanto rival se cruzó en su camino y puso el 3 a 2 final.

      Fue esta una temporada inmejorable para los rojinegros. El 24 de octubre los “boys” cerraron el año venciendo 8 a 2 a Tiro Federal y se consagraron campeones de Primera División. Recibieron la Copa Vila de manos del Vicepresidente del Consejo de la Liga, Juan Cecchi, quien esa tarde también distinguió al Atlético del Rosario, invicto ganador de la Copa Pinasco (con 50 goles a favor y 15 en contra), y a Provincial, nuevo dueño de la Copa Comercio. La institución roja había sido fundada por el propio Cecchi seis años antes. Por último, cabe agregar que este año fue fundado el Club A. Centroamérica. Su cancha se ubicó en Cafferata y Córdoba en el barrio conocido como “La Francesa”. El mote se debía a que la cercana Estación de Ferrocarril a Santa Fe pertenecía a una compañía de nacionalidad gala llamada “Five Lille”.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1909

      • Sr. Ricardo W. O. Le Bas

        Sr. Ricardo W. O. Le Bas

        1. 1905 - 1909

      Campeones de la Rosarina en 1909

    • Año 1910

      Reseña del año

      Para 1910 son muchos los acontecimientos que van transformando al fútbol. Si bien gana en popularidad, tiende a descomponerse. Los hinchas toman por costumbre generar desórdenes e invadir el terreno de juego cuando no están conformes con el resultado o el accionar de un árbitro. Ese clima detonaría en una crisis poco después. Mientras tanto, el país vivía una efervescencia notable por el centenario de la patria, y el mundo se conmovía por la aparición del cometa Halley. La gente de todos los rincones del globo temía que el planeta chocara contra el astro, por lo cual colmaba las azoteas, las iglesias y divulgaba oscuros vaticinios. No obstante, el cometa pasó y el mundo siguió girando. Casi a la misma velocidad que una pelota de fútbol.

      En lo que respecta a la Liga, el 9 de abril se nombró nuevo presidente a Claudio Newell, cuyo desafío era reemplazar nada más y nada menos que al fundador Ricardo Le Bas. En la Asamblea también se eligió Vicepresidente Primero a Alberto Le Bas, y Vice Segundo a Juan Roda. En pos de favorecer la difusión del fútbol, esa Comisión lanzó una interesante iniciativa: Decidió otorgar carnés oficiales a los periodistas deportivos para que puedan acceder gratuitamente a las canchas. La medida obedecía a favorecer el ejercicio del periodismo, cuya tarea por entonces era imprescindible para difundir el deporte.

      Mientras tanto, los equipos anotados en la Liga eran cada vez más. En segunda división se inscribieron nueve; los ya tradicionales y algunos debutantes como Peñarol, Lavalle, Olimpia, y River Plate, que tenía su cancha en Moreno y Pellegrini. En tercera, siempre la más numerosa, hubo 17 participantes que pasaron a dividirse en dos grupos. Nueve integraban la sección A y ocho la B. Por último, en lo que significó otra de las novedades de la temporada, se creó el campeonato de cuarta división, que fue disputado por una reducida cantidad de equipos, apenas seis. Además, la LRF ordenó que los partidos entre Newell’s y Central, y los de éstos contra Tiro Federal, se jugaran siempre en cancha neutral, con una entrada única de 1$, y con 20 policías remunerados como mínimo. La resolución, tendiente a eliminar los disturbios, prohibía terminantemente que el público invadiese el campo una vez finalizado el match. Evidentemente, eran tiempos en los cuales era necesario aclarar ese punto.

      En 1910 también se comenzó a exigir que los jugadores sean socios del club para el que jugaban y se estableció un registro con las correspondientes firmas de cada uno. En otro orden de cosas, se resolvió que los árbitros estuviesen al servicio de la Liga y que los clubes ya no podrían, como ocurría hasta entonces, elegir al juez de común acuerdo. Por último, se dispuso oficializar una costumbre que algunos clubes llevaban a cabo como un ritual cada domingo. Servirles un té con leche a los jugadores una vez finalizado el partido. Seguramente una tradición que provenía de las primeras reuniones futbolísticas concertadas allá por fines del siglo XIX.

      El 20 de agosto la Asociación Argentina de Fútbol decidió suspender todos los encuentros con equipos o seleccionados uruguayos a raíz de los incidentes producidos en la Copa Lipton de ese año. En dicho cotejo hubo cuatro futbolistas locales: Armando Ginocchio, José Viale y Faustino González (todos de NOB) más Harry Hayes de Central. Newell’s en tanto, fue campeón por quinta vez. Se coronó en la Copa Vila el 16 de octubre. Venía de vencer a Central el 2 de ese mes (2 a 1 con goles de Manuel González), a Tiro Federal el domingo 9 (4 a 1), y a Provincial en la última fecha, por un inapelable 6 a 1. En total jugó 10 partidos, ganó 9 y empató uno. Convirtió 29 tantos y recibió 8. Manuel González fue su goleador con 13 y José Viale su escolta con 9. Para entonces la entidad contaba con 300 socios, y su primer equipo formaba con: Mac Master; Hamblin y Bordabehere; Redín, Ginocchio y Torelli (el único jugador nuevo del plantel); Mallet, Manuel González, Faustino González, Caracciolo González y José “pinoto” Viale.

      El día de la raza asumió la presidencia de la nación Roque Sáenz Peña, hijo del también presidente Luis Sáenz Peña. La Copa Pinasco en tanto, quedó en manos de Aprendices Rosarinos, equipo que ganó 14 encuentros, empató uno y perdió otro (ante Central), totalizando 29 puntos en su haber. Su once titular regularmente era el siguiente: P. Fernández; F. Díaz y F. Hotopf; J. Fuggini, C. Garassino y M. Vázquez; F. Pisso, M. Argüello, P. Zárate, G. Hotopf y S. Rodríguez. En la Copa Comercio de tercera división el que se consagró fue Peñarol, luego de vencer 3 a 0 en la final a Córdoba y Rosario; equipo éste último, que se adjudicó la flamante Copa Roma de cuarta división.

      Para los últimos días del año sobreviene la muerte de Pedro Lino Funes, Vicegobernador de la provincia, y un esperado partido entre las Ligas Porteña y Rosarina. El duelo, a beneficio del Hospital Centenario, finalizó con el triunfo de Buenos Aires por 3 a 1. El desafío se llevó a cabo en la mejor cancha de entonces, la de Argentino (actual Gimnasia y Esgrima). Ganaba Rosario con gol de Manuel González, pero una lesión de Hamblin en el segundo tiempo dejó al equipo local con 10 (puesto que ya había realizado la única modificación permitida). La formación de la Rosarina estuvo compuesta por: Mac Master; Hamblin y Bordabehere; Uris, Ginocchio y Zanni (reemplazado por Torelli); Conrado Grieshaber, Guillermo Dannaher (ambos pertenecientes a Tiro Federal), Manuel “lito” González, Caracciolo González y José “pinoto” Viale.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1910

      • Dr. Claudio L. Newell

        Dr. Claudio L. Newell

        1. 1910 - 1911
        2. 1916 - 1917

      Campeones de la Rosarina en 1910

      • Copa Nicasio Vila - Primera División L.R.F.

      • Copa Santiago Pinasco - Segunda División L.R.F.

        • Aprendices Rosarinos
      • Copa Comercio - Tercera División L.R.F.

        • Peñarol de Rosario
    • Año 1911

      Reseña del año

      La de 1911 sería otra temporada de gloria para los muchachos del Colegio Anglo Argentino. No sólo por el título de primera que obtuvieron (el sexto en siete años de competencia), sino por la inauguración de su estadio del Parque Independencia. Pero recorramos la temporada cronológicamente. En los tradicionales amistosos previos al inicio del torneo no les había ido tan bien. Habían perdido el 9 de abril con San Isidro 3 a 0, partido en el cual se les notó un deficiente estado físico; y con Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires 3 a 1, en donde su arquero Mac Master fue responsable de dos tantos.

      Sin embargo, en la primera fecha del campeonato oficial el rojinegro apareció en su máximo esplendor, casi como por arte de magia: Venció 4 a 1 a Argentino. Por esos días la provincia de Santa Fe se encontraba momentáneamente intervenida por las serias irregularidades suscitadas en los comicios que habían colocado a Ignacio Crespo como Gobernador. En la LRF, el 22 de abril fue reelegido presidente Claudio Newell y nombrado Vicepresidente Ricardo Le Bas. En Primera jugaron 7 equipos, en Segunda 10, en Tercera 20, y en Cuarta División nueve. La novedad fue la aparición de Aprendices Rosarinos en primera luego del título alcanzado en la Copa Pinasco de 1910.

      Otro signo que perduraría en el tiempo, y que ese año se viviría por primera vez, fue la partida de jugadores rosarinos rumbo a Buenos Aires. A principios de marzo Armando Ginocchio se sumó al plantel de Estudiantes aprovechando que iba a estudiar medicina a Capital. A él se agregó Lorenzo Hulme, jugador de Rosario Central, que ahora vestiría la casaca de San Isidro. En cuanto a la vida de los rosarinos de aquel entonces, podemos decir que fumaban cigarrillos 43, Mitre, Centenario, Monterrey y Colón, así como también habanos Santos. Las publicidades de las tabacaleras distaban mucho de las actuales. Mientras hoy es obligación agregar la leyenda “el fumar es perjudicial para la salud”, en 1911 se afirmaba que “el fumar es una necesidad orgánica”.

      La prensa de la época fustigaba a Tiro Federal por haber generado inconvenientes en varios partidos. En el cotejo del 2 de julio ante Argentino presentó sólo 8 jugadores y perdió 5 a 0. Luego del primer tiempo sus hombres no regresaron al campo y cedieron los puntos. El fin de semana siguiente los tirolenses volvieron a tener problemas. En el partido ante Central el árbitro Mac Carthy convalidó un gol en el que consideró que el arquero de Tiro, Araujo, había traspasado la línea de sentencia con el balón en sus manos. Lo que exasperó al público fue que el juez pitó estando atrás de la mitad de la cancha y cuando ni los propios jugadores auriazules reclamaban. Lo cierto es que su decisión generó la suspensión del partido y hasta el presidente de la liga, Claudio Newell, debió ingresar para calmar los ánimos.

      El 30 de julio Newell’s ganó un clásico por demás meritorio. Se enfrentó a Central por los Cuartos de Final de la Copa Cusenier en forma desventajosa. Presentó en su formación titular un forward de cuarta categoría (Blotta), y un arquero (Hiriart) que había sabido ser back y hacía sus primeras armas bajo los tres palos. Todo hacía prever que caería derrotado, sobre todo porque el domingo anterior (23 de julio) había inaugurado su estadio del Parque con una pésima actuación. En esa fiesta se notó al rojinegro falto de entrenamiento, y terminó perdiendo 5 a 0 con Porteño, un tradicional club de Buenos Aires. Los huéspedes habían sido agasajados y paseados en tranvía por la ciudad, sin embargo no se apiadaron de su anfitrión. Ante Central en cambio, Newell’s ganó 2 a 1 y debió su victoria (más que nunca) a Viale, el gran artífice de la misma.

      La Liga en tanto, pretendía adquirir un local para utilizarlo a modo de Sede. Pese a que constantemente realizaba partidos a beneficio su situación económica no era del todo buena. Ese año se creó también un libro de firmas, que cada club guardaba en su poder (y que recién a partir de 1913 la Liga habilitaría en su sede), a los efectos de dar cumplimiento al artículo 18 que establecía que “todo jugador inscripto en los registros de un club, no podrá jugar en otro durante el año en curso”.

      En esta época se empezaron a notar ciertas diferencias en cuanto a implementación de estilos. Por un lado estaba Newell's, que prefería hacer un culto al juego inglés. El aprendido en el patio del Colegio. Un juego sobrio y sin aparatosidades. Con pocos moños pero productivo. Gustaban de rematar sorpresivamente al arco y en eso eran especialistas Lito González y Pinoto Viale. Por el otro lado estaba Central, club en el cual avanzaba la tendencia al firulete. La gambeta, que demoraba el avance pero tejía jugadas más vistosas, era implementada por futbolistas como Julián Parr, un verdadero malabarista de aquel entonces (campeón con Rosario Atlético de la Copa Competencia), Daniel Green y Harry Hayes. Así, los gustos futbolísticos empezaban a debatirse.

      A todo esto, el profesor de educación física Juan B. Arrospidegaray propone a las autoridades de la Liga convertirse en el primer masajista oficial del fútbol rosarino. Su prestigio y aquilatada experiencia constituían una garantía, sin embargo muchos dirigentes y jugadores no daban crédito a sus prácticas. No concebían que fricciones o ungüentos pudiesen mejorar el rendimiento de los futbolistas. Finalmente el Consejo, convencido porque en Inglaterra ya se instrumentaban estos procedimientos, aprueba en 1912 su proyecto y es así como se incorpora la figura del masajista a los vestuarios locales.

      El campeón Newell’s, sufrió en su devenir al título algunas derrotas inesperadas. Cayó 1 a 0 ante el ascendido Aprendices (que entró a la Copa Vila con el pie derecho), y 2 a 1 ante Tiro Federal. De Buenos Aires mientras tanto llegaban noticias tristes. El famoso Alumni dejaba de competir, lo cual no dejaba de sorprender, ya que se lo consideraba un “poderoso exponente” del deporte. El fin de año trajo la merecida coronación de los campeones. Newell’s ganó la Copa Vila, la Copa Comercio, y la Copa Tienda Roma. Provincial se quedó por primera vez con la Copa Pinasco. El 5 de noviembre en tanto, se originó un hecho que traería cola. Newell’s enfrentó a Peñarol en Uruguay, por la final de la Copa de Honor Cusenier creada en 1905. El torneo se dividía en una sección argentina y una uruguaya. En la semifinal de nuestro país el rojinegro había eliminado a San Isidro 1 a 0, y en la final había superado a Porteño 3 a 2.

      Era la primera vez que un equipo rosarino llegaba a la final de dicha Copa (las cuales eran siempre en Montevideo). Esa tarde el árbitro fue muy cuestionado por convalidar dos goles del conjunto uruguayo en evidente posición adelantada y los rosarinos tomaron una sorpresiva, aunque valiente decisión: abandonaron la cancha en el entretiempo. El retiro rojinegro no causó buen efecto entre los mirasoles que acusaron a los visitantes de adoptar una posición antideportiva. El desenlace anómalo traería consecuencias para Newell’s, ya que la Asociación Argentina lo descalificaría en lo sucesivo para participar de Torneos Internacionales.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1911

      • Dr. Claudio L. Newell

        Dr. Claudio L. Newell

        1. 1910 - 1911
        2. 1916 - 1917

      Campeones de la Rosarina en 1911

    • Año 1912

      Reseña del año

      En esta temporada se produjeron muchísimas novedades. En primer lugar Unión de Santa Fe se sumó a los siete equipos que formaban la primera división de Rosarina, y compitió por la Copa Vila. Además, se produjo la renovación de autoridades en la Liga y se eligió a un nuevo presidente. En la Asamblea del 12 de abril, se designó para el cargo al Doctor Enrique Fidanza, en reemplazo de Claudio Newell. Dos días después se hundiría, en su primer viaje, el mítico transatlántico “Titanic” al chocar contra un Iceberg. En nuestro país, también le dio mucha tela para cortar a los medios la caída de la famosa piedra movediza de Tandil.

      Pero volviendo al fútbol, cabe decir que el 18 de abril se reunió el Consejo en la casa del Doctor Fidanza –quien asumió con grandes bríos– para analizar un proyecto a futuro. Se adquiere el local de calle Córdoba 847 para que se instale la Administración y Secretaría de la Liga; se designa un delegado en Buenos Aires; y se retocan algunos reglamentos. Por esos días, otra innovación transformaría al fútbol para siempre: Se establecía que el arquero sólo podía tocar el balón con las manos dentro del área penal. Hasta entonces tenía permitido hacerlo en cualquier lugar del campo.

      El 14 de julio inicia su actividad oficial en Buenos Aires la Federación Argentina de Fútbol, primera escisión que sufre la AFA. Este nuevo ente rector surgió como una forma de reaccionar ante ciertas actitudes arbitrarias de la Asociación Argentina de Fútbol, y fue apoyado, entre otros, por el presidente del Club Lomas, Chevallier Boutell, el mismo que había donado la Copa Competencia.

      Sin embargo, lo más importante del año fue que, por algunos inconvenientes, la Liga Rosarina tomó la decisión de suspender y declarar desierta la Copa Vila. En parte fue por el altercado que mantuvo con Sparta, club que abandonó la competencia por una cuestión extra-futbolística. Los “albinegros” habían nombrado delegado a Sebastián García, pero al no ser Presidente o Secretario de la entidad fue rechazado por el Consejo. No obstante, el inciso g del artículo 51 lo respaldaba, y con la autorización que llevaba le hubiese sido suficiente. Sparta no tomó para nada bien la decisión y se retiró de la competencia en disconformidad.

      Pese a todo, el 28 de julio se jugó el primer Newell’s-Central del año. La Liga no respetó la reglamentación impuesta por la gestión anterior (que obligaba a jugar los clásicos en cancha neutral) y el partido se llevó a cabo en cancha de Central. Newell’s jugó excelentemente, impuso una supremacía abrumadora, y terminó goleando 7 a 0. Esa tarde hubo alrededor de 3.000 personas (cantidad promedio que iba a los grandes partidos en esos años), el gran Manuel González convirtió 4 de los goles rojinegros, y Zenón Díaz erró un penal. Poco después se enojó con un fallo arbitral y se fue del campo varios minutos. Luego, más calmo, reingresaría. Curiosamente la parcialidad de Central, considerada entonces como la más “pasional y exaltada”, no originó disturbio alguno.

      El fútbol perdió seguidores durante esos años. Las reacciones violentas (tanto de público como de jugadores) espantaba a las personas más refinadas, que añoraban la paz de los comienzos. El mismo domingo en que Provincial y Tiro Federal suspendían su cotejo por incidentes, en el hipódromo Independencia se cortaron 38.000 entradas. Todo un síntoma de que la gente optaba por otras alternativas. A comienzos de octubre cundió la preocupación. El campeonato estaba muy demorado y las altas temperaturas volvían incómoda la práctica del deporte. Se consideraba antihigiénico y un verdadero despropósito jugar en noviembre y diciembre. Tiro Federal fue otro de los que se quiso retirar de la Liga, pero ésta no se lo permitió. Poco después los tirolenses se desafiliaron de la Asociación Argentina por entender que venían siendo sistemáticamente perjudicados en la Copa Competencia. Según sus dirigentes, el sorteo siempre los hacía jugar en Buenos Aires, no le pagaban los gastos, y de la recaudación le deducían porcentajes insólitos.

      El 9 de octubre se realizó una Asamblea que planteó suspender la Copa Vila. Se pretendía seguirla en marzo pero esto luego no se concretó. Sí se mantuvo en disputa las Copa Pinasco y Comercio. La de Segunda División quedó en manos de Argentino, que sumó 15 unidades en 10 partidos. A un punto terminó Córdoba y Rosario, y Central concluyó tercero con 12. En tercera Rosario Atlético le ganó 2 a 1 a Aprendices Rosarinos en el partido decisivo y se quedó con el título de la categoría. A estas competencias se agregó la Copa de Caridad, que fue eliminatoria entre los conjuntos de primera, y que intentó llenar el bache dejado por la Copa Vila.

      El 22 de noviembre, en el local de Córdoba 1867, se fusionaban los clubes Atlantic y Sportman, surgiendo de esta unión el C. A. Atlantic Sportsmen que a partir del año 13 se sumaría a la Liga. Otro de los clubes que vio la luz en 1912 fue “Embarcaderos Córdoba y Rosario”, luego “Nacional” y más tarde “Argentino”. La fundación del “salaíto” se concretó en la casa de Zenón Cabral, quien sería elegido como su primer presidente. La sede del club se ubicó en la calle Junín, entre Falucho y Rawson, y su primera cancha en Avellaneda y Gorriti, todo dentro del Barrio Refinería.

      Los jugadores rosarinos en tanto, seguían demostrando ser de lo mejor del país cada vez que eran llamados desde Buenos Aires. Harry Hayes y José Viale por ejemplo, viajaron a Brasil con la Selección nacional. Fue la segunda excursión de combinados nacionales por tierras brasileras. Jugaron en Río de Janeiro y ganaron 5 a 0 con cuatro goles del hombre de Central. Por último, el representativo de la recientemente fundada Federación Rosarina le ganó 2 a 1 a la Federación Argentina con goles de Hayes y Zenón Díaz. Ese equipo estaba formado en su totalidad por jugadores de Central y Tiro Federal, dos de los clubes disidentes (junto a Sparta) que habían abandonado la Liga Rosarina.

      En un partido entre Central y Tiro correspondiente al torneo de la Federación ocurrió un hecho lamentable. Sobrevino un penal favorable a Tiro Federal que se dispuso a patear Guillermo Dannaher. Su ejecución fue atajada por el golero auriazul, Serapio Acosta, sin embargo detrás del arco se encontraba el padre del guardameta quien, estremecido por la emoción, cayó fulminado y falleció ahí mismo. El partido fue suspendido y se completó el tiempo restante días después donando la recaudación a la viuda de Acosta.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1912

      • Dr. Enrique Fidanza

        Dr. Enrique Fidanza

        1. 1912 - 1913

      Campeones de la Rosarina en 1912

      • Copa Nicasio Vila - Primera División L.R.F.

        • No terminó de disputarse
      • Copa Santiago Pinasco - Segunda División L.R.F.

        • Club Atlético Argentino (GER)
      • Copa Comercio - Tercera División L.R.F.

        • Rosario Atlético
    • Año 1913

      Reseña del año

      El advenimiento de 1913 significó una bifurcación en el camino que hasta aquí tan hermanadamente venía recorriendo el fútbol rosarino. Es que se consolida la constitución de otro ente regulador paralelo a la Liga Rosarina, la Federación Rosarina de Fútbol. Su sede se instala en el local de San Lorenzo 1220 y de su primer campeonato tomarían parte Rosario Central, Tiro Federal, Sparta (los 3 clubes que renunciaron a la Liga), y los novatos Embarcaderos Córdoba y Rosario (la célula que más tarde daría origen a Argentino de Rosario) y Brown de Santa Fe.

      La Liga por su parte, confirmó el 3 de enero a Enrique Fidanza como presidente y a Luis Maffei como Vice. Ese mismo día se le remitieron medallas de oro a José Viale, Manuel González, Harry Hayes y Guillermo Dannaher por su participación en partidos internacionales. El 18 de marzo se abrió la inscripción a los torneos oficiales. En primera división jugaron Newell’s, Rosario Atlético, Argentino, Provincial, Atlantic Sportsmen, Unión de Santa Fe y Córdoba y Rosario, que participaba por primera vez de la Copa Vila (en 1905 había jugado la Pinasco, por entonces único trofeo en disputa). También se aprobó la Memoria y Balance del ejercicio anterior y se inauguró un libro como registro de firmas. El 26 de ese mes Arturo Araiz, jugador de Newell’s, estampó en él la primera e histórica rúbrica.

      En la misma sede de la Liga Rosarina se crea la Liga Ferro-Bancaria destinada a empleados de esos populosos gremios. Por entonces, en un terreno cercano al Hopital Español, se funda el Club Rosario Sud. Años más tarde el terreno sería cedido por el Doctor Rafael Calzada, y en honor a él, la institución tomaría el nombre de Club Atlético Calzada. En Buenos Aires en tanto, se suman al torneo de la Asociación Argentina, Ferrocarril Oeste, Boca Juniors y Platense.

      El campeonato de la Liga Rosarina se puso en marcha el 20 de abril. Esa tarde Newell’s venció ajustadamente al debutante Atlantic Sportsmen;  y Rosario Atlético despachó a Córdoba y Rosario con un claro 7 a 1. Ese comienzo avasallante de los hombres de Plaza Jewell no sería casualidad y su enorme campaña los dejaría a un paso de ganar la Copa Vila; la cual quedaría, una vez más, en manos de Newell’s. El rojinegro disputó 12 partidos, ganó 10 y totalizó 21 puntos. Goleó en muchas de sus victorias: 7 a 1 a Provincial, 5 a 0 a Argentino, y 7 a 0 a Córdoba y Rosario. El único partido que perdió fue precisamente ante Plaza en la primera rueda. Rosario Atlético fue su escolta a un punto. Cayó ante el campeón en el partido revancha, y empató dos cotejos (con Argentino y Unión).

      Una de las historias más sabrosas de 1913 fue la de Juan Manuel Rogers, wing derecho de Provincial. Rogers había sido tentado por otros equipos y le había pedido el pase al club y a la Liga sucesivamente. Provincial decidió no cederlo y la Liga le comunicó que la transferencia debía tener la anuencia de la institución. El jugador amenazó con abandonar la entidad roja y optar por Rosario Central (miembro por entonces de la gran rival de la Liga, la Federación), pero finalmente Rogers desistió y permaneció en Provincial, brilló en los combinados de la Liga, y hasta fue seleccionado para los equipos nacionales, prueba inequívoca de sus grandes cualidades.

      El 14 de junio en tanto, llegaron desde Buenos Aires noticias funestas. Armando Ginocchio, el crack de Newell's que llegó a ser presidente del club en 1906, había fallecido. Ginocchio también había participado en la reunión de fundación de la entidad, había jugado encuentros internacionales con combinados rosarinos y porteños, y había sido multicampeón con su equipo. Sus restos fueron traídos a Rosario en tren, y acompañados por un cortejo numerosísimo hasta la necrópolis del Salvador. En homenaje a su memoria la Liga decidió suspender todos los partidos de ese fin de semana.

      La Federación por su parte culminó el campeonato en octubre. El título quedó en manos de Rosario Central y el escolta acabó siendo Tiro Federal. A la postre, la desunión y la creación de dos instituciones rectoras, no trajo nada bueno. Faltó calor en las contiendas y se extrañó, sobremanera, el tradicional encontronazo entre auriazules y rojinegros. Esto produjo magras recaudaciones y obligó al público a dividir sus simpatías. La Liga decayó económicamente, y la Federación tampoco dio indicios de un futuro crecimiento. En definitiva, aquella fragmentación llevó a que más de uno citara la célebre frase del Martín Fierro, “los hermanos sean unidos”, procurando explicar con ella, que en un período embrionario como el que se vivía, cualquier desavenencia era nociva para el desarrollo del deporte.

      Todas las competencias fueron llegando paulatinamente a su feliz conclusión. En la Copa Pinasco ese año se coronó Atlantic Sportsmen. En Primera los verdiblancos habían sacado sólo un punto, pero en Segunda redondearon una gran campaña y pudieron festejar. En Tercera división, Argentino fue quien se quedó con la Copa Comercio. Mientras que en Cuarta Newell’s fue el soberano. La temporada además, dio a luz a dos nuevos trofeos. La Copa Lisandro de la Torre, donada precisamente por el recordado tribuno, y la Copa Cassini, cedida por Roque Cassini, dueño de la tienda inaugurada en 1910 en la esquina de Rioja y San Martín. La primera fue instituida para los equipos de Segunda división y la segunda para los de Tercera, aunque lo que las diferenció de las Copas Pinasco y Comercio respectivamente, fue que los partidos eran eliminatorios y en un par de domingos se llegaba a la final.

      Belgrano fue el ganador de la Copa “De la Torre” venciendo en la final a Rosario Atlético. Esa misma noche (7 de diciembre) hubo una extensa fiesta en un restaurante de Barrio Vila en la que se sirvió a los comensales un arroz que sería de ahí en más, el plato típico de los belgranenses. La Copa “Cassini”, cuyo original diseño se asimilaba a una pelota de rugby, fue obtenida por Provincial. Ese año el Doctor Carlos Ibarguren, Ministro de Justicia de la Nación, donó una Copa (que llevó su nombre) para que sea disputada por los campeones de las ligas de Buenos Aires y Rosario. En su primera edición, Racing superó a Newell’s 3 a 1 y se quedó con el novel premio. En cuanto a los enfrentamientos entre seleccionados de una y otra ciudad, comenzaron en 1912. La Copa Reyna había quedado en poder de Rosario en su primera edición (había ganado 4 a 3), y del local en su segunda, tras un atrayente empate en cuatro goles. El otro trofeo que disputarían por varios años se llamó “Copa Rosario” o “Culaciatti”. El trofeo se conoció así porque había sido cedido por el Intendente de la ciudad, Miguel Culaciatti.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1913

      • Dr. Enrique Fidanza

        Dr. Enrique Fidanza

        1. 1912 - 1913

      Campeones de la Rosarina en 1913

      • Copa Nicasio Vila - Primera División L.R.F.

      • Copa Santiago Pinasco - Segunda División L.R.F.

        • Atlantic Sportsmen
      • Copa Comercio - Tercera División L.R.F.

        • Club Atlético Argentino (GER)
    • Año 1914

      Reseña del año

      Corta vida tuvo la Federación Rosarina de Fútbol. Su endeble organización apenas sobrevivió una temporada. La Liga recobró la importancia de otrora y volvió a tomar las riendas del fútbol en la ciudad. El 24 de enero asumió como Presidente Francisco Romero y el 31 de ese mes se inauguró la Sede en el local de Entre Ríos 853. Luis Lehman (vicepresidente electo) y Alejandro Berruti (Secretario) presentaron, en las primeras reuniones, un proyecto revolucionario. Ellos entendían que la Liga debía independizarse de la Asociación Argentina de Fútbol. Hasta entonces, la Rosarina no hacía nada sin comunicarlo antes a Buenos Aires. Consultaba constantemente y esperaba sumisa sus instrucciones.

      “No es más que un club afiliado a la AAF” decía Berruti, quien formuló un encendido discurso exigiendo derechos, libertades, y trazando una analogía con la Liga Uruguaya. No obstante, no todos los delegados estaban de acuerdo. Representantes de Newell’s, Rosario Atlético y Argentino entendían que era provechoso apoyar a la Asociación por ser la más antigua del país y por contar con los mejores jugadores. Alejarse de su tutela podía significar, según ellos, que no se repitieran las visitas de equipos ingleses. Finalmente se votó y se produjo un empate en cinco. Definió el presidente Romero, quien se inclinó por la negativa. El proyecto fue rechazado y se mantuvo la conservadora postura de depender de la AAF.

      En ese año se produciría el aciago comienzo de las hostilidades que darían paso a la primera guerra mundial. El 1° de agosto estalló el conflicto bélico del que participarían 32 naciones y que la prensa rosarina mencionaba, apenas, como “la Guerra de Europa”. Pero no todo era malo en el mundo. En el 14 se inauguró el Canal de Panamá, una de las obras de ingeniería más grandes de la historia. En Rosario la Liga recibió buenas noticias. El gobierno provincial le otorgaba la personería jurídica, trámite que había iniciado el presidente Fidanza. El 28 de marzo Sparta y Embarcaderos fueron admitidos en su seno, señal inequívoca de la desaparición de la Federación. Tiro Federal también solicitó que se le permita regresar. Todos los clubes que integraban la FRF pasaron a la Liga Rosarina de Fútbol. Fue ese un día histórico para el balompié local, pues se reincorporaba un club fundador como Rosario Central. Unión de Santa Fe en cambio, canceló su afiliación.

      El 19 de abril en cancha de Argentino, y con la presencia del intendente municipal, Dr. Oscar Meyer, Rosario le ganó 3 a 1 a Buenos Aires por la Copa Reyna. Siete días después comenzó la Copa Vila con récord de participantes: Once. Pese a la mayor cantidad de partidos y al mal tiempo que obligó a suspender varias jornadas, los torneos terminaron en época propicia. La organización sin dudas había mejorado. Ya no había partidos sueltos sino un fixture ordenado con 5 encuentros por domingo y un equipo que quedaba libre. El campeón fue Rosario Central que se consagró por segunda vez en su historia. Jugó 20 partidos, ganó 19 y empató el restante; 4 a 4 ante Tiro Federal. Marcó 99 goles y recibió sólo 10. Harry Hayes se consolidó como su gran cañonero, a partir de la friolera cifra de 51 tantos, más del 50 % de los hechos por su equipo.

      Su formación base fue la siguiente: Serapio Acosta; Zenón Díaz e Ignacio Rota; Juan Díaz, Alberto Ledesma y Pablo Molina; Federico Flynn, Antonio Blanco, Harry Hayes, Ennis Hayes y Fidel Ramírez. Newell’s ocupó el segundo lugar con 34 puntos (a 5 del líder). El tercer puesto le correspondió a Tiro Federal que sumó 29. Cuarto quedó Córdoba y Rosario con 22, y más atrás terminaron: Rosario Atlético (21 puntos), Provincial (19), Argentino (18), Embarcaderos (13), Sparta (12), Atlantic Sportsmen (11), y Aprendices Rosarinos (2).

      Sin embargo, lo que despertó más ansiedad en la gente ese año, fue sin dudas el retorno del viejo pleito: Central y Newell’s, luego de un año de no verse las caras, reeditaban el duelo más esperado. El primero se jugó el 25 de mayo y convocó a una multitud. La cancha centralista de Villa Sanguinetti era un hormiguero. A la vera del campo, las vías tenían vagones en cuyo techo los aficionados hallaban una tribuna gratuita. Central ganó 6 a 2, con tres goles de Harry Hayes (los dos de Newell’s los marcó, quién otro sino Manuel González). En la revancha, jugada el 11 de octubre en el Parque Independencia, se volvió a imponer Central. En esa ocasión 5 a 0 (de nuevo con tres tantos de Hayes), y ahí se aseguró el título. Su parcialidad marchó en caravana por la calle Plata (hoy Ovidio Lagos) hasta el barrio Talleres, epicentro del carnaval auriazul. En esos años Central era el club con mayor número de seguidores, sin embargo, las derrotas sufridas ante Newell’s lo tenían a maltraer. Por eso es que sus hinchas disfrutaban tanto cada vez que lo vencían.

      Uno que no la pasó nada bien esa temporada fue el arbitro Teodoro Biener. El pobre tuvo la mala suerte de impartir justicia en una época en la que cualquier motivo insustancial (un foul, un penal, un resultado impensado), era capaz de generar la reacción reprochable del hincha o el jugador. Así fue que en Rosario Atlético-Tiro Federal, debió huir precipitadamente del campo (cuando aún faltaban veinte minutos) por el malestar que provocó uno de sus fallos. En un encuentro jugado 10 días después, también tuvo problemas. Newell’s le ganó 2 a 1 a Córdoba y Rosario pero lo más curioso fue que Miguel Zárate, delantero charrúa que había sido expulsado, pasó buena parte del segundo tiempo hostigando a Biener mediante furibundos gomerazos.

      En esa temporada Central también ganó la Copa de Caridad. Debía enfrentar a Newell’s en la final pero éste no se presentó pues muchos de sus jugadores eran de localidades cercanas a Rosario y ya se habían marchado a sus pagos. En segunda, la Copa Pinasco también fue para Central, mientras que la Copa Lisandro de la Torre quedó en manos de Tiro Federal. En tercera, Belgrano se adueñó de la Copa Comercio, y Argentino de la Copa Cassini. En ese intenso 1914 merecen ser destacados dos hechos más: los nueve goles que convirtió en un partido ante Aprendices el delantero de Rosario Atlético, Guillermo Potocsnyak; y la visita a Rosario de otro equipo inglés, el Exeter City, que jugó en Argentino ante el combinado local y se impuso por 3 a 1.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1914

      • Foto no Disponible

        Sr. Francisco Romero

        1. 1914

      Campeones de la Rosarina en 1914

    • Año 1915

      Reseña del año

      Esta temporada se caracterizó por el cambio de nombre que implementaron varias instituciones rosarinas. Gimnasia y Esgrima había dejado de ser Argentino en la Asamblea de agosto del año 14, sin embargo recién en el campeonato del 15 estrenó su nueva denominación. El 9 de enero Córdoba y Rosario and Railway Club castellanizó su nombre y pasó a ser el Club Atlético Central Córdoba. Además su antigua casaca color borra de vino, se cambió por la azul con vivos rojos. Por último, Embarcaderos Córdoba y Rosario se transformó este año en Nacional.

      Alejandro Berruti fue elegido nuevo presidente de la Liga en reemplazo de Francisco Romero, y Francisco Goicochea asumió como vice. Sin embargo, no durarían demasiado al frente de la Liga. Berruti renunció en marzo por no estar de acuerdo con una decisión del Consejo. El 19 de abril ocupó su lugar Antonio Fradua. Debido a la personalidad fuerte y al carisma del saliente directivo, esta noticia resultó trascendente en su momento. Berruti había implementado algunas modificaciones tendientes a ordenar y dar un viso de seriedad al fútbol nuestro. Por ejemplo, le exigió a los árbitros que dirigieran con uniforme ya que algunos solían ir desarreglados a sus compromisos. Le envió a los clubes una circular diciendo que era “obligación el uso de los colores del club en todos los jugadores que disputasen partidos oficiales”, y por último, y dado que algunos players acostumbraban a jugar en zapatillas (e incluso descalzos), la Liga ordenó que en lo sucesivo sería obligatorio el uso de botines.

      Gracias a la gestión de Ignacio Rota, se inauguró el torneo de quinta división. En su primera edición fue ganado por Belgrano, que en su juvenil plantel contaba con Julio Libonatti, delantero que años más tarde deslumbraría con sus cualidades. En primera hubo de nuevo 11 equipos. El único debutante fue Belgrano, institución que fue ascendida por la Liga en reemplazo de Aprendices Rosarinos. Esta última entidad vivió sobre finales del 14 una debacle económica, cayó en bancarrota y acabó disolviéndose.

      De segunda división también participaron 11 conjuntos. Los mismos que en primera salvo Provincial y Sparta que no poseían un segundo equipo. En su lugar estuvieron Tráfico y River Plate (que ese año se había fusionado con el Club Dublín). Entretanto, la Liga comenzó a implementar el uso de carnets para los jugadores. Compró 1.500 a seis centavos cada uno. Llevaban un sello, una foto, y un número identificatorio. Por otra parte, se resolvió no volver a pedir árbitros a Buenos Aires. La decisión se basó en cierta disconformidad que habían generado los jueces porteños.

      La población de Rosario al 31 de mayo era de 232.304 habitantes. En lo que hace al fútbol, hubo muchos traspasos de pretemporada. Serapio Acosta y Fidel Ramírez pasaron de Central a Rosario Atlético; Victorino Revilla dejó Nacional para incorporarse a Newell’s; y Pedro Mónaco se fue de Tiro para anclar en Atlantic Sportsmen. Sin embargo, los refuerzos más importantes tuvieron que ver con los arribos de Atilio Badalini (ex Colón de Santa Fe), y los hermanos Ernesto y Adolfo Celli (santafesinos del Salado) a la institución “mens sana” de nuestra ciudad. Los tres adquirirían fama y jugarían en los combinados rosarinos.

      Lo cierto es que 1915 fue un año inolvidable para Central. Ganó 5 Copas: las dos de primera (Vila y de Caridad), las dos de segunda (Pinasco y Lisandro de la Torre), y una de tercera (la Copa Comercio). Apenas si le dejo a Tráfico la Copa Cassini de tercera y a Newell’s la Copa Roma de cuarta. En primera volvió a consagrarse invicto y además vio surgir a Eduardo Blanco, un magnífico centro half. Marcó 104 goles en 20 partidos, y recibió sólo 4. Era evidente que las simpatías de la afición rosarina se repartían entre los dos clubes grandes, sin embargo los auriazules gozaban de mayor arraigo popular y quizás por eso, porque tantísimos jóvenes deseaban jugar en Central, es que siempre había pichones de crack golpeando las puertas de dicha entidad. Tal peculiaridad le permitía a su Comisión Directiva (por entonces las encargadas de elegir al once titular) tener recambio y contar siempre con un team competitivo.

      Central se convirtió en el primer equipo en ganar la Copa Ibarguren. El 26 de marzo empató 0 a 0 con Racing (campeón porteño) en cancha de Independiente luego de 120 minutos de fútbol. Como no se pudieron sacar ventaja jugaron por segunda vez el 30 de abril en Palermo. El encuentro, que reunió a una multitud debido a los antecedentes de ambos conjuntos, iba 1 a 1 en el primer tiempo (gol de Laiolo para Central). Sin embargo, el árbitro Luis Gil comenzó a perjudicar ostensiblemente al representante de nuestra ciudad. Al parecer cobraba dudosas infracciones favorables a la Academia y por último no convalidó un remate de Laiolo que había sido gol y a causa de una rotura en la red pareció no entrar.

      En el suplementario, Laiolo a los 5’ y Woodward a los 28’, pusieron el 3-1 final. Magnífico triunfo del once auriazul que luego fue homenajeado por las autoridades de la Liga con un banquete en el Hotel Mayo. Claudio Newell en persona se encargó de colgarle las medallas a los campeones. Desde 1905 (cuando Rosario Atlético ganó la Copa Competencia) que los clubes rosarinos no alcanzaban una hazaña semejante. Aquel famoso equipo formó con: Moyano, Zenón Díaz e Ignacio Rota; Rogotti, Eduardo Blanco y Jacinto Perazzo; Barbieri, Antonio Blanco, Laiolo, Ennis Hayes y Woodward.

      Newell’s en cambio, padeció dificultades. El club que durante una década había mantenido, con ligeras variantes, la hegemonía del fútbol local, ahora estaba ligeramente debilitado. Perdió los dos clásicos por resultados humillantes. El 25 de mayo cayó 6 a 0 en Villa Sanguinetti, en un partido en que Ennis Hayes marcó un gran gol (el primero). El 17 de octubre, en la revancha jugada en el parque, su suerte sería aún peor. El conjunto “canalla” reafirmó su buen momento y le asestó 6 goles en los primeros 45 minutos. Los rojinegros decidieron no salir al campo para la segunda etapa dando por terminada la contienda.

      Un hecho por demás curioso ocurrió en un partido entre Central y Central Córdoba por la Copa Competencia. Los auriazules llegaban invictos pero acabaron perdiendo 1 a 0 en su cancha. La hinchada charrúa celebró jubilosamente mientras los centralistas se retiraban cabizbajos. Entre ellos Zenón Díaz, zaguero que se había batido valientemente en el terreno de juego. Los ganadores repararon en él y lo levantaron en andas. Lo retiraron como un triunfador, y así lo trasladaron hasta su casa ubicada a pocas cuadras. Sin dudas, un gesto emotivo y lleno de deportividad, que no podría suceder en nuestros días.

      Tiro Federal disfrutó en 1915 de uno de los triunfos más resonantes de su historia. Le ganó como visitante 4 a 0 a Boca Juniors en una de las semifinales de la Copa Competencia. Los protagonistas de la gesta tirolense fueron: Lorenzo Colombo; Oreste Scarpone y Florencio Sarasibar; Ernesto Faggiani, Miguel Argüelles y Silvio Barbieri; Conrado Grieshaber, Ernesto Simpson, Juan Vergara, Carlos Guidi y Antonio Pimentel. Los tres primeros tantos fueron marcados por la gran figura del equipo, Carlos “Milán” Guidi, y la cuenta se cerró por intermedio de Pimentel. El elenco rosarino estuvo a punto de completar la proeza y alzarse con el Trofeo (que hasta ahí sólo Rosario Atlético había traído para Rosario), pero en la final, y tras reñida disputa, cayó 2 a 1 ante Racing. Marcovecchio y Ohaco convirtieron para “la Academia”, y Guidi, cuando no, para Tiro.

      El 25 de octubre jugaron en cancha de GER Rosarinos y Uruguayos por la Copa Asociación, y ese terminaría siendo el gran acontecimiento del año para el fútbol rosarino. La victoria del seleccionado de nuestra ciudad fue la primera sobre los orientales. El combinado local formó con: Airaldi; Díaz y Varni; Johnston, Eduardo Blanco y Faggiani; Antonio Blanco, Badalini, Hayes, Guidi y Pimentel. El primer tiempo terminó 2 a 2, pero en el segundo, más precisamente en el último minuto de juego, llegó el tercer y definitivo tanto para nuestra representación. Los tres goles los señaló Carlitos Guidi, que tuvo su tarde soñada. Legítimo éxito de Rosario y algarabía inenarrable entre los presentes.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1915

      • Foto no Disponible

        Sr. Alejandro E. Berruti

        1. 1915
        2. 1922
      • Foto no Disponible

        Sr. Antonio Fradua

        1. 1915

      Campeones de la Rosarina en 1915

    • Año 1916

      Reseña del año

      El 9 de abril de 1916 debutó en el equipo de tercera división de Central Córdoba un hombre que haría historia: Gabino Sosa. Este maestro del fútbol jugó sólo 3 partidos en esa categoría. El 30 de abril ya lo hicieron debutar en primera y ese mismo año (más precisamente en noviembre) le pusieron los pantalones largos, siendo aún un purrete, para que viajara a Montevideo y pudiera enfrentar a Uruguay por la Copa Asociación. Datos que permiten intuir la calidad incuestionable que despilfarraba Sosa en cada toque de balón. Lo cierto es que durante dos décadas este magistral conductor de líneas delanteras hizo escuela, regaló su extraordinario talento en cada una de las canchas que pisó y deleitó al espectador amante del buen fútbol.

      El flamante presidente de la Liga era el Dr. Claudio Newell, y a poco de asumir, decidió conformar un Consejo Superior con un grupo de notables. A comienzos de temporada se creó un nuevo club “Rosario a Puerto Belgrano”. El mismo fue fundado por obreros del ferrocarril del mismo nombre. Se inscribió en el Torneo de segunda división, y utilizó como cancha los terrenos de Berruti y Riobamba. El campeonato local comenzó el 20 de abril con una ligera novedad: Tiro Federal cambió colores. Del azul marino y blanco que usaba, pasó al celeste y blanco, por supuesto siempre a bastones verticales. Entre las transferencias más notorias se pueden enumerar la del arquero Serapio Acosta (de Plaza a Rosario a Puerto Belgrano), y la de Julio Morgoux (de Plaza en este caso a Newell’s). Además, Belgrano incorporó a Francisco Ballart, Rosario a Puerto Belgrano a Juan Francia, y Provincial a Guillermo Potocsnyak.

      Este año Rosario Atlético (o Plaza Jewell) se retiró definitivamente de la práctica del fútbol. Sin dudas una sensible pérdida, ya que llevaba casi medio siglo fomentando este deporte en la ciudad. El motivo de su partida se basó en el desmembramiento de sus equipos. La deserción de esta institución, pionera en nuestro medio, recordó a la de Alumni en Buenos Aires, aunque aquel se disolvió por completo. Caso distinto al de Atlético que a partir de entonces centró sus actividades en el rugby.

      Otro club de la ciudad, Provincial, inauguró cancha nueva. Desde 1908 estaba frente al Rosedal, pero el 25 de mayo de 1916 se mudó a los terrenos ubicados detrás del hipódromo. Organizó una gran fiesta en la que se midieron primeramente dos combinados locales, y luego el anfitrión y Platense, team porteño que le ganó 1 a 0. A todo esto la Liga Rosarina organizó un amistoso entre el campeón, Central, y un combinado del resto de los equipos. Ganó el auriazul 2 a 1. Casa Cassini donó las 11 camisetas del selectivo y Gath y Chávez la pelota con la cual se jugó. El 18 de junio se disputó la Copa Reyna en Buenos Aires y en un partido más que discreto ganó el local 2 a 1. El gol rosarino lo convirtió Carlos Guidi, que venía sumamente derecho para el arco. Nuestro representativo salió con estos once: Colombo (TF); Díaz (RC) y Sarasibar (TF); Johnston (Ros.Atl), Eduardo Blanco y Jacinto Perazzo (ambos de RC); Antonio Blanco, José Laiolo (los dos también de Central), Atilio Badalini (GER), Carlos Guidi (TF) y Antonio Pimentel (TF).

      El 24 de septiembre el fútbol rosarino tuvo su pronta revancha. En el match por la Copa Rosario se impuso 2 a 0 (con dos tantos del inefable Guidi). El cotejo se disputó en Gimnasia y el elenco local tuvo algunas modificaciones. Se alistó con: Jorge Repucci (de Belgrano); Zenón Díaz (RC) y Florindo Bearzotti (Bel); Ernesto Celli (GER), Eduardo Blanco (RC) y Jacinto Perazzo (RC); Andrés Jauregui (GER), Atilio Badalini (GER), José Laiolo (RC), Carlos Guidi (TF) y Ennis Hayes (RC). La entrada general costó $ 1, la tribuna $ 2, y los militares, soldados y conscriptos, entraron gratis.

      Para Newell’s fue un año malo. Perdió todos los clásicos. El primero, por la Copa de Honor Cusenier, 8 a 0. José Laiolo metió tres goles, Antonio Blanco y Ennis Hayes dos cada uno, y Fidel Ramírez el restante. Para colmo el primero de noviembre, por el campeonato local, volvió a caer por goleada: En ese caso fue por 6 a 0. Por si fuera poco, su rival de toda la vida salió campeón invicto por tercera vez consecutiva y rubricó sus éxitos con la obtención de otros trofeos. A la Copa Vila le sumó la Copa de Caridad (en la final superó 3 a 0 a Central Córdoba), la Pinasco, la Lisandro de la Torre (ambas de segunda), y la Copa Roma, de cuarta división.

      El cuadro de campeones se completó con Provincial y Nacional (ganadores de la Copa Comercio y Cassini respectivamente, ambas de tercera). Durante aquel diciembre Central tuvo demasiados compromisos. La mayoría dotados de una singular trascendencia. Se adjudicó la zona Argentina de la prestigiosa Copa Competencia. Eliminó a River en semifinales (3 a 2 en cancha de GER) y superó a Independiente en la final (2 a 1 en cancha de Racing). Ese duelo se desarrolló ante 3.000 personas y Central formó con: Niblo; Díaz y Rotta; Rigotti, Furlon y Perazzo; Eduardo Blanco, José Laiolo, Antonio Blanco, Harry Hayes y Ennis Hayes. Los goles fueron convertidos por Antonio Blanco y Harry Hayes.

      Sin embargo, el trajinar del conjunto canalla fue excesivo, y acabó perdiendo tres finales en veinte días. El 10 de diciembre cayó ante Nacional 6 a 1 en la definición de la Copa de Honor Cusenier. No fue un buen partido del equipo de nuestra ciudad, que según la opinión de la prensa de la época, había subestimado a los tricolores uruguayos. La tarde del 24, en plena víspera de Navidad, perdió 3 a 0 ante Peñarol en la gran final de la Copa Competencia. El cotejo se jugó en Avellaneda y la figura fue el centrodelantero del mirasol, Piendibene, que marcó los tres tantos. Por último, el 30 de ese mes, volvió a medirse con Racing por la Copa Ibarguren. En 1915 ya se habían enfrentado y ahí el título se lo había adjudicado el canalla. Ahora, en 1916, los albicelestes se tomaron una dulce revancha ya que se impusieron por el exagerado score de 6 a 0. Recuperaron así, el trofeo que premiaba a los campeones de las ligas más importantes del país.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1916

      • Dr. Claudio L. Newell

        Dr. Claudio L. Newell

        1. 1910 - 1911
        2. 1916 - 1917

      Campeones de la Rosarina en 1916

    • Año 1917

      Reseña del año

      Durante 1917 se convulsionó el ambiente futbolero con el sonado caso de Atilio Badalini, Ernesto y Adolfo Celli. Los tres santafesinos de Gimnasia y Esgrima pasaron a Newell’s a principios de temporada, pero de inmediato recibieron una denuncia del Presidente de GER, que los acusaba de haber preferido al rojinegro debido a una remuneración que les habían prometido. La Liga analizó el caso, citó a los involucrados, y terminó inhabilitando para toda la temporada a Ernesto Celli y Atilio Badalini. El clima quedó enrarecido y todo el mundo se preguntó si de veras habrían cobrado por prestar sus servicios futbolísticos. La mayoría consideró que la pureza del amateurismo se había mancillado. En el aire flotaba la certeza de estar frente a un profesionalismo encubierto. A Fidel Ramírez, jugador que pasó de Central a Tiro Federal, también le gritaban en la cancha, a modo de ofensa, “profesional”.

      Mientras tanto, el Dr. Claudio Newell empleó a Badalini y Celli en el establecimiento educacional que dirigía, el Comercial Anglo Argentino. En los recreos los astros del fútbol se entreveraban con los escolares en los picados que éstos realizaban, pero los chicos les exigieron, como para disminuir sus extraordinarias capacidades, que jugaran con los brazos atados. Así lo hicieron, originando naturalmente escenas risueñas. Sin embargo, a la postre terminaron desarrollando mayores aptitudes y en 1918, cuando volvieron al fútbol oficial, fueron aún más diestros que antes de la suspensión.

      El 15 de abril comenzó la Copa Vila con una novedad: Rosario a Puerto Belgrano fue subido a primera en lugar de Rosario Atlético, que no inscribió equipo alguno. Participaron 10 clubes del máximo certamen rosarino: Central, Newell’s, Central Córdoba, Nacional, Belgrano, Sparta, Tiro Federal, Gimnasia, Provincial y Rosario a Puerto Belgrano. Además se afilió Estudiantes, un club fundado el 6 de octubre del 16 por empleados de la droguería Del Águila. Estudiantes actuaría en segunda división hasta 1920, año en el que obtuvo el ascenso. Su primera cancha estaba en el terreno comprendido entre las calles Virasoro, Gálvez, Callao y Pueyrredón, y su camiseta era roja, verde y blanca a bastones verticales, siendo su diseño similar al de Fluminense de Brasil.

      El 14 de mayo nació otra institución, el Alberdi New Boys. Una barriada tan amplia (aunque caracterizada como zona náutica), merecía tener un representante futbolero. El presidente fundador fue un porteño activo y culto que con tesón llevaría al club al círculo superior de la Rosarina años más tarde, don Francisco Barrera Carrasco. En la segunda fecha se suscitó una gran sorpresa. Tiro Federal venció a Rosario Central por el abultado marcador de 4 a 0. El elenco auriazul perdió así un invicto que llevaba tres años. Ese día el tricampeón de la Copa Vila se quedó con 9 hombres. Zenón Díaz protestó el primer gol y se retiró enojado de la cancha, al rato se lesionó Síntora, y la desigualdad terminó siendo clave. El árbitro Rovassi (singular apellido si los hay) fue profusamente increpado por los hinchas centralistas.

      El equipo del parque continuó ese año con paso cambiado. En el primer clásico frente a Central sus directivos tomaron una insólita decisión: ceder los puntos y presentarse a jugar el partido en forma amistosa. Muchos le achacaron falta de espíritu deportivo, pero ellos estaban tan desmoralizados, tanta diferencia advertían entre su rendimiento y el del conjunto auriazul, que apelaron a ese cuestionable recurso. En el amistoso (que sí se realizó) disputado ante sus rivales de toda la vida, incluyeron a Badalini y a los hermanos Celli y terminaron ganando 2 a 0. La duda que quedó flotando por entonces, fue qué habría pasado si hubieran jugado oficialmente y sin los inhabilitados.

      En la soleada tarde del 9 de julio Rosario recibió una vez más a Uruguay. Ausentes los hermanos Hayes, fueron reemplazados por Gabino Sosa y Manuel González. La excelente delantera local formó con Antonio Blanco (RC), Gabino Sosa (CC), Carlos Guidi (TF), Manuel González y José Viale (ambos de NOB). El partido fue reñido y el triunfo correspondió a los celestes por la mínima diferencia. Nuestro representativo estrenó ese día una nueva divisa. De la blanca con franja horizontal azul que venía usando, pasó a la albiroja con listones verticales.

      Otra curiosidad de ese encuentro, fue que sobre el final se produjo un remate cruzado de Gabino Sosa que se fue apenas desviado y que parte del público creyó que había sido gol. Para colmo el árbitro pidió la pelota y la llevó hacia el círculo central pitando el final. Gran cantidad de asistentes a la cancha de Gimnasia, se retiraron convencidos de haber visto un empate. Durante aquella jornada patria, en Manuela Pedraza y Cramer, Platense inauguró su cancha e invitó a Provincial a la fiesta. Así, el club rojo de nuestra ciudad respondía a la gentileza que el marrón había tenido el año anterior.

      Por iniciativa de Ignacio Rota (el defensor de Central que ya incursionaba como árbitro y delegado), en lo sucesivo los árbitros realizarían reuniones semanales para fortalecer sus conocimientos de las reglas del juego. Sin dudas una buena idea. El 15 de julio en el choque por la Copa Rosario jugado en cancha de Racing, Gabino Sosa ocupó por primera vez la posición de centrodelantero en los combinados de nuestra ciudad. Por entonces se consideraba que el que jugaba en ese lugar manejaba los ataques. Así, tomaba la posta de grandes valores como Harry Hayes o Carlos Guidi. Ese encuentro terminó 2 a 2. El 6 de septiembre se instauró una nueva copa. La misma sería disputada entre rosarinos y cordobeses. Se la llamó Gregorio Martínez en alusión al Presidente de la Liga de esa provincia. Se firmó un convenio entre ambas entidades para la realización anual del match y en su primera edición ganó Rosario 2 a 0 con goles de Dante Bianchi y Ennis Hayes.

      El 9 de septiembre Central volvió a vapulear a Newell’s. Le ganó 9 a 0 en su campo de Villa Sanguinetti. Paupérrimo funcionamiento rojinegro que dejó completamente desencantada a su afición. Los locales que formaron con: Juan Bruno; Zenón Díaz e Ignacio Rota; Pablo Molina, Eduardo Blanco y Jacinto Perazzo; Manuel Mesa, Antonio Blanco, José Clarke, Ennis Hayes y Alfredo Woodward. Fue en estos años cuando Central empezó a ser nombrado con el mote de “La Academia”. Al ganar los torneos de los años 14, 15, 16, 17 y 19 se empezó a decir que daba cátedra con su fútbol. A excepción del campeonato de 1917, todos los trofeos fueron obtenidos de manera invicta, lo que remarca el gran equipo que tenían los de Arroyito por entonces.

      En la Copa Vila Central se alzó con su quinto título y el cuarto consecutivo. Alcanzaba de esa manera a su histórico rival que también era pentacampeón local. Sin embargo, en la sumatoria total de trofeos Central superaba a Newell’s por 19 a 17, ya que tenía 4 Copas de Caridad, 6 de segunda división, 2 de tercera y 2 de cuarta; contra 1 Copa de Caridad, 4 de segunda, 2 de tercera y 5 de cuarta que poseía el rojinegro. Además, era el único rosarino que había ganado la Copa Ibarguren.

      El 7 de octubre en cancha de Provincial se vivió una gran final de segunda división, nada menos que Central y Newell’s. Las camisetas pesadas que se enfrentaban propiciaron una gran recaudación. El triunfo correspondió a Ñuls por 4 a 0. De ese modo la lepra ganaba la Copa Pinasco y se recomponía un poco de sus últimas derrotas. Además, los viejos muchachos de Newell obtuvieron el certamen eliminatorio de tercera (Copa Cassini) goleando 11 a 1 a Sparta en la final, y la Copa Roma de 4ta. de manera invicta. Central, como fue dicho, se adjudicó el título en primera habiendo perdido un solo partido (ante Tiro Federal, que terminó segundo) y ganado todos los restantes. El auriazul obtuvo también la Copa Comercio y apenas si quedó para Provincial la Copa Lisandro de la Torre. Ese año, cabe agregar, no se jugó la Copa de Caridad.

      En diciembre un último triunfo rosarino puso de parabienes a la ciudad. En cancha de Gimnasia se le ganó 3 a 1 a Buenos Aires por la tradicional Copa Mariano Reyna. El combinado local formó con: Lorenzo Colombo (TF); Florindo Bearzotti (Bel) y Florencio Sarasibar (TF); Rodolfo Mulhall (TF), Eduardo Blanco (RC) y Ernesto Faggiani (TF); Miguel Faivre (TF), Benito Wille Bille (Prov), Dante Bianchi (Bel), José Clarke (RC) y Juan Francia (TF). Como se ve, por primera vez no hubo jugadores de Newell’s integrando el selectivo. Todo un síntoma del flojo momento que transitaba la entidad del Parque. Bien distinto era el presente de Tiro Federal, que aportó seis de sus hombres al combinado local.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1917

      • Dr. Claudio L. Newell

        Dr. Claudio L. Newell

        1. 1910 - 1911
        2. 1916 - 1917

      Campeones de la Rosarina en 1917

    • Año 1918

      Reseña del año

      El torneo del 18 recuperó a todos los cracks suspendidos. El 15 de febrero se otorgó una amnistía general que alcanzó no sólo a Celli y Badalini, acusados de profesionalismo al igual que Manuel Márquez, sino también a Ennis Hayes (inhabilitado por originar disturbios), a Manuel González y al petiso Antonio Miguel entre otros. Durante 1917 alrededor de 1.350 jugadores de todas las categorías habían registrado sus firmas, cifra que se incrementó a 1.403 en 1918.

      Lo más destacado sin embargo, pasó por el liderazgo que adquirió la Liga entre las Asociaciones del interior del país. La Rosarina organizó una Convención entre las entidades que se consideraran olvidadas por la Asociación Porteña. Para ello se puso en contacto con las Ligas de Córdoba, Villa María, Santa Fe, Pergamino, Bahía Blanca, la Federación Platense y la Unión Mendocina. La Asociación Argentina de Fútbol, que estaba al corriente del cónclave, no lo avaló y envió una irónica nota en la que le restaba valor. La respuesta de la Liga Rosarina fue durísima. Acusó al ente porteño de condenar a la exclusión a las ligas del interior, y de gravitar negativamente sobre la evolución del deporte. Poco después la A.A.F. cambió de autoridades y asumió el Dr. Ricardo C. Aldao, quien rápidamente le tendió una mano a la LRF y prometió manejos más federales. Su intervención hizo renacer la calma.

      Previo al comienzo del campeonato varios jugadores cambiaron de club. Una institución que perdió a muchas de sus figuras fue Tiro Federal. Florencio Sarasibar y Antonio Miguel pasaron a Rosario Central. El wing Juan Francia firmó para Newell’s, y Umberto y Vicente Libonatti se alistaron en las huestes de Gimnasia y Esgrima. Sin embargo, los tirolenses ven surgir de entre sus filas menores a Roberto Cochrane (defensor) y Eduardo Bonzi (puntero derecho), que tendrían enormes actuaciones durante su carrera. Simultáneamente aparecieron en la ciudad unos personajes, por entonces indeseados: “Los contratistas”. Hombres que habían elegido a Rosario como mercado propicio y que llegaban de Buenos Aires con el fin de tentar a los futbolistas locales a trasladarse a Capital a cambio de dinero. Estuvieron a punto de llevarse a Bernardo Pambrún y José López Ramos de Belgrano, a quienes la Liga, disgustada, les negó el pase interligas. Igualmente podrían haberse marchado, pero fueron los propios jugadores los que optaron por quedarse.

      Esta es la temporada del resurgimiento de Newell’s Old Boys. El rojinegro había sufrido goleadas dolorosas en los clásicos durante los años 14, 15, 16 y 17, y para peor, había tenido que ser testigo del tetracampeonato de su archirival. No obstante, su once titular fue correctamente reforzado y volvieron los triunfos. El primer indicio de que cambiaría su suerte se produjo el 12 de mayo en el enfrentamiento con Central. Allí, después de varios años, se vio un duelo equilibrado. El auriazul volvió a ganar, pero apenas 1 a 0. Harry Hayes burló al “alemán” Celli y batió a la “china” Airaldi, en lo que fue el único gol. Los del parque por su parte, tuvieron esa tarde (y casi todo el año), a este quinteto atacante: Salvador Juanto, Julio Libonatti, Atilio Badalini, Ernesto Celli y Juan Francia.

      El principal torneo local contó con los mismos 10 equipos del año 17. Vale recordar que eran tiempos en los que el viento tenía significativa importancia en el trámite de los partidos. Las canchas carecían de resguardo y por ello en el sorteo de vallas el que ganaba se aseguraba de elegir el arco que tuviera el viento a sus espaldas. Además, otro factor que solía molestar era el público, que se ubicaba a un costado de las rayas demarcatorias y en cotejos muy concurridos obligaba a dirigentes y policías a hacer esfuerzos sobrehumanos para contener a la marea de gente, y que ésta no entorpeciese el accionar de los jugadores.

      Un buen triunfo rosarino fue el del 25 de mayo. El seleccionado de nuestra ciudad se presentó en la cancha de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires para enfrentar al combinado de esa metrópoli por la Copa Reyna. Ese día se lucieron todos sin excepción. A los 13’ abrió la cuenta Harry Hayes, a los 28’ estiró las cifras Julio Libonatti, y a los 16’ del segundo tiempo puso el 3 a 0 final Juan Francia, con un remate desde larga distancia. Un desempeño sin fisuras del representativo de Rosario que formó con: Eduardo Araya; Silvio Battaini y Florencio Sarasibar; Adolfo Celli, Eduardo Blanco y Victorio Faggiani; Antonio Blanco, Julio Libonatti, los dos Hayes y Juan Francia.

      La Rosarina siempre había demostrado ser muy solidaria, de eso no quedaban dudas. Hasta cuando sus arcas estaban flacas seguía organizando encuentros a beneficio y prestando a sus jugadores, árbitros y canchas. En esta temporada los que solicitaron una ayuda fueron los cordobeses. Así fue que la LRF armó un partido en cancha de Newell’s en el cual el selectivo local superó 3 a 1 a los visitantes, que satisfechos se llevaron lo recaudado. En Cuarta División mientras tanto, Newell’s fue campeón nuevamente (venció 1 a 0 a Tiro Federal en la final). Además marcó un récord sudamericano de goles el 9 de mayo cuando le ganó 28 a 0 a Alberdi New Boys. Ese año en tanto, los empleados de la Compañía Argentina de Tabacos fundaron, con el aval de la Rosarina, la “Liga Comercial Bancaria”.

      Cerca de fin de año surgió un nuevo conflicto entre la AAF y la LRF. El motivo del entredicho fue que la Asociación Argentina autorizó a Manuel Márquez a jugar en Huracán cuando la Liga de aquí le había negado la transferencia. Se envió una carta a Buenos Aires que la Asociación no contestó, y luego otra que tampoco tuvo respuesta. Una vez más se acusó a la A.A.F. de ser desconsiderada con sus pares del interior. Pese al problema, desde Buenos Aires siguieron citando jugadores rosarinos para participar de cotejos internacionales. Para un partido contra Uruguay viajaron los Hayes, Francia, Eduardo Blanco (que debutó de cinco en la Selección), y Antonio Blanco, que marcó uno de los goles del triunfo nacional en aquel encuentro.

      Al segundo clásico del año Newell’s llegó ya campeón. Llevaba 4 puntos de ventaja y huelga decir que muchísimo público concurrió al Parque Independencia. Esa tarde ganó Central 1 a 0 con gol de Eduardo Blanco y las dos parcialidades se retiraron felices. El rojinegro terminó con 29 puntos, Central con 27 y más atrás Tiro y Gimnasia con 25, Central Córdoba con 24, Belgrano con 20, Nacional y Sparta con 9, Provincial con 7 y Rosario a Puerto Belgrano con 6. Nótese la brecha que hubo entre los últimos cuatro y el resto.

      En octubre varios equipos rosarinos quedaron eliminados de la Copa de Honor. Platense le ganó 3 a 2 a Central Córdoba, River 1 a 0 a Gimnasia y Esgrima, y Porteño 2 a 1 (en alargue) a Tiro Federal. El tirolense de todas formas cerró el año obteniendo varios títulos. Fue campeón de la Copa Pinasco venciendo 1 a 0 a Central en la final (se jugó en cancha de Atlantic Sportsmen, ubicada en Rioja y Lavalle) y de las dos copas de tercera. Le ganó 2 a 1 a Gimnasia por la Copa Comercio, y 4 a 3 a Newell's por la Cassini. Completó el cuadro de campeones Central quedándose con la Copa Lisandro de la Torre. El rojinegro festejó en primera tras cuatro años de no poder hacerlo, y además se dio el gusto de ganarle a Central en primera (3 a 0 por la Copa de Honor Cusenier) luego de un prolongado lapso.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1918

      • Foto no Disponible

        Sr. Sebastián J. García

        1. 1918 - 1921

      Campeones de la Rosarina en 1918

    • Año 1919

      Reseña del año

      Este fue un año inmejorable para el fútbol rosarino de selección. En junio comenzó una sucesión de triunfos que terminó el 28 de septiembre con una histórica goleada sobre Uruguay. Pero repasemos los hechos cronológicamente. A principios de temporada se afiliaron dos nuevos clubes a la Liga: Calzada y Ferrocarril Santa Fe. Este último había sido fundado el año anterior y tenía su cancha en Cafferata y Santa Fe. Estudiantes por su parte, mudó su cancha a las calles San Martín y Avenida del Rosario, mientras que Gimnasia cambió de colores procurando que sus jugadores se diferenciaran mejor dentro del campo. Adoptó los colores verde y granate (a rayas verticales de 3 centímetros), separados por listones blancos (de 1 cm).

      Una vez más se otorgó un indulto a los jugadores suspendidos, aunque se aclaró que era por última vez para que los más díscolos no volvieran a incurrir en faltas. Un caso aparte fue el de Ennis Hayes, extraordinario jugador que había sido sancionado a perpetuidad debido a su reincidencia. Central pidió especialmente por él ya que la Liga se resistía a habilitarlo, y tanta fue la presión (el jugador también era requerido por la Selección nacional) que se decidieron a darle una última oportunidad.

      En primera división no hubo cambios respecto a los equipos participantes. En segunda fueron 16, los 10 que también tenían un representante en la máxima categoría, más Calzada, Alberdi New Boys, Atlantic Sportsmen, F. C. Santa Fe, Estudiantes y Unión. En tercera hubo 40 anotados y en total, sumando las cinco categorías, se llegó a la cifra récord de 92 equipos inscriptos. El 11 de marzo de ese año –en una reunión llevada a cabo en la Sede de G.E.R– se fundó el Club Remeros Alberdi. El 4 de mayo en tanto, en el Parque Independencia, se jugó uno de los clásicos más intensos y atrayentes de principios de siglo.

      Los dos equipos llegaban invictos y muy bien posicionados en el torneo que había arrancado el 30 de marzo. Esto generó una enorme expectación entre los hinchas. Seis mil personas se apretujaron en la tribuna y en los alrededores de la cancha, cantidad extraordinaria para la época. Central arrancó ganando con gol de Harry Hayes, luego hubo dos penales atajados, uno por bando. Más tarde empató Saruppo para Ñuls. Libonatti puso el 2-1 para el local, y Ennis sobre el final, clavó el 2 a 2 definitivo. Lucido clásico del cual todos se retiraron satisfechos. Newell’s formó con: Enrique Nieto, joven surgido de inferiores; Isidoro Bourguignon y Adolfo Celli; Juan Martín, Filedolfo Salcedo y Alfonso Gregnon; Julio Libonatti, Ernesto Celli, Atilio Badalini, Blas Saruppo y Juan Francia. Central salió con estos once: Octavio Díaz, que había llegado de Sparta; su tío Zenón y Florencio Sarasibar; Rodolfo Mulhall, Eduardo Blanco y Jacinto Perazzo; Ernesto Guaraglia, Antonio Blanco, Harry y Ennis Hayes, y Antonio Miguel. Ese fue precisamente el último partido del grandioso Zenón Díaz. A los 38 años sus tobillos ya no soportaban el trajín y decidió, en el medio del encuentro, retirarse. El “negro” se acercó hasta el arco y al primero que se lo comunicó, emocionado ya, fue a su sobrino Octavio.

      Durante el mes de junio Central dejó su reducto de Villa Sanguinetti y se alojó a espaldas del F. C. Central Argentino, cerca de la Estación Castellanos. Mientras duraron las refacciones el canalla hizo de local en la cancha de sus rivales. Mientras tanto, en la Copa América jugada en Brasil, Argentina cayó derrotada ante el local y la prensa de la época cargó las tintas sobre la Asociación Argentina de Fútbol. Le recriminó espíritu localista pues habían dejado afuera del seleccionado a importantes valores del fútbol rosarino. Ahí mismo, como tocados en su orgullo, los muchachos de nuestra ciudad empezaron a cosechar triunfos. El 19 de junio se le ganó 5 a 0 a Santa Fe en cancha de Gimnasia y Esgrima de Rosario. Atilio Badalini en tres ocasiones, Blas Saruppo y Harry Hayes metieron los goles. El 7 de septiembre nuestro combinado viajó a Córdoba para enfrentar al combinado de esa provincia. Concurrieron 4.000 almas, ávidas por ver al afamado conjunto rosarino. La victoria correspondió a Rosario por 1 a 0 con gol de Bernardo Pambrún.

      El 14 de ese mes Rosario recibió en GER al seleccionado de la Asociación Argentina. Estaba en juego la tradicional Copa Mariano Reyna y las ansias de que el trofeo quedará en la ciudad eran muchas. El once local llegaba entonado y formaba con: Eduardo Araya (GER); Natalio Molinari (GER) y Adolfo Celli (NOB); Isidoro Bourguignon (NOB), Ernesto Celli (NOB) y Silvio Battaini (GER); Julio Libonatti (NOB), Umberto Libonatti (GER), Atilio Badalini (NOB), Gabino Sosa (CC) y Juan Francia (NOB). Con una gran actuación colectiva se obtuvo una merecidísima victoria por 2 a 0. Ambos goles fueron obra del “turco” Umberto Libonatti, el mayor de los hermanos.

      Una semana después se le volvió a ganar a Santa Fe en lo que fue el cuarto triunfo consecutivo del equipo de la LRF. El marcador final fue un contundente 5 a 1 y la formación, prácticamente la misma. Por fin, el 28 de septiembre, el balompié de Rosario escribió una de las páginas más brillantes de su rica historia: Le ganó 4 a 1 a Uruguay. El fútbol charrúa vivía un presente encumbrado, había vencido tres veces al seleccionado argentino en las copas de Honor, Newton y Lipton. Sin embargo, esa tarde se las tuvo que ver con un motivado y embravecido equipo que lo maniató en todo momento. La cancha de GER quedó chica, el público desbordó las instalaciones. Julio Libonatti marcó el primer gol provocando un bullicio ensordecedor. Badalini metió el segundo y el entusiasmo se volvió éxtasis. El festejo fue apoteótico e incluyó al público entrando al campo para felicitar calurosamente a sus jugadores. Los visitantes descontaron por intermedio de Fraga dando paso a un lapso de angustia, pero Umberto Libonatti y Gabino Sosa dieron forma al marcador final que provocó, nuevamente, la invasión del público y el retiro en andas de los protagonistas.

      Aquella alegría se extendió a los bares de la ciudad durante varios días y suscitó telegramas de felicitación de otras ligas. Días más tarde, la Asociación Argentina de Fútbol comprendió la valía de los jugadores rosarinos y convocó a cuatro de ellos para enfrentar a Uruguay en Buenos Aires: Araya, Badalini, Julio Libonatti y Ernesto Celli. Estos dos últimos marcaron nada menos que 4 de los 6 goles con los que el elenco albiceleste despachó a los orientales.

      También los clubes se contagiaron de las proezas del combinado. Belgrano por ejemplo, enfrentó en un amistoso a Boca Juniors en Buenos Aires y le ganó 3 a 1. Los once belgranenses fueron: Repucci; Florindo Bearzotti y Panciroli; Beltramo, Mujica y Ballart; Cintora, Bianchi, Pambrún, Antuña y Silvio Bearzotti. Tiro Federal no quiso ser menos y en una excursión por Córdoba, superó 4 a 2 a Belgrano. Otro con proyección fue un árbitro, Teodoro Biener. La AAF lo llamó para dirigir un partido entre Lanús y Argentino de Quilmes y como su labor fue destacada, posteriormente le envió una felicitación por escrito.

      Con tanto encuentro de selección los campeonatos locales se retrasaron mucho (el de primera por ejemplo debió concluir en enero del 20). En los certámenes menores arrasó Central. Ganó la Copa Pinasco (3 a 2 en la final a Estudiantes, que igual ascendió), la Copa de la Torre (2 a 1 a Tiro Federal) y la Copa Roma de Cuarta. La Comercio en tanto, fue la única que se dirigió a otra vitrina. Tiro Federal venció a Sportsmen Unidos y se la adjudicó con justicia. En primera auriazules y rojinegros igualaron en puntos (33). Sumaron 15 victorias y 3 empates en 18 partidos. Idénticas campañas que los obligó a disputar una final el 11 de enero en cancha de Gimnasia.

      Esa tarde hubo tanta gente que 200 personas eligieron el techo de los vestuarios como tribuna. Los tirantes cedieron y los hinchas cayeron sobre los jugadores que se cambiaban. Milagrosamente todos resultaron ilesos. Iban 2 a 2 y faltaban siete minutos cuando el árbitro decidió suspenderlo por la invasión de algunos hinchas que generaron un absurdo altercado. El 25 de ese mes se completó el partido. El empate persistió y se pasó a un alargue. Un gol de Jacinto Perazzo sobre el final, le dio la festejada victoria y el título al auriazul que, cabe aclarar, tuvo esa tarde un hombre de más, ya que Badalini, titular en la primera parte de la final, se había lesionado y según los reglamentos no podía ser reemplazado.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1919

      • Foto no Disponible

        Sr. Sebastián J. García

        1. 1918 - 1921

      Campeones de la Rosarina en 1919

    • Año 1920

      Reseña del año

      La Liga Rosarina de Fútbol se mudó este año al local de Presidente Roca 719. A los 1.727 jugadores registrados en 1919 se sumaron ahora 111 más. Por entonces, el Consejo Deliberante dictó una ordenanza por la cual los clubes asentados en terrenos municipales debían abonar el 10 % del ingreso bruto por entradas vendidas. Eran épocas en que los jugadores se desempeñaban en cualquier posición. Zenón Díaz, el famoso ex defensor, había arrancado como arquero. Eduardo Blanco, consolidado centrohalf, supo ser centroforward. Y así tantos otros, como Bernardino Nuin, Ernesto Celli y Julio Libonatti, que cambiaron de puesto a lo largo de su carrera. También eran años de familias futboleras. Los Lucero por ejemplo eran 6 hermanos, los Bearzotti cuatro, los Revilla, los Libonatti y los Blanco tres, los Antuña, los Sosa (Gabino y Blas), los Bianchi, los Rota y los Faggiani (por mencionar sólo algunos) eran dos.

      El 8 de febrero Central cayó 1 a 0 ante Boca Juniors en la final de la Copa Ibarguren. El cotejo se jugó en GEBA y el gol xeneize fue señalado por Miranda. Una semana más tarde Belgrano invitó a Boca a jugar un amistoso y vengó al auriazul. Le ganó 3 a 0 con goles de Martínez, Síntora y Bianchi (recordemos que ya lo había superado a fines del 19). Era un momento en que el poderío del fútbol rosarino hacía que todos los equipos del país quisieran venir a medir fuerzas con los exponentes locales. En febrero por ejemplo llegó Talleres de Córdoba para jugar con Central. Los de la T cayeron por un categórico 4 a 1. Quince días más tarde volvieron, y entonces perdieron 2 a 0 con Central Córdoba. Unión, otro que realizó una gira por Rosario, fue doblegado por Newell’s 3 a 1.

      Las brillantes exhibiciones de nuestros clubes continuó. En mayo Central visitó Santa Fe y goleó 7 a 2 a Unión en un amistoso. Dos semanas más tarde el auriazul se llegó hasta Córdoba y volvió a vencer a Talleres 4 a 1. Ese mismo día (25 de mayo), Tiro Federal recibió a Belgrano de Córdoba y le ganó 1 a 0 con gol de Francia. Entretanto, se producía un acontecimiento lamentable: Gimnasia y Esgrima se desafiliaba de la Liga. El inconveniente se había desatado por los arreglos que había que hacer en la cancha tras la final Newell’s-Central. La reparación del techo, de un alambre, una mesa y varias sillas averiadas, demandaba (según GER) 1.295 $. La cifra les pareció elevada a canallas, leprosos y dirigentes de la Liga, que de inmediato buscaron otro presupuesto y aprobaron abonar refacciones por un valor de 680 $. La dirigencia “mens sana” se disgustó y luego de una Asamblea de socios decidió retirarse tras 15 años de ser protagonista principalísimo de los torneos rosarinos. El que se iba, era nada menos que uno de los clubes fundadores.

      En Primera volvieron a ser 10 equipos. La salida de GER se compensó con el ascenso de Estudiantes. En cuanto a los tradicionales partidos ante Buenos Aires el saldo fue positivo. En el que se jugó en Rosario por la Copa Culaciatti, se impuso el local 2 a 0 con dos golazos de Atilio Badalini; mientras que en el duelo por la Copa Reyna jugado el 9 de julio en cancha de Sportivo Barracas, rosarinos y porteños no se sacaron ventajas y entregaron un pálido 0 a 0. Ese mismo día sin embargo, otro seleccionado de nuestra ciudad, superaba 1 a 0 a la Liga Santafesina en cancha de Newell’s. Una prueba tangible de que en esos años era posible armar dos selectivos de igual calidad sin que se resintiera el nivel.

      A partir de la gestión del incansable Alejandro Berruti, el 14 de marzo se fundó el Círculo de la Prensa en nuestra ciudad. En la Liga en tanto, volvió a fisurarse la armonía el 1 de julio. Se desafilió Rosario Central. El club decano se alejaba tal como lo había hecho en 1912. Se retiró siguiendo los pasos de GER, que poco antes se había afiliado a la Asociación Amateur. Cada desavenencia surgida en la Liga era aprovechada por esta entidad paralela que se fortalecía a fuerza de acoger a los descarriados desprendidos del seno del ente rector decano en la ciudad. Ese año también se sumaría a ella Nacional, que dejó la LRF el 20 de septiembre. A los tres clubes se les aclaró que en caso de que quisieran regresar deberían reinsertarse en el torneo de segunda división. Los jugadores fueron declarados libres y algunos, en especial los de Central, hicieron apuestas fuertes: Octavio Díaz por ejemplo pasó a Central Córdoba y el puntero izquierdo Antonio Miguel, nada menos que a Newell’s.

      En 1920 Gabino Sosa debió cumplir el servicio militar obligatorio en un regimiento de Córdoba. Para despuntar el vicio no se privó de jugar en Instituto, equipo en el que lógicamente descolló. Durante el mes de julio el club de sus amores, Central Córdoba, viajó a la docta para enfrentar a “la gloria” en un amistoso. El charrúa ganó 3 a 0 pero el conscripto Gabino esa tarde no jugó porque estaba defendiendo los colores del seleccionado cordobés que, por primera vez, se medía con el seleccionado de la Asociación Argentina de Fútbol. Aquel cotejo concluyó en triunfo de los visitantes porteños por 4 goles a 2.

      El 11 de julio llegó por primera vez a Rosario un equipo mendocino. Fue Independiente Rivadavia, que exhibió un meritorio funcionamiento en su duelo ante el combinado rosarino y se llevó para Cuyo un valioso empate en uno. Asimismo, se disputó ese año la Copa América en Viña del Mar. La Argentina terminó invicta pero el campeón acabó siendo Uruguay. Badalini, Francia, Bearzotti, Libonatti y el arquero Díaz fueron los 5 rosarinos que formaron parte de aquel plantel. El fútbol nuestro no paró de enorgullecer a sus adeptos. El 25 de julio volvió a vencer al combinado de Córdoba, 2 a 0 con goles de Francia y Loyarte. Poco después se desarrolló en Buenos Aires, el primer Campeonato Argentino organizado por la Asociación Amateur. Participaron seleccionados de la mayoría de las provincias, y el de Santa Fe estuvo compuesto por todos jugadores rosarinos. La formación (integrada exclusivamente por futbolistas de los tres clubes grandes que militaban en ese momento en la Asociación Amateur) fue: Ortolani (NAC); Sarasibar (RC) y Molinari (GER); Mulhall (RC), Revilla (NAC) y Perazzo (RC); Curell (NAC), Blanco, los hermanos Hayes, y Francia (todos de Central). Rosario fue subcampeón tras perder la final ante Capital Federal 2 a 0.

      Pero el gran título de 1920 fue sin dudas el brillante lauro obtenido por Central en la Copa Competencia. Ya había perdido la final en 1916, pero esta vez pudo darse el gusto. Superó a River 2 a 0 en octavos de final, a San Isidro 2 a 0 en cuartos, a Nacional de Montevideo 3 a 2 en la semi, y al sorprendente Almagro 2 a 0 en la final (equipo que había eliminado a Racing entre otros). El partido decisivo se jugó en GEBA y los tantos del triunfo canalla fueron marcados por “el inglés” Ennis Hayes y Antonio Macías. La formación que se trajo toda la gloria fue la siguiente: Vicente Pugliese; Patricio Clarke y Florencio Sarasibar; José Pignani, José Fioroni y Jacinto Perazzo; Antonio Macías, Juan Francia, Harry y Ennis Hayes, y Enrique Tami.

      En el campeonato local Newell’s y Tiro pelearon el título hasta la última fecha. Sin Central, Gimnasia y Nacional, el camino se allanó para ambos, aunque fue el tirolense el que sacó mejor provecho. Se benefició con la derrota de Ñuls 3 a 2 ante Central Córdoba en la penúltima fecha y llegó a la última con un punto de ventaja sobre el rojinegro. Justamente se enfrentaban entre sí, y el empate obviamente coronaba a Tiro. Era una tarde de mucho calor y el 0 a 0 final terminó con 15 años de hegemonía de Central y Newell’s. Tiro Federal fue campeón de la Copa Vila por primera vez. Un enorme júbilo asaltó a su afición. La formación base fue la siguiente: Lorenzo Colombo; Roberto y Juan Cochrane; Victorio Faggiani, Santiago Morgoux y Ernesto Faggiani; Eduardo Bonzi, Gerardo Waelkens, Luis Segalerba, Carlos Guidi y Antonio Pimentel. En la Pinasco también se consagró Tiro Federal; en la Copa Lisandro de la Torre, el F.C. Santa Fe; en las dos de tercera (Comercio y Cassini) Sparta; y en la de cuarta división Estudiantes.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1920

      • Foto no Disponible

        Sr. Sebastián J. García

        1. 1918 - 1921

      Campeones de la Rosarina en 1920

    • Año 1921

      Reseña del año

      El que armó una revolución a principios del 21 fue Rosario a Puerto Belgrano. La entidad ferroviaria empleaba a los jugadores en el ferrocarril y por ello logró reclutar a grandes futbolistas. Octavio Díaz, Natalio Molinari y Rodolfo Mulhall entre otros. Apareció nuevamente el fantasma del profesionalismo y las autoridades de la Liga se inquietaron por la facilidad con la que la entidad de Riobamba y Berruti conseguía valiosos refuerzos. Se decía que eran una “Cooperativa”.

      A los ocho clubes de primera (recordemos que no estaban Central y Nacional) la Liga les sumó a Atlantic Sportsmen, Alberdi New Boys, F.C. Santa Fe y Riberas del Paraná, institución oriunda de Villa Constitución cuya camiseta era roja y blanca a rayas verticales, tal como la de tantos otros clubes que se inspiraron en la divisa del viejo Alumni porteño. Calzada por su parte cambió colores: adoptó el rojo y negro a bastones.

      La Copa Vila empezó el 10 de abril en medio de una gran ansiedad por ver a los clubes nuevos. Cinco partidos se jugaron esa tarde, con grandes concurrencias todos, y entre los debutantes hubo dos que arrancaron con el pie derecho: Atlantic Sportsmen, que le ganó a Belgrano 2 a 0, y Alberdi New Boys, que doblegó a Estudiantes 4 a 1. Pese a la escisión en la organización del fútbol se advertía un progreso sostenido. El público no amenguaba ni mucho menos. La Liga (que seguía siendo presidida por Sebastián García) le exigió a los clubes que construyeran casillas exclusivas para los árbitros, que hasta entonces seguían cambiándose junto con los jugadores.

      A principios de mayo volvió Nacional a la Liga. Se lo integró, contradiciendo lo que se había advertido, en primera división. A fines de junio en cambio, se desafilió Sparta. Todo empezó cuando perdió un partido con Atlantic Sportsmen en el que había sido expulsado el jugador Vachet. El resto del conjunto spartano se retiró del campo en solidaridad con su compañero. Algo bastante usual en esos tiempos. Lo cierto es que el asunto se trató en el Consejo y éste optó por respaldar la decisión del árbitro, lo cual naturalmente ofuscó al delegado y a los socios de la entidad albinegra. Como toda respuesta los directivos de Sparta quitaron al club de la Liga y lo inscribieron en la Liga Amateur de Rosario, fundada ese año y dependiente de la Asociación Amateur Argentina.

      El 29 de junio ocurrió algo curioso. Se jugó la final de la Copa Ibarguren entre los campeones 1920 de las Ligas más importantes del país: Boca Juniors y Tiro Federal. Ganó el xeneize 3 a 1, sin embargo el equipo rosarino protestó porque tres jugadores de Boca (Tesorieri, Galíndez y Martínez) ya no pertenecían a ese club y habían sido perjudicados a todas luces con su irregular inclusión. Se pidió la anulación del cotejo y la reprogramación. La Asociación Argentina revisó su fallo pero no lo modificó, confirmó el triunfo del elenco azul y oro. Sin embargo, el propio Boca admitió jugar de nuevo la final, y como debía ser, con su actual formación. Así fue que se la reprogramó para el 6 de febrero del 22.

      A fines de agosto se jugó por décima vez la Copa Reyna. Rosarinos y porteños se enfrentaron en el Parque Independencia y como siempre los acompañó un marco de público multitudinario. Los dueños de casa se impusieron por un claro 2 a 0 que tuvo en Blas Saruppo y Gabino Sosa a sus goleadores. Veinte días después, en Buenos Aires, se puso en juego la Copa Rosario en cancha de Boca. El público porteño esperaba ansioso tomarse revancha de la reciente derrota, sin embargo tuvieron que esperar hasta mejor oportunidad. El equipo de nuestra ciudad abrió el marcador rápidamente a través de Gabino Sosa y luego se encargó de sostener la ventaja mínima. La formación del Seleccionado Rosarino que triunfó en Capital fue: O. Díaz; A. Celli y F. Bearzotti; J. Vieyra, F. Ballart y U. Libonatti; J. Libonatti, E. Bonzi, B. Saruppo, G. Sosa y V. Aguirre.

      Este año la Liga mudó su sede nuevamente. Ahora se instalaría en España 517. En ese local organizó un campeonato de clubes del interior de la provincia de Santa Fe. Se inscribieron Juventud Unida de Cañada Rosquín, Los Andes de Alcorta, San Martín de Carlos Pellegrini, Centenario de Venado Tuerto, Trebolense de El Trebol, Belgrano de Las Rosas, Alumni de Casilda, San Jerónimo de esa localidad, América, Everton y Sport Club de Cañada de Gómez. En lo que hace a la competencia local en cambio, la Liga no pudo más que presenciar la desafiliación de otro de sus equipos, F.C. Santa Fe, que se marchó por problemas económicos.

      En octubre se jugó por primera vez en Buenos Aires la Copa América. Cinco jugadores rosarinos integraron el plantel nacional. Los dos zagueros titulares: Adolfo Celli de Newell’s y Florindo Bearzotti de Belgrano; uno de los insider encargado de organizar los ataques: Blas Saruppo; otro que fue utilizado de insider (sólo en el primer partido), Gabino Sosa; y el gran goleador del equipo: Julio Libonatti. Contra Brasil el único gol de la brega fue marcado precisamente por el delantero rojinegro. En el 3 a 0 a Paraguay el propio Julio marcó el primero y Saruppo el segundo. Mientras que en la final con Uruguay, partido al cual asistió un contingente rosarino que se identificó en las tribunas de Sportivo Barracas con un gran cartel que indicaba su procedencia, volvió a ganar Argentina por la mínima diferencia. Allí, una vez más el tanto de la victoria lo hizo Libonatti, la indiscutida estrella del equipo. Argentina fue campeón provocando el delirio del público que hizo flamear cientos de banderitas celeste y blancas y retiró en andas a sus héroes. En Rosario se recibió a los campeones en la Estación y luego se les brindó un homenaje en el Teatro La Comedia.

      El 6 de noviembre Tiro Federal volvió a demostrar que atravesaba un momento de gloria deportiva. Invitó al seleccionado de Paraguay a un partido amistoso y le ganó 4 a 0. El conjunto guaraní jugó bien, dominó por momentos, pero los rosarinos tuvieron una altísima efectividad. La formación tirolense fue esta: Lorenzo Colombo; Roberto Cochrane y Santiago Morgoux; Juan Cochrane, Victorio Faggiani y Pastor Romero; Miguel Faivre, Eduardo Bonzi, Gerardo Waelkens, José Podestá y Celestino López. Los goles fueron convertidos por Podestá y Faivre en el primer tiempo, y por Bonzi y Waelkens en el segundo. Por la noche se agasajó a los paraguayos en el Hotel Mayo.

      Una vez más el torneo oficial se atrasó por la superabundancia de amistosos y desafíos interligas. La LRF dio por terminado el campeonato cuando faltaban unos pocos partidos. En su resolución afirmaba que por las altas temperaturas reinantes dejaría a los clubes en las posiciones que ocupaban hasta ahí. Newell's fue declarado campeón aunque a decir verdad ya lo era. Le faltaban dos partidos por jugar, tenía 21 triunfos y una derrota, 42 puntos. Tiro, su escolta, ya no podía alcanzarlo. Le quedaba pendiente sólo un cotejo y sumaba 37 unidades. Más atrás habían quedado: Central Córdoba con 33, Rosario a Puerto Belgrano 32, Nacional 27, Belgrano 24, Atlantic Sportsmen 23, Alberdi New Boys 21, Estudiantes 17, Riberas del Paraná 16, Provincial 11, F.C. Santa Fe 7 y Sparta 6.

      La formación base del campeón fue esta: Bernardino Nuin en la valla, el primer arquero que ejecutó y convirtió goles de penal; la consolidada zaga estuvo integrada por Adolfo Celli e Isidoro Bourguignon; Alfredo Chabrolin, Filedolfo Salcedo y Alfonso Gregnon estuvieron en el medio; y Julio Libonatti, su hermano Umberto, Atilio Badalini, Blas Saruppo y Ernesto Celli conformaron el ataque. El cuadro de campeones se completó con Newell’s y Calzada, que obtuvieron las dos copas de segunda división (Pinasco y de la Torre respectivamente). Por cierto, ese triunfo le valió a Calzada el ascenso a primera. Mientras que los dos trofeos de tercera (Comercio y Cassini) fueron para Belgrano, y el de cuarta también para Calzada, que superó en la final a Provincial 2 a 1.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1921

      • Foto no Disponible

        Sr. Sebastián J. García

        1. 1918 - 1921

      Campeones de la Rosarina en 1921

    • Año 1922

      Reseña del año

      La Liga renovó autoridades y nombró presidente a Alejandro Berrutti. El tenaz dirigente asumió por dos años y ni bien tomó el cargo se entregó a la tarea de unificar al fútbol rosarino. Berrutti llamó a la cordura a los litigantes, le escribió una carta a Isidoro Calero, presidente de la Liga Amateur, y propició reuniones entre directivos de todos los clubes. En principio nadie dudó en que lo mejor era fusionarse una vez más. Así y todo no fue fácil. Las negociaciones por las viejas multas fueron arduas. Finalmente se llegó a un acuerdo y Berrutti hizo realidad su sueño, Central, Gimnasia, Sparta y F.C. Santa Fe no tardaron en reinscribirse.

      Así pues, el Torneo tomó un impulso extraordinario. Se palpaba muchísimo entusiasmo en la gente. El 29 de enero Newell’s viajó a Buenos Aires para enfrentar al campeón de la A.A.F, Huracán. Estaba en juego la Copa Ibarguren del año 1921. Los campeones se midieron en cancha de Boca y el rojinegro sumó un nuevo pergamino a su larga cadena de lauros. Venció 3 a 0 con dos goles de Atilio Badalini y uno del campeón sudamericano Julio Libonatti.

      Una semana después, el 6 de febrero, se volvió a poner en juego la misma Copa, pero en este caso entre los campeones de 1920. Recordemos que había quedado pendiente su disputa por la mala inclusión de tres jugadores de Boca. El populoso club de la ribera porteña debía medirse con Tiro Federal, el monarca rosarino de esa temporada. La victoria fue para el albiceleste que demostró en la cancha una superioridad abrumadora. Dos tantos de Podestá, uno de Waelkens y otro de Juan Cochrane de penal, redondearon un contundente 4 a 0 que puso en el tapete una vez más al fútbol rosarino. Este match anual equivalía, por el poderío de los que se medían, al título de campeón argentino. De ahí su valía y prestigio.

      Ese año se afilió Sociedad Puerto Belgrano y se reinscribió Aprendices Rosarinos. F.C. Santa Fe en cambio, tuvo inconvenientes para formar a su primer equipo y a poco de comenzado el campeonato se retiró de competencia. Algunos de los traspasos más importantes fueron la llegada de Blas Saruppo a Rosario a Puerto Belgrano, y el arribo de un santafesino, Tomás Loyarte, que daría que hablar en Newell’s. Washington, institución que practicaba y fomentaba el fútbol desde principios de siglo (y cuya divisa era color azul y roja), comenzó a construir su cancha en el barrio Vila, casi pegada a la de Belgrano. Los dirigentes de éste último no se sintieron muy a gusto con la llegada del nuevo vecino, ya que (entre otras cosas) más de una vez los de una cancha debían pedirle la pelota a los de la otra.

      La pasión volvió a encresparse el 18 de junio cuando les tocó verse las caras de nuevo a los eternos rivales de la ciudad. Debido al alejamiento de Central, en 1921 no se habían jugado clásicos. En realidad hacía exactamente dos años que no se enfrentaban, ya que su último cruce había sido el 3 de junio de 1920. Ñuls formó con: Bernardino Nuin, Isidoro Bourguignon y Adolfo Celli; Alfredo Chabrolin, Filedolfo Salcedo y Alfonso Gregnon; Julio y Umberto Libonatti, Atilio Badalini, Ernesto Celli y Alejandro Quintana. Central presentó estos once: Santiago Scolari; Patricio Clarke y Florencio Sarasibar; José Fioroni, León Díaz y Jacinto Perazzo; Antonio Macías, Juan Francia, Antonio Miguel, Ennis Hayes y Julio Fornasier. El cotejo reunió a una multitud en el parque y el triunfo quedó en manos de la lepra por la mínima diferencia. El único gol: Umberto Libonatti.

      El 9 de julio se jugaron dos partidos que merecen ser mencionados. En Buenos Aires, ante 10.000 personas, se enfrentaron los seleccionados de Rosario y Buenos Aires por la Copa Reyna. Ganaron los porteños 2 a 1 con un gol de penal de Gaslini sobre la hora. La sanción fue largamente protestada por los jugadores de nuestra ciudad e incluso “el mono” Francia sacó varias veces la pelota del punto penal resistiéndose enérgicamente a que ejecutaran la falta. En Rosario mientras tanto, Tiro Federal jugó con Boca un amistoso. Para ese momento casi podía decirse que Tiro tenía de hijo al xeneize, ya que volvió a ganarle, en este caso 3 a 2. Vencía cómodo 3-0 en el primer tiempo (dos goles de Pagliarusco y uno de Podestá) pero como los de Boca creían que uno de los goles había sido en off-side, cambiaron al árbitro en la segunda etapa (por expreso pedido de ellos), y casi lo empatan.

      El 6 de agosto llegó a Rosario un combinado de la Federación Guipuzcoana, compuesto en su totalidad por jugadores oriundos de lo que hoy se conoce como País Vasco. Este fue el primer equipo proveniente de la madre patria (y el séptimo elenco internacional) que se presentó en nuestra ciudad. El desafío se llevó a cabo en Newell’s y las entradas estuvieron bastante caras en relación a los precios de la época. La liga se hizo cargo de todos los gastos de traslado Buenos Aires-Rosario y le concedió el 75% de lo recaudado a la delegación visitante. El seleccionado local formó con: O. Díaz; R. Cochrane y A. Celli; A. Chabrolin, J. Beltramo y J. Sosa; J. Libonatti, E. Bonzi, G. Sosa, E. Celli y J. Francia.

      El público respondió, y como siempre que había un partido importante, colmó la cancha. Rosario terminó imponiéndose 2 a 1 con sendas conquistas de Ernesto Celli. Mariano Arrate, el capitán de los vascos (que había salido subcampeón olímpico con España), declaró luego del encuentro que: “el fútbol rosarino se encuentra indiscutiblemente por encima del porteño”. El 30 de agosto en tanto, se fundó en la vecina localidad de Alvarez, el Sportivo Fútbol Club, entidad que sería protagonista de los torneos de la Rosarina durante varias décadas.

      El 7 de septiembre se jugó por primera vez la Copa Jorge Coen. El nombre refería al Presidente de la Liga de Villa María que llegó a la ciudad interesado en concertar un desafío anual interligas. La Rosarina estuvo de acuerdo y ganó cómodamente el primer cotejo (jugado en GER) por 6 a 0. Los goles fueron de Sosa, Romero, Libonatti (2) y Badalini (2).

      La Copa Vila como se dijo, tuvo récord de participantes, dieciséis. Sin embargo, se la dio por finalizada el 8 de agosto. Pasó lo siguiente: como seis importantes jugadores (Francia, Libonatti, Sarasibar, Chabrolin y los hermanos Celli) habían sido convocados para disputar el sudamericano en Río de Janeiro con la selección nacional los clubes locales no quisieron seguir jugando diezmados en su potencial. La Liga entendió el reclamo y decidió esperar el regreso de los cracks, pero luego, sacando cuentas, notó que no tendría tiempo de completar el fixture. Así, abruptamente, dio por concluido el campeonato cuando apenas se habían disputado 15 fechas, es decir, una rueda. Newell’s iba puntero e invicto (15 partidos, 14 triunfos) con 29 puntos, seguido por Belgrano y Nacional con 25, Central (23), Central Córdoba y Tiro Federal (21) en las primeras posiciones.

      Para ocupar las fechas libres se organizó una Copa llamada “Estímulo”, que tuvo a todos los equipos divididos en dos zonas. La A la ganó Tiro Federal y la B Rosario Central. En la final se impuso el auriazul 1 a 0 con gol de Ennis Hayes y una notable tarea de su arquero Scolari. El canalla además ganó las dos copas de segunda división, mientras que Central Córdoba se quedó con las dos de tercera y la Copa Roma de cuarta. Antes de fin de año hubo dos logros más para el fútbol rosarino: se le ganó 1 a 0 a Buenos Aires por la Copa Culaciatti y se le aportó 7 jugadores al seleccionado argentino que empató 2 a 2 con Uruguay por la Copa Newton. Encima los dos tantos los convirtió Atilio Badalini, uno de los tantos miembros de la “armada rosarina” que reforzó la escuadra albiceleste.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1922

      • Foto no Disponible

        Sr. Alejandro E. Berruti

        1. 1915
        2. 1922

      Campeones de la Rosarina en 1922

    • Año 1923

      Reseña del año

      A principios de temporada hubo cambios en la cúpula directiva de la Liga Rosarina. Alejandro Berrutti renunció una vez más a la presidencia debido a que se marchaba a Capital Federal. Provisionalmente asumió Jorge Kurtzeman, pero días después la Asamblea eligió a Rómulo Barri para que se hiciera cargo de la entidad. En 1922 hubo 1.618 jugadores inscriptos, en esta temporada la cifra ascendió a 2.441, un evidente y notorio progreso. Además la Liga ascendió a Aprendices Rosarinos y descendió a F.C. Santa Fe. En categorías menores se afilió Fisherton, institución que tenía casaca celeste y marrón.

      De la Copa Vila de Primera División tomaron parte 15 equipos, ya que a último momento Gimnasia y Esgrima no se inscribió. Central, Newell’s, Córdoba, Nacional, Provincial, Tiro, Sparta, Belgrano, Calzada, Aprendices, Rosario a Puerto Belgrano, Atlantic Sportsmen, Alberdi New Boys, Riberas del Paraná y Estudiantes fueron los participantes.

      Este año la Copa Ibarguren se le escapó increíblemente a Newell’s. El rojinegro enfrentó a Huracán el 4 de marzo y empató 1 a 1. Ganaba 1 a 0 con gol de Loyarte, pero se perdió varios tantos (y hasta el arquero Nuin estrelló un penal en el travesaño), y terminó padeciendo el empate del globito sobre el final (Chiessa fue su autor). El desempate se jugó el 22 de abril en cancha de Sportivo Barracas y ahí Huracán ganó 1 a 0. El gol fue nuevamente de Chiessa, que convirtió tras recibir el rebote de un penal que Nuin le había atajado previamente.

      El 25 de mayo el Club Nacional de Fútbol llegó a Rosario proveniente de Montevideo para medirse en un amistoso ante Newell’s. Una gran amistad unía por entonces a ambas instituciones (sentimiento que se rompería 65 años más tarde). Asistió a aquel encuentro el Cónsul uruguayo, Sr. Nuñez Regueiro, y la lepra se impuso por 1 a 0 con gol de Julio Libonatti. El 17 de junio se enfrentaron Newell’s y Central, siendo ambos, los únicos invictos del torneo. Una multitud, como siempre, colmó el Parque de la Independencia. El cotejo no fue muy vistoso pero tuvo goles, fue un 1 a 1 que mantuvo a los dos en lo más alto de la tabla. Juan Francia marcó para el auriazul y Ernesto Celli para el rojinegro.

      Por esos días se había generalizado la costumbre de pagarle a los jugadores los jornales que dejaban de percibir por no ir a sus respectivos trabajos cuando estaban en misión deportiva. Para Federico Flynn, presidente de Central, tal actitud era cuestionable y consideraba que se estaba incurriendo en un profesionalismo encubierto. La Liga no obstante, analizó la cuestión y convalidó esa compensación económica en casos específicos.

      Siempre había una enorme expectativa por ver el lance interligas más importante del país. El 24 de junio de 1923 no fue la excepción. La cancha de Newell’s fue el escenario elegido para un nuevo derby por la Copa Reyna. El árbitro, curiosamente, fue el ex goleador Harry Hayes. Rosario arrancó perdiendo pero tuvo una notable reacción y lo dio vuelta con tres goles del gran Ernesto Celli. Terminó ganando 3 a 2 y siendo ovacionado por el enfervorizado público. Cuatro días más tarde se jugó la Copa Rosario en Buenos Aires, una suerte de revancha que los porteños no pudieron aprovechar ya que el match terminó sin que se abriera el tanteador.

      Del año 20 al 22 no se había disputado la Copa Asociación debido a que la Federación Uruguaya había tenido algunas discrepancias con su par de Argentina. Solucionada esta cuestión se reestableció el duelo con los celestes. El primero de julio jugaron y Rosario formó con: Nuin; Celli y Sarasibar; Chabrolin, Salcedo y Perazzo; Macías, Miguel, Sosa, Aguirre y Francia. Faltando 7 minutos para el final del primer tiempo Gabino Sosa tejió una vistosa jugada y le cortó una pelota a Vicente Aguirre que el delantero aprovechó para establecer la apertura. En la segunda mitad empató rápidamente el seleccionado charrúa, pero el “chueco” Aguirre, que estaba en su tarde, marcó dos goles más para el 3 a 1 final. Enorme algarabía invadió a la ciudad luego de esta nueva y trascendental victoria. Era la tercera sobre la celeste y la segunda consecutiva.

      Como para corroborar que el nivel rosarino era superlativo, el 8 de julio se le ganó 6 a 0 al combinado de Villa María (Copa Coen) y el 15 de ese mes 3 a 1 al representativo de Santiago del Estero. Con los villamarienses se formó un equipo alternativo en el que no jugó ninguno de los que vencieron a Uruguay. Mientras tanto otro suceso deportivo de proporciones conmocionaba al país. El 14 de septiembre Luis Angel Firpo, apodado “el toro salvaje de las pampas”, peleaba por el título mundial ante Jack Dempsey. El argentino lo sacaría del ring tras una andanada de golpes, pero el árbitro le contó hasta 17 y entre los periodistas y el público lo ayudaron a volver al cuadrilátero. El norteamericano se recompuso y terminó ganando la pelea. La prensa local y los fanáticos del boxeo se sintieron agriamente desilusionados.

      Ese año visitó la Argentina el Genoa de Italia. Aunque la Liga Rosarina lo quiso traer a la ciudad, la visita no se concretó. El pedido de los organizadores era excesivo. El que sí arribó a la “Chicago Argentina” fue el Wanderers de Montevideo. El conjunto uruguayo jugó un amistoso contra Central y perdió 6 a 1, en un partido que defraudó a los presentes que esperaban mayor paridad entre los contendientes.

      El 25 de noviembre la ciudad se paralizó con el clásico Central-Newell’s. La lucha fue ardiente como siempre que se han enfrentado estos colores, aunque esta vez la gente estaba demasiado excitada y transmitía su nerviosismo a los protagonistas. Ennis abrió el marcador para Central. Newell’s buscó denodadamente el empate, pero cuando lo consiguió, Ernesto Celli no pudo con su genio y se burló de Perazzo que reaccionó. Intervinieron Adolfo Celli y los Libonatti, la gresca se generalizó. La revuelta obligó a suspender el partido. Luego una comisión investigadora citó a los actores, suspendió a varios provisionalmente y a Perazzo y Celli por un año.

      Central fue campeón de la Copa Comercio y de la Copa Roma. La Cassini quedó en manos de Tiro Federal, y las dos de segunda (Pinasco y de la Torre) fueron para Central Córdoba. En primera el camino quedó expedito para Rosario Central luego de que el 8 de diciembre, y precisamente a raíz de las suspensiones post-clásico, Newell’s decidiera abandonar la Liga. Por cierto, era la primera vez que la institución rojinegra tomaba tal medida. Debido a su retiro perdió los puntos en las últimas cuatro fechas (además se le dio por perdido el encuentro con Central), y allanó el camino del auriazul.

      Central se coronó por séptima vez en la Vila redondeando una campaña brillante. Ganó 27 partidos y empató uno. Terminó invicto (con 93 goles a favor y 12 en contra) y le sacó 13 puntos de ventaja al escolta Newell’s. Tercero quedó Nacional (37), y más atrás Belgrano, Córdoba y Tiro (36), Atlantic (32), Riberas del Paraná (25), Sparta (23), Estudiantes (21), Aprendices, Calzada y Alberdi (19), Rosario a Puerto Belgrano (10) y Provincial (9).

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1923

      • Foto no Disponible

        Sr. Rómulo Barri

        1. 1923

      Campeones de la Rosarina en 1923

    • Año 1924

      Reseña del año

      A mediados de febrero la Liga renovó autoridades. Víctor Heitz, que fuera el primer presidente de Newell’s, asumió el cargo. Su llegada a la presidencia era un buen presagio, hacía suponer que la institución del Parque (que se había alejado a fines del 23) se reafiliaría rápidamente. Así fue. El propio Heitz se encargó de enviar una carta a la dirigencia rojinegra expresándole sus respetos y elogiando al club profusamente. Un grupo de asociados de Central mientras tanto, se alejaron de la institución y fundaron el Club Talleres. En 1925 esa nueva entidad se fusionaría con Aprendices Rosarinos.

      Por entonces, y tal como sucede en la actualidad, los jugadores tenían cábalas, talismanes y todo tipo de amuletos. Se creía en la suerte y en los fetiches que la propiciaban. Un ejemplo pintoresco es el de Belgrano. El club de Barrio Vila cambió este año los colores de su camiseta y estrenó la nueva divisa ganando. Desde entonces la adoptó gustoso, y sus hinchas terminaron amándola ya que con ella se coronaron campeones de primera división por única vez en su historia. La entidad había sido fundada por los puesteros del mercado central. Ellos le pusieron el nombre del creador de la bandera, sin embargo los rivales le asignaron el mote de “los paperos”. Su camiseta era azul surcada por delgados bastones amarillos. El parecido con la casaca de Central había colaborado para que hubiese una ardorosa rivalidad con “los canallas”. Lo cierto es que ni bien Belgrano adoptó el celeste como color llegaron los triunfos. Sea por el destino o lo que fuere, el sortilegio dio resultado positivo.

      El fútbol rosarino, que ya había dado numerosas muestras de su altísimo nivel, siguió corroborando su jerarquía en cuanta oportunidad se le presentó. Merced al virtuoso desempeño de sus jugadores cobró celebridad internacional. Para los críticos foráneos existía un modo de jugar rosarino. Se decía que aquí se había adoptado la técnica y el ordenamiento del fútbol inglés pero que se le había adosado la picardía y la improvisación. La gambeta y el regate. En síntesis, se decía que Rosario había “desarreglado” aquel orden original a gusto y paladar de la idiosincrasia local creando un estilo propio.

      Hacia principios de año llegaban las noticias de que Uruguay se había coronado campeón olímpico de fútbol en los Juegos de París. La Liga Rosarina envió una elogiosa nota a la Asociación Uruguaya felicitándola por la brillante campaña. La esquela afirmaba que semejante victoria engrosaba los lauros del fútbol sudamericano. Aquí, el triunfo charrúa generó una sincera alegría. La ciudad celebró aquella hazaña sintiéndose parte del éxito. En ese entonces fuertes vínculos de admiración mutua unían a Montevideo y Rosario.

      En junio llegó proveniente de Inglaterra el “Plymouth Argyle”. Su presencia en nuestro país no hizo más que posicionar una vez más al fútbol rosarino en la más alta consideración popular. El conjunto británico arrancó su gira ganándole 2 a 0 a Buenos Aires y 4 a 0 a Uruguay. Más tarde jugó contra la selección nacional. Allí jugaron cuatro rosarinos: Bearzotti, Goicochea, Sosa y Adolfo Celli. Gabino convirtió los dos primeros goles, el segundo tras una formidable jugada personal en la que dejó en el camino al arquero. La victoria 3 a 0 de Argentina generó una gran alegría en el público porteño. El 6 de julio el “Plymouth” llegó a Rosario. La expectación por verlos era superior a cuando habían venido los vascos. A los antecedentes que traían, le sumaron su victoria en Montevideo, la cual inflamó notablemente su prestigio. El cotejo se jugó en Newell’s, pero Central facilitó una tribuna transportable para ampliar la capacidad. En la cancha estuvo el Cónsul Británico, y los presidentes de la Liga Rosarina y la Asociación Argentina de Fútbol. El trámite fue intenso, deslucido, áspero por momentos. Fastidió al público la utilización de recursos ilícitos por parte de los ingleses. Al final empataron 0 a 0.

      Dos días después se jugó la revancha en Buenos Aires. El capitán del Plymouth pronosticó un triunfo esta vez. El árbitro fue Mc Revee, un miembro de la delegación británica. Rosario formó con el mismo equipo, es decir: Octavio Díaz; Adolfo Celli y Florindo Bearzotti; Alfredo Chabrolin, Filedolfo Salcedo y Umberto Libonatti; Eduardo Bonzi, Julio Libonatti, Gabino Sosa, Ernesto Celli y Manuel Morosano. Otra vez el juego fue fuerte y enérgico. Ernesto Celli abrió la cuenta con un cabezazo a la salida de un corner, pero Russell empató gracias a un penal inexistente que indignó al público porteño. La gritería fue infernal, el aliento al team rosarino ensordecedor. A poco del final Ernesto Celli, tras pase de Morosano, puso el 2-1 definitivo. Antes de emprender el regreso hacia Inglaterra el Plymouth le ganó 1 a 0 a un combinado de la A.A.F, lo cual dio mayor brillo al triunfo del selectivo de nuestra Liga. Sin dudas, fue aquella otra de las páginas gloriosas que escribió el fútbol rosarino, esta vez jugando extrañamente en cancha de Boca Juniors.

      El Torneo local continuó. El 3 de agosto Newell’s y Central empataron 1 a 1. Libonatti para el rojinegro, Macías para el auriazul. Una semana después Tiro Federal le ganó por la mínima a Central y Belgrano quedó como único escolta. Estos tres equipos eran precisamente los que venían peleando el título. En los juegos olímpicos mientras tanto, el rosarino Luis Brunetto ganaba la medalla de plata en salto triple. Brunetto, antes de dedicarse al atletismo, había defendido los colores de Provincial en la Copa Vila.

      A Buenos Aires se le ganó este año las dos veces. El 15 de agosto como visitante se lo goleó 5 a 0. Aquella vez Rosario dominó con claridad desde un principio y se impuso con holgura gracias a los goles de Gabino Sosa, Eduardo Bonzi (2) y Vicente Aguirre (2). El 12 de octubre en GER, y por la Copa Culaciatti, se lo superó por 3 a 2. Pese a lo estrecho del marcador hubo (otra vez) una marcada superioridad rosarina. Francisco del Toro en dos oportunidades y el pelado Filedolfo Salcedo convirtieron los goles del local. Por entonces Rosario ya tenía un entrenador para sus selectivos: era Atilio Bruni, que había debutado en el cargo ante el Plymouth inglés.

      Para el 21 y 28 de septiembre se programaron dos partidos de Argentina ante Uruguay, el seleccionado que se había coronado campeón olímpico recientemente. En el primero de ellos (jugado en Montevideo), los tradicionales rivales del río de la Plata empataron 1 a 1. Para la revancha hubo tanta gente aglomerada que fue imposible jugar. El partido debió suspenderse para cuatro días más tarde porque la cancha de Sportivo Barracas no daba a basto. El jueves 2 de octubre, un día laborable de mucho calor, por fin se pudo concretar el gran duelo. Igualmente ante muchísimo público.

      Argentina formó con: Américo Tesorieri; Florindo Bearzotti y Adolfo Celli; Segundo Medici, Mario Fortunato y Emilio Solari; Domingo Tarascone, Ernesto Celli, Gabino Sosa, Manuel Seoane y Cesáreo Onzari. Como se ve, cuatro rosarinos integraron el once nacional. A poco de comenzado el juego Onzari convirtió un gol desde el corner sin que nadie la tocase. Un día antes había llegado la nota de FIFA anunciando la modificación reglamentaria que ahora permitía el remate directo. Por haber sido convertido a “los olímpicos” uruguayos, aquella histórica conquista quedó en el recuerdo como gol olímpico. Cuatro minutos antes del final, los uruguayos se enojaron y se retiraron del campo. Argentina ganaba 2 a 1. Los locales esperaron dentro del terreno varios minutos y viendo que sus rivales no retornaban hicieron un recorrido por las líneas demarcatorias saludando a la gente. Para todos, aquello fue una “vuelta olímpica”.

      El torneo local tuvo un final apasionante. Belgrano, Tiro Federal y Central igualaron el primer puesto con 23 puntos. El sorteo quiso que Belgrano jugara ante Central y que Tiro pasara directo a la final. El 16 de noviembre en cancha de Ñuls Silvio Bearzotti le dio el triunfo a los celestes por la mínima diferencia. Siete días más tarde nuevamente “el choba” Silvio Bearzotti marcó el tanto que le dio el 1 a 0 a Belgrano sobre Tiro en la final. De este modo su equipo se coronaba campeón por primera y última vez. Su alineación era la siguiente: Jorge Repucci (hasta mitad de año, luego una enfermedad lo obligó a trasladarse a Cosquín y a dejar su lugar a Nicolás Santana); Gabriel Mujica y Florindo Bearzotti; Manuel Martínez, Leandro Pastrana y Antonio Galli; Fernando Massei, Osvaldo Goicochea, Silvio Bearzotti, Francisco Montolio y Bonifacio Cabeza. También participaron Mario Bianchi, Juan Beltramo y Felipe Arrieta. Los torneos de competencia de segunda y tercera división fueron interrumpidos. Belgrano se quedó con la Copa Comercio venciendo 3 a 0 a Central, y Calzada con la Pinasco, luego de un polémico fallo del Consejo Superior que le dio por perdido un partido a Newell’s que el rojinegro ganaba 3 a 0 y en el que sus jugadores reaccionaron ante el juez del partido.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1924

      • Sr. Víctor G. Heitz

        Sr. Víctor G. Heitz

        1. 1924 - 1925
        2. 1932

      Campeones de la Rosarina en 1924

    • Año 1925

      Reseña del año

      Por estos años el dirigente empieza a darle ciertos gustos al futbolista. Le paga un traje, le da monedas para el tranvía, para el vermú, y hasta realiza alguna colecta entre los hinchas para ofrecerle unos pesos motivadores antes de algún partido importante. Se estaba gestando, con tales actitudes, el profesionalismo. Hasta entonces el jugador tomaba al fútbol como un pasatiempo. Le servía para el fortalecimiento físico y espiritual, pero paralelamente se forjaba un porvenir en otras actividades remuneradas. De ahí que fueran tantos los ciudadanos reconocidos que pasaron por la Liga Rosarina. Los hermanos Monserrat por ejemplo, jugaban en Newell’s y fueron directores del banco que llevaba su nombre. Florentino Malaponte fue un renombrado escribano que pasó por Central. Luis Brugnerotto jugó en Tiro y llegó a ser Diputado de la Nación. Adolfo Cristini (Riberas del Paraná) Diputado Provincial, y Rodolfo y Desiderio Ivancich (players de Newell’s) adquirieron gran notoriedad como doctores. No fueron las únicas personalidades salidas de las canchas. Luis Albornoz (de GER) fue Ministro de Instrucción Pública de Santa Fe. Luis Ferrari (Belgrano y Washington) un político de relieve. Claudio Newell, Tertuliano Martín, José Olaeta, y Gerardo Scarabino entre otros, fueron médicos y abogados reconocidos. Mientras que Alberto Ludueña (delantero de Newell’s) tuvo cargos diplomáticos en el exterior.

      Aunque, como se sabe, el fútbol no es practicado sólo por el rico, sino también por el pobre. De modo que no todos los que dejaban su práctica se convertían en grandes magistrados. Antonio Miguel por ejemplo, tuvo un puesto de diarios y revistas en San Martín y San Juan que lo convirtió en otro rosarino de estirpe, muy querido y respetado por sus clientes. Es decir, el fútbol es un deporte que nivela, que no sabe de clases sociales, que genera vínculos imperecederos, y en el cual tanto el canillita como el militar, el carnicero o el escritor, se sienten identificados por la misma pasión por la redonda. Así es que no importaba que dos personas tomaran distintos caminos en la vida, bastaba con que una vez hubiesen coincidido en una cancha de fútbol (como compañeros o rivales) para que esa antigua simpatía reflotara de inmediato y les hiciese estrecharse las manos como viejos amigos.

      La temporada arrancó con algunos traspasos llamativos. Ennis Hayes y Antonio Miguel pasaron de Central a Tiro Federal; Vicente Aguirre de Central Córdoba a Newell’s; y Juan Francia retornó a Newell’s procedente de Central. Nacional modificó su casaca. El salaíto tenía antes una franja celeste cruzándole el pecho de manera oblicua, pero esta temporada se la quitó y la llevaría sólo en miniatura en el bolsillo ubicado sobre el corazón.

      El 2 de marzo murió Ernesto Celli. El gran delantero tenía 30 años y estaba en la cúspide de su carrera. Celli había salido de juerga la noche anterior, había bailado tangos y milongas en el bar “La Bolsa” de San Martín y Santa Fe, y el domingo se había presentado a jugar un amistoso de pretemporada ante Nacional (en la cancha del “salaito” que estaba ubicada en Gorriti e Iguazú, pleno corazón del humilde barrio industrial). El partido lo ganó Newell’s 3 a 1 pero el malogrado futbolista no convirtió. Se sentía descompuesto. El calor era muchísimo y para peor, una vez finalizado el encuentro el presidente de Nacional convidó a los visitantes con cervezas frías para calmar la sed. El cóctel fue demasiado para Celli que perdió el conocimiento poco después, y ya no habría de recuperarlo. Ernesto fue hombre de selección, excelente compañero y el mundillo futbolero estuvo de duelo varios días tras su muerte. El féretro fue cubierto con los colores de Ñuls y curiosamente su hermano Adolfo, tampoco volvió a jugar. Una lesión, sufrida en el partido con “los olímpicos” uruguayos, lo marginó para siempre.

      En definitiva el 25 fue un año de pérdidas y renovaciones. Ignacio Rota se convirtió definitivamente en árbitro. Jacinto Perazo, famoso por sus barridas, se retiró de la actividad al igual que Carlos “Milán” Guidi, el centroforward de Tiro que se fue tras un partido ante Belgrano. Disgustado por algunas acciones violentas de sus rivales, Guidi se marchó dejando los botines colgados en el vestuario para siempre. Los cronistas de la época acuñaron la frase “colgó los botines” a partir de este acontecimiento. Harry Hayes en cambio, volvió a jugar en Rosario Central después de algún tiempo de no hacerlo.

      Por primera vez un equipo argentino salió de gira por Europa. Se trató de Boca Juniors, quien para reforzar sus líneas convocó a Octavio Díaz de Central y Roberto Cochrane de Tiro Federal. En su periplo obtuvo 15 victorias, un empate y tan solo tres derrotas. En el primer clásico rosarino la lepra le ganó 3 a 0 al canalla como visitante (con goles de los hermanos Libonatti y Santiago Guindani) y en el segundo empataron 2 a 2. Los auriazules no andaban muy bien. Estaban sintiendo las ausencias de Ennis, Miguel, Francia y Octavio Díaz (de gira).

      Ganarle a Buenos Aires en tanto, se estaba haciendo una sana costumbre. El 25 de mayo, en un reñido encuentro por la Copa Reyna, Rosario lo superó 1 a 0 con gol del “chueco” Vicente Aguirre. El “once” rosarino estuvo compuesto por: Bernardino Nuin; José Barbieri y Florencio Sarasibar; Alfredo Chabrolin, Filedolfo Salcedo y Umberto Libonatti; su hermano Julio, Aguirre, Gabino Sosa, Ennis Hayes y Celestino López. En la revancha jugada el 6 de agosto en Capital, se volvió a imponer el representativo de la segunda ciudad de la república. En ese caso el triunfo fue por 3 a 2 con dos goles de Luis Indaco y uno de Bearzotti de penal.

      El año guardaba aún varios hitos para el fútbol rosarino. Por ejemplo el 9 de agosto el combinado de la ciudad le ganó 2 a 0 al Boca que venía de triunfar por Europa. Además, como una forma de adherir a la celebración del segundo centenario de la ciudad, la Liga organizó un torneo interprovincial. En él su seleccionado goleó 7 a 0 a Tucumán, 9 a 1 a Paraná, y 4 a 2 a Santa Fe. Se coronó campeón con Díaz en el arco; Fernández y Bearzotti en el fondo; Trufa, Faggiani y Conti en el medio; y Galván, Libonatti, Sosa, Indaco y García (éste último fue el goleador con 7 tantos) en la línea delantera. Por último, el Torino de Italia contrató a Julio Libonatti, que desde entonces y hasta el año 38 fue digno embajador del fútbol rosarino en el calcio. El “potrillo”, que fue ídolo de los tifosi y hasta llegó a integrar el seleccionado azurro, se convirtió así en el primer argentino en jugar en el fútbol italiano.

      Como si fuera poco, este es el año en el que Central inauguró su cancha de Avenida Génova y Juan B. Cordiviola. El día preciso en el que quedó habilitado el histórico estadio fue el 3 de diciembre de 1925. Tiro Federal mientras tanto vivía meses de gloria. Su segunda división se consagraba campeón de las Copas Pinasco y Lisandro de la Torre, y su primer equipo ganaba la Copa Vila por segunda vez. El tirolense superó 4 a 2 a Central Córdoba el 13 de diciembre, y con esa victoria mantuvo los 4 puntos de ventaja que llevaba sobre Newell's. El título fue festejado ruidosamente. Volaron sombreros al viento y los héroes fueron sacados en andas. Su formación base era: Gerardo De Marchi; Roberto y Juan Cochrane; Carlos Pignani, Victorio Faggiani y Felix Romano; Oscar Rodríguez, Eduardo Bonzi, Antonio Miguel, Ennis Hayes y Celestino López. También participaron en la campaña Francisco Pagliarusco y Santiago Morgoux.

      Newell’s (que en el partido de Tiro ante Córdoba había ido a alentar a los charrúas) terminó segundo, Central tercero, Belgrano cuarto y Nacional quinto. Las dos copas de tercera, cabe mencionar, fueron para el canalla. Y para terminar, bien vale mencionar una perlita más. Newell’s invitó a Brasil a jugar un amistoso a nuestra ciudad ya que en Buenos Aires se estaba disputando la Copa América. El rojinegro perdía 2 a 0 ante el poderoso conjunto verdeamarelho, sin embargo remontó el resultado con dos tantos de Badalini y acabó consiguiendo un valiosísimo empate en dos.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1925

      • Sr. Víctor G. Heitz

        Sr. Víctor G. Heitz

        1. 1924 - 1925
        2. 1932

      Campeones de la Rosarina en 1925

    • Año 1926

      Reseña del año

      El año 26 arrancó bien para Newell’s. El equipo rojinegro le ganó el 13 de enero la final de la Copa Estímulo a Rosario Central por 3 a 1. Este torneo, correspondiente al año 25, se había postergado por falta de fechas disponibles. Además, el conjunto del parque realizó algunos buenos amistosos de pretemporada. Le ganó 2 a 1 a Boca Juniors y perdió 3 a 2 ante Nacional de Montevideo. Central en tanto, jugó casi toda el año en la cancha del Club Bolsa de Comercio, ubicada en 9 de Julio y Lagos, ya que a la de Génova y Cordiviola le faltaban algunos retoques.

      El presidente del Consejo Superior de la Rosarina en ese momento era Pedro L. Arias. El 13 de mayo se jugó en Buenos Aires la Copa Ibarguren pendiente entre los campeones del año 24. Se enfrentaron Boca y Belgrano. Ganaba el equipo de nuestra ciudad dos a cero con tantos de su goleador, Silvio Bearzotti, sin embargo los xeneizes se recuperaron y lo empataron en dos. Al celeste rosarino se le lesionaron dos hombres y pese a la desventaja opusieron una tenaz resistencia. Concluido el tiempo reglamentario igualado se pensaba que se jugaría una revancha en días subsiguientes, pero no. Los dirigentes locales cerraron las puertas del vestuario y obligaron a los protagonistas a que disputasen un alargue. Así se hizo, y ocurrió lo que se preveía. Llegó el gol de Boca que desniveló, aunque al parecer fue tan polémico que originó airados reclamos de parte de los jugadores de Belgrano. Finalmente decidieron retirarse de la cancha en disconformidad tras lo cual el árbitro dio por terminado el juego otorgándole el triunfo y la copa al club de la ribera.

      La Copa Vila comenzó el 20 de mayo con la participación de 15 equipos. Talleres fue el que arrancó peor. Recibió duras goleadas en las 3 primeras fechas y le convirtieron 35 goles. Su mala campaña lo llevaría a una rápida disolución. Newell’s en cambio conformó una delantera brillante que estuvo a la altura de viejas y gloriosas líneas de ataque. Se sumó Agustín Peruch al extremo derecho de la misma y junto a Umberto Libonatti, Atilio Badalini, Vicente Aguirre y Juan Francia, constituyó un inolvidable quinteto. Central en cambio no anduvo bien. El “maestro” Harry Hayes estaba en su ocaso deportivo y no surgieron nuevos valores de sus filas. Llegó a perder con equipos de menor envergadura como Calzada y Alberdi New Boys. Quizás por esas actualidades distintas que atravesaban los dos grandes de la ciudad, es que extrañó el empate en uno que el auriazul rescató en el parque ante su clásico rival.

      El 6 de junio el combinado de la Liga se enfrentó a la selección de Paraguay que venía de jugar la Copa Chevallier Boutell en Buenos Aires. El encuentro convocó bastante público y terminó igualado en cuatro. Antonio Miguel, Gabino Sosa y Genaro Ayala en dos ocasiones, convirtieron los goles locales. El 9 de julio se volvió a empatar, en este caso 2 a 2 y ante el seleccionado porteño por la Copa Rosario. Libonatti y Molinari marcaron en esa oportunidad.

      El partido más esperado del año sin embargo fue el que se jugó el 11 de julio en cancha de Newell’s. Ese día se presentó en la ciudad el Real Deportivo Español, equipo en el que atajaba Ricardo Zamora, “el divino”. El público rosarino ya había sabido admirar a talentos foráneos como Russell del Playmouth, Arrate de los vascos, o Piendibene de Uruguay. Ahora el que concitaba toda la atención era este arquero de enorme popularidad, considerado por la prensa como el mejor de Europa. La gente comenzó a ingresar a las 9 de la mañana y tal como si concurriese a un pic-nic entraba al estadio con sus viandas. Al mediodía la avalancha fue tal, que la capacidad de la cancha se vio desbordada y las autoridades no pudieron más que cerrar las puertas dejando a miles de personas afuera.

      Ese día Rosario dio cátedra. Se impuso 3 a 0 con dos goles de Miguel y uno de Sosa. Aquella fue la única derrota del equipo español en nuestro país. Los once que concretaron la hazaña fueron: Hectorino Paccotti; Roberto Cochrane y Natalio Molinari; Alfredo Chabrolín, Carlos Villa y Silvestre Conti; Agustín Peruch, Umberto Libonatti, Gabino Sosa, Antonio Miguel y Rafael García. Una frase que guardaron con orgullo todos los que asistieron a aquel partido fue “cuiden al pequeñín, cuiden al pequeñín”. Eso era lo que le gritaba “el divino” Zamora a sus compañeros refiriéndose al petiso Miguel, que aquella tarde estuvo imparable por el sector izquierdo.

      El resultado sorprendió tanto a los europeos que pidieron revancha antes de marcharse. La misma se concretó el 24 de ese mes en cancha de Sportivo Barracas de Buenos Aires. Quince mil personas se dieron cita. Rosario tuvo tres cambios respecto a su anterior alineación, pero nuevamente demostró superioridad. Esta vez el marcador terminó en blanco, pero el 0 a 0 en parte se debió a que la defensa ibérica contuvo los embates rosarinos con rudeza desmedida y juego brusco. Quesada fue expulsado debido a las mencionadas asperezas, y la mala predisposición de los visitantes fue repudiada por el público y sufrida por Gabino y compañía.

      En agosto firmó para la tercera de Newell’s Bernabé Ferreyra. “La fiera” había llegado procedente de Rufino y debutó en primera el 12 de septiembre. Fue en el 1 a 1 ante Sparta. Aquel día, el quinteto rojinegro de ataque formó con: Peruch, Ferreyra, Badalini, Aguirre y de la Torre. Hasta finales del año 26 “el mortero de Rufino” jugó en Ñuls. Es un dato que no muchos conocen. Luego retornó a su localidad natal y más tarde marchó hacia Buenos Aires, donde recaló en River y se convirtió en la figura más grande de los primeros años del profesionalismo.

      El 19 de septiembre Huracán superó 2 a 1 a Tiro Federal por la Copa Ibarguren del año 25. Con esta nueva derrota, Buenos Aires dominaba el historial y de las 13 ediciones había ganado 10. Sólo Central, Newell’s y Tiro (una vez cada uno) habían podido alcanzar ese título. El globo jugó en su cancha y aunque el tirolense buscó denodadamente el empate, logró sostener el resultado favorable. Semanas más tarde Newell’s invitó al elenco capitalino a jugar un amistoso en nuestra ciudad y lo venció 2 a 1 demostrando su vulnerabilidad.

      El gran triunfo rosarino del año 26 fue el título obtenido en el Campeonato Nacional de Ligas, Copa Presidente Roque Sáenz Peña. El combinado de nuestra ciudad le ganó 6 a 2 a Venado Tuerto, 8 a 1 a Río Cuarto, 3 a 1 a Santiago del Estero y 7 a 3 a la Liga de Colón (Entre Ríos) en la final. Los entrerrianos habían dado el gran batacazo eliminando a Buenos Aires en semifinales y contaban con un atacante de impresionante efectividad, Alfredo Frei. Ese centrodelantero convirtió los tres tantos de su equipo, que en el partido decisivo, hicieron menos abultada la derrota. Su olfato goleador no pasó desapercibido y en 1927 fue incorporado por Newell’s. El equipo de Rosario que se consagró campeón fue el siguiente: Barrera; Rizzi y Fernández; Chabrolín, Faggiani y Ascani; Peruch, Libonatti, Caligaris, Bearzotti (que en la final metió 4 goles) y García.

      En noviembre se jugó el primer clásico oficial en Arroyito y Central ganó por 4 a 2. Era la tercera vez que se enfrentaban en el año. Newell's ganaba 2 a 0 pero Sarasibar de penal, Castagno en contra, y Bertei en dos oportunidades, señalaron los goles que dieron vuelta la historia y le regalaron una alegría grande a la afición auriazul. La derrota postergó un poco al rojinegro en la lucha por el campeonato. Era el gran candidato a alzarse con la Copa Vila, pero Tiro Federal, su principal amenaza, siguió ganando y pasó al frente a pocas fechas del final. El 26 de diciembre el tirolense se consagró campeón por tercera vez en su historia. Le ganó en cancha de Gimnasia 2 a 0 a Central con goles de Pagliarusco y Buzzolini y mantuvo así (cuando aún faltaba una fecha) los tres puntos de ventaja que llevaba sobre Newell’s. Convirtió 83 goles y le hicieron 21. Sumó 49 puntos contra 46 del rojinegro, 42 de Belgrano, 41 de Nacional, 35 de Central, 33 de Sparta y 32 de Córdoba. Formó, habitualmente, con: Félix Cupulutti; Roberto y Juan Cochrane; Eduardo Mendoza, Victorio Faggiani y Oscar Rodríguez; Félix Romano, Alberto Cattaneo, Francisco Pagliarusco, Félix Buzzolini y Alberto Cambiasso. También jugaron algunos partidos el arquero internacional Lorenzo Colombo, Eduardo Bonzi, y el petiso Antonio Miguel.

      El resto de los títulos quedaron en manos de Central. El auriazul fue campeón de cuarta, de tercera, y de segunda. La Copa Pinasco se la ganó nada menos que a Newell’s en la final. Fue un claro triunfo por 3 a 0 que coronó una impecable campaña de 17 fechas invicto. Mientras tanto Octavio Díaz retornaba de Chile en donde había defendido el arco de la selección en la Copa América. Su brillante actuación ante Uruguay cosechó copiosos elogios de la prensa nacional. A todo esto, futuros cracks de Newell’s hacían sus primeras armas en otros clubes. Fermín Lecea surgía en Calzada y Alfonso Etchepare aparecía en la primera de Riberas del Paraná. A raíz de una nueva disposición de la Liga, los cuatro últimos de la Copa Vila perderían la categoría y conformarían un nuevo certamen: el de intermedia. Así fue como Talleres, Provincial, Alberdi y Rosario a Puerto Belgrano, se tuvieron que resignar a dejar el círculo de elite local.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1926

      • Foto no Disponible

        Sr. Pedro L. Arias

        1. 1926 - 1928

      Campeones de la Rosarina en 1926

    • Año 1927

      Reseña del año

      Once equipos tomaron parte del torneo rosarino del año 27. Central, Newell’s, Tiro Federal, Central Córdoba, Nacional, Belgrano, Sparta, Calzada, Estudiantes, Atlantic Sportsmen y Riberas del Paraná. Del flamante torneo de Intermedia participaron cinco conjuntos: Washington, Fisherton, Provincial, Alberdi New Boys y Rosario a Puerto Belgrano. Talleres, que debía integrarse a este certamen, a último momento se desafilió. En total, sumando todas las categorías, hubo inscriptos aquel año 99 equipos.

      En los cotejos de pretemporada los rosarinos pusieron de manifiesto una vez más su jerarquía. Tiro Federal le ganó a Racing en Buenos Aires 3 a 1 y Newell’s a Independiente en Rosario 3 a 0. El campeonato comenzó el 17 de abril nada menos que con el clásico. Sin dudas, un programa inaugural inmejorable. El duelo, disputado como no podía ser de otra manera ante una abigarrada muchedumbre, se jugó en Newell’s y terminó con victoria de Rosario Central. El debutante Arturo Podestá le dio el triunfo al canalla con un violento remate en el segundo tiempo.

      Varios cambios significativos modificaron los planteles. El arquero goleador Bernardino Nuin, pasó de Newell’s a Central Córdoba. Su colega Hectorino Pacotti, de Atlantic Sportsmen a Tiro Federal. A la vez, en Atlantic Sportsmen surgía Cataldo Spitale, en Tiro Federal Denessine y Scaroni, y en Belgrano se consolidaban seis hermanos como titulares: los tres Santana y los tres Del Felice.

      Ese año fue fantástico en lo que hace a los enfrentamientos contra Buenos Aires. El 25 de mayo se jugó el primer encuentro en cancha de River, Alvear y Tagle, con 25.000 personas presenciándolo. Estaba en juego la Copa Rosario. Nuestro combinado ganó con autoridad 2 a 0 y formó con Díaz; Bearzotti y Florencio Sarasibar; Félix Sarasibar, Fioroni y Conti; De Muri, Medina, Sosa, Luis Indaco y Esteban Indaco. Los goles fueron obra de Luis Indaco y Sebastián Medina. El 29 de junio se disputó la Copa Reyna en cancha de Newell’s y el marcador sería el mismo. Dos a cero para los nuestros. Fue aquella una bella tarde, y el reducto del parque Independencia se colmó de gente. El partido, intensamente disputado, tuvo en Agustín Peruch y Gabino Sosa a sus grandes figuras. Sin embargo, los goles los convirtió en ambas ocasiones el afilado goleador que por entonces tenía nuestra ciudad, Luis Indaco.

      En otros partidos interligas Rosario también obtuvo resultados favorables. En su visita a La Plata, el 16 de junio, consiguió un empate en uno gracias al gol del inspirado Indaco. Allí se puso en juego una Copa donada por el diario “La Prensa”. En Villa María, por la Copa Coen, se goleó 6 a 1 a los locales y en Córdoba, por la Gregorio Martínez, se igualó 2 a 2 con los de la docta. Mientras tanto, el Ministro de Hacienda y Obras Públicas de Santa Fe, Dr. Félix Roca, donaba la Copa de Oro que disputarían de ahí en más rosarinos y santafesinos. El trofeo era de oro 18 kilates y pesaba más de 600 gramos. En su primera edición, disputada el 9 de julio de ese año, Rosario ganó 2 a 0. Tras un reñido desarrollo, los 90 minutos terminaron sin que se abriese el marcador. Pero en el alargue Peruch e Indaco convirtieron dos tantos en tres minutos y sellaron el triunfo.

      Un curioso acontecimiento, de esos dignos de mención, se suscitó el 3 de julio en el partido entre Estudiantes y Tiro Federal. A los 25 minutos del segundo tiempo, cuando el encuentro estaba 0 a 0, el árbitro pitó un penal favorable a los tirolenses. Los jugadores de Estudiantes no estuvieron de acuerdo con la sanción y se retiraron del campo en señal de protesta, sin embargo uno optó por quedarse. Su arquero Tomás Ronco. El golero se tenía fe, y vaya si le sirvió. Atajó el remate y logró que sus compañeros, que lo observaban desde la puerta del vestuario, retornasen a felicitarlo. Éstos decidieron seguir, pero el árbitro dio por terminado el cotejo considerando que con su retirada Estudiantes había cedido los puntos.

      En julio llegó a la Argentina el Real Madrid. El 17 se presentó en Rosario sabiendo que aquí hallarían a sus rivales más diestros. Esto era lo que les habían transmitido sus colegas que ya habían venido de gira por estos pagos. Por primera vez un visitante enfrentaba a un club y no al combinado de la ciudad. En este caso, el que se midió con los merengues fue Newell’s Old Boys. Los dos conjuntos españoles que anteriormente habían jugado en Rosario se habían retirado perdidosos, y el Madrid no sería la excepción. El rojinegro lo goleó 4 a 0 con tantos de Libonatti, Francia y Aguirre (2). Los del parque formaron con: Ruin (único refuerzo pedido a Central Córdoba); Rizzi y Bearzotti; Chabrolín, Villa y Castagno; Peruch, Libonatti, Frei, Aguirre y Francia. Como se ve, un equipo que tranquilamente podía ser el seleccionado de la ciudad.

      Entre tanto, una mala noticia. Riberas del Paraná, el club de Villa Constitución, decidía retirarse de la Liga. Uno que llegó a la ciudad y salió airoso de su paso por ella fue Gimnasia y Esgrima de Santa Fe. El legendario equipo de la capital provincial se midió con los poderosos Central y Newell’s, y les ganó a ambos 2 a 0. Aunque con la salvedad que ante los auriazules el partido duró 15 minutos menos, ya que los visitantes debieron retirarse precipitadamente de la cancha porque perdían el tren que los conducía de vuelta a su ciudad. Motivo más que atendible para dar por terminado un encuentro en aquellas épocas.

      A todo esto la prensa de 1927 se asombraba con Gabino Sosa, ya que el notable delantero de Central Córdoba no guardaba una disciplina adecuada previo a los partidos. En más de una oportunidad debieron ir a buscarlo a su casa para rescatarlo de alguna trasnochada. Así y todo, Gabino se duchaba y entraba a la cancha a dar una exhibición. Tales comportamientos generaban una ambigua sensación. El periodismo no sabía si recriminarle sus desarreglos, o elogiarle sus cualidades innatas que pese a todo, siempre salían a relucir.

      Armar el equipo que representaría a Rosario en el Campeonato Argentino de Ligas no fue fácil. Habiendo tantos buenos jugadores en cada puesto, la tarea de designar y elegir no era sencilla. Se arrancó ganándole 2 a 0 a la Liga Casildense. Luego se venció 2 a 1 a Paraná. Y finalmente se cayó 3 a 2 con Santiago del Estero en el alargue de un partido muy emotivo. El público porteño hinchaba para los Santiagueños, como siempre ocurre cuando un público neutro presencia un cotejo de dos fuerzas dispares, se inclina por la más débil.

      Llegando a fin de año Alberdi New Boys se coronó campeón del Torneo de Intermedia. Le sacó tres puntos a su escolta que fue Rosario a Puerto Belgrano. De ese modo consiguió el ascenso a primera. En la Copa Vila el calendario venía atrasado. El 21 de diciembre había dos punteros, Central y Tiro Federal, aunque el auriazul tenía tres partidos menos que el albiceleste. Newell’s y Central Córdoba marchaban 7 puntos por debajo. Abruptamente, en la reunión del 24 de diciembre, el Consejo decidió terminar el torneo y declarar campeón a Rosario Central. La determinación surgió a partir de que se suponía que si jugaba los partidos pendientes superaría la línea de Tiro. Además, había en todos un unánime deseo de que el torneo terminara.

      Antes de fin de año Central y Newell’s jugaron una vez más. Fue un amistoso a beneficio de las ampliaciones que se irían a realizar en el Estadio Municipal. Una muestra más de que el fútbol estaba siempre dispuesto a colaborar con las buenas causas. Mientras tanto, en la Copa Pinasco el campeón fue Central Córdoba, que le ganó 1 a 0 la final a Central. En la Copa Comercio el que se coronó fue el equipo “canalla” y en la Copa Roma de cuarta, el que festejó fue Estudiantes. Por entonces retornaba al país, convertido en héroe, Octavio Díaz. El guardameta rosarino había custodiado el arco de la selección en la Copa América disputada en Lima y en la cual el representativo nacional había sido campeón. En la semi fue figura (triunfo de nuestros compatriotas 3 a 2 sobre Uruguay) y en la final casi no trabajó (5 a 1 a Perú). Octavio se ganó el respeto y la consideración de todo el país y seguiría ligado a la selección.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1927

      • Foto no Disponible

        Sr. Pedro L. Arias

        1. 1926 - 1928

      Campeones de la Rosarina en 1927

    • Año 1928

      Reseña del año

      El año comenzó con novedades en la Liga Rosarina de Fútbol. Se reformaron los estatutos. Dejó de haber un Consejo Superior y uno Divisional y se instauró un Consejo Directivo y uno de Apelación. Además, asumió como presidente el doctor José Antelo. Su gestión fue progresista. Propició el acercamiento con otras ligas y generó recursos para la adquisición de un edificio propio. Luis Caffarena fue su vicepresidente.

      En lo estrictamente futbolístico el año comenzó con un hecho curioso en nuestra ciudad. Al abrirse el libro de firmas uno de los primeros en concurrir fue Gabino Sosa. Los dirigentes charrúas, para garantizarse su fidelidad, le habían prometido que si continuaba en la entidad le obsequiarían una muñeca para su hija. Fue lo que el jugador, por el que hoy seguramente se pagarían millones de dólares, había pedido. Así fue que tras hacerse acreedor del humilde presente, decidió continuar en la entidad de Tablada. Entretanto, Octavio Díaz se trasladaba a Buenos Aires para sumarse al plantel nacional que viajaría a los Juegos Olímpicos de Ámsterdam, y Gimnasia y Esgrima de Santa Fe volvía a Rosario para jugar dos amistosos. En el primero empataría 1 a 1 ante Newell’s, y en el segundo caería derrotado 2 a 1 ante Central Córdoba.

      Este año llegaron tres equipos extranjeros a nuestro país. El primero en arribar fue el Motherwell, equipo de la primera división de Escocia y uno de los más destacados de ese país. El 25 de mayo se enfrentó con el combinado de Rosario en Buenos Aires. Los escoceses ganaron 4 a 3 dando vuelta un partido increíble. Ganaba Rosario 3 a 1 y por momentos se floreaba, pero algunos errores del arquero Nuin le permitieron a los británicos virar el marcador. En el equipo de nuestra ciudad faltaron esa tarde algunos hombres importantes como José Fioroni, Alfredo Chabrolín y Osvaldo Goichochea. El Motherwell continuó su gira ganándole 3 a 0 al seleccionado nacional, 3 a 0 a un combinado Argentina-Uruguay, y 3 a 2 a un equipo de las Ligas del interior. Finalmente se presentó en nuestra ciudad el 7 de junio para jugar la revancha. Volvieron a imponerse los escoceses, esta vez 3 a 2. Los visitantes demostraron que aunque no tenían un modo de juego muy lucido, siendo más bien austeros en su forma de mover el balón, eran efectivos en ataque y durísimos en defensa.

      Bahía Blanca celebró en 1928 sus cien años de vida. Rosario adhirió al acontecimiento y participó de un cuadrangular organizado por los locales, en el cual estuvieron también Buenos Aires y Uruguay. El combiando de la L.R.F venció 6 a 2 a Bahía Blanca y perdió 1 a 0 con Buenos Aires en la final. Los once que representaron a nuestra ciudad fueron Bernardino Nuin; Juan González y Segundo Fernández; Alfredo Chabrolin, José Fioroni y Silvestre Conti; Agustín Peruch, Antonio Miguel, Gabino Sosa, Luis Indaco y Manuel Morosano. Poco después, la Liga organizó un partido a beneficio de los menesterosos. Una vez más la Rosarina demostraba su altruismo. Fue en cancha de Newell’s, y en los combinados (llamados Norte y Sur) se alistaron las principales figuras de nuestro fútbol. Se recaudaron $ 460 que fueron destinados para comprar ropa.

      El 10 de junio mientras tanto, demostrando que por entonces el fútbol sudamericano llevaba cierta ventaja sobre el europeo, Argentina y Uruguay se enfrentaron en la final de los Juegos Olímpicos. El partido culminó 1 a 1 y tuvieron que volver a jugar el día 13. Allí la suerte de la albiceleste no sería tan buena, Argentina perdió 2 a 1. Figueroa y Scarone convirtieron los goles de los orientales y Monti, el único tanto argentino. Uruguay se consagraba campeón olímpico por segunda vez. En nuestro país, el evento generó tanta expectativa que la gente se apiñaba contra las pizarras de los diarios para seguir las noticias provenientes de Ámsterdam.

      En el fútbol local los clubes grandes se reforzaron bien. Newell’s incorporó a Fermín Lecea de Calzada, a Silvio Bearzotti de Belgrano, y a Rafael García de Sparta. Central a Félix Romano de Tiro y Ernesto Cordone de Atlantic Sportsmen. El primer clásico del año se jugó en el Parque y lo ganó el local 2 a 0 con goles de Beltramini y García. Como siempre ocurría en las grandes jornadas, la cancha estuvo repleta.

      El 9 de julio el seleccionado de Rosario se midió con la Liga Cordobesa de Fútbol en cancha de Central. El triunfo quedó en manos de los locales por 4 a 1. A fines de julio llegaron otros dos equipos extranjeros, el Celta de Vigo y el Barcelona F.C. El 29 de julio, sin jugar bien, el combinado rosarino le ganó 1 a 0 al Celta. El marco en la cancha de Ñuls fue magnífico. El gol lo convirtió Cristini. Pero lo anecdótico de aquella jornada fue el gol que le anularon a Goicochea. Los gallegos entendieron que había sido off-side y empezaron un reclamo tan perseverante y tozudo que lograron que el árbitro cambiara su fallo. Hasta el Dr. Antelo ingresó al campo para que el juez se rectificara y los huéspedes no se retiraran de malhumor.

      La agria rivalidad entre Central y Belgrano tuvo un nuevo capítulo en 1928. Al parecer la gente de Central se había quedado con la sangre en el ojo luego del partido que en 1927 los celestes le ganaron 5 a 4 tras ir perdiendo 3 a 0. En esta oportunidad volvió a ganar Belgrano, y la parcialidad auriazul, mientras se retiraba fastidiosa, no tuvo mejor idea que prenderle fuego a la lona que rodeaba la cancha. Los belgranenses indignados, empezaron a repetir una frase que muchas versiones indican como el inicio de un mote: “son unos canallas, son unos canallas”.

      El Barça jugó en Rosario el 19 de agosto y se comió un verdadero baile. El seleccionado de la ciudad lo venció 4 a 0 con una formidable actuación de Luis Indaco. El delantero marcó los cuatro tantos, tres de ellos en ocho minutos, y se fue ovacionado. Patentó esa tarde “la bicicleta”, famosa jugada en la que su pie iba y venía sobre el balón como si estuviese sobre un pedal. La formación rosarina fue la siguiente: Guida; Cochrane y Capitanelli; Podestá, Villa y Conti; Peruch, Libonatti, Sosa, Indaco y López. El flamante técnico de los combinados rosarinos era Harry Hayes.

      En los cotejos con Buenos Aires a Rosario no le fue bien esta temporada. Perdió 2 a 0 por la Copa Rosario jugando como local en Arroyito, y 6 a 0 de visitante en el duelo por la Copa Reyna. Aplastante derrota que quizás haya tenido que ver con la fatiga por la acumulación de partidos. Hacía poco se había comenzado a desarrollar en Buenos Aires la etapa final del Campeonato Argentino de Ligas y Rosario venía jugando un partido tras otro. Le había ganado 5 a 0 a Venado Tuerto, 1 a 0 a Corrientes, y 5 a 1 a Mendoza. En la semifinal el representativo de nuestra ciudad quedó eliminado a manos de la Liga Paranaense, equipo que ya había dado muestras de su capacidad a lo largo del torneo. Ausente Gabino, se resintió el andamiaje del equipo rosarino y se perdió por 1 a 0. En la final, Santiago del Estero venció a Paraná y fue campeón por primera vez.

      La urbanización en Rosario perjudicó a Atlantic Sportsmen (como a tantos otros clubes), y la picota del progreso le pasó por encima. A su cancha, ubicada en la quinta San Pedro, le pusieron bandera de remate y se vio obligado a alquilar el campo del C. A. Piccardo. Fisherton en tanto se coronó campeón invicto de Intermedia luego de vencer 2 a 0 a Rosario a Puerto Belgrano. Con ese título logró el ascenso a la Copa Vila y sus parciales festejaron el logro en un bar de Salta al 1700.

      En diciembre Tiro Federal logró un histórico triunfo. Le ganó 3 a 2 al Seleccionado Paraguayo en plena ciudad de Asunción. El once tirolense que obtuvo semejante victoria estuvo compuesto por: Hectorino Paccotti; Roberto Cochrane y Carlos Noe; Julio Iglesias, Victorio Faggiani y Antonio Denessine; Eduardo Bonzi, Francisco Scaroni, Alberto Cattaneo, Ramón Calvet y Celestino López. Dos días después, en la continuidad de su gira por tierras guaraníes, Tiro jugó la revancha con la albiroja y empató 4 a 4.

      El título lo pelearon ese año Central, Newell’s y Belgrano. Central venció a Belgrano y lo desalojó del primer lugar a fines de septiembre. Se tomó revancha así de sus últimas derrotas ante el equipo de Barrio Vila. Luego goleó 5 a 1 a Newell’s en Arroyito (vengando la derrota de la primera rueda) y se perfiló definitivamente como gran candidato. Finalmente Newell’s igualó en puntos a Central y forzó un partido desempate. El 16 de diciembre se realizó el match decisivo que, como se imaginará, tuvo una cantidad de público enorme. La lucha fue dramática, el encuentro equilibrado. José Podestá con un remate rasante marcó el único gol y le dio el triunfo a Central. Finalizado el cotejo los hinchas auriazules sacaron en andas al goleador, le quitaron su botín, y armaron una caravana por las calles de la ciudad elevando como estandarte el citado calzado.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1928

      • Foto no Disponible

        Sr. Pedro L. Arias

        1. 1926 - 1928
      • Foto no Disponible

        Dr. José N. Antelo

        1. 1928 - 1930

      Campeones de la Rosarina en 1928

    • Año 1929

      Reseña del año

      Eran épocas en que algunos clubes de nuestra ciudad tenían emisarios que viajaban por el interior del país para descubrir talentos. Sin embargo, los ídolos pueblerinos no siempre se dejaban tentar por el viaje a la segunda ciudad de la república. Casi nunca estaban dispuestos al desarraigo que el traslado significaba. Así y todo, en el 29 llegaron varios jugadores de afuera. Los tres hermanos Luna (miembros del equipo santiagueño campeón argentino del año 28), Teófilo e Ignacio Juárez de Tucumán, Camilo Aguiar de Paraná, y Ricardo Ravazzola de Chabás. Newell’s incorporó a Cataldo Spitale y Natalio Molinari. Y en Central surgió Marcelo Tamalet, delantero que descolló en los tres partidos de pretemporada anotando diez goles.

      En la primera fecha del torneo sin embargo, Central perdió ante Sparta 1 a 0. Como los albinegros siempre complicaban a los auriazules, se los catalogó como “la sombra negra de Central”. El 9 de mayo Rosario le ganó 2 a 0 a Buenos Aires en un amistoso a beneficio de la casa propia de la Liga. Scaroni, tras gran jugada de Gabino, y Barreiro, a poco del final, señalaron los tantos de nuestro representativo. Esa tarde hubo una gran concurrencia, no sólo por el buen destino al que se destinarían los fondos recaudados, sino por las estrellas que trajo Buenos Aires (Peucelle y Onzari entre otros).

      La primera tribuna de cemento en nuestro país la había inaugurado Independiente el 4 de marzo de 1928. La primera en Rosario la habilitó Newell’s, el 25 de mayo del 29. Le vendió a Provincial su vieja tribuna de madera y construyó en su lugar la legendaria tribuna de la visera. Invitó a Boca Juniors para el amistoso inaugural (que ganó el xeneize 3 a 0) y en el ingreso de los jugadores al campo se dio algo que habla de la unión de los clubes en esa época. Detrás de los 22 protagonistas ingresaron representantes de todos los clubes afiliados a la Liga Rosarina adhiriendo al acontecimiento.

      El clásico ha sido siempre un episodio saliente dentro del fútbol rosarino. El 2 de junio Newell’s le ganó 1 a 0 a Central en Arroyito en un partido vibrante. Su arquero Serena le atajó un penal a Podestá, y poco después Julio García desvió un remate de Libonatti marcando el único gol. Una semana después murió en Madrid el Dr. Adrián Beccar Varela, ex presidente de la Asociación Amateur de Buenos Aires. La Liga Rosarina remitió una nota de condolencia sumándose al pesar por el fallecimiento de este dirigente que tanto luchó por el desarrollo del fútbol.

      El 16 de junio otro prestigioso visitante se presentó en Rosario, el Chelsea inglés. Antes de su arribo al país un rotativo bonaerense dijo “cada vez que nos visita algún team extranjero Argentina encuentra sus mejores representantes en Rosario. El amor propio y la destreza que caracteriza a sus jugadores ha hecho que el fútbol rosarino se convierta en el más perfecto que se juega en el país”. Ese bien cimentado prestigio del que gozaba Rosario tenía su explicación en los resultados que lograba. Al Chelsea por ejemplo, le ganó 2 a 1. Se imponían los británicos pero dos anotaciones de Félix Buzzolini dieron vuelta el marcador. Al orgullo que significó ese gran triunfo hay que sumarle otro detalle que ennoblece a los dirigentes de esa época: la Liga le donó lo que le correspondía de la recaudación a los damnificados por un terremoto que se había producido en Mendoza.

      La formación de esa tarde fue: Carlos Guida; Andrés Garramendi y Ginés Burset; Alfredo Chabrolin, Victorio Faggiani y Silvestre Conti; Eduardo Bonzi, Gerardo Rivas, Gabino Sosa; Félix Buzzolini y Celestino López. El 9 de julio ese combinado (con unos pocos cambios) empató en cancha de Central, 1 a 1 con Santa Fe por la Copa de Oro. Luis Indaco marcó el gol de nuestro selectivo. Poco después hubo dos amistosos más con Santa Fe. Fueron a beneficio de los clubes de intermedia de ambas ligas y la iniciativa correspondió al Presidente de la Rosarina, Dr. Antelo. En ambos partidos ganó Rosario. En cancha de Ñuls 3 a 2, y en la de Gimnasia de Santa Fe 4 a 1.

      A propósito de la Intermedia, en el Torneo de esa categoría jugaron seis equipos. Alberdi New Boys, Provincial, Intercambio, Washington, Rosario a Puerto Belgrano y Ludueña. El título lo pelearon Washington y Provincial. El 11 de agosto se enfrentaron en una suerte de final. Ganó Washington 2 a 1 con goles de Juan Fedele y Silvio Bearzotti. Éste último, ex jugador de Belgrano e identificado con el celeste, se había ido a jugar al rojiazul (recordemos que eran vecinos y que sus canchas estaban pegadas) lo que prueba una vez más que en esa época primaba un sentimiento de hermandad entre las instituciones, más fuerte que cualquier rencor o celo. Con el título en el bolsillo, Washington se ganó el ascenso a la Copa Vila.

      El 15 de agosto se presentó el Torino de Italia en Rosario. Un detalle se les pasó por alto a los visitantes en su ingreso al terreno de Central: se olvidaron de dar las hurras (tan típicas de esa época) y lograron que una desacostumbrada rechifla los recibiera. Rosario se fue al descanso ganando 2 a 0 gracias a los tantos de Vázquez y Rivas, pero un insólito quedo del combinado, le permitió a los turineses dar vuelta la historia en la segunda parte. Los italianos terminaron imponiéndose 4 a 2. Tres días después Newell’s vengó a la Liga venciendo al Torino 2 a 0. Jerónimo Díaz; Fermín Lecea y Florindo Bearzotti; Alfredo Chabrolin, Cataldo Spitale y Julián Sosa; Agustín Peruch, Umberto Libonatti, Walter Haumuller, Rafael García y Segundo Luna, integraron el once ganador. Brillante victoria del rojinegro que salvó la honra de nuestro fútbol. Esa tarde se enfrentaron los hermanos Libonatti, ya que Julio, recordemos, jugaba hacía varios años en el Torino.

      El 21 de ese mes Newell’s enfrentó a otro visitante de renombre, el Bologna. Fue un miércoles que en Rosario había huelga general y todas las actividades estaban paralizadas. El equipo del norte italiano había vencido en la final del calcio precisamente al Torino, había triunfado en Uruguay 1 a 0, y llegaba a la ciudad envuelto en halagos. Sin embargo Newell’s no se amilanó, salió a jugarle de igual a igual, y consumó otra de sus grandes hazañas. Le ganó 2 a 1 con goles de Peruch y Cagnani.

      Por entonces, la Liga tenía su Sede en calle Santa Fe 1490 y el amateurismo tenía los días contados. La mayoría de los grandes jugadores recibía furtivamente una remuneración o paga. De no ser así, eran empleados por mediación de sus clubes. En definitiva, siempre se encontraba la forma para retribuir por sus servicios. En otro orden de cosas, el Dr. Antelo empezó las gestiones para restablecer la relación con la A.U.F y reeditar así, los emotivos duelos con Uruguay por la Copa Asociación que no se jugaban desde 1923. Sus tratativas tuvieron éxito y los celestes se presentaron a fines de agosto en la cancha de Newell’s. Del Felice había puesto en ventaja a Rosario, pero los charrúas terminaron imponiéndose 2 a 1 con más garra que otra cosa.

      En la Copa Vila peleaban Central, Newell’s y Central Córdoba. Un gentío rebasó las instalaciones de Central Córdoba cuando el local recibió al canalla. Se programó el cotejo para un día jueves a fin de quitarle concurrencia. Así y todo la cancha estuvo llena. Se registró una “misteriosa epidemia” y todo el mundo se reportó enfermo en sus puestos de trabajo. Los estudiantes faltaron a la escuela y las oficinas públicas quedaron vacías. Antonio Morales hizo el único gol del partido con el cual el charrúa se impuso 1 a 0.

      Pero lo más grandioso del año fue sin dudas el título que obtuvo Rosario en el Campeonato Argentino Interligas. Arrancó ganándole a Comodoro Rivadavia 5 a 0. Más tarde eliminó a Zárate (4 a 0), a San Juan (3 a 1) y a Santa Fe (2 a 0). Como se ve, un solo gol en contra en cuatro partidos. El 15 de octubre en cancha de River se jugó la gran final ante Tucumán. Veinticinco mil espectadores colmaron el estadio. Nuestro combinado formó con: Octavio Díaz (RC); Francisco De Cicco (RC) y Juan González (RC); Silvestre Conti (Nac), Victorio Faggiani (TF) y Julián Sosa (NOB); Agustín Peruch (NOB), Francisco Scaroni (TF), Adolfo Cristini (Bel), Luis Indaco (RC) y Francisco Barreiro (Nac).

      El enérgico árbitro Macías expulsó a Julián Sosa por protestar uno de sus fallos. Rosario se quedó con 10. Las crónicas indican que hasta los propios tucumanos le pedían al juez que no lo expulsara. Ganaban ellos 1 a 0 pero a poco del final un tiro libre de González emparejó las cifras. El referí consultó a los capitanes para ver si querían jugar un suplementario o volver a enfrentarse otro día. Decidieron continuar. Ahí sí Macías permitió el retorno de Sosa. Once contra once Rosario fue superior y encontró, por intermedio de Indaco, el gol que le dio la victoria por 2 a 1. Una conquista que robusteció aún más el prestigio del fútbol nuestro.

      Rosario Norte se vio atestado de gente que quería recibir a los héroes. Los futbolistas fueron sacados en andas de los vagones y se improvisó una caravana por la ciudad que tenía más de seis cuadras de largo. Numerosos actos se realizaron en homenaje a los campeones. La Liga les obsequió un reloj y una medalla de oro a cada uno. Hasta se les compuso un himno llamado “Hurras campeones”, con letra de Lito Bayardo y música de Santiago Paris. En la Copa Vila en tanto, Newell’s y Central Córdoba empataron el primer lugar. El 29 de diciembre jugaron el desempate en Arroyito. Los charrúas no habían ganado nunca el título de primera división y lo ansiaban fervientemente. Pero las huestes de Gabino tendrían que esperar porque Spitale y Libonatti le dieron el triunfo a la lepra por 2 a 0.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1929

      • Foto no Disponible

        Dr. José N. Antelo

        1. 1928 - 1930

      Campeones de la Rosarina en 1929

    • Año 1930

      Reseña del año

      Para el 30 ya era “vox populi” que la mayoría de los jugadores de primera estaban a sueldo. Al menos los pertenecientes a los clubes de más recursos. Fisherton en cambio, se autoproclamó en su Memoria y Balance como el único club amateur “no contaminado” de Rosario en un claro intento por diferenciarse del resto. El Presidente de Nacional por su parte, Dr. José Martín Olaeta, sacudió el mercado de pases trayendo al ex guardameta de Boca, Américo Tesorieri.

      En primera hubo 12 equipos: Newell’s, Central, Tiro Federal, Central Córdoba, Nacional, Belgrano, Sparta, Provincial, Atlantic Sportsmen, Calzada, Estudiantes y Washington. Newell’s, luego de obtener su noveno título en la Copa Vila, seguía fuerte y cosechando éxitos. Durante marzo no paró de darle alegría a sus parciales. Le ganó 3 a 1 a Gimnasia y Esgrima de La Plata y 3 a 2 a Boca Juniors en dos amistosos de pretemporada. El segundo naturalmente, generó más interés en la afición. Días más tarde venció 2 a 0 a otro calificado rival internacional, Nacional de Montevideo. Por último, el 30 de marzo la lepra le ganó a Central un amistoso en Arroyito 2 a 1. El santiagueño Segundo Luna convirtió los goles del celebradísimo triunfo rojinegro. El match entre los dos más grandes exponentes del fútbol rosarino tenía una explicación: festejar las bodas de plata de la Liga. Incluso esa noche, los caballeros que la fundaron en el año cinco, se reunieron en el Hotel Britania para conmemorar el acontecimiento.

      En medio de lo que se conoció como “La Gran Depresión del 30”, Alfredo Le Bas viajó a Inglaterra como enviado del Comité Organizador del Primer Campeonato Mundial. A su regreso los periodistas le pidieron las impresiones que le había causado el fútbol en las islas y dijo: “Sin desmerecer, considero que los jugadores británicos no valen lo que por ellos se paga”. El 13 de abril comenzó el campeonato local, una vez más con el clásico en la primera fecha. El público encantado por supuesto. Los dos arqueros tuvieron magistrales intervenciones aquella tarde. Los Díaz, tanto Octavio (RC) como Jerónimo (NOB), fueron los grandes responsables de que el partido terminara 0 a 0.

      El primero de mayo por la Copa Rosario Buenos Aires le ganó 1 a 0 a Rosario, y tampoco nos iría bien en la revancha por la Copa Reyna. Allí el conjunto porteño se impondría aún con más amplitud: 4 a 2. A partir de algunas modificaciones reglamentarias que el Consejo de la Liga implementó, se produjo cierta disconformidad entre los jugadores que los impulsó a realizar una huelga, la primera en el fútbol rosarino. Dos artículos fueron los que generaron la polémica. Uno tenía que ver con la libertad de acción y otro con los pases interclubes. El campeonato se paró. Los huelguistas se reunían en la Federación Agraria. Finalmente la Liga cedió y los artículos que eran cuestionados fueron modificados. La huelga se levantó y el torneo recomenzó, pero aquel incidente sentó un precedente, y le dio la pauta a los jugadores de que en sus manos tenían las armas necesarias para reestructurar el fútbol. Aquel conflicto por cierto, propició la renuncia del Dr. José Antelo. En su lugar asumió Alberto Labastié, un dirigente que defendía el amateurismo.

      En el Campeonato Argentino Rosario sorteó las primeras rondas (como siempre), sin mayores dificultades. Le ganó 4 a 1 a Cañada de Gómez, 4 a 1 a Venado Tuerto, y 3 a 2 a Casilda. El 20 de julio superó (en cancha de River) 3 a 2 a Córdoba en un partidazo. Rosario se imponía 3 a 0 con goles de Francisco Barreiro pero los de la docta se recuperaron en el complemento y a poco estuvieron de empatar. Ya en semifinales, y en cancha de Boca, el combinado de nuestra ciudad eliminó a la Liga Esperancina con un categórico 5 a 0, y en la gran final, disputada el 27 de julio, una gran concurrencia se hizo presente para ver el encuentro ante Santiago del Estero.

      Buzzolini y Del Felice pusieron rápidamente a Rosario 2 a 0 arriba. Parecía que se avecinaba otra goleada y un nuevo título. Sin embargo los santiagueños contestaron golpe por golpe y se recuperaron a otro gol rosarino (convertido por Benavídez) para terminar el primer tiempo 2-3 abajo. El propio Benavídez señaló el cuarto y ahí sí la victoria de nuestro representativo parecía un hecho. Pero no. Con mucha valentía y amor propio, el equipo del norte argentino levantó el resultado y terminó ganando 5 a 4. La formación base de Rosario en el torneo fue la siguiente: E. Funes; S. Fernández y R. Acosta; M. Rosendo, C. Albaroa y M. Castagno; M. Delavedova, R. Paz Murúa, J. Benavídez, F. Buzzolini y F. Barreiro.

      El 13 de julio comenzó en Uruguay el primer Campeonato Mundial de Fútbol. El Centenario de Montevideo fue el primer estadio completamente hecho de cemento y vivió grandes jornadas durante aquel torneo. Trece selecciones tomaron parte del mismo, aunque sólo cuatro provenientes de Europa: Francia, Rumania, Yugoslavia y Bélgica fueron las delegaciones que se animaron a cruzar el océano. Los partidos de Argentina convocaban tanta gente como los de Uruguay, entre 40.000 y 50.000 personas. Aunque el público charrúa desde un primer momento dejó en claro su rechazo por el conjunto albiceleste.

      El 30 de julio Argentina y Uruguay llegaron a la final reeditando así el duelo de 1928 cuando dirimieron la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam. La Copa Jules Rimet quedó finalmente en manos de Uruguay. El triunfo de los locales fue por 4 a 2. No obstante, la manifiesta parcialidad demostrada por el árbitro Belga John Langenus, generó enorme disconformidad en nuestro país. Una multitud se congregó frente a la embajada uruguaya en Capital Federal y cerca se estuvo de romper relaciones diplomáticas con los orientales. En Rosario, Newell’s organizó una excursión para presenciar el match definitorio y un barco llamado “Paris” zarpó repleto de aficionados. El arribo estaba previsto para la mañana del día 30, sin embargo una densa niebla atrasó a la mayoría de las embarcaciones y los hinchas llegaron cuando la final ya había concluido. En realidad, de los 30.000 argentinos que viajaron, sólo la mitad pudo llegar a tiempo.

      Durante ese mes de julio llegó a Rosario, por primera vez, un equipo de Estados Unidos. El Hakoah All Star jugó aquí tres partidos y los empató a todos por el mismo marcador: 1 a 1. Ante Central, Newell’s y Belgrano. Siempre fue perdiendo y siempre logró igualar el tanteador. En tanto, el selectivo de la ciudad seguía ganando trofeos. Se quedó con la Copa de Oro al vencer 3 a 1 a Santa Fe, y con la Gregorio Martínez tras superar 4 a 1 a Córdoba. En ese cotejo uno de los goles de Antonio Del Felice fue “olímpico”. Antes de fin de año también se le ganó a Buenos Aires (3 a 2) un amistoso jugado en la Bombonera.

      Por entonces, comenzó a impresionar en el arco de Provincial Juan Elías Yustrich, golero llegado de Fisherton que más tarde sería bautizado “el pez volador”, y se convertiría en ídolo de Boca Juniors. En noviembre se llevó a cabo el Torneo “Bodas de Plata”. Fue un cuadrangular del que participaron, además de Rosario, las Ligas de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires. El intendente de la ciudad era por entonces el Dr. Víctor J. Vilela. El mandatario donó un trofeo para el certamen y al mismo se le asignó su nombre. Los organizadores decidieron que en caso de registrarse algún empate habría 15 minutos de suplementario y de subsistir la igualdad, el árbitro decidiría al ganador por sorteo. El cotejo entre Rosario y Santa Fe terminó 2 a 2, y el de Córdoba ante Buenos Aires también fue un empate. Con lo cual los finalistas fueron elegidos por el azar de una moneda al aire. Rosario y Córdoba fueron los afortunados y el 2 de noviembre se enfrentaron en Arroyito.

      El campo no estuvo en buen estado a causa de una persistente lluvia. Rosario goleó a Córdoba 6 a 1 y lo superó así por tercera vez en el año. El equipo formó con: Jerónimo Díaz; Andrés Garramendi y Juan González; Arturo Podestá, Victorio Faggiani y Silvestre Conti; Martín Delavedova, Luis Indaco, Gabino Sosa, Antonio Del Felice y Francisco Barreiro. Para todos ellos hubo 11 medallas de oro y un banquete que ofreció la Liga en la Federación Agraria Argentina.

      En los campeonatos menores Tiro Federal fue campeón de tercera división y Central de segunda y cuarta. En primera, “canallas” y “charrúas” pelearon hasta el final. Faltando cuatro fechas Córdoba enfrentó a Nacional en su cancha y ante 5.000 personas, casi un récord para nuestra ciudad. El ataque “charrúa” era conducido por Gabino Sosa y el “salaíto” por Julio Benavídez, todo un lujo. La visita ganaba 2-0 pero los azules lo dieron vuelta sobre el final y mantuvieron sus aspiraciones. En la fecha siguiente tuvieron otro partido clave. Ante el puntero invicto: Central. Hasta el jefe de policía Fermín Lejarza concurrió a la cancha ese día. El auriazul ganó 3 a 2 y Córdoba perdió la gran oportunidad de alcanzar la punta. En la penúltima Central perdió el invicto ante Sparta, su sombra negra, pero aún así fue campeón al domingo siguiente. El último del amateurismo. A los de Tablada, tal como les ocurriera en el 29 (cuando Ñuls les arrebató el campeonato en un desempate), se les escapó el título por poquito. Debieron contentarse con tener al goleador del certamen, Vicente Aguirre (30 conversiones), quien al recibir una medalla de oro por su logro, la dedicó a Gabino Sosa, el hombre que lo asistía permanentemente.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1930

      • Foto no Disponible

        Dr. José N. Antelo

        1. 1928 - 1930
      • Foto no Disponible

        Sr. Alberto E. Labastié

        1. 1930

      Campeones de la Rosarina en 1930

    • Año 1931

      Reseña del año

      Si bien la profesionalización del deporte número uno de nuestro país sucedió en 1931 tanto en Buenos Aires como en Rosario, no ocurrió simultáneamente. En Capital Federal se implantó el 18 de mayo y en nuestra ciudad se concretó recién el 22 de junio.

      La Copa Nicasio Vila tuvo su primera fecha el 31 de marzo y aunque se disputó normalmente hasta junio, durante su transcurso corrieron innumerables rumores acerca de un posible cambio de rumbo. Se presumían modificaciones. Desde Buenos Aires llegaban noticias que hablaban de la casi segura concreción de una Liga Profesional, y se decía que Central, Newell’s, Peñarol y Nacional, podían ser invitados. En Rosario en tanto, había serias divergencias entre los clubes grandes y los clubes chicos. Los más pequeños sostenían el espíritu tradicionalista mientras que los más importantes pretendían la profesionalización de la actividad. Desde principios de temporada se efectuaron reuniones entre dirigentes de Buenos Aires, Rosario y Santa Fe para sentar las bases del nuevo sistema.

      Del último torneo amateur tomaron parte 12 equipos. Newell’s se reforzó de manera envidiable. Alfonso Etchepare (de Sparta), Antonio Denessini (de Tiro), y Ricardo Reol (de Central) pasaron a engrosar sus filas. El 29 de marzo el Teniente General, y Presidente Provisional, José Félix Uriburu llegó a Rosario. El primer mandatario había depuesto a Hipólito Irigoyen en septiembre del 30 y aprovechó su estadía aquí para concurrir al Parque Independencia y ver un amistoso entre Newell’s y Unión. Esa tarde el puntapié inicial lo dio el Dr. Lisandro de la Torre y una salva de aplausos recibió a ambos.

      El 3 de abril el combinado de Rosario se midió con su par de Buenos Aires en lo que ya era un clásico de esos tiempos. El cotejo se jugó en cancha de Boca ante veinte mil almas, terminó 2 a 2, y acabó siendo una recordada remontada de nuestros conciudadanos, quienes luego de ir 2 a 0 abajo, lograron igualar con goles de Osvaldo Goicochea (Belgrano) y Gabino Sosa (C. Córdoba). Sin embargo, el más importante de esos amistosos fue el que jugaron el 29 de abril el Hadjuck Split de Yugoslavia y Newell’s Old Boys en el parque Independencia. La presentación de los europeos tuvo un marco de público acorde a la ocasión y finalizó con el festejadísimo triunfo de los rojinegros, quienes con tres goles de José Bussi y uno de Pedro Galimberti se impusieron 4 a 1.

      También en abril Independiente anduvo de gira por Rosario. Perdió 3 a 0 con el poderoso Newell’s, y 3 a 2 con el no menos poderoso Central. El 25 de mayo se jugó la Copa Rosario (o Culaciatti) y nuestro Seleccionado venció al Porteño por el poco frecuente resultado de 10 a 0. Al team de Buenos Aires, cabe aclarar, le faltaron sus principales figuras pues en ese momento había una huelga de futbolistas en Capital. El 31 de ese mes, se disputó el último clásico del amateurismo. Fue en el Parque Independencia y ganó Newell’s 2 a 1. Siete días más tarde Sparta (para variar) volvió a ganarle a Central.

      Ese campeonato quedó trunco cuando se habían llevado a cabo sólo 8 fechas y el pobre Central Córdoba marchaba puntero e invicto. La tabla mostraba a los charrúas con 14 unidades (seis triunfos y dos empates), seguidos por Newell’s con 12 y un partido menos. El domingo 21 de junio se disputó el último encuentro amateur en nuestra ciudad. Se trató del empate en dos que animaron Central Córdoba y Rosario Central. Al día siguiente, el histórico 22 de junio de 1931, se constituyó oficialmente la Asociación Rosarina de Fútbol.

      La reunión se produjo en la sede de Newell’s ubicada en Maipú 1025 y duró casi cuatro horas. Hubo representantes de siete clubes: Domingo Brebbia (Newell’s), Francisco Ciuro (Tiro Federal), Antonio Onis (Central Córdoba), Emilio Navarini (Provincial), Federico Flynn (R. Central), Ángel Rossini (Belgrano) y Sixto Martínez (Nacional). Todos ellos, oficialmente, fundaron una Sociedad Civil a la que llamaron Asociación Rosarina de Fútbol, cuya finalidad era fomentar la práctica del deporte en la ciudad y la región.

      Los principales cargos se decidieron según las posiciones de los clubes en la Copa Vila del 30. Flynn fue elegido presidente porque Central había sido el campeón. Córdoba, por haber terminado segundo, ubicó a Antonio Onis como Secretario de la Casa, mientras que Newell’s (el tercero), designó a Víctor Heitz como Tesorero. El flamante titular de la ARF ya hacía 16 años que ocupaba posiciones directivas en Central. En uno de sus principales ítems, el acta fundacional reconocía que los clubes afiliados tendrían derecho a realizar contratos con sus jugadores, y podrían pagar sueldos y viáticos en caso de creerlo necesario. Tres días después, en una nueva Asamblea, se agregaron Washington y Sparta, y con ellos se completó la lista de nueve instituciones que participarían del primer torneo rentado de nuestra ciudad.

      En esos años cualquier asalariado ganaba entre 120 y 150 pesos mensuales, sin embargo los privilegiados que podían vestir los colores de Newell’s y Central ganaban hasta 50 pesos por partido, lo cual en el mes redondeaba la apetecible cifra de $200. Nada mal, si se tiene en cuenta que además las entidades solían gestionarle a sus jugadores estrellas, trabajos paralelos en alguna repartición estatal a fin de retenerlos. De todos modos, no era fácil acceder a ese anhelado nivel. Los clubes más chicos ofrecían remuneraciones considerablemente más bajas y los que jugaban en la cuarta especial no cobraban más de $10. Para tener una idea más aproximada del valor que por entonces tenían estas cifras, podemos decir que la entrada popular a los estadios era de $1, la oficial $2, y los menores pagaban 0,50 centavos. Un kilo de pan salía $0,20; un litro de vino $0,35; un kilo de azúcar $0,25; y un atado de cigarrillos $0,20.

      El primer match interasociaciones que hizo la Rosarina (a partir de su nueva denominación) fue ante la Liga Santafesina. La ARF formó con Octavio Díaz (R. Central); Francisco De Cicco y Juan González (ambos de Central); Alfredo Chabrolin (Newell’s), Felix Ibarra (C. Córdoba) y Julián Sosa (Newell’s); Agustín Peruch (Newell’s), Antonio Morales, Gabino Sosa (ambos de C. Córdoba), Félix Buzzolini (Tiro Federal) y Francisco Barreyro (Nacional). Un verdadero lujo de selección. Rosario se impuso por 3 a 1 con dos tantos de Buzzolini y uno de Barreyro.

      El 5 de julio la flamante Asociación Rosarina dio comienzo a su campeonato, mientras la debilitada Liga hacía lo propio con el suyo. La Liga Amateur quedó ostensiblemente debilitada con el alejamiento de sus clubes más importantes y debió salir a buscar nuevos participantes para su torneo. Finalmente, hubo 10 equipos anotados en él: Calzada, Fisherton, Alberdi New Boys, Rosario a Puerto Belgrano, Atlantic Sportsmen, Intercambio, Ascot, Estudiantes, Zavalla y Belgrano Old Boys, una nueva entidad. Uno de los que no pudo superar el traspaso al profesionalismo fue Estudiantes, que desapareció este año y le vendió su cancha al equipo de la Tienda “Gath y Chaves”.

      El 9 de julio –fecha estratégica que siempre se usaba para realizar amistosos-, se organizó un choque entre dos combinados locales con el propósito de recaudar fondos para la construcción del Estadio Municipal. Además, la Asociación había dispuesto que los partidos entre clubes “grandes” y “chicos” se disputasen en cancha de los primeros, a fin de reunir a una mayor cantidad de público. Así y todo varios de los considerados chicos obtuvieron valiosos resultados en sus confrontaciones ante los tres de mayor convocatoria. Provincial venció a Central 1 a 0; Belgrano a Central Córdoba 3 a 2; y luego le empató 1 a 1 a Newell’s, llegando así a la punta del torneo.

      El primer clásico del profesionalismo se jugó en cancha de Central. Newell’s ganaba 2 a 0 con goles de Peruch y González, pero cuando el árbitro pitó una falta penal favorable a Central los rojinegros no aceptaron la decisión y el partido fue suspendido. Se reanudó 19 días después, el penal fue convertido, y aún quedaban 20 minutos por disputar. La parcialidad auriazul se ilusionó con el empate. Sin embargo, rápidamente Galimberti marcó la tercera conquista para la lepra, que selló el 3 a 1 definitivo.

      En agosto culminó la primera ronda del campeonato (8 partidos) y comenzaron las revanchas. El 25 de octubre Córdoba y Newell’s concitaron la atención de todos los futboleros. Se veían las caras en Tablada los dos punteros. Sin embargo, casi no hubo paridad. Los boys ganaron 4 a 0 y ampliaron la ventaja que hasta entonces llevaban. De ahí al final no se bajaron de lo más alto de la tabla. Se consagraron como el primer campeón del profesionalismo local sumando 23 puntos y superando apenas por uno a su escolta, el gran Central Córdoba de Gabino que por tercera vez consecutiva terminaba segundo. Tercero fue el sorprendente Nacional.

      El 25 de octubre la LRF definió al campeón de la Copa Vila. El Club Zavalla (perteneciente a esa localidad santafesina), visitaba a Fisherton, entidad a la cual venció 5 a 2 con dos goles del ex Central, Alberto Bertei. En segunda campeonó Fisherton y en tercera Intercambio. Volviendo a la actividad de la Asociación, se realizó antes de terminar el año un campeonato corto, con partidos eliminatorios, en cuya final se enfrentaron Tiro Federal y Central Córdoba. Con goles de Aguirre, Medina y dos de Morales, el conjunto azul y rojo ganó 4 a 0 y tuvo su recompensa a tan buena temporada: Ganó su primer título oficial de primera división.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1931

      • Foto no Disponible

        Sr. Ramón I. Stringaro

        1. 1931
      • Sr. Federico J. Flynn

        Sr. Federico J. Flynn

        1. 1931

      Campeones de la Rosarina en 1931

      • Copa Nicasio Vila - Primera División L.R.F.

        • Club A. Zavalla
      • Copa Santiago Pinasco - Segunda División L.R.F.

        • Club Fisherton
      • Copa Comercio - Tercera División L.R.F.

        • Club A. Intercambio
      • Primera División "A" – Copa Gobernador Molinas

    • Año 1932

      Reseña del año

      De la mano de Gabino Sosa y con un equipo que era una verdadera maquinita, Central Córdoba se quedó con el primer título grande de su historia: Nada menos que la primera edición de la Copa Gobernador Molinas. Ese campeonato del 32 tuvo tres ruedas y fue disputado por los mismos nueve equipos que compitieron el año anterior. El torneo entregó durante todo su devenir, una tenaz lucha entre “charrúas” y “leprosos” y la suerte recién se decidió en la última jornada.

      El Presidente José Félix Uriburu prohibió por decreto el uso de la palabra “Nacional” y fue por esto que una de las instituciones de nuestra ciudad debió cambiar su nombre. El salaíto pasó a ser desde entonces: Club Atlético Argentino. Por entonces asumía la gobernación de nuestra provincia Luciano F. Molinas, abogado y profesor que pertenecía al Partido Democrata Progresista junto con Lisandro de la Torre. La Asociación utilizaría su nombre para llamar al flamante trofeo de primera división local.

      En ese verano los clubes se vieron envueltos en una fiebre por obtener refuerzos. Era la primera vez que el mercado se abría y se conocían las cifras de las contrataciones. Toda una novedad. Central obtuvo los servicios de los santafesinos Julio “brujo” Gómez y Enrique “chueco” García, inolvidable jugador que con los años se convertiría en el mejor wing izquierdo del país. También llegó un centrodelantero cordobés, Sebastián Guzmán. Newell’s contrató a los hermanos Ezequiel y Oscar Tarrío, una pareja de zagueros llegados de Buenos Aires que reemplazaría a Lecea (cedido a Independiente) y Bureu (a Tiro). Juan Elías Yustrich, de Provincial, y Cataldo Spitale, de Newell’s, se incorporaron a Boca Juniors, mientras que Julio Benavídez de Argentino pasó a la entidad porteña de Tigre. El refuerzo más trascendente sin embargo, fue realizado por Central Córdoba. La incorporación de Félix Buzzolini, renombrado atacante de Tiro Federal, terminó siendo clave ya que se erigió en el máximo artillero del campeón con 28 goles.

      Durante esa pretemporada un hecho se destacó por sobre el resto: la victoria obtenida por Argentino en un amistoso jugado en Buenos Aires. El equipo salaíto le ganó a Boca Juniors, el 26 de febrero, por un impensado 6 a 3. En el elenco de la ribera porteña jugaban entre otros Arico Suárez, Francisco Varallo y Roberto Cherro. Todos hombres de selección. Esa tarde Francisco Barreyro convirtió en tres ocasiones y los albos se fueron despedidos por una cortina de aplausos.

      River Plate llegó a Rosario en otra tarde de febrero para medir fuerzas con el campeón local, Newell’s. Los de la banda roja habían incorporado a mansalva. Tras adquirir, entre otros, a Bernabé Ferreyra de Tigre (en $35.000); a Juan Arrillaga de Quilmes ($22.000); y a Carlos Santamaría de Platense ($15.000); recibieron el mote de “millonarios”. La superioridad que manifestaron ante el cuadro del parque fue notoria, y aunque sólo se jugó el primer tiempo (porque en el segundo se desató una lluvia torrencial), ganaron cómodamente 3 a 1.

      Uno de los últimos encuentros no oficiales que merece ser consignado es el que apuraron Central Córdoba y Tiro Federal. El encuentro se realizó con el motivo de juntar fondos para que Gabino Sosa pudiera comprarse una casa. La hinchada charrúa acudió masivamente y se recaudaron más de 5.000 pesos, sin dudas una buena suma para alcanzar el objetivo fijado. Gabino hacía ya 16 años que se desempeñaba en la primera de Córdoba (salvo ese breve período en Instituto cuando se fue a hacer el servicio militar). El ídolo de Tablada (que más tarde adquiriría su propiedad en Mitre al 2900) jugó ese día un partido brillante. Metió dos goles, uno de 30 metros y se emocionó mucho con el cariño de su parcialidad, que lo idolatraba. Por eso fue que aunque varias veces lo tentaron para vestir otras casacas, jamás quiso marcharse del club que lo vio nacer.

      El 21 de marzo murió en Buenos Aires Juan Cecchi, el dirigente que fundó Provincial. En su velatorio el Presidente de la institución roja en ese momento, José Cura, expresó unas emotivas palabras en las que prometía hacer grande al club. Y vaya si lo hizo. Bajo su mandato la entidad del parque creció notablemente. En relación a la Liga hay que decir que hubo 11 equipos que participaron de la última edición de la Copa Vila. Uno más que en el año 31. Numancia reemplazó a Atlantic Sportsmen, y retornó Gimnasia y Esgrima. Viejo animador del certamen, y uno de los cuatro fundadores de la LRF.

      El comienzo del campeonato fue inmejorable para los azules de zona sur. En la primera jornada tenían que vérselas con el que les había arrebatado el título hacía apenas unos meses, Newell’s. Lo vencieron 3 a 2. En la segunda superaron a Argentino como visitante por 3 a 2 (por entonces aún no eran considerados clásicos rivales), y en la tercera dieron fácil cuenta de Belgrano por 6 a 3. Más tarde quedaron libres, vencieron a Sparta, y llegaron invictos al esperado partido ante Central. Otro de los que marchaba sin derrotas. La “sinfónica” de Gabino también dio cátedra en Génova y Cordiviola, imponiéndose por 4 a 3 al durísimo “once” auriazul, resultado con el que se aseguraron la punta en soledad.

      Central Córdoba demostraba, ya en esos años, que era preferible nutrirse con pollos de su propia incubadora, antes que recurrir a refuerzos foráneos (tal como habían hecho Central y Newell’s). El quinteto ofensivo de los azules es uno de los tantos que quedó en la historia: el “ciclón” Sebastián Medina; Antonio Morales, casi siempre solicitado para los seleccionados locales, Gabino Sosa, el genial conductor; el “chueco” Vicente Aguirre, de inoxidable olfato goleador; y el invalorable refuerzo de Tiro Federal, Buzzolini. Eran épocas aquellas en que los jugadores de fútbol utilizaban largos pantaloncitos, casi como si se tratase de bermudas. Además, la mayoría de las camisetas tenían cordones en el cuello.

      El 31 de mayo nació, en los fondos de una despensa ubicada en la esquina de Güemes y Alvear, uno de los tantos clubes de barrio que proliferaron en nuestra ciudad: el “Británica Football Club”. Esa humilde institución tuvo el privilegio de ser la que vio dar sus primeros pasos al gran Ángel Perucca, que más tarde pasaría a Intercambio, y luego alcanzaría fama en Newell’s Old Boys. En cuanto a los clásicos de esa temporada todos favorecieron a Newell’s. El 22 de mayo en el Parque Independencia el rojinegro ganó 3 a 1 con goles de Manuel Azurmendi, Napoleón Seghini e Ignacio González. La “chancha” Guzmán descontó sobre la hora para Central. La revancha en Arroyito fue nuevamente triunfo para la visita. Tres a cero, con dos de Azurmendi y uno de González. El último (que también fue en el parque), terminó 2 a 2, pero el empate, alcanzado sobre el final, favorecía a los locales que conservaban la punta a poco de concluir el certamen.

      A los partidos de la Asociación Rosarina de Fútbol iba mucho público, a los de la Liga no. Ahora bien, pese a que ésta última entidad desfallecía lentamente, aún lograba éxitos importantes. El 30 de agosto su combinado le ganó 2 a 1 a Uruguay en cancha de Sportivo Barracas. Los dos tantos de aquel enorme triunfo de los futbolistas amateurs rosarinos, fueron convertidos por Alberto Bertei. Consignemos además, que a la devaluada Copa Vila se la llevó nuevamente el Club Zavalla.

      El 17 de julio se enfrentaron en el parque los clásicos rivales de la provincia: rosarinos y santafesinos. El triunfo volvió a quedar en manos de los muchachos de nuestra ciudad. Los goles, para el 2 a 1 final, fueron señalados por el “salaíto” José Freije y el “charrúa” Félix Buzzolini. En “el Molinas” en tanto, charrúas y leprosos seguían punteando la tabla con comodidad. Para las últimas fechas la ventaja sobre sus perseguidores (Argentino y Central) era mucha. El 25 de septiembre chocaron por última vez entre sí en lo que se tomó como una final adelantada. El empate en uno mantuvo el suspenso del torneo. No obstante, Córdoba aprovechó que Newell’s debió quedar libre, superó a Washington 7 a 2 y llegó a la punta en soledad. En la última fecha el charrúa conservaba los dos puntos de ventaja sobre el rojinegro y jugaba en Virasoro y Juan M. De Rosas ante Rosario Central.

      Las tribunas repletas disfrutaron de una goleada impensada y excesivamente holgada: 8 a 0. Ñuls goléo 6 a 2 a Tiro pero de nada le sirvió. Después de dos décadas de luchar por obtener el máximo galardón y no conseguirlo, la afición de Tablada se daba el gusto de festejar a lo grande. Se coronó campeón con 41 puntos, la delantera más goleadora (91) y la valla menos vencida (28). Por último, vale decir que ese año Belgrano fue campeón de tercera división (en la ARF) y Central de segunda. Para esta categoría se instauró la Copa Colombres. La misma fue donada por el Dr. Carlos Colombres, animoso deportista y dirigente de Newell’s.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1932

      • Sr. Víctor G. Heitz

        Sr. Víctor G. Heitz

        1. 1924 - 1925
        2. 1932

      Campeones de la Rosarina en 1932

    • Año 1933

      Reseña del año

      El conjunto del Parque fue campeón nuevamente en 1933. Tras haber sido el más taquillero del 32 y haber perdido el título apenas por dos puntos, se reforzó copiosamente y armó un equipo casi invencible. Ganó el campeonato (que volvió a tener dos ruedas y fue jugado por nueve equipos) por cinco puntos de diferencia. Ese verano Rosario Central abrió las puertas de una nueva Sede en calle Corrientes 450. Aquel espacio no sólo servía de administración y lugar de reunión para la Comisión Directiva, sino que también tenía una sala de juegos con varias mesas de billar. En Newell’s, Hermenegildo Ivancich (h) asumía como Presidente en reemplazo de Víctor Heitz.

      Los rojinegros sacudieron el mercado con contrataciones fuertes. Compraron a Dante Bianchi de Argentino en $10.000, todo un récord para la ciudad. Sumaron a sus filas a Joaquín Valdez, un centromedio nacido en España que actuaba hacía años en Santa Fe, y al “ciclón” Sebastián Medina, proveniente de Central Córdoba. Toda la expectativa que había generado su nueva formación se vio satisfecha el último domingo de febrero, cuando llegaron a Rosario para jugar un amistoso River Plate y todas sus estrellas.

      Cada vez que un equipo de Buenos Aires se presentaba en la ciudad la convocatoria era enorme, ya que la fama de los jugadores porteños se propagaba al interior por medio, principalmente de la radio, y en segundo lugar de los noticieros fílmicos, que se exhibían en cine diariamente. Lo cierto es que River llegó resentido por la ausencia de su máxima figura, Bernabé Ferreyra, al cual intentó reemplazar con Roberto Peucelle. No le alcanzó. Esa tarde los que brillaron fueron los “boys” locales. Cuatro goles de Castro y uno de Appolito le dieron a Newell’s una victoria resonante de 5 tantos contra 1.

      El 26 de febrero el campeón rosarino, Central Córdoba, se presentó en Buenos Aires ante Huracán y dejó bien sentado el prestigio de nuestro fútbol. Empató 3 a 3 en un partidazo. Otro que realizó una proeza en los amistosos de pretemporada fue Argentino. Los albos se presentaron el 4 de marzo en Avellaneda y en gran actuación derrotaron a Racing por 3 a 1. Previamente se habían reforzado con Martín Delavedova de Provincial, y con el tucumano Juan Marvezzi, dos que serían baluartes. Mientras tanto, la Asociación Rosarina decidía que las mujeres paguen entrada en las canchas. Hasta entonces las damas entraban gratis y la decisión de cobrarles no causó buena impresión en algunos clubes que se resistieron a obedecer la medida y continuaron franqueando el paso de la concurrencia femenina.

      El torneo comenzó el 15 de abril. Los que picaron en punta fueron Tiro Federal, Newell’s y Central. El primer clásico en Arroyito fue intenso y con dominio compartido, pero quedó en poder de la visita, que con un agónico gol de Sebastián Medina a los 44’ del segundo tiempo, se impuso por la mínima diferencia. En tanto, Tiro Federal se erigía en serio candidato al título manteniéndose invicto y puntero hasta la fecha cinco. Con un arquero como Ramón Bresoli, que más tarde jugaría en Atlanta y la Selección Nacional, un centrocampista como Victorio Faggiani, y un delantero como Manuel Ramos (que con 15 goles fue el tercer mejor artillero del torneo), los albicelestes se animaban a soñar.

      Tras numerosas reuniones y debates, los dirigentes de la Liga Rosarina de Fútbol resolvieron, el 11 de abril, la disolución de la misma. El Presidente era Ramón Stringaro. Vencida por la indiferencia de los aficionados quedó en bancarrota y debió desmembrarse. Cinco días después se disputó la primera fecha del Molinas, en la cual Central le ganó 2 a 0 a Washington. Ese día debutó en el equipo perdedor el arquero Pedro Araiz, que pese a la derrota tuvo una extraordinaria actuación y atajó nada menos que cuatro penales. Tal hazaña le valdría pasar al auriazul poco después. Como ya era tradición, se midieron en el Parque Independencia Rosario y Santa Fe. El combinado local ganó 4 a 1 en una demostración de calidad que arrancó furiosos aplausos. En la línea de ataque no se podía pedir más: Martín Delavedova (de Argentino), Antonio Morales, Gabino Sosa (ambos de Central Córdoba), Gabino Ballesteros (un purrete de gambeta incontenible que Newell’s acababa de traer de Carcarañá) y Enrique García (de Rosario Central). Un quinteto como para abrir cualquier defensa.

      El 25 de mayo Rosario le ganó, en otra formidable exhibición de fútbol, 7 a 2 a Córdoba. La formación local estuvo compuesta por: Luis Bray (RC); Aurelio Bona (Arg) y Oscar Tarrío (NOB); Dante Bianchi (NOB), Joaquín Valdez (NOB) y Silvestre Conti (Arg); Donato Penella (Arg), Guerino Malacarne (Prov), Tomás Constantino, Antonio Morales y Guillermo Fernández (los tres de Central Córdoba). El Club Belgrano en esos meses, se fusionaría con el Club de básquet INCA, que estaba en Oroño y 3 de Febrero, y a partir de entonces su Sede funcionaría ahí.

      El final de la primera rueda mostraba a Newell’s puntero con 15 puntos, a cuatro de sus más inmediatos perseguidores. El 15 de agosto River se tomó revancha de la humillante derrota que a principios de año le había propinado “la lepra”. Los millonarios esta vez se aseguraron de traer a “la fiera” Bernabé Ferreyra, y éste no los defraudó. Con dos potentes remates suyos los visitantes recompusieron su imagen y se alzaron con un triunfo justo: 2 a 0. Esa tarde una sensacional concurrencia dejó en boleterías $22.400. El domingo siguiente se jugó el segundo clásico del año y otra vez fue para el poderoso líder del campeonato, Newell’s, que ganó 2 a 0.

      Otro gran equipo que llegó a Rosario ese año fue Gimnasia y Esgrima de La Plata. Aquel conjunto, conocido por los hinchas como “El expreso”, venía cumpliendo una magnífica labor en el torneo Afista y se despachó con un inapelable 6 a 2 ante Rosario Central en Arroyito. Mientras tanto, Argentino vendía al “ómnibus” Evaristo Barrera a Racing en $ 22.000. El delantero sería cuestionado en sus primeros partidos pero se coronaría goleador en el torneo porteño del año 34.

      El rojinegro sufrió una sola derrota como local. Se la propinó Tiro Federal, su escolta. Los tirolenses se pusieron a un punto pero en la fecha siguiente quedaron libres y el rojinegro llevó a tres la ventaja, que encima pudo ampliar en la última fecha cuando superó con comodidad a Provincial y se coronó campeón de Rosarina por decimotercera vez, segunda desde la incorporación del profesionalismo. En segunda división el campeón invicto fue Argentino, que era conducido por un tal Juan José Zorrilla, jovencito que años más tarde se convertiría en ídolo de Independiente junto a “Capote” de la Mata.

      El 12 de noviembre comenzó a disputarse en nuestra ciudad un clasificatorio para la Copa “Beccar Varela”. Dicho torneo le otorgaba dos plazas a los equipos de Rosario, ocho a los porteños, una a los santafesinos, una a los cordobeses, y cuatro a los uruguayos. Los que accedieron a la fase final representando a la ARF fueron Central Córdoba, que terminó líder del mini-certamen, y Argentino, que derrotó 4 a 0 a un desmembrado Newell’s en la última jornada. Por último, Argentina se dio el gusto de vencer en un amistoso a Uruguay. El cotejo, jugado en el Estadio Centenario, terminó 1 a 0 para la albiceleste gracias al gol del “cañoncito” Varallo. Triunfo muy festejado en todo el territorio nacional por considerárselo una revancha de la final del mundial del 30.

      Newell’s cerró un año brillante con otro acontecimiento rutilante: inauguró la iluminación artificial de su cancha. Fue aquel otro suceso determinante en la historia del fútbol local. Se concretó el 16 de diciembre. Seis torres y setenta y cuatro reflectores se encendieron justo cuando los equipos saltaban al campo de juego provocando un murmullo de admiración y fascinación entre los presentes que nunca más volvería a repetirse. Los rojinegros esa noche vencieron a Belgrano de Córdoba 3 a 2 en el cotejo amistoso que se organizó como excusa. Desde entonces una intensa actividad tuvo ese estadio llegándose a jugar hasta tres partidos nocturnos por semana.

       Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1933

      • Dr. Antonio C. Onis

        Dr. Antonio C. Onis

        1. 1933

      Campeones de la Rosarina en 1933

    • Año 1934

      Reseña del año

      El año 34 dejó muchas alegrías para el fútbol rosarino. Los equipos y combinados de nuestra ciudad alcanzaron hazañas que aumentaron la consideración popular que ya de por sí se le tenía. La mayor proeza, probablemente, fue la que gestó Central Córdoba al ganar la Copa “Beccar Varela”. Ese grupo de jugadores que había logrado la Copa Estímulo en el año 31, y el Molinas en el 32, se dio el gran gusto de ratificar sus lauros a nivel nacional. El 4 de enero los charrúas eliminaron a Platense en Buenos Aires ganándole 2 a 0 con sendas conquistas de Telmo Collins, wing derecho que poseía una potencia física difícil de controlar. Ese mismo día en cancha de Newell’s y ante numerosa concurrencia, Argentino perdía 3 a 2 frente a Racing de Avellaneda en cotejo correspondiente al mismo torneo. Los albos eran el otro equipo local clasificado para el certamen, y esa derrota los dejó afuera rápidamente.

      El 15 de ese mes Córdoba eliminó a Atlanta superándolo por un claro 2 a 0 en lo que ya eran cuartos de final. En esa instancia, Racing eliminó a Belgrano de Córdoba, Gimnasia y Esgrima de Santa Fe a Estudiantes, e Independiente a Defensor de Montevideo. En las semifinales Racing e Independiente metieron 25.000 personas en un inolvidable 3 a 3 que obligó a jugar un desempate. Los vecinos de Avellaneda volvieron a enfrentarse en cancha de River y allí se impuso “la Academia” 4 a 1. Los azules de nuestra ciudad en cambio, no tuvieron mayores dificultades para deshacerse de Gimnasia de Santa Fe. Con goles de Antonio Morales ganaron 3 a 0 y se aseguraron un lugarcito en la definición.

      La gran final se disputó el 11 de febrero en cancha de River ante 28.000 almas. Conidares abrió el marcador para Racing y Collins igualó de penal para los de Tablada. Zito puso el 2-1 para los albicelestes y Constantino volvió a nivelar el score. Tras ese empate fue Córdoba quien dominó las acciones y consiguió que, faltando poco para el final, se le pitase un penal a favor. La sanción no fue bien recibida por los jugadores racinguistas y el árbitro debió suspender el encuentro ante los improperios que recibió. Un detalle: cuando los jugadores “charrúas” saludaron y se retiraron del campo fueron ovacionados, cuando los de Racing hicieron lo propio, fueron despedidos con una estruendosa silbatina. La prensa de entonces decía: “la infracción que el juez pitó y el team perjudicado se negó a reconocer fue una positiva realidad”.

      El 19 de febrero el Consejo de A.F.A. otorgó por unanimidad el triunfo a Central Córdoba y el valioso Trofeo viajó para Rosario. El mismo descansa en las vitrinas de la Sede de calle San Martín y es una suerte de carruaje escultural que impresiona por su tamaño. El “once” que consiguió tan grandioso halago formó con Ernesto Funes; Andrés Garramendi y José Bussano; Lorenzo D’Uva, Germán Gaitán (que era de Provincial pero estaba a préstamo para reemplazar al lesionado Félix Ibarra) y Ricardo Solero; Telmo Collins, Tomás Constantino, Gabino Sosa, Antonio Morales y Félix Buzzolini.

      A fines de enero, Newell’s organizó un amistoso en el que venció 3 a 0 a Platense y en el que actuaron dos refuerzos de Central. El chueco García y el golero Casagrande –además de Fiocchi de Tiro Federal y dos jugadores de Belgrano-, se pusieron sin problemas la casaca rojinegra. Otra prueba más de que en aquellos tiempos, más allá de la rivalidad que existía entre “canallas” y “leprosos”, había códigos de respeto que estaban por encima de cualquier fanatismo y existía una colaboración mutua y desinteresada entre los clubes con el sensato propósito de aumentar la atracción de los espectáculos deportivos y potenciar al máximo el poderío de las escuadras locales.

      Los triunfos rosarinos siguieron sucediéndose. Central ganó un torneo nocturno en Santa Fe en el que venció 3 a 1 a Colón y 5 a 2 a Unión. Meses más tarde también se luciría goleando 6 a 1 a Chacarita Juniors. Por el lado de Newell’s no faltaron las grandes victorias. En enero recibió al campeón porteño del 33, San Lorenzo, y le ganó 2 a 1 con tantos de Ballesteros y Gigena. Mientras que en febrero goleó 4 a 1 al buen conjunto de Gimnasia de La Plata. Mientras tanto, Gimnasia y Esgrima mostró interés en incorporarse a los torneos profesionales de la Asociación Rosarina de Fútbol. GER pretendía inscribirse aunque finalmente no pudo. Necesitaba que todos los clubes estuvieran de acuerdo y Provincial le votó en contra. Hubo una nueva Asamblea, se lo intentó convencer, pero la institución roja volvió a oponerse al regreso del club mens sana.

      Argentino realizó durante el mes de marzo una gira por Uruguay y Brasil. El salaíto se midió con rivales muy difíciles (como Nacional de Uruguay o Botafogo de Brasil) y sólo pudo ganar un partido (4 a 0 a Peñarol en Montevideo). El 3 de ese mes River se puso celoso del triunfo charrúa en la Beccar Varela y lo invitó a jugar un amistoso en Buenos Aires. Por entonces al equipo de Gabino le llovían ofertas para medir fuerzas. Los “millonarios” eran el equipo sensación en Capital y tenían un “divo” como Bernabé Ferreyra. “La fiera” esa tarde marcó los 3 goles con los que River superó 3 a 1 a los azules de Tablada.

      Durante el primer semestre la ARF organizó un Torneo llamado Preparación. Lo ganó también Central Córdoba, que tenía un equipo maduro, consolidado, y contaba con un conductor como Gabino Sosa que estaba en su esplendor. El equipo revelación fue Washington, que le ganó 2 a 1 a Newell’s y 5 a 3 a Central. Llegó a semifinales y en ella fue eliminado por el futuro campeón apenas por 1 a 0. El torneo Molinas en tanto, comenzó en pleno invierno: el primero de julio. El siempre aguardado clásico entre rojinegros y auriazules se dio esta vez en la segunda jornada. El triunfo correspondió a Newell’s por 3 a 2. El equipo del parque, jugando como visitante, fue siempre arriba en el tanteador y gracias a esa victoria quedó prematuramente solo en la punta con 4 unidades.

      En Italia mientras tanto, Mussolini preparaba la segunda Copa del Mundo. La FIFA no reconocía a la Liga Profesional de nuestro país y sí a la amateur, por lo que el Seleccionado viajó sensiblemente disminuido. No pudieron ir las estrellas del momento, como Bernabé Ferreyra, Roberto Cherro, Francisco Varallo, José María Minella, Antonio Sastre o el mismísimo Gabino Sosa. En su lugar lo hicieron un grupo de ignotos futbolistas que, tras 2 meses de travesía en barco, jugaron un solo partido, perdieron 3 a 2 ante Suecia, y quedaron eliminados. En la Copa sin embargo se lucirían otros argentinos. Cuatro compatriotas: Raimundo “Mumo” Orsi, Enrique Guayta, Atilio De María y Luis Monti, que ya jugaban en la península, y fueron claves para la obtención del título azurro. En la final ante Checoslovaquia los locales perdían uno a cero, pero un golazo de Orsi sirvió para igualar y forzar al suplementario.

      En el torneo local Argentino había arrancado bien pero poco a poco se fue quedando. Newell’s, Central y Central Córdoba fueron los que animaron los primeros puestos. El 30 de agosto el Seleccionado Rosarino recibió a su similar de Buenos Aires y le ganó 5 a 0. En los visitantes no había ningún jugador de los equipos “grandes” y el salto de calidad se notó. Los rojiblancos nuestros formaron con: Manuel Merello (NOB); Andrés Garramendi (CC) y Juan Fiocchi (TF); Alfredo Díaz (NOB), Germán Gaitán (Prov) y Antonio Denessini (NOB); Juan Cagnotti, Julio Gómez, Sebastián Guzmán (todos de Central), Ricardo Staggi (Washington) y Enrique García (RC).

      El segundo clásico lo ganó Newell’s 4 a 1. Gabino Ballesteros en dos oportunidades, Francisco Rúa y Eduardo Gómez marcaron los tantos para el local, que festejó animadamente el resonante triunfo. “La chancha” Sebastián Guzmán (máximo anotador del torneo) hizo el único gol auriazul. Faltando dos fechas Argentino venció a los azules de Tablada y le dio una gran mano a Newell’s que iba puntero y amplió su ventaja a tres unidades. Al domingo siguiente la lepra se consagró campeón venciendo 2 a 1 a Tiro Federal. La tabla final quedó así: Newell’s 26, Central 23, Córdoba 22. La habitual formación de los parquenses era la siguiente: “el oso” Jerónimo Díaz; Ezequiel Tarrío y Landolfi; Alfredo Díaz, Joaquín Valdez y Antonio Denessini; Francisco Rúa, José Fabrini, Eduardo Gómez, Gabino Ballesteros y “el petiso” Plinio Guiribaldi.

      En diciembre el combinado de Rosario obtuvo un par de triunfos históricos. Primero vapuleó 7 a 2 a su similar de Santa Fe, y después, el día 11, enfrentó a Uruguay en cancha de Newell’s en un partido nocturno que reunió a casi 30.000 personas. El primer tiempo terminó 2 a 2 pero en el segundo Rosario fue una aplanadora. Gómez, Pereyra y García llevaron la cuenta a cinco y dejaron bastante exaltado el ánimo de los celestes que entendieron como una mofa algunas jugadas en exceso lujosas. Fue aquel uno de los triunfos más brillantes de nuestro fútbol, superando con contundencia al país que había sido campeón olímpico en los años 24 y 28 y ganador de la Copa del Mundo en 1930. La revancha fue poco después en el Centenario y ante 70.000 personas. Pese a la enjundiosa presión de los orientales, los hábiles y valientes hombres de nuestra ciudad pudieron rescatar un empate en dos y redondear de ese modo un año espectacular para el deporte rosarino.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1934

      • Dr. Hermenegildo Ivancich

        Dr. Hermenegildo Ivancich

        1. 1934 - 1937

      Campeones de la Rosarina en 1934

    • Año 1935

      Reseña del año

      El año 35 comenzó idéntico a como terminó el 34: a puro triunfo rosarino. Fue una temporada de inolvidables victorias que acrecentaron el enhiesto prestigio del fútbol nuestro. El 16 de enero se enfrentaron los campeones rosarino y santafesino de 1934 para dilucidar quien era el mejor de la provincia. Esa suerte de título provincial se había empezado a jugar en 1932 y en su tercera edición volvió a imponerse el equipo de nuestra ciudad, ya que Newell’s le ganó 2 a 0 a Unión.

      Ese verano Newell’s, Central y Central Córdoba jugaron un triangular nocturno en la cancha del primero. El local venció 6 a 0 al charrúa y Rosario Central hizo lo propio pero por 3 a 1. No es que la escuadra azul estuviera particularmente debilitada, sino que leprosos y canallas estaban más fuertes que nunca. Central tenía en el ataque a Juan Cagnotti, Julio Gómez, Sebastián Guzmán, el cabezón Roberto D’Alessandro y Enrique García. Newell’s a Francisco Rúa, José Fabrini, Eduardo Gómez, Gabino Ballesteros y Plinio Guiribaldi. Dos quintetos ofensivos que quedaron en la historia. La definición del triangular fue un verdadero duelo de destrezas. Se sabía que las delanteras eran letales y se creía que ganaría quien presentase la mejor defensa. Finalmente el triunfo quedó en manos de Newell’s, que superó por 4 a 2 al canalla, en un partido absolutamente brillante.

      El 2 de febrero se produjo otro acontecimiento especial para la ciudad. Central inauguró su iluminación artificial. Hacía poco más de un año que Newell’s lo había hecho y a partir de entonces fueron dos los estadios disponibles para encuentros nocturnos. Esa velada concurrió un entusiasta gentío a ver el triunfo auriazul por 5 a 0 sobre Peñarol de Montevideo, entidad amiga de “los canallas” tanto como Nacional lo era de “los leprosos”. El 24 de marzo llegó a la ciudad el campeón de AFA (Boca Juniors) para enfrentar al campeón de la ARF, Newell’s. La confrontación entre los campeones de las dos ciudades más populosas del país había sido habitual hasta el año 25. Sin embargo, la Copa Ibarguren había dejado de jugarse y se pondría en juego nuevamente recién en 1937. En este caso fue un amistoso que ganó Ñuls gracias a la descollante actuación (y los dos goles) de Eduardo Gómez. Dos a uno sobre un xeneize que descontó por intermedio de “Pancho” Varallo.

      Otro que tuvo un buen arranque de temporada fue Central Córdoba. El campeón de la Beccar Varela reverdeció sus pergaminos ganándole 2 a 1 a Estudiantes de La Plata, 6 a 1 a Ferro, y 3 a 0 a Vélez Sársfield (con tres tantos de su flamante incorporación, el centrodelantero Ricardo Staggi, ex Washington). Newell’s viajó a Boedo para un amistoso contra San Lorenzo y empató 3 a 3 con dos tantos de Gómez. Así, Eduardo pudo demostrarle a su antiguo club que se había equivocado al cederlo al fútbol rosarino. En los primeros días de mayo, el Seleccionado rosarino viajó a Santa Fe para enfrentar a su par de aquella ciudad. El cotejo se jugó en cancha de Unión y terminó 7 a 0 a favor de los nuestros. Amaya, Laporta y Fabrini (en una oportunidad) y Guzmán y el chueco García (en dos) se hicieron presentes en el marcador. Una clara demostración de que el fútbol de ambas urbes estaba en ese momento, en niveles muy diferentes.

      Previo al torneo oficial se disputó el Campeonato Preparación. Provincial fue la revelación y llegó a la última fecha con chances. Sin embargo perdió y debió conformarse con el tercer puesto. Central Córdoba y Argentino igualaron en puntos y jugaron un desempate en cancha de Newell’s. Marvezzi y Delavedova para los salaítos, y Morales y Fernández para los charrúas, marcaron los tantos durante el tiempo reglamentario. En el suplementario Juan Andrés Marvezzi le dio el triunfo a los albos que tuvieron así justo premio a tanta buena campaña. Su fútbol atildado y de alta escuela muchas veces le había significado jugar mejor que su rival y retirarse perdidoso. Esta vez tuvo su premio. Después de 23 años de historia, el “club de los 3 nombres” (primero fue Embarcaderos, luego Nacional, y finalmente Argentino) obtuvo el primer título en primera división. Aquel día formó con: Merello; Paz y Stimolo; Rodríguez, Pioto y Conti; Delavedova, Medrano, Marvezzi, Kagel y Cravero.

      El 16 de junio arrancó el Molinas. El campeón una vez más fue Newell’s. El torneo tuvo un club más respecto a los 9 que lo venían disputando. El que se agregó fue Gimnasia y Esgrima, institución que ya había intentado ingresar la temporada anterior. En esta edición el que peleó palmo a palmo con el rojinegro fue Rosario Central.

      Lo más trascendente del 35 fue la sobresaliente victoria que el Combinado de Rosario obtuvo ante la Selección de España el 21 de julio. Un público ansioso copó la cancha para ver a los europeos que venían de empatar 2 a 2 en Buenos Aires ante la Selección Nacional. La escuadra local formó con Funes (CC); Tarrío (NOB) y Fiocchi (TF); Díaz (NOB), Bianchi (NOB) y Conti (Arg); Delavedova (Arg), Fabrini (NOB), Liztherman (Bel), Ballesteros (NOB) y Fernández (CC). Como se ve no hubo jugadores de Central. El motivo fue que sus dirigentes se enojaron con la ARF porque designaron la cancha de Newell’s como escenario y no la suya, pese a que le tocaba por un tratado de alternancia que habían firmado. La decisión apuntaba a lograr una mayor recaudación. Lo cierto es que Pereyra, Gaitán, Guzmán y García, convocados para el encuentro, adujeron una misteriosa enfermedad y debieron ser reemplazados. En 1912 ya había pasado algo parecido. En un partido contra Uruguay, los “canallas” Serapio Acosta, Ignacio Rota, Pablo Molina y Harry Hayes decidieron no jugar disgustados por la no inclusión de su compañero Zenón Díaz.

      En definitiva, Fabrini y Liztherman convirtieron los goles para el 2 a 0 con el que Rosario doblegó a los españoles. Sin dudas un triunfo inolvidable. Dos días más tarde otro hecho histórico ocurría en el Senado de la Nación. Enzo Bordabehere, demócrata progresista electo por Santa Fe, era asesinado en plena Cámara Alta. Bordabehere, en su juventud, había jugado al fútbol defendiendo los colores de Sud América. La definición del torneo fue muy apretada. El primero de diciembre, se enfrentaron en Arroyito los dos máximos exponentes de nuestro fútbol. El partido, correspondiente a la penúltima fecha, era decisivo para la suerte de ambos, ya que podía significar el título para Newell’s (que le llevaba un punto a Central), o el cambio de líder (si es que ganaba el auriazul). El local abrió el marcador a través del pibe Enrique Hayes, hijo de Harry, pero Eduardo Gómez, una verdadera máquina de convertir, dio vuelta las cifras antes del final de la etapa. Más tarde, un proyectil hirió en la frente al back rojinegro Ezequiel Tarrío y el árbitro decidió suspender el encuentro. El 11 de diciembre se completaron los minutos restantes a puertas cerradas en cancha de Belgrano (España y Rueda), pero el 2 a 1 ya no se modificaría. Newell’s sacaba así tres puntos de ventaja y se coronaba campeón faltando una fecha.

      Newell’s sumó 31 unidades, Central fue segundo con 28, Argentino tercero con 24 y Córdoba cuarto con 23. El goleador fue nuevamente Sebastián Guzmán (con 18 tantos). El delantero cordobés jugaba con la camisa afuera del pantalón exhibiendo un abdomen abundante, impropio a un futbolista. Sin embargo, era dúctil y efectivo cuando se enfrentaba a los arqueros. Otra aparición fuerte de ese torneo se produjo en Tablada. Un tal Vicente de la Mata, con apenas 17 años, llegó al primer equipo. En su temporada inaugural metió nada menos que 12 goles. “Capote” ya había salido campeón de cuarta especial el año anterior, y su meteórico crecimiento prometía una carrera rica en triunfos.

      La división “Intermedia” se jugaba los sábados. Además de los diez clubes que participaban del Molinas, intervenían Atlantic Sportsmen, Calzada, Zavalla, Intercambio y Fisherton, es decir los viejos animadores de la Liga Amateur que habían pedido afiliación. Rosario Central se coronó campeón en esta categoría con 49 puntos, a dos de su tradicional rival al que venció 2 a 0 en un partido definitorio.

      Sin embargo, hubo otros encuentros durante el año en los que la representación de nuestra ciudad tuvo oportunidad de demostrar su altísimo nivel. En julio por ejemplo, Rosario viajó a Avellaneda para medir fuerzas con el Seleccionado de AFA. Bernabé Ferreyra de penal y Pereyra habían convertido para ese equipo de ensueño que tenían los porteños. Pero el santiagueño José Fabrini, formidable insider rojinegro, se encargó de marcar los dos tantos para el empate final. En octubre, el Seleccionado rosarino le ganó 5 a 3 a Santa Fe en plena cancha de Unión, mientras que el 29 de diciembre en Montevideo, le puso un broche de oro a su campaña. Se dio el lujo de vencer al Seleccionado de Uruguay por 4 a 2, con tres conquistas de Eduardo Gómez y una del “salaíto” Nicanor Kagel. La elogiadísima tarea de los rosarinos fue tan virtuosa durante la primera etapa que llegó a estar 4 a 0 arriba, dejando pasmada, como es lógico, a la numerosa parcialidad oriental que se dio cita en el Centenario.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1935

      • Dr. Hermenegildo Ivancich

        Dr. Hermenegildo Ivancich

        1. 1934 - 1937

      Campeones de la Rosarina en 1935

    • Año 1936

      Reseña del año

      Durante los tres primeros meses de 1936 se realizó un torneo novedoso que concitó la atención de la gran patria futbolera. Una competición nocturna en la que participaron los dos clubes más importantes de Montevideo, Buenos Aires, Rosario, Avellaneda, más San Lorenzo de Almagro. El campeón fue Independiente. Terminó invicto en ocho partidos, con 13 puntos y esgrimiendo la delantera más eficaz y la defensa menos vencida. En los rojos ya jugaba el paraguayo Arsenio Erico, a la postre el máximo goleador del fútbol argentino. Segundo con 12 unidades quedó San Lorenzo, y tercero con 10 Rosario Central. Más atrás terminaron River con 9 y Newell’s con 8. En definitiva, los clubes rosarinos cumplieron una destacada labor quedando por encima de los dos uruguayos, de Boca y de Racing.

      Además, obtuvieron resultados memorables. Central venció en Buenos Aires a Boca, equipo en el que brillaban Menéndez en el fondo, Lazzatti en el medio, y Cherro en el ataque. Los auriazules también golearon 4 a 1 a Peñarol en Montevideo y superaron 2 a 1 a Racing. Newell’s por su parte, se anotó una victoria ante Boca (3 a 2), y se quedó con el clásico ante Central (2 a 1), con goles de Fabrini y sin contar con tres jugadores suspendidos. Este Torneo Nocturno, que tanto éxito tuvo, fue la semilla a partir de la cual germinó en algunos dirigentes la idea de incluir a Newell’s y Central en los torneos de AFA.

      En el mes de febrero Central Córdoba realizó una gira por Cuyo en la que venció, entre otros, a un combinado de Mendoza por 8 a 3. A fines de abril mientras tanto, Central transfirió a Racing al mejor wing del país, el famoso “Chueco” Enrique García. El delantero pasó cuatro años en Central y para aprobar su venta debió reunirse una Asamblea de socios. El pase se hizo en una cifra récord: $40.000. Para suplirlo, la dirigencia canalla contrató a Aníbal Maffei de Provincial, apodado “el burro” por su potente patada.

      Ese año se jugó el Torneo Preparación, el cual duró hasta principios de julio. Central y Newell’s (que por entonces parecían con intenciones de acaparar todos los cetros), empataron en el primer puesto. Jugaron un desempate el 19 de ese mes en cancha de Gimnasia. Fue un partido pobre, deslucido, pese a los goles. Gómez y Rúa para Ñuls, D’Alessandro y Maffei para Central, habían puesto el 2 a 2 que obligó a un suplementario. En él, nuevamente “el burro” Maffei quemó las redes y permitió así que Central ganará el primer título de primera en el profesionalismo. Desde que se había implementado el fútbol rentado, la divisa auriazul no había podido dar una vuelta olímpica. El goleador del Torneo, con nueve goles en su haber, fue Vicente de la Mata.

      El 9 de julio el Seleccionado de Rosario le propinó al de Buenos Aires una de las goleadas más memorables de su historia: 6 a 1. Inapelable triunfo local (se jugó en cancha de Newell’s) en un cotejo en el que estuvo en juego la Copa Reyna. Los héroes rosarinos fueron Ernesto Funes (CC); Ezequiel Tarrío (NOB) e Ignacio Díaz (RC); Francisco Rodríguez (Arg), Joaquín Valdez (NOB) y Dante Bianchi (NOB); José María Freije (Arg), Vicente de la Mata (CC), Eduardo Gómez (NOB), Luis Amaya (Prov) y Plinio Guiribaldi (NOB). Gómez convirtió cuatro goles, Amaya y de la Mata los restantes. Para los porteños jugaban, entre otros, el gran delantero de Estudiantes Zozaya, y José Manuel Moreno, de River, que con 20 años daba sus primeros pasos en la Selección.

      El torneo Molinas comenzó el 25 de julio y fue uno de los más reñidos de esos años. Un pelotón de punteros numeroso y un liderazgo que cambió seguido de manos, fue el condimento ideal para un certamen muy atractivo. Finalmente la fiesta la pudo desatar Central Córdoba, que tras batallar arduamente con todos, pero en especial con el siempre poderoso Newell’s, se coronó campeón por segunda vez. Su equipo base formaba con “Tito” Funes; Andrés Garramendi y José Bussano; Italo Emanuelli, Félix Ibarra y José Casalini; Simón Osta, Vicente de la Mata, Gabino Sosa, Eugenio Maigán y Celestino Lizarraga. Aunque en varios partidos también supieron estar Carlos Rodríguez de Lara, Ricardo Solero, Guillermo Fernández y Manuel Bafaully.

      Central fue puntero e invicto hasta la fecha cinco, pero en la sexta visitó a Newell’s y cayó derrotado por 2 a 1. Constantini y Ballesteros para los rojinegros, y Hayes para Central, hicieron los goles. En ese momento la punta quedó en manos del ganador del clásico, de su histórico rival de Arroyito, y de Belgrano. En la octava fecha Newell’s trepó a la punta en soledad; en la novena tuvo ese privilegio Central Córdoba (tras la sorpresiva goleada de Belgrano 4 a 1 sobre la lepra); y en la décima, luego de vencer 4 a 0 al equipo de Tablada, “los boys del Parque” volvieron a recuperar la cima. El triunfo de Argentino 4 a 1 sobre Ñuls (en la fecha 14) propició el advenimiento, nuevamente, de Córdoba al liderazgo. Privilegio que no abandonaría más, y que afianzaría tras la jornada 15, cuando Central le rapiñó un empate en dos a Newell’s luego de ir perdiendo dos a cero. En ese clásico ambos tenían chances de arrimar, pero se neutralizaron mutuamente y terminaron jugando para los azules de Tablada que en su cancha le metieron 8 a Gimnasia.

      El 2 de agosto, porteños y rosarinos se vieron las caras por segunda vez en el año, aunque esta vez en el marco de la tradicional “Copa Rosario”. Con goles de Sastre, Zozaya, Moreno y el “chueco” García (que por estar en Racing ya representaba a Buenos Aires), los porteños se impusieron 4 a 1 (De la Mata convirtió el único gol de Rosario, que formó exactamente igual que en el duelo del mes de julio). Ese día, Central le ganaba 3 a 2 a Boca un amistoso jugado en Arroyito.

      Con otro Seleccionado que Rosario jugó dos veces ese año fue con el uruguayo. Hasta entonces rosarinos y charrúas se habían enfrentado doce veces, con seis triunfos de los celestes, cinco de los albirojos y un empate. Evidentemente la paridad que existía entre las dos plazas futboleras los impulsaba a medir fuerzas seguido. El primer choque reunió a una impresionante concurrencia en el Parque de la Independencia. Una enorme expectativa se había generado en torno a Uruguay, que venía de vencer al combinado de la Asociación Argentina. Rosario se adelantó en el marcador con gol del inefable Eduardo Gómez pero Villadónica igualó las acciones en el complemento para el 1 a 1 final.

      El 15 de octubre, en cancha de Chacarita y ante 25.000 personas, se produjo el segundo duelo. Rosario formó con: Ernesto Funes; Armando Fagotti y Aurelio Bona; Alfredo Díaz, Héctor Barón y Dante Bianchi; José Vilariño, Vicente de la Mata, José Liztherman, Roberto D’Alessandro y Juan Cerro. Esta vez Rosario ganó por la mínima, y se dio el gusto de empardar el historial con los rudos muchachos de la vecina orilla. El único gol del encuentro lo señaló Vicente “capote” de la Mata de cabeza, luego de un centro del “cabezón” D’Alessandro. Ese encuentro fue en el marco de un cuadrangular en el que también participaron combinados de Capital y Provincia de Buenos Aires. Tres días después de su triunfo sobre Uruguay, Rosario debió jugar la final con Capital Federal ante quien cayó por 3 a 0.

      En esos últimos meses de 1936 se retiró Gabino Sosa. Después de jugar casi 21 años en Primera (debutó con dos goles el 30/4/16 ante Provincial) y de conducir como nadie las más diversas delanteras. Una Asamblea de socios decidió asignarle una pensión vitalicia. Además, se fue campeón, detalle que aquilató aún más su prestigio. En Intermedia, el que se consagró fue Newell’s, que ganó 15 partidos, empató uno y perdió dos. Ese año empezaron a transitar las canchas rosarinas algunos nombres que harían historia más adelante: José Liztherman en Belgrano, Manuel Aragüez en Argentino y Alfredo Fogel en Central.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1936

      • Dr. Hermenegildo Ivancich

        Dr. Hermenegildo Ivancich

        1. 1934 - 1937

      Campeones de la Rosarina en 1936

    • Año 1937

      Reseña del año

      Central Córdoba pudo disfrutar poco a Vicente de la Mata. Ni bien arrancó el año 37 el “crack” rosarino fue adquirido por Independiente en $27.500 al contado (de los cuales 10.000 eran para el jugador) y la realización de un partido amistoso. En él, se despidió de la afición porteña Gabino Sosa. El joven de la Mata recibiría además $200 de sueldo y el 22% de las recaudaciones del rojo. En su debut jugó un gran partido, “hizo capote” como solía decirse por entonces. De ahí en más se lo conoció con ese apodo.

      Junto a él emigraron varios más. Alfredo Díaz de Newell’s pasó a Racing y Ramón Bresoli, arquero de Tiro Federal, a Atlanta. Los bohemios se convirtieron en una verdadera filial rosarina. Llegaron a tener ocho jugadores de esta ciudad en su alineación titular. Se llevaron a José M. Freije, Ismael Covacich, Antonio Morales, Antonio Del Felice, Oscar Irazoqui y los hermanos Valdatti. Cuando vinieron a jugar un amistoso con Córdoba captaron mucha atención, ya que la parcialidad charrúa no se olvidaba de “cherrito” Morales y quería volver a verlo en acción. En enero, el Senado de la Nación aprobó el pago de $1.000.000 al municipio para la construcción del Monumento a la Bandera. El 17 de ese mes, falleció Hermenegildo Ivancich, dirigente que fuera presidente de Newell’s y la Asociación Rosarina de Fútbol. Esa misma temporada se disputó por primera vez la Copa que lleva su nombre (y que sigue jugándose actualmente).

      En Buenos Aires mientras tanto, se disputó ese verano la Copa América de selecciones. Algunos de los participantes visitaron Rosario para jugar amistosos con los respetados equipos de nuestra ciudad. El 23 de enero Newell’s recibió al Seleccionado de Chile y lo venció 7 a 2, evidenciando la supremacía que por entonces mantenía el fútbol argentino (junto al uruguayo y al incipiente brasilero) respecto al resto de América. Cuatro días después fue Paraguay el que llegó a la ciudad. Su anfitrión, Rosario Central, lo venció por 2 a 1 con goles de Maffei y Ciraolo.

      De la Copa América participaron seis seleccionados. Argentina y Brasil empataron en el primer lugar con ocho puntos gracias a la victoria albiceleste de la última fecha ante los verdeamarelhos. El triunfo fue obra de un ex Central, el chueco García, quien ya había sido bautizado como “El poeta de la zurda”. En el desempate jugado en el “Gasómetro” de Avenida La Plata el héroe fue otro salido de acá: el ex charrúa Vicente de la Mata. Capote había ingresado por el lesionado Varallo y fue el autor de los dos goles que significaron el triunfo y el título de América para nuestro país. El partido terminó sin goles en el tiempo reglamentario y jugaron 30’ de alargue, que sumados a una larga detención que ya se había producido, hicieron que el cotejo terminase casi a la madrugada. Ese 1º de febrero de la Mata opacó a los veteranos Cherro y Bernabé Ferreyra, y quedó consagrado para siempre.

      Entretanto, los dos grandes de nuestra ciudad gozaban de un presente arrasador. Barrieron a cuanto rival se les cruzó en el camino. Central le ganó 4 a 3 a Vélez, 3 a 2 a Independiente, 2 a 1 a Belgrano y 4 a 2 a Talleres. Newell’s venció 3 a 2 a Huracán y 4 a 3 a Racing, rival al que tenía verdaderamente alquilado. La Asociación Rosarina de Fútbol organizó, en marzo, el Torneo Ciudad de Rosario. Participaron de él los representativos de Córdoba, Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán. La Selección local arrancó ganándole 6 a 3 al combinado cordobés con goles de Fabrini (2), Gómez (2), Bianchi y Ballesteros. Los de la docta habían armado una selección poderosa, y uno de sus principales valores era Heredia, jugador que más tarde brillaría en nuestro medio. La final fue en Arroyito, y el once local volvió a imponerse por 6 a 3, en este caso a Santa Fe. El campeón formó con: Pedro Araiz; Justo Lezcano y José Bussano; Ignacio Díaz, Dante Bianchi y Ricardo Solero; José Vilariño, José Fabrini, Eduardo Gómez, Gabino Ballesteros y Aníbal Maffei.

      Central Córdoba por su parte, se enfrentó como campeón rosarino a su par santafesino, Unión, y tras vencerlo 2 a 1 se coronó campeón provincial. Los goles los convirtieron Eugenio Maigan y Waldino Aguirre, un jovencito que estaba jugando sus primeros partidos y no tardaría en ganarse un lugar privilegiado en la historia. El 8 de abril –día en el que Manuel Iriondo asumió como Gobernador– comenzó el Torneo Molinas. En esta temporada contó con dos clubes menos. Washington y Gimnasia y Esgrima se bajaron del circo dejando en ocho el número de participantes. La primera de estas instituciones terminó así su paso por la Rosarina, la cual duró 6 años y no fue muy rica en triunfos. En tres campeonatos fue penúltimo, en dos último, y en uno terminó séptimo. Incluso, en una edición de la Revista “Monos y Monadas” del año 34, el periodista Luis Luisín llegó a decir: “este fin de semana Washington no fue derrotado, claro... no jugó. La jornada se suspendió por lluvia”. Toda una ironía para calificar al conjunto colista del Torneo.

      El campeón fue Central, ganando así su primer Torneo Molinas. La primera rueda terminó con el auriazul puntero con 12 unidades y Newell’s segundo con 9. En el clásico jugado en Arroyito (en la 5ta. fecha) los locales habían ganado 2 a 0 con goles del paraguayo Laterza y del centromedio Ferreyra. En la revancha, y tras emotivo cotejo, “leprosos” y “canallas” igualaron dos a dos. Laporta en dos oportunidades había sacudido a la parcialidad visitante, pero Fabrini y Rúa de penal, le dieron el empate a los “viejos muchachos de Newell”. De ese modo, Central conservó una ventaja de tres puntos sobre su perseguidor rojinegro faltando dos fechas. Sólo ellos tenían chances, el resto de los equipos (Córdoba, Argentino y Provincial) marchaba siete puntos atrás y ya no podía soñar.

      El canalla fue campeón el fin de semana siguiente, cuando venció a Central Córdoba 2 a 0 con goles del cabezón D’Alessandro. Lo curioso de aquel partido definitorio es que en el charrúa reapareció como titular, después de mucho tiempo, y a pedido de sus parciales, Gabino Sosa. La formación base del auriazul fue la siguiente: Pedro Araiz; Justo José Lezcano e Ignacio Díaz; Rafael Luongo, Félix Ferreyra y Alberto Espeche; Héctor Gómez, Ricardo Cisterna, Benjamín Laterza, Roberto D’Alessandro y Aníbal Maffei. Aunque también tuvieron significativa participación Luis Amaya, Germán Gaitán, Salvador Laporta y Juan Cerro. Terminaron sacándole 7 puntos a Ñuls y ocho al “salaíto” que fue tercero. El máximo artillero del torneo fue Máximo Fernández de Provincial, con 13.

      Por entonces en el Parque Independencia se instalaban 1400 palomas que le dieron vida al famoso “Palomar” y el 5 de junio, en lo que fue un gran paso para las comunicaciones terrestres de nuestro país, se inauguró la ruta pavimentada entre Buenos Aires-Pergamino-San Nicolás-Rosario-Córdoba. El debilitamiento de las escuadras locales de fútbol, a raíz de la inmensa cantidad de jugadores que se iba a Buenos Aires, empezó a notarse en el nivel de los partidos y en el rendimiento de los combinados. Por la Copa Reyna por ejemplo, se perdió 5 a 3 en Buenos Aires, y por la Copa Rosario, 2 a 1 en nuestra ciudad. Síntomas de esta tendencia había a raudales. Racing le compró en esos días a Newell’s a Dante Bianchi. En la “Academia” ya había cuatro rosarinos. En su clásico rival, Independiente, cinco. En Almagro otros cinco, en San Lorenzo, Huracán y Vélez dos. Pronto casi no quedarían elencos porteños que no contaran con un exponente de aquí en sus filas.

      Los partidos con los uruguayos de ese año fueron muy parejos. El primero se jugó el 5 de septiembre en el Centenario y terminó uno a cero para los locales. Severino Varela, el goleador de la boina blanca, marcó de cabeza el único tanto de la reñida disputa. La revancha fue el 26 de ese mes en el Estadio de Génova y Cordiviola, por entonces el único de la ciudad que era completamente de cemento. La brega entre “celestes” y “rojiblancos” fue tan intensa como la anterior, aunque en este caso finalizó sin que se abriera el tanteador.

      El Ivancich comenzó el 15 de agosto y se jugó a una sola rueda. En su penúltima fecha Central le ganó 2 a 1 a Newell’s (con tantos de Maffei para el canalla y Guiribaldi, olímpico, para la lepra) y forzó un desempate con Tiro Federal. Se jugó en la cancha tirolense de Moreno y 27. Se la conocía como “la cancha del tanque” porque estaba al lado de un tanque de Obras Sanitarias. Con dos goles de Cisterna, se impuso el auriazul 2 a 1 y se coronó campeón invicto. Segundo título grande de la temporada para el equipo de Arroyito. Durante los últimos días de 1937 se podía vislumbrar a grandes jugadores en la “Intermedia”. Angel Perucca (en el Club Intercambio) y León Strembel (en Sparta), ya empezaban a destacarse y serían tiempo después integrantes de la Selección Nacional. Un camino igualmente ascendente recorrería Mario Morosano, insider izquierdo que pasó rápidamente a la segunda división de Newell’s y poco después (en un amistoso jugado ante Huracán en noviembre) debutó en el primer equipo.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1937

      • Dr. Hermenegildo Ivancich

        Dr. Hermenegildo Ivancich

        1. 1934 - 1937
      • Sr. Carlos Urrutia

        Sr. Carlos Urrutia

        1. 1937

      Campeones de la Rosarina en 1937

    • Año 1938

      Reseña del año

      El campeonato de 1938 se reserva el curioso privilegio de ser el último en el que Rosario Central y Newell’s Old Boys presentaron sus mejores elementos en el marco de nuestro medio. A partir del 39 las dos instituciones más poderosas de la ciudad se afiliarían a la AFA y participarían de dichos torneos con sus jugadores más destacados, afrontando a su vez, el torneo Gobernador Molinas, con sus hombres de reserva.

      Esta temporada estuvo signada además, por el alejamiento de importantes jugadores. El destino de los que se marchaban era en general Capital Federal, y el motivo que los impulsaba, muy sencillo: el económico. En Buenos Aires se pagaban mejores sueldos y eso atraía. Sólo unos pocos, muy apegados al terruño o a los colores de su camiseta de origen, se libraban de este fenómeno. La sangría afectó a la competencia local y también al representativo de la ciudad, que ya no fue capaz de obtener las rutilantes victorias que en otros tiempos había conseguido.

      La mayoría de los transferidos eran baluartes en sus respectivos equipos. Algunos de los más renombrados que fueron contratados por entidades porteñas son: Gabino Ballesteros, de Newell’s a San Lorenzo; Jaime Liztherman, de Belgrano a Atlanta; Juan Cerro, de Central también se fue a la entidad de Villa Crespo; Ricardo Staggi, de Central Córdoba a Almagro; Máximo Fernández, de Provincial a Platense; y Francisco Rúa de Ñuls a Vélez. Ellos son sólo algunos de los que emigraron. La lista es aún mayor.

      De todos modos, por algo se dice que la cantera del fútbol rosarino es inagotable. A medida que se iban vendiendo contingentes enteros de futbolistas, iba surgiendo la sangre joven que cubría los vacíos dejados por los consagrados. Perucca y Morosano, se afianzaron en Newell’s, Alfredo Fogel en Central, Waldino Aguirre y Eugenio Maigán en Central Córdoba, Manuel Aragüez en Argentino, y el gran Reinaldo Martino en Belgrano. El año comenzó con la vuelta de la Copa Ibarguren. El trofeo por el que pugnaban los clubes campeones de Rosario y Buenos Aires se había disputado desde 1913 hasta 1925. Luego había quedado en el olvido. El 8 de enero, en cancha de San Lorenzo, 50.000 personas fueron testigos de la goleada 5 a 0 de River sobre Central. El primer tiempo terminó con el score en blanco, pero en el complemento, el conjunto canalla no logró resistir los constantes embates del millonario.

      El 22 de ese mes, empezó el atractivo torneo nocturno que ya se había realizado en 1936 y que reunía a los máximos exponentes de las ciudades más futboleras. A los nueve clubes que habían participado de la primera edición se sumó Estudiantes de La Plata. El certamen despertaba enorme entusiasmo y multitudes colmaban los diferentes estadios. El campeón esta vez fue Nacional de Montevideo. El “tricolor” uruguayo realizó una fantástica campaña ganando siete partidos y perdiendo apenas los dos últimos, cuando ya tenía el título en el bolsillo. Los uruguayos puntearon toda la competencia y su máximo artillero fue Atilio García, un argentino.

      Los clubes de nuestra ciudad hicieron campañas más que dignas. Newell’s terminó cuarto con diez puntos (a 4 del campeón) y Central séptimo con ocho. Newell’s hacía de local en la cancha de Central y viceversa. Entre las victorias más resonantes obtenidas por el rojinegro se puede mencionar el 5 a 1 con el que despachó a River en nuestra ciudad. La victoria 5 a 3 en el “Gasómetro” sobre otro grande porteño: Boca. Y como para completar la trilogía, y cerrar el certamen más que satisfechos, la lepra superó en el Parque a su clásico rival: uno a cero con gol de Mario Morosano. Central se anotó un espectacular triunfo en el Centenario ante Peñarol por 5 a 2. En los “mirasoles” había nombres ilustres como los de Obdulio y Severino Varela, y el arquero Barrios, que más tarde pasaría a River. Pero no fue el único revés que los auriazules propinaron en cancha ajena. También ganaron en La Plata, 3 a 2 a Estudiantes; y en Capital, 2 a 0 a River.

      El 25 de mayo, conmemorando su 37 aniversario, River Plate inauguró su nuevo estadio (en Núñez) ante Peñarol. Hasta entonces los de la banda roja tenían su cancha en Figueroa Alcorta y Tagle. El último partido en ese escenario fue poco antes, precisamente por el torneo nocturno, y lo jugaron Independiente y Newell’s. También el 25, pero aquí en Rosario, jugaron por la Copa Reyna rosarinos y porteños. La visita trajo un verdadero equipazo que era prácticamente el Seleccionado Nacional. En él se destacaban Sastre de Independiente, Masantonio de Huracán, y el Chueco García, ahora en Racing. Los hombres de blanco ganaban 2 a 0, pero Eduardo Gómez descontó al minuto del complemento y el mismo jugador puso el agónico empate a poco del final. El centrodelantero de Newell’s, si bien no necesitaba más méritos para consagrarse, vivió esa tarde un momento glorioso.

      Central, Newell’s y Central Córdoba jugaron el triangular que venían disputando hacía un tiempo, y que llamaban “Amistad”. Cada equipo ganó un partido e igualaron en puntajes, pero lo anecdótico es otro hecho. En el clásico correspondiente a ese torneo, que ganó Newell’s 4 a 0, debutaron dos centrocampistas que pasarían muchos años como titulares: Ángel Perucca en Newell’s y Constancio Rivero en Central.

      El 8 de abril comenzaría el Ivancich. Los mismos 8 equipos que integraban por entonces la Asociación se enfrentaron a una rueda. El campeón fue Argentino. Segundo título oficial de primera para él (el primero había sido el Torneo Preparación del 35). El 12 de junio Central le ganó 2 a 1 a Newell’s (cuando el rojinegro marchaba segundo) y le permitió al salaíto ser más puntero que nunca. Más tarde el albo empató 2 a 2 con el conjunto del Parque y mantuvo su ventaja de dos puntos hasta el final. Su formación base era: Bonini; García y Bona; Pérez, Rezoagli y Yuerin; Delavedova, Cassan, Casagrande, Kagel y Rosendo.

      El Molinas arrancó el 17 de julio. Desde un primer momento fue arduamente disputado por los cuatro grandes de la ciudad: Central, Newell’s, Central Córdoba y Argentino. A la sexta fecha llegó el clásico y tanto auriazules como rojinegros eran punteros e invictos. La cita fue en Arroyito y por primera vez se enfrentaron dos hermanos en un duelo rosarino: Pedro Perucca en los locales y Ángel Perucca en la visita. Concluida la brega, todos quedaron contentos. Fue 1 a 1 y ambos equipos siguieron liderando.

      El “canalla” arribó a la decimotercera y penúltima fecha con dos puntos de ventaja sobre Newell’s y Argentino, y tres por sobre Central Córdoba. El 13 de noviembre se jugó la misma, y en el Parque Independencia se veían las caras los rivales de toda la vida en un clásico que era prácticamente una final. Ñuls tenía la última chance de trepar a la punta y Central, la posibilidad de salir campeón en la casa de su eterno contrincante. Francisco Rodríguez hizo estallar a la tribuna visitante cuando marcó el único gol del partido. Con el triunfo Central sepultó las posibilidades de Newell’s pero no pudo dar la vuelta olímpica porque Argentino venció ampliamente a Córdoba y se mantuvo a dos puntos y con chances. Encima en la última fecha, por caprichos del fixture, Central recibía al salaíto en Génova y Cordiviola. A los albos sólo les servía ganar para forzar un desempate, pero no pudieron lograrlo. Ante la algarabía desbordante de una hinchada que colmó el estadio, Central empató 1 a 1 y fue campeón por segundo año consecutivo. El canalla del 38 solía formar con: Juan Sánchez; Pedro Perucca e Ignacio Díaz; Carlos Echeverría, Constancio Rivero y Alfredo Fogel; Salvador Laporta, Oscar Díaz, Pedro De Biasi, Ricardo Cisterna y Francisco Rodríguez.

      El 30 de agosto se convirtió en un acontecimiento multitudinario el “Gran Premio Ciudad de Rosario”. El mismo se corrió en el Parque Independencia y fue ganado por Carlos Arzani, al comando de un Alfa Romeo. A nivel mundial, Italia se adjudicó nuevamente la Copa del Mundo. Nuestro país no participó a modo de repudio, ya que había pedido ser sede y la FIFA, olvidando su promesa de respetar una alternancia entre los continentes Americano y Europeo, le otorgó la organización a Francia. Antes de finalizar el año, más precisamente el 3 de diciembre, Central sumó un nuevo título. Con dos goles de Oscar Díaz y uno de Antonio Ciraolo, le ganó 3 a 0 al campeón santafesino, Unión, consagrándose campeón provincial de esa temporada.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1938

      • Ing. Juan T. Louhau

        Ing. Juan T. Louhau

        1. 1938 - 1939

      Campeones de la Rosarina en 1938

    • Año 1939

      Reseña del año

      En 1939, año bisagra si los hay, los dos equipos más importantes de la ciudad se incorporaron a los torneos oficiales de A.F.A. Esta decisión trajo innumerables polémicas. Muchos la consideraron errónea e improductiva. Suponían que el alejamiento de Newell’s y Central devaluaría al Torneo Molinas. De hecho, hasta llegó a costarle el puesto al Presidente de la Rosarina, Ingeniero Juan T. Louhau. Cuando leprosos y canallas comenzaron a gestionar su ingreso a la Asociación del Fútbol Argentino, cundió tal disgusto entre los otros clubes que elevaron una declaración pública: “Ante los rumores no desmentidos de que Newell’s y Central tramitan su afiliación a la Asociación del Fútbol Argentino bueno es recordar la terminante prohibición que al efecto existe en los reglamentos del Consejo Federal. Los mismos establecen que la AFA no concederá afiliación directa a clubes del interior, debiendo estos anotarse a la Liga más próxima a su asiento”. Pese a la advertencia, rojinegros y auriazules no dieron marcha atrás en el asunto.

      Lo cierto es que en una Asamblea General Extraordinaria realizada el 13 de marzo (en la que no estuvieron los delegados de RC y NOB) se resolvió por unanimidad no otorgarle a dichos clubes el permiso solicitado para participar en AFA. Además, se los sancionó con la desafiliación y se informó al presidente de aquella liga, Dr. Adrián Escobar, acerca de la decisión. El 3 de marzo, sin esperar la resolución de la Asamblea en Rosarina, el Consejo de AFA ya había dispuesto la incorporación de Newell’s y Central. Esta desconsiderada actitud causó mucho malestar entre los delegados de los clubes locales que consideraron “un proceder arbitrario el de AFA y un mal ejemplo, lleno de absolutismo deportivo”. En Buenos Aires mientras tanto, ya se sorteaba el fixture. El enojoso asunto también había causado polémicas allá, ya que no eran pocos los que preferían un torneo con menor cantidad de equipos.

      El 19 de marzo fue un día histórico para el fútbol rosarino: comenzó el primer campeonato de AFA que contó con Central y Newell’s entre sus participantes. La iniciativa de incorporar a los laureados elencos rosarinos había surgido de la dirigencia de Racing, y su presidente, Dr. Munin, realizó un breve discurso en ocasión del debut de Newell’s en el Torneo. En su primer partido oficial en AFA la lepra recibió a San Lorenzo. Veinte mil personas presenciaron la victoria del equipo del Parque, que se impuso 2 a 1 con goles de Gómez y Belén. Central en tanto, debutó en Parque Patricios ante el poderoso Huracán de Masantonio y Baldonedo. Ganaba 1 a 0 con gol de Rodríguez, pero cinco goles en doce minutos dieron vuelta la historia y sellaron una cómoda victoria para “el globito”.

      Finalmente la cuestión se resolvió. Los máximos exponentes del fútbol local realizaron una tentadora oferta a los restantes seis clubes que integraban la ARF y éstos le concedieron el permiso (y dejaron sin efecto la desafiliación) en otra Asamblea Extraordinaria, realizada el 28 de abril. El arreglo hablaba del 10% de las recaudaciones y la concreción de un torneo nocturno previsto para el verano de 1940.

      El 15 de marzo Manuel Aragüez y Fabio Cassan de Argentino, se incorporaron a Chacarita. Aragüez brilló durante años en el funebrero y la Selección Nacional, consolidándose además como el defensor más goleador del fútbol argentino hasta que fue sobrepasado por Passarella. A ese club también llegaron dos jugadores de Central Córdoba: Rodríguez de Lara y Emanuelli. Además, Eugenio Maigán (CC) pasó a Atlanta, Armando Fagotti (Bel) a Argentino de Quilmes, y Roberto D’Alessandro (RC) a River. La sangría de jugadores no se detuvo allí. Fueron muchísimos los cracks de los clubes que seguían compitiendo en Rosarina, que acabaron siendo absorbidos por leprosos, canallas o instituciones de Capital. Ese fenómeno desmanteló aún más a Belgrano, Tiro Federal y Argentino entre otros. Veamos: Becerra de Tiro pasó a Vélez; Toledo de Provincial a Platense; Strembel de Sparta a Lanús; Palma de Belgrano a Estudiantes de La Plata; mientras que Tigre se quedó con los pases de Kagel de Argentino, Luongo de Central y Muro de Central Córdoba.

      El 30 de abril Central recibió a Independiente (que sería campeón ese año), en lo que fue un récord de recaudación. Esa marca sin embargo, no duraría mucho. El 7 de mayo Boca jugó en el Parque ante Newell’s y también saturó las arcas locales estableciendo un nueva marca. Más tarde Racing haría lo propio y el 14 de junio el líder (por entonces) Huracán, a quien la lepra superó por 2 a 1. Entretanto, no se puede dejar de mencionar una visita ilustre que en esos días arribó a la ciudad de Rosario invitado por Alberto Martín: el francés Jules Rimet, Presidente de F.I.F.A.

      El 18 de mayo en cancha de Newell’s el seleccionado rosarino le ganó 3 a 1 al combinado de Santa Fe. Los locales no utilizaron jugadores de Central y Newell’s y estuvieron conformados por valores de Belgrano, Sparta, Argentino y Central Córdoba, detalle que le confiere aún más valor al triunfo. Los tantos nuestros fueron convertidos por Martín Delavedova (2) y Waldino Aguirre.

      El Molinas ese año se llamó “Torneo del Litoral”, ya que agregó a equipos de Santa Fe y Paraná en busca de generar mayor atracción. No obstante, la continua presencia de las estrellas de Buenos Aires visitando Arroyito y el Parque Independencia provocó que la atención de la afición local se centrara casi exclusivamente en el torneo nacional y le diera la espalda al que hasta entonces era el semillero más rico en talentos de todo el país.

      El 18 de junio se enfrentaron Newell’s y Central por primera vez en AFA. El cotejo se jugó en el Parque y se recaudaron $23.000. Ángel Perucca abrió el marcador para el local pero Barrios, insider derecho del auriazul, puso el 1 a 1 final. Ese día el puntapié inicial lo dio el Presidente de la AFA, Adrián Escobar.

      La opinión pública porteña mientras tanto, no paraba de elogiar y reconocer los méritos de Newell’s, que en su primer año en AFA le había ganado a 4 de los 6 equipos grandes, y en el empate ante River en “la herradura” de Nuñez, desperdició un penal sobre la hora. En ese torneo sin embargo, la nota más destacada la dio Central ya que venció en Avellaneda 3 a 1 al líder Independiente. Los rojos estaban invictos en su cancha, tenían la delantera más goleadora, la defensa menos vencida y cinco jugadores de Selección. Otro orgullo para Rosario es que en ese poderoso equipo brillaban varios hombres de aquí. Incluso hubo partidos en los que presentó una delantera íntegramente rosarina: José Vilariño, Vicente de la Mata, Raúl Natino, Moisés Beressi, y Juan José Zorrilla. Además en el fondo se lucía Fermín Lecea (un ex Newell’s).

      Mientras tanto, Provincial se coronaba en el Ivancich. El Torneo eliminatorio duró poco menos de un mes, y al equipo rojo le bastó con ganar 3 encuentros para conseguir por primera vez en su historia un título de Primera. En la final vencieron 2 a 1 a Tiro Federal siendo su equipo base el siguiente: Casagrande; Dezorzi y Tonelli; Pereyra, Sucho y Vilaró; Lacerna, Pendino, Moreno, Nuara y Copello.

      El 13 de agosto la Selección nacional viajó a Asunción para enfrentar a Paraguay. Estaba en disputa el trofeo “Chevallier Boutell”. Argentina ganó 1 a 0 con gol de José Fabrini, el insider santiagueño de Newell’s. Dos días más tarde un combinado de jugadores de Ñuls y Central (seis leprosos y cinco canallas para ser más exactos) enfrentó a un cuadro formado por jugadores de Flamengo y Vasco da Gama. El singular cotejo fue ganado por los rosarinos 1 a 0 y el tanto de la victoria lo señaló el inoxidable Eduardo Gómez.

      El Torneo del Litoral tuvo un final muy emotivo. Central Córdoba finalizó con la misma cantidad de puntos que Unión de Santa Fe y por tanto ambos debieron disputar dos desempates, que a la postre serían tres. En el primer encuentro jugado en Santa Fe el charrúa sufrió la lesión de dos jugadores y jugó gran parte del partido con 9 hombres. Perdió ese duelo 6 a 2. Siete días después, en plena víspera navideña, se recuperó ganando 3 a 1. Todos los goles fueron obra de Federico Monestés. El tercer y decisivo cotejo se llevó a cabo en cancha de San Lorenzo. Allí el triunfo correspondió a los azules de Tablada, que con goles de Francisco López y Francisco de la Mata, hermano menor de Vicente, superaron a los tatengues por 2 a 1. Aquel título colaboró para que llegue a la Presidencia de la ARF el Dr. Tertuliano Martín, titular del club.

      A nivel mundial este sería un año trágico. El primero de septiembre tropas alemanas marcharon sobre Polonia y durante ese mes de bombardeos e invasiones se empezó a gestar la segunda guerra mundial, conflicto bélico que se extendió hasta el año 45 y que significó una verdadera calamidad para la humanidad. El 27 de diciembre Central festejó su 50 aniversario. Deportistas provistos de antorchas caminaron desde la Sede (San Lorenzo entre Mitre y Entre Ríos) hasta el Estadio de Arroyito. Allí, abanderados de los clubes de AFA (entre los cuales estaba representado Newell’s), Nacional y Peñarol recorrieron el campo. Además se le entregó una medalla a Tomás Hooper, octogenario socio fundador de la institución, y se realizó un amistoso ante un combinado porteño, que terminó igualado 1 a 1.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1939

      • Ing. Juan T. Louhau

        Ing. Juan T. Louhau

        1. 1938 - 1939
      • Dr. Tertuliano Martín

        Dr. Tertuliano Martín

        1. 1939 - 1940

      Campeones de la Rosarina en 1939

    • Año 1940

      Reseña del año

      Una Asamblea que se produjo en AFA a fines del año 39, determinó la inclusión definitiva de Central y Newell’s a sus torneos, ya que la incorporación de ambos en un primer momento había sido provisoria. En tanto, cumpliendo con lo pactado, canallas y leprosos jugaron un torneo eliminatorio con los seis equipos que quedaron participando en Rosarina. Central eliminó a Provincial, Newell’s a Tiro Federal, Argentino a Belgrano, y Central Córdoba a Sparta. En semifinales Central superó al salaíto y Córdoba al rojinegro. De ese modo, charrúas y canallas accedieron a la final. El primero de febrero en cancha de Ñuls, y ante 10.000 personas, se midieron en un gran partido. Empataron 2 a 2 luego de 110 minutos de intenso desarrollo. La definición se pasó para el 24 de ese mes, fecha en la cual Central terminó imponiendo su jerarquía y ganando 3 a 1. Sin dudas, la mejor manera de seguir festejando su 50 aniversario, el cual había celebrado en diciembre del 39.

      Por el cumpleaños de la entidad de Arroyito, hubo más partidos amistosos. Primero ante un combinado de AFA y más tarde ante Newell’s. El 7 de marzo se jugó aquel clásico que, como para que la fiesta fuese redonda, ganaron los auriazules 2 a 0 con goles de Francisco Sosa y Harry Hayes (hijo). Newell’s, pese a perder el clásico y a no acceder a la final en el torneo nocturno, también tuvo triunfos significativos ese verano. Le ganó 4 a 1 a Racing, equipo que tenía una rivalidad especial con los clubes de la ciudad (sobre todo luego de perder la Copa Beccar Varela ante Central Córdoba) y que constantemente estaba en busca de revancha. También venció 5 a 2 a San Lorenzo y 5 a 1 a Talleres. En el conjunto cordobés brilló ese día (y marcó el único gol) Juan Carlos Heredia, un wing que fue visto por dirigentes de Central y que llegaría al canalla poco después.

      La selección Argentina mientras tanto, ganaba la “Copa Roca” tras enfrentar tres veces a Brasil. En el último de los encuentros, jugado a mediados de marzo, la escuadra albiceleste se impuso por 5 a 1 y se quedó con el trofeo. El rosarino Fabio Cassan, ex jugador de Argentino y por entonces en Chacarita, anotó uno de los goles. También integraron el combinado nacional (que dirigía Guillermo Stábile), Ángel Perucca, Manuel Aragüez y el chueco Enrique García.

      El 31 de marzo se disputó en el “Gasómetro” la Copa Ibarguren entre Central Córdoba (campeón de la ARF) e Independiente (campeón de AFA). El encuentro finalizó 5 a 0 y no hubo equivalencias entre uno y otro. La disparidad de fuerzas se fue incrementando paulatinamente en estos choques debido a la ausencia de los dos principales representativos de la ciudad, ahora afectados a los torneos de AFA. A la postre, esa sería la gran causal de que esas confrontaciones dejaran de realizarse dos años más tarde. El desguace que sufrió el fútbol rosarino continuó cruel e incesante. Central transfirió a River al delantero Oscar Díaz. Newell’s vendió a José Fabrini a San Lorenzo. José Batagliero y Francisco Rodríguez de Tiro Federal pasaron a Atlanta. Al igual que Scliar de Belgrano. Ferro Carril Oeste en tanto, se llevó a Sangenito y Giménez de Sparta. Es más, de los 18 equipos que competían en el máximo torneo Afista, 16 tenían algún jugador de nuestra ciudad.

      En aquel tiempo, cada vez que un equipo rosarino obtenía algún triunfo importante en Capital la gente se reunía en la estación Rosario Norte y le brindaba una calurosa bienvenida a sus héroes. Asimismo, era bastante común que el aficionado medio fuera a las dos canchas. Es decir, tanto en la década del 30, como en la del 40 inclusive, había personas que siendo simpatizante de Ñuls presenciaba partidos de Central en Arroyito o viceversa. Lo que atraía era el fútbol propiamente dicho y no tanto los colores. No existía aún ese fanatismo obsesivo que impide admirar a los buenos jugadores que visten otra camiseta.
      El entusiasmo por ver fútbol seguía intacto. La desesperación por no perderse los partidos era tal, que en más de una oportunidad se produjeron accidentes en los alrededores de la cancha de Newell’s, más precisamente en los árboles de las adyacencias, a raíz de que la gente se trepaba a las ramas y en ocasiones era tanta, que éstas terminaban cediendo ante el peso y provocando caídas masivas.

      El 25 de abril ocurrió un hecho luctuoso, falleció quien fuera Presidente de la Liga durante los años 1912 y 1913, el Dr. Enrique Fidanza. El 19 de mayo en tanto, Boca inauguró la Bombonera venciendo 4 a 1 a Racing. Al igual que River el año anterior, los xeneizes abrieron las puertas de su nueva casa sin que la obra se encontrase del todo terminada. Faltaba construir nada menos que la tribuna de Casa Amarilla y el tercer piso del resto de la cancha. En agosto debutó en Newell’s Juan Silvano Ferreyra, un puntero que integró el ala izquierda del ataque durante mucho tiempo junto a Mario Morosano. En este año también apareció en River un arquero español llamado Blasco que impuso en el fútbol argentino la (por entonces desconocida) modalidad de atajar con guantes.

      El Torneo Ivancich del 40 tuvo dos particularidades: fue jugado por Newell’s y Central (que no lo habían disputado la temporada anterior), y quedó desierto. Precisamente los dos grandes del fútbol rosarino fueron los que accedieron a la final. El encuentro terminó 0 a 0, y aunque reglamentariamente hubiese correspondido jugar un suplementario, los jugadores de uno y otro equipo se pusieron de acuerdo y abandonaron el campo. A la Asociación Rosarina no le cayó muy en gracia esa actitud destemplada de los protagonistas y declaró vacante el trofeo.

      El 7 de abril empezó el Torneo de AFA. Los clásicos de ese año fueron victoria de los elencos visitantes. En la primera rueda el duelo más esperado de la ciudad se disputó en el Parque y ganó Central 3 a 1. Se imponía Newell's con gol de Gómez pero lo dio vuelta el auriazul con tantos de Heredia, Hayes y Maffei. En la revancha disputada el 1º de diciembre en Arroyito, Newell’s ganó 2 a 0 con goles de Ferreyra y Dorado. Las formaciones bases de uno y otro en el torneo de AFA fueron las siguientes: Newell’s tuvo a Luis Heredia en la valla; Gilli y Sobrero en el fondo; Pellegrini, Ángel Perucca y Reynoso conformaban la línea de medios; Gayol, Morosano, Gómez, Dorado y Ferreyra en el ataque. También supieron estar varias veces Sisniega, Franco, Pairoux y Ozcoidi. Por Central actuaron Araiz; Lezcano y Díaz; Maidana, Rivero y Fogel; Juan C. Heredia, Laporta, Hayes (h), Cisterna y Maffei. También solían jugar Pedro Perucca y Ríos.

      El 27 de julio comenzó el Torneo Molinas. Una semana más tarde Central inauguró su Sede de calle al Mitre 800. Días después, el 15 de agosto, Rosario y Buenos Aires se enfrentaron por primera vez en el año. Estaba en juego la Copa Rosario o Culaciatti. Durante ese año el combinado de nuestra ciudad se dio el gusto de vencer a los porteños en los dos encuentros. El primer triunfo fue contundente: 5 a 1 en cancha de Newell’s. Sin embargo estos partidos Rosario-Buenos Aires ya no concitaban la atención de años anteriores. Al parecer la gente, a partir del advenimiento del profesionalismo, dejó de sentirse plenamente identificada con sus representativos. De hecho en este duelo el único gol de los “porteños” lo hizo un rosarino: Cassán. Y cuatro de los cinco tantos “rosarinos” los convirtió un porteño, el centrodelantero de Newell’s, Eduardo Gómez.

      El segundo cotejo fue en cancha de San Lorenzo y el triunfo de los nuestros fue por 3 a 1. El elenco visitante se constituyó del siguiente modo: Luis Heredia (NOB); Néstor Gilli (NOB) e Ignacio Díaz (RC); Fernández (Sparta), Ángel Perucca (NOB) y Francisco Aguirre (TF); Juan Carlos Heredia (RC), Humberto Fiori (CC), Federico Monestés (CC), Waldino Aguirre (CC) y Rosendo (Arg). Los goles fueron convertidos por los charrúas Fiori y Monestés, éste último en dos oportunidades.

      Boca fue el campeón de AFA y de los 35 máximos anotadores, 9 surgieron de Rosario. Marvezzi de Tigre (que en realidad era tucumano), Hayes y Maffei de Central, de la Mata y Zorrilla de Independiente, Liztherman de Ferro, Cassán de Chacarita y Staggi de Platense. Respecto a Liztherman hay algo curioso. El ex Belgrano fue un delantero francamente nómada. Se lo conoció como el jugador golondrina. En el año 38 estuvo en Atlanta, en el 39 en Boca, en el 40 en Ferro, en el 41 en Racing, y en el 42 en Chacarita. Algo inusual para esa época. Otro rosarino que deambuló bastante fue Cataldo Spitale. Jugó en Boca en el 31, en Argentinos Juniors en el 32, en Platense en el 33, y en Gimnasia y Esgrima de La Plata en el 41.

      El Torneo Molinas quedó en manos de Rosario Central. El conjunto canalla sumó 12 victorias, un empate y una derrota (en la última fecha ante Provincial). El Molinas de entonces, se disputaba los sábados a la tarde y en los clubes que actuaban paralelamente en AFA (RC y NOB) solían jugar futbolistas jóvenes, promesas del futuro, o bien veteranos en el ocaso de su carrera. Los clásicos fueron: empate en la primera rueda (1 a 1), y victoria canalla (3 a 1) en la segunda.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1940

      • Dr. Tertuliano Martín

        Dr. Tertuliano Martín

        1. 1939 - 1940

      Campeones de la Rosarina en 1940

    • Año 1941

      Reseña del año

      Esta temporada fue brillante para Newell’s. Su equipo terminó tercero en el máximo torneo del país, a seis puntos del campeón River. Tan privilegiada ubicación sería la mejor de un equipo rosarino durante 30 años, superada recién en 1970, cuando Central fue sub-campeón del Nacional. Además contó con el goleador del campeonato, “el conejo” Cantelli, que marcó 30 tantos superando a monstruos de la talla de Arsenio Erico, Isidro Lángara o Jaime Sarlanga. Los muchachos del Parque conformaron ese año una delantera inmejorable que sus seguidores repetirían de memoria durante muchísimo tiempo. Por si fuera poco, también se adjudicaron el torneo Molinas de nuestra ciudad.

      El 4 de enero se jugó en cancha de Chacarita el tradicional partido por la “Copa Ibarguren” entre los campeones de la ARF y la AFA del año anterior, en este caso Rosario Central y Boca Juniors. Fue la penúltima edición de este trofeo y nuevamente ganó con comodidad el cuadro porteño, 5 a 1 para los xeneizes que tenían a Marante y Lazzati entre sus principales figuras. Lo curioso es que por el campeón del Molinas no jugaron los valores de reserva que se desempeñaban en el torneo local, sino prácticamente el mismo plantel que participaba en AFA.

      El 11 de ese mes Newell’s le ganó un amistoso a River 3 a 2, y dos días después Belgrano de nuestra ciudad transfirió a Reinaldo Martino a San Lorenzo de Almagro en $ 13.000. El día 22 comenzó un torneo internacional nocturno del que tomaron parte los dos equipos más tradicionales de Río de Janeiro, Flamengo y Fluminense, junto a Independiente, San Lorenzo, Huracán, y un combinado formado por Central y Newell’s. El certamen fue por puntos, todos contra todos y a una sola rueda. Esa formación tan atípica que mixturó a “leprosos” y “canallas” en su primera presentación estuvo constituida de la siguiente manera: L. Heredia (NOB); N. Gilli (NOB) e I. Díaz (RC); Eguiluz (RC), A. Perucca (NOB) y A. Fogel (RC); J. C. Heredia (RC), R. Cisterna (RC), H. Hayes hijo (RC), M. Morosano (NOB) y J. Ferreyra (NOB). Un lujo para la época. Un equipo que difícilmente pudiese perder. Y así fue. El temible mix “Central-Newell’s” vapuleó 5 a 2 a San Lorenzo, 7 a 0 a Flamengo, 4 a 1 a Fluminense, y 3 a 0 a Huracán. El último compromiso ante Independiente, era una suerte de final, ya que ambos lideraban con holgura las posiciones. El match (que se jugó en Buenos Aires el 15 de febrero) fue sumamente parejo, pero acabó imponiéndose el durísimo rojo de Avellaneda por 3 tantos contra 2. Salió campeón a un punto del combinado rosarino.

      Cuando Flamengo llegó a la ciudad para enfrentar al combinado NOB-RC se había generado una gran expectativa. Su ataque era conducido por el afamado delantero Leonidas y mucho público concurrió atraído por sus pergaminos. Sin embargo la gente se retiró decepcionada al ver el flojo rendimiento de los cariocas. Al parecer, la noche anterior habían salido de juerga y tal desarreglo minó ostensiblemente sus capacidades. El 22 de febrero el combinado Newell’s-Central tendría su revancha. Se quedó con el Torneo Relámpago Nocturno disputado en cancha de Chacarita. Lo jugaron los mismos 6 equipos y los partidos fueron de 20 minutos a eliminación directa. En primera ronda los rosarinos eliminaron por penales a Fluminense (tras igualar 0 a 0), luego por sorteo pasaron directo a la final, y en ella vencieron 1 a 0 a Huracán.

      Por aquellos días los aficionados locales se conmocionaron al oír la noticia que Newell’s pagaría $ 22.000 a Gimnasia y Esgrima de Santa Fe por tres jugadores de esa entidad: César Garbagnoli, José Cantelli y René Pontoni. Los 2 últimos con su inacabable caudal de goles se ganaron la consideración popular, y Pontoni incluso, fue considerado por muchos como el mejor centrodelantero argentino de la década, junto a Adolfo Pedernera. Ambos debutaron en el 3 a 0 que el equipo fusión le propinó a Huracán en el torneo nocturno, y René lo hizo marcando dos tantos.

      Central por su parte, se desprendía de Ricardo Cisterna y Aníbal Maffei a cambio de $ 17.000. Los citados players anclarían en Platense. Poco después su defensor Ignacio Díaz también se fue. San Lorenzo pagó por él $ 35.000. Su lugar en la zaga auriazul lo ocupó, muy bien por cierto, Rodolfo Dezorzi, que venía de Provincial. El 9 de febrero Newell’s otra vez revolucionó el mercado concretando la transferencia récord desde la instauración del profesionalismo. Su arquero, el cordobés Luis Heredia, pasó a San Lorenzo a cambio de $ 55.000 y la cesión de Montoya. Poco después, el presidente rojinegro Vicente Pomponio viajó a Perú para contratar a un reemplazante, Juan Honores.

      En Chile en tanto, se disputó la Copa América. Participaron sólo cinco selecciones: Argentina, Uruguay, Perú, Ecuador y los locales. Nuestro representativo ganó los cuatro encuentros y fue campeón. En esa Selección se destacaron dos surgidos de acá: el chueco García, que convirtió el gol para vencer a Chile en el último partido, y Marvezzi, que le metió cinco a Ecuador. A todo esto, Central intentaba reforzarse incorporando a jugadores provenientes del Molinas: el joven Waldino Aguirre de Central Córdoba, y José Casalini, un “half” derecho también del conjunto de Tablada. Federico Monestés en cambio, otro valor surgido de la cantera charrúa, pasó a Boca y poco después suplió con goles la ausencia de Jaime Sarlanga.

      El 23 de marzo, en un amistoso que enfrentó a Newell’s y Nacional de Montevideo, se formó por primera vez el tan mentado ataque compuesto por Alberto “la bruja” Belén, José Cantelli, René Pontoni, Mario Morosano, y Juan Silvano Ferreyra. Un quinteto que, tal como la máquina de River, no duró mucho inalterable, pero que con ligeras variantes pudo ser disfrutado varios años. En 1941 hizo estragos por primera vez. Aquel debut ya auguraba grandes éxitos: fue victoria 5 a 2 sobre los tricolores. Mientras tanto, el éxodo de jugadores rosarinos no cesaba. Central transfirió a Constancio Rivero a Independiente. Newell’s le vendió a Félix Díaz a Racing. Roberto Gayol se fue a Tigre y Norberto Pairoux a Atlanta. El 30 de marzo, día en el que se cumplían 36 años de la fundación de la Liga Rosarina, comenzó el torneo de AFA. Newell’s debutó con el pie derecho: goleó 5 a 1 a San Lorenzo en el parque; Central en cambio tuvo un traspié en Capital, perdió 3 a 0 ante Huracán.

      El 19 de abril una noticia enlutó al mundillo futbolero: había fallecido José “Pinoto” Viale, el notable puntero izquierdo de Newell’s que descollara durante los primeros años del Siglo XX. En el Torneo Ivancich el campeón fue Central Córdoba. Su equipo base formaba con Molina; Cossio y Papetti; Villalba, Barroso y Vacca; Yagish, Gallardo, Dávila, Francisco de la Mata y José López. El 7 de junio se definió el torneo en Tablada. Los azules jugaron la última fecha contra Central, que venía invicto y también tenía chances de campeonar. Esa tarde hubo 8.000 personas en la cancha y ganó Córdoba 5 a 2.

      El Molinas comenzó el sábado siguiente. Tomaron parte los mismos nueve clubes que jugaron el Ivancich: Newell’s, Central Córdoba, Central, Provincial, Argentino, Belgrano, Tiro Federal, Atlantic Sportsmen, y Sparta. De hecho esas fueron las posiciones finales. El título se definió el 2 de noviembre en la última fecha. Córdoba venía puntero pero quedaba libre, Newell’s venía segundo (1 punto por debajo) y jugaba contra Tiro. Al rojinegro sólo le servía ganar para coronarse y lo logró. Fue 1 a 0 con gol de Dorado. A la afición charrúa (que concurrió al Parque para hinchar por los tirolenses) le quedó el consuelo de que su equipo fue el más goleador del Torneo con 58 conquistas.

      El 19 de junio Rosario se presentó en el Centenario para enfrentar a Uruguay. El combinado de nuestra ciudad formó con Di Marco (Arg); Cossio (CC) y Anderé (Arg); Villalba (CC), Rezzoagli (Arg) y Fernández (Sparta); Gayol (NOB), Casagrande (Arg), Vidal (Arg), Scalona (Prov) y López (CC). Como se ve, todos valores del torneo de la rosarina. Los orientales dieron cuenta del selectivo de nuestra ciudad con un cómodo 3 a 0. Un mes después los orientales visitaron nuestra ciudad y ahí sí se impuso el rojiblanco equipo local. Fue un inobjetable dos a cero con goles de Casagrande y Heredia. En comparación con el primer partido, Rosario había agregado a cinco futbolistas de Ñuls y Central para reforzar sus líneas.

      El primer clásico de la ciudad (correspondiente al torneo de AFA) se jugó en Arroyito en la fecha 13. Con gol de René Pontoni ganó Newell’s 1 a 0. A la revancha (faltando dos jornadas para la finalización del torneo), Newell’s llegaba peleando arriba y Central muy alicaído y enredado en los últimos puestos. El resultado fue el previsible: 5 a 0 para los del Parque Independencia con tres de Morosano y dos de Pontoni. En las 3 primeras temporadas jugadas en AFA (del 39 al 41), el rojinegro recaudó más que el auriazul. Seguramente como consecuencia de sus mejores campañas.

      El 31 de agosto Newell’s recibió a Racing e inauguró las plateas de hierro en reemplazo de las de madera. El pueblo ñulista vivió ese día una tarde de festejos ya que obtuvo un triunfo (por 1 a 0) que le permitió acceder del cuarto al tercer lugar de la tabla. Central se hundió aún más en su lucha por no descender y tuvo que viajar a Banfield para decidir su suerte. Un lapidario 4 a 2 del taladro mandó al equipo rosarino a la segunda división del fútbol argentino por primera vez. En el plano local, Provincial inauguró su edificio ubicado sobre Av. 27 de Febrero y el Club Fisherton también habilitó un local propio.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1941

      • Sr. Jorge Ferri

        Sr. Jorge Ferri

        1. 1941 - 1942

      Campeones de la Rosarina en 1941

    • Año 1942

      Reseña del año

      El presidente de la ARF, electo el 21 de abril, fue ese año Miguel Llauró. Los directivos de Central ejercieron gran presión para revertir en los escritorios lo perdido en la cancha. Enviaron esquelas a Ramón Castillo hijo, Presidente de AFA y al mismísimo Agustín Justo, Presidente de la Nación, para que interpusieran sus buenos oficios e interviniesen en favor de la entidad de nuestra ciudad. La AFA, sin embargo, decidió mantener el sistema de ascensos y descensos utilizado hasta entonces. Lo anecdótico y sorprendente (un detalle que marca a las claras lo distinto de aquellas épocas), es que el delegado de Newell’s en AFA, Manuel González, formuló una extensa exposición refiriéndose a los méritos deportivos de Central, por los cuales, según él, merecía permanecer en Primera. Apoyo éste que hoy en día resultaría imposible tan solo imaginar.

      Del 9 de enero al 7 de febrero se disputó en Uruguay una nueva edición del Torneo de Selecciones más antiguo del mundo, la Copa América. Además de los dueños de casa participaron Argentina, Brasil, Paraguay, Perú, Chile y Ecuador. El combinado nacional, en el que fue titular Angel Perucca (apodado “El portón de América”), debió soportar en cada presentación una cerrada desaprobación del público charrúa que siempre alentaba a nuestros rivales. Aún así Argentina logró ganar los cinco partidos iniciales y llegar al último, justamente ante los celestes, invicto y en igualdad de condiciones. En él, la Selección cayó derrotada por la mínima diferencia y debió resignarse al subcampeonato. Por los nuestros jugaron, además de Perucca (titular inamovible), Heredia de Central y Ferreyra de Newell’s.

      El 22 de marzo en cancha de Ferro se vieron las caras Newell’s y River, por la Copa Ibarguren. En los de Núñez ya jugaba la famosísima línea de medios compuesta por Yácono, Rodolfi y Ramos; y arriba empezaba a tomar forma “la máquina”: Muñoz, D’Alessandro, Pedernera, Labruna y Deambrosi. El último en ingresar a aquel memorable quinteto (que jugó junto tan sólo 18 partidos) fue Loustau, ya que Moreno, que aquí es el otro ausente, ya había debutado en River en agosto del 35. En definitiva, ganó el millonario 3 a 0 y convirtió todos sus goles en el primer tiempo. El rojinegro, cabe aclarar, estuvo compuesto completamente por los futbolistas que ganaron el Molinas. El árbitro fue Eugenio Braunn, que no cobró en el complemento un claro penal por mano de Vaghi.

      Fue la última edición de la Copa Ibarguren que protagonizaron durante años los campeones de Rosario y Buenos Aires. En junio de esa temporada el Consejo Directivo de AFA decidió que en lo sucesivo el trofeo sería disputado por el campeón del torneo de primera de AFA y el combinado de la liga que ganase el Campeonato Argentino. Cuando no se realizase dicho certamen –aclaraba el documento– el Consejo decidiría qué equipo tomaría su lugar. Fue una determinación que impactó negativamente en los rosarinos ya que la Copa Ibarguren era un incentivo muy grande para el campeón local y todos querían jugarla.

      A todo esto seguía la venta indiscriminada de jugadores. Argentino transfirió a su zaguero Raúl Anderé a Racing y a su centrodelantero Mario Casagrande a Tigre. Central Córdoba hizo lo propio con Francisco de la Mata (hermano de “Capote”), quien recaló en San Lorenzo. Newell’s le vendió a “la bruja” Belén a Platense y desarmó así su magnífica delantera. En contrapartida trajo a dos paraguayos, Grange y Escobar. El torneo de AFA comenzó el 5 de abril y Newell’s debutó con Huracán en Parque de los Patricios. Ganó “el globito” 4 a 1 demostrando ser un equipo muy poderoso. Masantonio, Baldonedo y Norberto “Tucho” Mendez, eran sus figuras. Para el final de la primera rueda del torneo, River lideraba a seis puntos de San Lorenzo y Estudiantes, y a siete de Newell’s y Huracán.

      En segunda división en tanto, Central realizó una buena campaña desde el primer momento y se mantuvo siempre en los puestos de vanguardia. La pelea más encarnizada la sostuvo con Vélez, Argentinos Juniors, Defensores de Belgrano, All Boys y Excursionistas. Otros equipos que participaban eran Quilmes, Chicago, Temperley, Talleres y Unión. De este campeonato de ascenso tomaron parte 17 equipos, dieciséis aún existentes y uno, Sportivo Alsina, desaparecido (equipo de casaca rojiverde que había sido campeón de tercera en el 41 y había ascendido). El conjunto de nuestra ciudad era acompañado a todos lados por su fiel parcialidad. El 14 de junio, en ocasión de un partido ante Unión (que de ganar le podía significar la punta en soledad al auriazul), una verdadera multitud viajó a Santa Fe. Se sacó un tren especial cuyo boleto costaba $ 4 y la gente respondió. Los jugadores también. Central ganó 5 a 0 y quedó como único líder.

      El Torneo Gobernador Molinas comenzó el 18 de abril. Poco después, arrancó el de tercera división, campeonato que ganaría Tiro Federal y al cual se sumaron varios equipos de localidades vecinas. Unión de Alvarez, Atlético Funes y Talleres de Villa Diego entre otros. El 25 de mayo en cancha de River, Argentina y Uruguay se midieron por una edición más de la Copa Newton. La nacional formó con Gualco (FCO); Salomón (RA) y Alberti (H); Yácono (RP), Perucca (NOB) y Arnaldo (SL); Muñoz (RP), Moreno (RP), Pontoni (NOB), Martino (SL) y Enrique García (RA). Equipazo conducido por Stábile que ganó 4 a 1 (con 2 goles de Pontoni y 1 de Martino), y que convocó a más de 40.000 personas en el estadio.

      El 31 de mayo Central le ganó 5 a 4 a Newell’s por el Molinas en un verdadero partidazo. Ahí no sólo le quitó el invicto sino que le sacó 4 puntos de ventaja. Al día siguiente se jubilaba Harry Hayes del F.C. Central Argentino, luego de prestar servicios durante 30 años en la empresa. A principios de septiembre el auriazul se quedó con el Molinas. Perdió el invicto en el último partido ante C. Córdoba (1-2). Su equipo formaba con Héctor Ricardo (que años después llegó a vestir la casaca nacional); Pedro Perucca y Ricardo Hussein; José Casalini, Nicéforo Fernández y Adolfo Santiago; Elmo Tissera, Acevedo, Humberto Maffei, Víctor Vachet y Aníbal Maffei. Newell’s terminó segundo, Belgrano tercero y Central Córdoba cuarto.

      El 9 de agosto Sparta abrió las puertas de su nueva sede en José Ingenieros al 1100 y poco después, Tiro Federal hizo lo propio en Ocampo 1748. Además, inauguró una cancha de fútbol en Moreno y 27 de Febrero. La ya mítica cancha “del tanque”, conocida así por la proximidad de un gigantesco tanque propiedad de Agua y Energía. El 13 de septiembre se jugó en el Parque un partido que despertó tanta expectativa que acabó reuniendo la mayor cantidad de público desde el advenimiento del profesionalismo. Newell’s recibía a la máquina de River. Los de la banda roja acumulaban una sola derrota en 35 encuentros. La recaudación lo dice todo: $ 43.128. Si se toma en cuenta que los menores pagaban 50 centavos y los mayores 1 peso, sumado a los colados (que los había también por entonces) periodismo y dirigentes, hay que llegar a la conclusión que esa tarde hubo alrededor de 50.000 personas en el Estadio.

      Pontoni y Morosano pusieron en ventaja a Ñuls. Tras una ofensiva sostenida, River llegó al descuento a través de un gol en contra de Reynoso. Se temió por el empate, pero el rojinegro aguantó el resultado y consiguió así uno de los triunfos más resonantes de su historia. Por la jerarquía del rival y la trascendencia que había adquirido aquel duelo.

      En una encuesta auspiciada por los cigarrillos “Nobleza” se votó a los mejores jugadores de cada puesto en el torneo de AFA. De los cinco hombres de ataque elegidos, cuatro pertenecían o habían surgido de Rosario: Belén (Platense) ex Newell’s, Pontoni (santafesino jugador rojinegro), Martino (San Lorenzo) ex Belgrano de nuestra ciudad, y Enrique García (Racing) otro santafesino ex Central. Además, Martino y Pontoni fueron los máximos artilleros del campeonato.

      Central fue campeón de la B tras una gran campaña. Le sacó 8 puntos de ventaja a Excursionistas, su escolta, y convirtió 110 goles en 30 partidos. Logró el único ascenso disponible, y en su reemplazo bajó a segunda Tigre. Su formación base era la siguiente: Martínez; Lezcano y Dezorzi; Santiago, Rivero y Fogel; Antonio Vilariño, Luis Izaga, Humberto Maffei, Ángel De Cicco y Ernesto Vidal. El Ivancich de ese año lo definieron Central Córdoba y Argentino el primero de noviembre y lo ganó el charrúa por 4 a 2.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1942

      • Sr. Jorge Ferri

        Sr. Jorge Ferri

        1. 1941 - 1942
      • Foto no Disponible

        Sr. Miguel Llauró

        1. 1942

      Campeones de la Rosarina en 1942

    • Año 1943

      Reseña del año

      Mientras Europa y el mundo se conmovía por las bombas y las atrocidades de la segunda guerra mundial, en nuestro país el fútbol seguía su marcha inalterable. Durante los meses de enero y febrero se disputó una vez más el Torneo Internacional Nocturno con la participación de 8 equipos. Peñarol, Nacional, Racing, Independiente, San Lorenzo, Huracán, Boca y Newell’s. Salvo el reciente campeón del fútbol argentino, River, participaron todos los grandes del Río de la Plata. Newell’s se coronó campeón, demostrando una vez más el altísimo nivel del fútbol nuestro. Segundo terminó Boca y tercero Independiente. Los rojinegros formaron casi siempre con el peruano Juan Honores; Néstor Gilli y Juan C. Sobrero; Antonio Carlucci, Angel Perucca y Carmelo Reynoso; Juan C. Cámer (llegado de Tigre poco antes), José Cantelli, René Pontoni, Mario Morosano y Juan Silvano Ferreyra. Una justa coronación para un equipo que merecía quedar en la historia. Fue un torneo que atrajo muchísimo público y que suscitó la mayor recaudación en el choque Ñuls-Boca.

      En marzo fue elegido Presidente de la Asociación Rosarina de Fútbol el Dr. Emilio Sotelo. Sin embargo el dirigente dimitió poco después y aunque la Comisión Directiva lo instó a seguir, Sotelo confirmó su renuncia. El Vice, Hugo Buffetti, fue quien se hizo cargo de los destinos de la institución. El día 10 de ese mes, en una reunión de Comité Ejecutivo, la ARF se expidió en relación al pedido del club Central Córdoba para participar de los torneos de ascenso organizados por AFA. La Rosarina le concedió el permiso y Córdoba debutó el 17 de abril venciendo 1 a 0 de visitante a Almagro con gol de Telmo Collins. En esos años había un solo ascenso a primera, y naturalmente, un solo descenso a la B. El charrúa arrancó peleando arriba en las primeras fechas, pero luego se fue cayendo. La argumentación del club para justificar dicha solicitud decía que a partir del alejamiento de Central y Newell’s en el año 39 “el público se ha desinteresado de los torneos locales notablemente y se ha alejado casi por completo de nuestras canchas. Esto le ha ocasionado graves trastornos financieros a las entidades que han seguido participando aquí y hoy las recaudaciones no alcanzan para solventar los gastos mínimos”. Sin dudas un pedido atendible.

      El 4 de abril Argentina y Uruguay se enfrentaron en el Centenario. Entre los titulares del Seleccionado nacional hubo esa noche 5 jugadores de Newell’s, uno de los equipos más poderosos del momento. Hacía años que la divisa albiceleste no se retiraba gananciosa de Montevideo y en esa ocasión pudo lograrlo. Fue un ajustado 1 a 0, con gol del “conejo” Cantelli y una notable actuación de otro rojinegro, Sobrero.

      El 28 de ese mes comenzó el torneo de primera y Central festejó su vuelta al círculo superior con una victoria en Arroyito, 2 a 0 sobre Atlanta. Newell’s empezó tibio, y apenas logró igualar 1 a 1 en su visita a Chacarita. El 7 de mayo el diario La Capital publicó en sus páginas que tras una reunión en Buenos Aires, los directivos de River, Boca, Racing, Independiente, San Lorenzo y Huracán, habían decidido incorporar a Newell’s al bloque de los clubes denominados “grandes”. La noticia agregaba que se habían tenido en cuenta sus antecedentes desde que ingresó en AFA, y que “los resultados lo colocan en pie de igualdad con los más poderosos”. El reciente éxito de la lepra en el Torneo Internacional Nocturno, la destacada actuación de sus jugadores en la selección, y la inteligente gestión de su Presidente (Vicente Pomponio) en Buenos Aires, hicieron posible esta consideración.

      El 15 de mayo comenzó el Torneo Ivancich organizado por la Asociación Rosarina. Participaron en él los mismos nueve clubes que venían jugando habitualmente. En las dos primeras fechas ganaron Central, Newell’s, Belgrano y Provincial y picaron en punta. En ese mes también empezaron los torneos de tercera, cuarta especial, cuarta común, y quinta, que la ARF solía organizar cada año. Por entonces Provincial ya era una institución con muchísima vida social. Festejando su 40 aniversario se organizaron torneos de pelota, tenis, básquet, patín, atletismo, y bochas, entre otras tantas disciplinas.

      En el primer equipo de Central debutó ese año Rubén Marracino, wing izquierdo santafesino de endiablada gambeta, y también el defensa Roberto Yebra, otro representante de la capital provincial que reemplazó a Pedro Perucca en la zaga. Estos nombres se vinieron a sumar a un plantel más que interesante en el que entre otros, brillaba Rubén Bravo, centroforward de espléndido cabezazo, muy querido por la hinchada. El recordadísimo equipo de Central en ese torneo del 43 estuvo compuesto por: Héctor Ricardo; Roberto Yebra y Rodolfo Dezorzi; José Casalini, Constancio Rivero y Alfredo Fogel; Bernardo Vilariño, Antonio Funes, Rubén Bravo, Waldino Aguirre y Rubén Marracino. Los del parque solían saltar a la cancha con: Honores; Garbagnoli y Sobrero; Nieres, Perucca y Escobar (o Reynoso); Cámer, Cantelli, Pontoni, Fiore y Ferreyra. En ocasión del clásico, máximo acontecimiento deportivo de nuestra ciudad, se alcanzó la notable recaudación de $ 41.407 (la sexta más alta de todo el torneo). Fue en la última fecha y la expectativa era tan grande porque en el 42 no se habían enfrentado. El único gol del partido lo convirtió Saturnino Funes para Central y de ese modo el canalla logró terminar la primera rueda como único escolta, a un punto del líder River. Lamentablemente para la “falange auriazul”, su equipo no logró sostener la campaña en la segunda mitad del torneo y se fue desdibujando paulatinamente hasta terminar noveno.

      El 26 de junio comenzó el Torneo Comercial, campeonato que por primera vez era organizado por la Asociación Rosarina de Fútbol. Lo jugaron 10 equipos: Club Policial, Unión Telefónica, Diario La Capital, La Comercial de Rosario, y el Club Municipal entre otros. La definición llegó bien sobre fin de año. El 19 de diciembre se jugó una final-desempate entre los que terminaron igualados en el primer puesto: La Florida y S.E.R. Durante el torneo La Florida había ganado los dos partidos, sin embargo en el cotejo decisivo, que se llevó a cabo en cancha de Newell’s, ganó S.E.R (Sindicato Eléctrico de Rosario) por 2 a 0 y fue campeón.

      En el mes de julio en tanto, la Selección Nacional venció 5 a 0 a Paraguay por la Copa Chevallier Boutell. La revancha, jugada en Asunción, favoreció a los guaraníes por 2 a 1 pero no les alcanzó para quedarse con el trofeo. En la última fecha del Ivancich. Provincial le ganó 5 a 2 a Atlantic Sportsmen y Newell’s 4 a 2 a Sparta. Con esos resultados Provincial y Newell’s igualaron el primer lugar y tuvieron que disputar un partido desempate. Los rojos ya se habían quedado con el Torneo de 1939, los rojinegros en cambio todavía no lo habían ganado. En este campeonato, cabe agregar, Central y Newell’s animaron un muy emotivo 3 a 3 en la 6ta. fecha. Lo cierto es que el primero de agosto Azurro; Córdoba y Garbagnoli; Lizardo, Nieres y Reynoso; Pessarini, Cantelli, Estrella, Scliar y Calanchini fueron los que saltaron a la cancha por Ñuls y estamparon un contundente 4 a 0 que le permitió a la institución fundada por Don Isaac Newell levantar la Copa Ivancich por primera vez, y terminar invictos en la competición.

      El Torneo Molinas del 43 tuvo once participantes, los nueve tradicionales y dos nuevos: Argentino de San Lorenzo y Aprendices Casildenses. Ambos jugaron con una precaria habilitación de sus respectivas ligas. Los dos arrancaron perdiendo en la primera fecha. Aprendices en Casilda 3 a 1 ante Sparta, y Argentino (SL) 8 a 0 ante Newell’s. Sin embargo, pese a ese cachetazo inicial, los sanlorencinos terminarían redondeando una más que digna campaña.

      Hacia fines de agosto se disputó en Buenos Aires un partido entre los combinados de Capital y Provincia. En el primero actuaban jugadores pertenecientes a clubes de Capital, aunque en muchos casos fueran rosarinos (como Reinaldo Martino y Francisco de la Mata que jugaban en San Lorenzo); mientras que en el segundo no sólo había hombres de Racing, Independiente, Lanus y Gimnasia, sino también unos cuantos de Newell’s y Central que hacían las veces de refuerzo (Dezorzi, Pontoni y el torito Aguirre por ejemplo). Capital ganó 5 a 3 en un espectáculo sin precedentes que terminó siendo una constelación de estrellas sobre el terreno de juego.

      El 23 de septiembre el Club de Regatas Rosario inauguró su sede. El 12 de diciembre Central obtuvo el Molinas. Fue un torneo que tuvo una variante en relación a los anteriores. Los 11 equipos jugaron todos contra todos la primera rueda, pero concluida ésta se eliminó a los últimos 5 y se dejó a los 6 mejores. Así es que fueron 15 partidos para los que accedieron a la etapa final. Los auriazules ganaron 9, empataron 3 y perdieron 3, y terminaron un punto arriba de Argentino de San Lorenzo y Newell’s, sus escoltas. Cuarto quedó Tiro Federal y más atrás Belgrano y Provincial. El conjunto sanlorencino, que terminó invicto en su cancha, llegó con chances a la última jornada pero no pudo vencer a Tiro (empató 1 a 1) y debió conformarse con el segundo puesto. Por último, los títulos en Cuarta especial y Cuarta común fueron para Central Córdoba.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1943

      • Dr. Hugo Buffetti

        Dr. Hugo Buffetti

        1. 1943

      Campeones de la Rosarina en 1943

    • Año 1944

      Reseña del año

      El 15 de enero comenzó a disputarse el torneo nocturno, ya común cada verano. Participaron diez equipos, los seis grandes de Buenos Aires más Estudiantes, Central, Newell’s, y Peñarol de Montevideo. Se dividió en dos zonas y los ganadores de cada una de ellas, en este caso River y Central, se enfrentaron en el Gasómetro para definir al campeón. El cabezón D’Alessandro, oriundo de Arroyo Seco y ex jugador canalla, metió los dos goles con los que “el millonario” se impuso 2 a 0 y pudo levantar la Copa en su edición 1944. “No hay peor astilla que la del mismo palo” fue la frase más oída por esos días.

      Un terrible terremoto azotó a San Juan dejando el nefasto saldo de 800 personas muertas y 4.000 heridas. El sismo había destruido también el 90% de las viviendas, por lo cual los sobrevivientes debieron acampar en las calles de la ciudad. Coherente con su habitual afán solidario, la Asociación Rosarina de Fútbol organizó un partido amistoso a fin de reunir fondos para las víctimas de la tragedia. Por un lado se armó un combinado integrado por Torrezán; Tigero y Tonelli; Barroso, Sánchez y Paniza; Gauna, Drovandi, López, Fernández y de Vita. Y por otro, se mezcló a los mejores hombres de Central y Newell’s, formación que alineó a: Juan Elías Musimessi (arquero que aún no había debutado en el primer equipo de Ñuls); Córdoba y Herrera; Santiago, Nieres y Escobar; Tissera, Micci, Hayes, Giménez y Pessarini. Ganaron éstos últimos 4 a 1 con tres goles de Hayes y uno de Tissera. Además, hubo un partido entre veteranos (entre los cuales estaba Peruch, Libonatti, Cochrane, Sarasibar y Chabrolin).

      Newell’s ganó unos cuantos encuentros durante esa pretemporada. Venció 3 a 0 a Ferro y 4 a 0 a la Liga Paranaense. Sin embargo, antes de que comenzara el campeonato oficial de AFA su técnico, Adolfo Celli, renunció a su cargo. El Presidente Pomponio a su vez, declaró intransferible a Pontoni, que por entonces era pretendido por Peñarol de Montevideo. El 7 de marzo asumió como presidente de la ARF el señor Ángel Isern. José Martín Olaeta era el Síndico de esa Comisión. El 15 de abril el que vivió su gran fiesta fue precisamente Argentino. En ocasión de su debut en los torneos de ascenso organizados por AFA, inauguró su estadio de Sorrento y Víctor Mercante. Los terrenos habían pertenecido al mencionado Olaeta y por ello recibió su nombre el flamante reducto. El albo recibió esa tarde a All Boys y empató 2 a 2. Formó con: Balducco; Virginio y Anderé; Dioses, Maurino y Poletti; Negro, Trincherri, Cóllere, Casagrande y Amoedo. Los goles fueron convertidos por Trincherri y Casagrande.

      No fue el salaíto el único club que había solicitado permiso para jugar en AFA. También Tiro Federal optó por esa alternativa. Los albicelestes jugaron en Moreno y 27 de Febrero ante Gimnasia y Esgrima de La Plata y perdieron 5 a 2 en su debut. Formaron con: Aguirre; Cardona y Zanazzi; Barbieri, Hernández y Carugno; Razzari, Blanco, Pisani, Drovandi y De Vita. De este modo, eran tres los representantes rosarinos en el torneo de ascenso nacional, ya que Central Córdoba había hecho punta durante la temporada anterior, y en el debut, ese 15 de abril, había perdido 3 a 1 con Nueva Chicago.

      En lo que a ventas y refuerzos se refiere, Curuchet, de Central Córdoba, pasó a Vélez, y Vitantonio de Belgrano de nuestra ciudad a Atlanta. Sin embargo, fue Newell’s el que por lejos más vendió. Transfirió a José Cantelli en $ 18.000 a Platense. Vendió a su arquero Juan Honores, también al calamar. Los de Vicente López incorporaron a Dorado, un ex ñuls que se había ido a Chacarita en el 43. La lepra no cesó allí sus ventas: se desprendió de Mario Morosano que fue a River (aunque allí jugó muy poco), del “piojo” Franco que desembarcó en Chacarita, y de Isaac Scliar que recaló en Vélez a cambio de $ 12.000.

      El torneo superior de AFA comenzó el 16 de abril. Ese mismo día empezó el Torneo Ivancich. Central le ganó a Córdoba, Newell’s a Atlántic Sportsmen, Tiro Federal a Sparta y Argentino a Provincial. Libre quedó Belgrano. El 29 de ese mes el salaíto le ganó a Gimnasia de La Plata por el torneo de ascenso y quedó segundo. El 27 de mayo comenzó el Torneo Comercial que puso en juego la Copa “La Comercial de Rosario”.

      El 11 de junio se jugó el clásico en Génova y Cordiviola. Cinco días después del desembarco de los aliados en las playas de Normandia, por entonces ocupada por la Alemania Nazi. Un hecho histórico de la Segunda Guerra Mundial. Pese a que Rosario Central puso en cancha a sus mejores hombres y Newell’s estaba bastante desmembrado por la sangría de jugadores sufrida, el visitante se impuso por 3 a 1. El desencanto del público canalla fue muy grande porque desde que ambos jugaban en AFA no le habían podido ganar a Newell’s en Arroyito. La parcialidad auriazul entendía que era una oportunidad inmejorable para cortar esa racha adversa, pero no pudo hacerlo sino hasta la temporada siguiente.

      Una semana después el auriazul tuvo su revancha. Con goles de Rubén Bravo y Alfredo Fogel le ganó 2 a 0 como visitante al hasta ahí puntero e invicto Independiente. El Ivancich del 44 tuvo un final apasionante. A la última fecha llegó Newell’s con 11 puntos, Tiro Federal y Central con 10, y los rojinegros tenían que enfrentarse con los albicelestes. Cualquiera podía ser campeón. Sin embargo el que se consagró fue el elenco del Parque que venció 4 a 3 a Tiro en un partidazo. Central, que en ese torneo había perdido el invicto precisamente ante Newell’s, tenía que ganarle al flojo Atlantic Sportsmen y esperar. No obstante, apenas pudo empatar 0 a 0.

      El 1° de julio arrancó el Molinas con una novedad: se incorporó a un décimo equipo, Argentino de San Lorenzo. Además se armó una segunda división (que ganó Newell’s) con los segundos equipos de los clubes grandes e instituciones de menor envergadura como Saladillo, La Florida, Unión de Alvarez y Unión de Arroyo Seco. En aquel invierno Newell’s distinguió como socios vitalicios a los 3 hijos de Hermenegildo Ivancich, ex presidente del club.

      El 9 de julio un grupo de personas vinculadas al Mercado de Abasto fundaron el Club Social y Deportivo Pleamar, institución que años después sería famosa por su participación en la Liga Comercial. El 22 de ese mes el vicepresidente de la Nación, Coronel Juan Domingo Perón, llegó a la ciudad y congregó a los obreros para un discurso en el estadio de Newell’s. La Rosarina suspendió la fecha completa por su llegada. A mediados de agosto se realizó un nuevo partido entre rosarinos y porteños en nuestra ciudad. El triunfo correspondió a Buenos Aires que se impuso con justicia por 3 a 0. En ese entonces en las jornadas domingueras de Rosario podían verse tres partidos. Primero el cotejo que el club local (Newell’s o Central) jugaba ante algún rival por el Torneo Molinas, luego el partido de tercera de AFA, y recién después el de primera.

      La revancha del clásico fue el 8 de octubre y acabó siendo un empate en uno gracias a las conquistas de Olivares (RC) y Pontoni (NOB). En el Campeonato de AFA Central tuvo una última fecha desagradable. Perdió 7 a 3 con Platense y seis de los goles del marrón fueron convertidos por ex jugadores de Newell’s. Tres de Cantelli, uno de Belén y dos de Dorado. La lepra tampoco cerró el torneo bien. Cayó 5 a 3 ante River que fue segundo detrás de Boca. El que descendió fue Banfield y el que subió Gimnasia de La Plata. De los rosarinos el que hizo mejor campaña en el ascenso fue Argentino que terminó octavo. Ese año hubo dos Torneos Comerciales. El primero lo ganó S.E.R al igual que en la temporada del 43, y el segundo (a dos ruedas) Molinos Río de la Plata. En noviembre llegó a su fin el torneo de Cuarta Especial que ganó nuevamente Central Córdoba.

      El Molinas quedó por primera vez en poder del salaíto, que con 31 puntos terminó por encima de Newell’s (30), Central Córdoba (23), Central (19), Argentino de San Lorenzo (18), Provincial (17), Atlantic Sportmen y Belgrano (13), Tiro Federal (10) y Sparta (5). El campeón era dirigido por Gerónimo Díaz y su equipo base formaba con: Di Marco; López y Yuerin; Dioses, Maurino y Carmona; Quinteros, Vidal, Cólere, Ballestrieri y Fava. También supieron estar Mujica, Carmona, Pereyra, y Pistone.

      El 28 de diciembre se jugó en cancha de San Lorenzo una edición más del eterno duelo “Buenos Aires-Rosario”. Esta vez el que festejó fue el conjunto de nuestra ciudad, que no ganaba la Copa Culaciatti desde hacía varios años. El “torito” Aguirre y Juan Silvano Ferreyra (un exponente auriazul y otro rojinegro) señalaron las conquistas que sellaron el 2 a 1 final. En el equipo “porteño” se alistaron cuatro rosarinos: Martino, de la Mata, Perucca y Pontoni, estos últimos, pese a que aún jugaban en clubes rosarinos, vistieron la casaca albiceleste a fin de ensayar con sus compañeros de Selección que se aprestaban a viajar a Chile para jugar la Copa América.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1944

      • Sr. Angel Isern

        Sr. Angel Isern

        1. 1944 - 1945
        2. 1948 - 1949

      Campeones de la Rosarina en 1944

    • Año 1945

      Reseña del año

      1945 fue un año brillante a nivel técnico y por la calidad de jugadores. Altísimas recaudaciones (en San Lorenzo-River se alcanzó la cifra récord de $ 80.100) y la entrada popular seguía costando un peso. El bicampeón nacional Boca integró una línea media de lujo con Sosa, Lazzatti y Pescia, sin embargo perdió el cetro a manos de su archirival River. Los rosarinos terminaron ubicados en mitad de tabla y entre las máximas figuras de ese torneo se puede mencionar a Pío Corcuera, Mario “el atómico” Boyé, Rinaldo “Mamucho” Martino, Severino Varela, Ángel Amadeo Labruna y Adolfo Pedernera. El que perdió la categoría fue Gimnasia, que en la última fecha cayó derrotado nada menos que ante Estudiantes. Central en esa última jornada debió enfrentar a otro que peleaba por no descender, Chacarita, con el cual perdió 4 a 2. Traspié que acabó siendo el comienzo de una estrecha amistad entre ambas parcialidades.

      En materia futbolística el año se abrió bien temprano, el 6 de enero, con un triunfo rosarino sobre Uruguay. Fue en el Parque Independencia y el combinado nuestro estuvo compuesto por cinco jugadores de Newell’s, cinco de Central y uno de Argentino, Mario Casagrande, precisamente el que le dio la victoria con su gol en la etapa complementaria. Dos a uno para la albiroja que había abierto el marcador por intermedio de Humberto Fiore y había presentado a baluartes como Yebra y Sobrero en el fondo, Fogel en el medio, y “el torito” Aguirre en la ofensiva. Entre los celestes estuvieron Máspoli bajo los tres palos, Obdulio Varela en el centro del campo, y Falero y Porta en el ataque.

      Durante enero la selección nacional también realizó una exitosa e intensa campaña. Le ganó la Copa “Chevalier Boutell” a Paraguay. En los dos partidos lo goleó y entre los titulares estuvieron el arquero Héctor Ricardo (de Central), Ángel Perucca y René Pontoni (de Newell’s). Luego ganó, de manera invicta, la Copa América realizada en Chile. Siete fueron los participantes y nuestro representativo terminó con 11 puntos, producto de 5 victorias y un empate (frente al local 1 a 1). Segundo terminó Brasil y tercero Chile. Los goleadores de la competencia fueron dos connacionales: Norberto “Tucho” Mendez y “el huevo” René Alejandro Pontoni. En el partido ante Uruguay se escribió otra página que enorgullece al fútbol rosarino: “el gol de América”. Así se denominó al histórico tanto que convirtió Reinaldo Martino. “Mamucho” eludió a todo el que se le puso delante en una jugada magistral que fue de izquierda a derecha y terminó con un toque suave, por sobre el cuerpo de Máspoli.

      El 16 de febrero Newell’s transfirió a Pontoni a San Lorenzo en $ 40.000 (y la cesión de 2 jugadores). También se desprendió de Fiore que fue a Racing por $ 17.300 (y el traspaso de Félix Díaz). La lepra a su vez trajo a Rafael López de Provincial de nuestra ciudad y a Emilio Baldonedo de Huracán, goleador que había lucido durante 10 años la casaca del globo marcando en ese lapso 167 goles. Central por su parte, vendió a Rodolfo Dezorzi a Boca en $ 60.000, y a Bernardo Vilariño (que recaló en Estudiantes), pero incorporó a Luis Bravo de Colón de Santa Fe.

      El primero de marzo Olaeta fue electo presidente de Argentino. El 10 Central goleó 5 a 1 a Boca en un amistoso cuya recaudación (en realidad $ 10.000 de ella) irían para el auriazul en parte de pago por el pase de Dezorzi. El 11 de ese mes Newell’s le ganó 4 a 0 a Gimnasia y el 25 cayó en Uruguay 3 a 2 ante Nacional en dos amistosos de pretemporada. El 12 de abril falleció el presidente norteamericano Franklin Roosevelt y asumió el vice, Harry Truman. Éste último fue el responsable de uno de los despropósitos más grandes de la humanidad: las bombas atómicas lanzadas, el 6 de agosto sobre Hiroshima, y el 9 de agosto sobre Nagasaki.

      Ese año muchos jugadores argentinos emigraron al fútbol mexicano. Entre ellos José Manuel Moreno, Ignacio Díaz, Luis Heredia, Miguel Rugilo, Isidro Lángara, Luis Menéndez y Bruno Rodolfi. El 22 de abril comenzó el Torneo de AFA y el Ivancich simultáneamente. Por el máximo torneo nacional Newell’s recibió en su cancha a River, y por el que organizaba la Rosarina visitó a Central en Arroyito. Fue una tarde grata para el rojinegro. Su primer equipo superó al poderoso conjunto de la banda roja por 3 a 2 con tantos de Raúl Micci, Mario Fernández y Félix Díaz. Su alineación alternativa venció a Central por 2 a 1 con goles de Boero y Chirico. El detalle más curioso de aquel día, lo brindan las recaudaciones de ambos encuentros. Mientras en el Parque Independencia quedaron en boleterías $ 21.800, en Génova y Cordiviola sólo $ 1.500. Y eso que era el clásico. Todo un indicio de la diferencia que ya se había establecido entre el Torneo de AFA y el Local.

      El 29 de abril se jugó en cancha de Central el gran clásico de nuestra ciudad correspondiente en este caso a la segunda fecha del torneo de AFA. El cotejo quedó en manos de Central y los goles fueron obra de Waldino Aguirre y Benjamín Santos de chilena. Previo al encuentro una firma comercial homenajeó con plaquetas a Yebra, Ricardo, Fogel y Perucca por su participación en la Copa América de Chile.

      En ese momento había registrados en Rosario 6.000 automóviles, 4.800 camiones, 5.000 vehículos de tracción a sangre, y 22.000 bicicletas. La formación base de Central en AFA era la siguiente: Ricardo; Yebra y Sabotig; Casalini, Rivero y Fogel; Francisco De Cicco, Benjamín Santos, Rubén Bravo, Waldino Aguirre y Rubén Marracino. También supieron estar los backs Julián y Armándola, los halves Santiago y Mello, y los delanteros Geronis y Vázquez. Newell’s en tanto solía presentarse con: Musimessi; Colman y Sobrero; Antonio Carlucci, Cayetano Nieres y Enrique Boero; Raúl Micci, Félix Díaz, Alfredo Runzer, Emilio Baldonedo y Juan S. Ferreyra. También jugaron Bustos, Reyes, Moyano y Fernández.

      El 17 de junio Newell’s obtuvo el “Torneo de Honor” organizado por la ARF. Así le llamaban por entonces al Ivancich, que era idéntico al Molinas pero en vez de jugarse a dos ruedas se disputaba a una. A la última fecha llegaron sólo dos equipos con chances: Argentino y Ñuls. El salaíto había ganado sus 8 partidos y sumaba 16 puntos, la lepra había empatado en la segunda fecha con Provincial y había ganado el resto. Tenía 15. Jugaron un domingo a la mañana en Sorrento y Víctor Mercante y se generó bastante expectativa porque los dos podían ser campeón. A la postre se impondría el rojinegro por 2 a 0, equipo que tuvo en Romano a su máximo artillero con 10 goles.

      El 30 de junio comenzó el Torneo Molinas. En julio el Club Policial inauguraba su local de calle Entre Ríos 251, el cual aún existe. El 13 de agosto, el emperador Hirohito aceptó las condiciones de rendición impuestas por los Aliados y se anunció, por fin, la conclusión de la guerra. De inmediato hubo festejos en todo el mundo. El 26 de ese mes se jugó aquí el segundo clásico del año. En esa oportunidad el triunfo quedó en manos del rojinegro, que con un bonito gol de Alfredo Runzer de emboquillada, ganó 1 a 0. Poco después (el 1° de noviembre) Newell’s volvió a vencer a Central. Fue 3 a 2 en un amistoso que puso en juego la Copa Colaboración. El dinero recaudado se donó entonces para el Monumento del General Las Heras, el cual fue inaugurado 20 días después en las adyacencias de la Plaza Las Heras. El torneo de AFA fue para River, Newell’s terminó en octavo lugar y Central duodécimo.

      El Molinas quedó en manos de Newell's, cuyo plantel base formaba con: Eusebio Chamorro; Colman y Córdoba; Arnaldo, Nieres y Lizardo; Enrique Pessarini, Félix Díaz, Raúl Micci, Buján y Giunnípero. Como se ve, había varios que jugaban en AFA y Rosarina. “La lepra” sumó 29 puntos y ganó 13 de sus 18 partidos. Idéntica campaña que Argentino, subcampeón con el que el rojinegro debió disputar una final desempate. Al igual que en el Ivancich, ambos se cortaron en la punta demostrando ser los mejores equipos locales. Newell’s fue el más goleador y Argentino el menos vencido. Bastante más atrás quedaron Provincial, Tiro Federal, Belgrano, Argentino de San Lorenzo, y el resto.

      El partido decisivo se jugó en Arroyito y terminó 0 a 0 en los 90 minutos. Recién en el tiempo suplementario los rojinegros pudieron desnivelar. De un corner de Pessarini llegó la única conquista señalada por Arnaldo. En cuarta especial el que campeonó fue el charrúa. Mientras que en el torneo de la B de AFA, hubo 21 equipos y Tigre fue el campeón que ascendió. Los rosarinos hicieron buenas campañas: Argentino terminó segundo a dos puntos del líder, Central Córdoba séptimo, y Tiro Federal décimo. Incluso el albo de Barrio Sarmiento era puntero a 4 fechas del final y el que le arrebató la ilusión fue el tirolense. En la cancha del tanque Tiro le ganó 4 a 2 con 4 tantos de Fiorella (figura descollante de la tarde) y “el salaíto” perdió el liderazgo a manos del matador de Victoria.

      Fuentes de información consultadas:

      * "Anales del fútbol rosarino", de Cipriano Roldán.
      * "Rosario, fútbol y recuerdos", de Oscar Armando Ongay.
      * Libros de Actas de la Asociación Rosarina de Fútbol.
      * Archivo de diarios locales, Hemeroteca de la Biblioteca Argentina "Dr. Juan Alvarez".

      Nuestro presidente en 1945

      • Sr. Angel Isern

        Sr. Angel Isern

        1. 1944 - 1945
        2. 1948 - 1949

      Campeones de la Rosarina en 1945

    • Año 1946

      Nuestro presidente en 1946

      • Dr. Héctor Amato

        Dr. Héctor Amato

        1. 1946 - 1947

      Campeones de la Rosarina en 1946

    • Año 1947

      Nuestro presidente en 1947

      • Dr. Héctor Amato

        Dr. Héctor Amato

        1. 1946 - 1947

      Campeones de la Rosarina en 1947

    • Año 1948

      Nuestro presidente en 1948

      • Sr. Angel Isern

        Sr. Angel Isern

        1. 1944 - 1945
        2. 1948 - 1949

      Campeones de la Rosarina en 1948

    • Año 1949

      Nuestro presidente en 1949

      • Sr. Angel Isern

        Sr. Angel Isern

        1. 1944 - 1945
        2. 1948 - 1949

      Campeones de la Rosarina en 1949

    • Año 1950

      Nuestro presidente en 1950

      • Sr. Antonio Garguichevich

        Sr. Antonio Garguichevich

        1. 1950 - 1956

      Campeones de la Rosarina en 1950

    • Año 1951

      Nuestro presidente en 1951

      • Sr. Antonio Garguichevich

        Sr. Antonio Garguichevich

        1. 1950 - 1956

      Campeones de la Rosarina en 1951

    • Año 1952

      Nuestro presidente en 1952

      • Sr. Antonio Garguichevich

        Sr. Antonio Garguichevich

        1. 1950 - 1956

      Campeones de la Rosarina en 1952

      • Primera División "A" – Copa Gobernador Molinas

        • Talleres Belgrano
      • Torneo Hermenegildo Ivancich

    • Año 1953

      Nuestro presidente en 1953

      • Sr. Antonio Garguichevich

        Sr. Antonio Garguichevich

        1. 1950 - 1956

      Campeones de la Rosarina en 1953

      • Primera División "A" – Copa Gobernador Molinas

        • Talleres Belgrano
    • Año 1954

      Nuestro presidente en 1954

      • Sr. Antonio Garguichevich

        Sr. Antonio Garguichevich

        1. 1950 - 1956

      Campeones de la Rosarina en 1954

    • Año 1955

      Nuestro presidente en 1955

      • Sr. Antonio Garguichevich

        Sr. Antonio Garguichevich

        1. 1950 - 1956

      Campeones de la Rosarina en 1955

    • Año 1956

      Nuestro presidente en 1956

      • Sr. Antonio Garguichevich

        Sr. Antonio Garguichevich

        1. 1950 - 1956

      Campeones de la Rosarina en 1956

      • Primera División "A" – Copa Gobernador Molinas

        • Talleres Belgrano
    • Año 1957

      Nuestro presidente en 1957

      • Sr. Jaime Soler

        Sr. Jaime Soler

        1. 1957 - 1958

      Campeones de la Rosarina en 1957

    • Año 1958

      Nuestro presidente en 1958

      • Sr. Jaime Soler

        Sr. Jaime Soler

        1. 1957 - 1958

      Campeones de la Rosarina en 1958

    • Año 1959

      Nuestro presidente en 1959

      • Foto no Disponible

        Sr. Erland Norberto Ross

        1. 1959 - 1970

      Campeones de la Rosarina en 1959

    • Año 1960

      Nuestro presidente en 1960

      • Foto no Disponible

        Sr. Erland Norberto Ross

        1. 1959 - 1970

      Campeones de la Rosarina en 1960

    • Año 1961

      Nuestro presidente en 1961

      • Foto no Disponible

        Sr. Erland Norberto Ross

        1. 1959 - 1970

      Campeones de la Rosarina en 1961

      • Primera División "B" - Copa Santiago Pinasco

        • Centro de Estudiantes
      • Primera División "A" – Copa Gobernador Molinas

    • Año 1962

      Nuestro presidente en 1962

      • Foto no Disponible

        Sr. Erland Norberto Ross

        1. 1959 - 1970

      Campeones de la Rosarina en 1962

    • Año 1963

      Nuestro presidente en 1963

      • Foto no Disponible

        Sr. Erland Norberto Ross

        1. 1959 - 1970

      Campeones de la Rosarina en 1963

    • Año 1964

      Nuestro presidente en 1964

      • Foto no Disponible

        Sr. Erland Norberto Ross

        1. 1959 - 1970

      Campeones de la Rosarina en 1964

    • Año 1965

      Nuestro presidente en 1965

      • Foto no Disponible

        Sr. Erland Norberto Ross

        1. 1959 - 1970

      Campeones de la Rosarina en 1965

    • Año 1966

      Nuestro presidente en 1966

      • Foto no Disponible

        Sr. Erland Norberto Ross

        1. 1959 - 1970

      Campeones de la Rosarina en 1966

    • Año 1967

      Nuestro presidente en 1967

      • Foto no Disponible

        Sr. Erland Norberto Ross

        1. 1959 - 1970

      Campeones de la Rosarina en 1967

    • Año 1968

      Nuestro presidente en 1968

      • Foto no Disponible

        Sr. Erland Norberto Ross

        1. 1959 - 1970

      Campeones de la Rosarina en 1968

    • Año 1969

      Nuestro presidente en 1969

      • Foto no Disponible

        Sr. Erland Norberto Ross

        1. 1959 - 1970

      Campeones de la Rosarina en 1969

    • Año 1970

      Nuestro presidente en 1970

      • Foto no Disponible

        Sr. Erland Norberto Ross

        1. 1959 - 1970
      • Dr. Walter Buffetti

        Dr. Walter Buffetti

        1. 1970 - 1972

      Campeones de la Rosarina en 1970

    • Año 1971

      Nuestro presidente en 1971

      • Dr. Walter Buffetti

        Dr. Walter Buffetti

        1. 1970 - 1972

      Campeones de la Rosarina en 1971

    • Año 1972

      Nuestro presidente en 1972

      • Dr. Walter Buffetti

        Dr. Walter Buffetti

        1. 1970 - 1972
      • Sr. Adolfo Pallanza

        Sr. Adolfo Pallanza

        1. 1972 - 1976

      Campeones de la Rosarina en 1972

    • Año 1973

      Nuestro presidente en 1973

      • Sr. Adolfo Pallanza

        Sr. Adolfo Pallanza

        1. 1972 - 1976

      Campeones de la Rosarina en 1973

    • Año 1974

      Nuestro presidente en 1974

      • Sr. Adolfo Pallanza

        Sr. Adolfo Pallanza

        1. 1972 - 1976

      Campeones de la Rosarina en 1974

    • Año 1975

      Nuestro presidente en 1975

      • Sr. Adolfo Pallanza

        Sr. Adolfo Pallanza

        1. 1972 - 1976

      Campeones de la Rosarina en 1975

    • Año 1976

      Nuestro presidente en 1976

      • Sr. Adolfo Pallanza

        Sr. Adolfo Pallanza

        1. 1972 - 1976
      • Sr. Lorenzo Biondo

        Sr. Lorenzo Biondo

        1. 1976 - 1983

      Campeones de la Rosarina en 1976

    • Año 1977

      Nuestro presidente en 1977

      • Sr. Lorenzo Biondo

        Sr. Lorenzo Biondo

        1. 1976 - 1983

      Campeones de la Rosarina en 1977

    • Año 1978

      Nuestro presidente en 1978

      • Sr. Lorenzo Biondo

        Sr. Lorenzo Biondo

        1. 1976 - 1983

      Campeones de la Rosarina en 1978

    • Año 1979

      Nuestro presidente en 1979

      • Sr. Lorenzo Biondo

        Sr. Lorenzo Biondo

        1. 1976 - 1983

      Campeones de la Rosarina en 1979

    • Año 1980

      Nuestro presidente en 1980

      • Sr. Lorenzo Biondo

        Sr. Lorenzo Biondo

        1. 1976 - 1983

      Campeones de la Rosarina en 1980

    • Año 1981

      Nuestro presidente en 1981

      • Sr. Lorenzo Biondo

        Sr. Lorenzo Biondo

        1. 1976 - 1983

      Campeones de la Rosarina en 1981

    • Año 1982

      Nuestro presidente en 1982

      • Sr. Lorenzo Biondo

        Sr. Lorenzo Biondo

        1. 1976 - 1983

      Campeones de la Rosarina en 1982

      • Primera División "A" – Copa Gobernador Molinas

      • Primera División "B" - Copa Santiago Pinasco

        • Fábrica Militar "Domingo Matheu"
    • Año 1983

      Nuestro presidente en 1983

      • Sr. Lorenzo Biondo

        Sr. Lorenzo Biondo

        1. 1976 - 1983

      Campeones de la Rosarina en 1983

    • Año 1984

      Nuestro presidente en 1984

      • Foto no Disponible

        Dr. Heriberto Tersse Berraz

        1. 1984 - 1986

      Campeones de la Rosarina en 1984

    • Año 1985

      Nuestro presidente en 1985

      • Foto no Disponible

        Dr. Heriberto Tersse Berraz

        1. 1984 - 1986

      Campeones de la Rosarina en 1985

    • Año 1986

      Nuestro presidente en 1986

      • Foto no Disponible

        Dr. Heriberto Tersse Berraz

        1. 1984 - 1986

      Campeones de la Rosarina en 1986

    • Año 1987

      Nuestro presidente en 1987

      • Foto no Disponible

        Sr. Tomás Trivisonno

        1. 1987 - 1990

      Campeones de la Rosarina en 1987

    • Año 1988

      Nuestro presidente en 1988

      • Foto no Disponible

        Sr. Tomás Trivisonno

        1. 1987 - 1990

      Campeones de la Rosarina en 1988

      • Primera División "A" – Copa Gobernador Molinas

      • Primera División "B" - Copa Santiago Pinasco

        • No se disputó el torneo
    • Año 1989

      Nuestro presidente en 1989

      • Foto no Disponible

        Sr. Tomás Trivisonno

        1. 1987 - 1990

      Campeones de la Rosarina en 1989

    • Año 1990

      Reseña del año

      El último de los torneos largos de AFA culminó el 22 de mayo y el campeón fue River Plate. En la primera rueda era dirigido por Reinaldo Merlo, en la segunda asumió Daniel Passarella. Central terminaría cuarto en gran campaña (con 43 puntos) y Newell's decimosegundo con 36. El goleador del campeonato fue un rosarino: Ariel Cozzoni. La “chancha” hizo 23 tantos con la casaca rojinegra, y Juan Pizzi 15 con la del canalla, terminando en tercera colocación de esa tabla. Newell's y Central empataron 2 a 2 en cancha del rojinegro, y 0 a 0 en la del auriazul, aunque en ese encuentro la AFA les daría el partido perdido a ambos.

      Entre el 8 de junio y el 8 de julio se disputó en Italia una inolvidable Copa del Mundo. En ella Argentina sería subcampeona gracias a las deslumbrantes corridas de Claudio Caniggia, y a las manos salvadoras de Sergio Goycochea, que en dos definiciones por penales se transformó en héroe nacional. Diego Maradona, con un tobillo maltrecho e infiltrado, aún pudo ser determinante en el partido ante el poderoso Brasil, Selección a la que eliminamos en Octavos de Final. También lo sería, desde el liderazgo, en el duelo inmortal ante el local Italia, país en el cual jugaba el “10” argentino. En la final aquel equipo de Bilardo perdería por la mínima ante una austera Alemania, que convirtió por intermedio de Andreas Brehme de penal.

      Un mes más tarde, más precisamente en agosto, dieron comienzo los torneos cortos en el fútbol argentino. La AFA, luego de varios intentos de cambios en las estructuras de sus certámenes, dispuso que la temporada 90/91 se dividiría en dos minicampeonatos denominados Apertura y Clausura, nombres que se mantuvieron hasta agosto de 2012, cuando pasaron a llamarse Inicial y Final. Sin embargo, los primeros dos torneos “supuestamente” cortos, no otorgaban título sino el pasaje a una final para determinar al único campeón de la temporada. Ese sistema se cambiaría al año siguiente.

      El Apertura 90 tuvo varios aspectos para recordar. Significó el debut oficial de Marcelo Bielsa como DT de Newell's, y su aparición fue triunfal, ya que se quedó con el torneo local tras igualar con San Lorenzo en la fecha final. El equipo rosarino peleaba con River, y aprovechó la derrota del conjunto que dirigía Passarella ante Vélez, en el partido que marcó el cierre de la brillante carrera de uno de los más grandes arqueros de la historia: Ubaldo Fillol. El “pato” atajó para 10 puntos aquella tarde en Núñez, y frustró con hidalguía las aspiraciones del club en el que jugó por más de diez años, y en el que consiguió siete títulos. Central en tanto terminaba quinto, y quedaba afuera de la Liguilla Pre-Libertadores por diferencia de gol (entraban hasta el cuarto).

      En el Molinas el campeón fue Central. El canalla superó por apenas un punto (44) a su clásico rival (43). El campeón de simple afiliación fue Juan XXIII, que venció 4 a 3 a Renato Cesarini en un desempate. Así obtuvo el derecho a representar a la Liga en el Torneo del Interior 1991. El que descendió, por primera vez en su historia, fue Tiro Federal. El tirolense no jugaría el torneo de ascenso en el 91 por problemas económicos, sólo disputaría los torneos de inferiores en 1992, y recién volería a la Copa Pinasco en 1993.

      En la Copa Pinasco el campeón fue Adiur, y obtuvo así el único ascenso que otorgaba la categoría. Fue la primera vez que el club del viaducto Avellaneda llegaba al máximo certamen de primera división local desde su fundación, en el año 80. Los Unidos, de gran campaña, fue subcampeón. Se hizo un hexagonal final y en la última fecha el naranja llegaba dos puntos arriba de Los Unidos. El del viaducto apenas pudo empatar en Funes ante San Telmo (0-0), pero el de zona oeste cayó de local (2-0) ante Semillero. Esa temporada fueron 16 participantes, entre los que estaban Fisherton, Atlético Funes, Náutico, Peñarol y Athleta, una entidad que ese mismo año se desafiliaría.

      En el torneo Comercial el campeón fue Frigorífico Paladini, un equipo que tenía un enorme poderío y dos años después lograría ascender al Molinas, tras ser campeón de la Copa Pinasco. En segundo lugar del Comercial 90 quedó Farmacia Suiza.

      Nuestro presidente en 1990

      • Foto no Disponible

        Sr. Tomás Trivisonno

        1. 1987 - 1990
      • Sr. Mario Oscar Giammaría

        Sr. Mario Oscar Giammaría

        1. 1990 - 2015

      Campeones de la Rosarina en 1990

    • Año 1991

      Reseña del año

      El sábado 13 de abril Central Córdoba conseguía el que a la postre sería su único ascenso a la Primera B Nacional. Esa tarde goleó, 4 a 1, a Chacarita en San Martín. El charrúa fue campeón luego de una temporada muy pareja, en la que peleó los primeros puestos con Almagro y Chicago (a los que superó apenas por un punto) y Arsenal (al que aventajó por tres unidades). Al tricolor de José Ingenieros le ganó 2 a 1 en la penúltima fecha, partido jugado en el Gabino Sosa, y recién allí pudo superarlo en el primer puesto. La formación más frecuente del “matador” de Tablada era con Daniel Bernardi; Daniel Canelo, Marcelo Migliasso, Omar Montero y Juan Solari; Miguel A. Ibañez, Esteban Radice, Rubén Morelli y Edgardo Malvestitti; Daniel Nuñez y Flavio Giacomino. El técnico de aquella gran campaña, fue Carlos Ramaciotti.

      En esta temporada la Rosarina implementó una iniciativa que tendría muy buena aceptación entre los padres y seguidores del fútbol infantil: El “árbitro guía”, que más que dirigir cumplía una función docente en las cinco categorías del baby. Vestían con casaca celeste, y fueron precursores a la hora de “descontracturar” a los habituales “hombres de negro”. La idea era acercarlos a los niños, quitarlos de ese peldaño de autoridad intocable, y que pudieran enseñar algunas reglas de juego de manera didáctica. Sirvió para minimizar la cantidad de episodios desagradables en las canchas. Los ideólogos fueron Mario Giammaria, Presidente de la Casa Madre del fútbol local, y Juan José Alonso, docente y encargado de los árbitros de la ARF.

      En la primera mitad del año se jugó el torneo Clausura, que ganó Boca y que finalizó el 30 de junio con la victoria xeneize, 3-0 sobre Platense. Sin embargo, la AFA había dictaminado que esta temporada no hubiese dos campeones, uno en cada torneo corto, sino un único campeón que se dirimiría en una gran final. Como Newell's había ganado el Apertura 90, los dirigidos por Marcelo Bielsa, y los del “Maestro” Washington Tabárez, tenían que enfrentarse en partido y revancha para determinar al verdadero dueño del cetro.

      En una gris y lluviosa tarde Newell's obtuvo el título de campeón Temporada 90/91. Fue el 9 de julio, feriado por la Independencia Nacional, y el rojinegro se impuso en un inolvidable partido jugado en la Bombonera. En la ida, disputada el 6 de julio, la lepra había ganado 1 a 0 con gol de Eduardo Berizzo de cabeza. En la revancha Boca ganaría por la misma diferencia, con tanto convertido por “la vieja” Gerardo Reynoso, volante de la Católica de Chile que había llegado al club de la ribera a préstamo por estos dos partidos, al igual que el brasilero Gaucho, delantero proveniente del Flamengo. Es que la Selección Nacional tenía dos jugadores de cada club y la AFA les había permitido a ambos clubes reforzar cada una de estas bajas. El elenco rosarino reordenó jugadores, pero no hizo uso de esta posibilidad.

      Por el equipo de Bielsa habían sido convocados Fernando Gamboa y Darío Franco, por el conjunto de Tabárez, nada menos que Gabriel Batistuta y Diego Latorre. En el apasionante encuentro, disputado en cancha barrosa, se debió jugar alargue, y finalmente definir por penales. Allí el héroe de Ñuls sería “el gringo” Norberto Scoponi, atajando los disparos de Alfredo Graciani y “la rata” Rodríguez, mientras que Walter Pico estrelló el suyo en el travesaño. Fue 3-1 el resultado (marcando Berizzo, Llop y Zamora para el visitante), en lo que fue histórico, ya que muy pocos pudieron ganar una final en ese reducto porteño. Los del “loco” formaron con: Scoponi; Garfagnoli, Llop, Pochettino y Fullana; Saldaña, Berizzo, Zamora y Martino; Cozzoni y Domizzi. Completando el Cuerpo Técnico estaban Carlos Picerni y Raúl Donsanti.

      En cuanto a la Selección del “Coco” Basile, también saldría campeón en suelo trasandino. Aquella Copa América de Chile sería una de las más recordadas de los últimos años, por la forma en que se ganó el trofeo continental. Jugando un gran fútbol y superando sin cavilaciones a casi todos sus rivales. La albiceleste terminó invicta en siete partidos, tras ganar seis y empatar apenas uno. Entre sus vencidos estuvo Brasil, en un gran cotejo, 3 a 2, y Colombia, 2 a 1, con Higuita en el arco. El goleador nuestro y del torneo fue el genial Gabriel Batistuta, surgido de Newell's, con 6 conquistas. Su acompañante arriba, Claudio Caniggia, metería otros dos.

      En el Torneo Molinas de este año el campeón fue Newell's pero debió luchar muchísimo con el sorprendente Juan XXIII. El “papal”, que nunca pudo ganar un Molinas en su historia, fue el que más puntos obtuvo en el global de la temporada. La primera etapa, divididos los equipos en cuatro zonas, clasificó a ocho instituciones para la Zona Campeonato. En esa ronda clasificatoria el “rojo” sumó 37 puntos y el “rojinegro” 36. En el octogonal a una rueda ambos sumaron 11. Tuvieron que jugar una final desempate en la que ganó “la lepra” 2 a 1. Fue un cotejo disputado en el Olaeta, en el cual hizo mucho mérito el perdedor, y se retiró ovacionado.

      En la recordada campaña de Juan XXIII participaron, entre otros, Rodrigo Mel, Leandro Chasset, Daniel Longo, Pablo Yanunzo, Alfredo “oreja” Aira, Germán Real y Daniel Quinteros, de estos dos últimos uno terminaría jugando en la primera de Newell's, y el otro en la de Central. Muchos de los integrantes, categoría 70, habían sido campeones en inferiores, con récord de partidos invictos, y campeones en Mendoza en un Torneo de la Vendimia. Esta temporada Juan XXIII y Renato Cesarini fueron los representantes de Rosarina en el Torneo del Interior. El papal quedó eliminado en la segunda ronda, a manos de ASAC de Arroyo Seco. “Los indiecitos” en tanto, hicieron una gran campaña, llegando a las semifinales del certamen.

      La Copa Pinasco, disputada por 14 equipos, fue para Defensores Unidos, que superó por un punto a Semillero FC. El de barrio Ludueña llegó a 42 unidades (20 cotejos ganados, 2 empatados, 4 perdidos), y el rojiverde a 41. En esta temporada Paladini peleó buena parte del torneo con el CADU, pero se cayó en las últimas fechas y no sólo resignó sus chances de ascender, sino que también perdió su puesto de escolta.

      Nuestro presidente en 1991

      • Sr. Mario Oscar Giammaría

        Sr. Mario Oscar Giammaría

        1. 1990 - 2015

      Campeones de la Rosarina en 1991

    • Año 1992

      Reseña del año

      La Asociación Rosarina de Fútbol, en tanto, fue sede de dos Cursos que se desarrollaron simultáneamente, para Árbitros Nacionales e Instructores Nacionales. Con la supervisión del Consejo Federal, y ex jueces como Carlos Coradina y Roberto Barreiro, se desarrolló la primera semana de junio en la sede de la Liga (la parte teórica) y en las instalaciones del Club Provincial (la parte práctica). Además, de las tradicionales nociones de reglamento de juego, hubo clases de psicología e inglés, conocimientos complementarios que por supuesto son útiles par los profesionales con ansias de progresar en estas carreras. En representación de nuestra ciudad participó el árbitro Claudio Martín.

      En el torneo Clausura de AFA el campeón fue un rosarino: El Newell's de Marcelo Bielsa. Obtuvo 11 victorias, 7 empates y apenas una derrota (contra Estudiantes) para sacarle dos puntos de ventaja a Vélez y Deportivo Español. Aquella formación rojinegra sigue saliendo de memoria pese al paso del tiempo: Scoponi; Saldaña, Gamboa, Pochettino y Berizzo; Martino, Llop y Rossi (o Lunari); Domizzi y Mendoza (o Zamora). En este campeonato se consumó un triunfo en el clásico que quedaría en la memoria, sobre todo de los hinchas. Es que el 8 de marzo NOB recibió en el Parque a Central y lo venció 1 a 0 con gol de Domizzi de cabeza. Un equipo de suplentes rojinegros, vencía a los titulares canallas. Un detalle que no pasó inadvertido para la afición “leprosa”.

      En el primer semestre Newell's estuvo intratable, y al mismo tiempo que dominaba en el torneo local, avanzaba en la Copa Libertadores. El inolvidable conjunto de Bielsa fue el equipo argentino que más cerca estuvo de ganar dos competiciones simultáneas. En la Copa Ñuls ganó su grupo con 11 puntos (lo compartía con San Lorenzo y los equipos chilenos). En Octavos dejó afuera a Defensor Sporting de Uruguay, en Cuartos sacó al “Ciclón” que dirigía Fernando Arean. En Semifinal a América de Cali por penales, en una agónica definición ejecutada en Colombia, y en la gran final cayó, también por penales, ante el San Pablo de “Telé” Santana. En la ida había ganado Newell's por la mínima con gol de penal de Berizzo, y en la vuelta, a falta de 23 minutos, lo igualó Raí, también desde los doce pasos. Una falta cometida por Gamboa, en la desesperación por tapar un remate del longilíneo número “10” tricolor. En la definición se fallaron tres tiros: Berizzo al palo, Mendoza afuera, y Gamboa a las manos del arquero Zeti. Fue el 17 de junio, ante más de 100 mil personas. Cuatro días después, en Buenos Aires, los mismos jugadores que venían de un duro golpe anímico en el Morumbí, vencieron 3-0 a San Lorenzo y quedaron a un pasito del título local.

      El 12 de mayo de 1992, la Selección Nacional Sub-20 visitó nuestra ciudad para disputar un amistoso con su similar de la Asociación Rosarina de Fútbol. El cotejo se llevó a cabo en el Estadio de Rosario Central, y congregó a más de 15.000 espectadores. El Diario “La Capital” fue el encargado de donar el Trofeo que se puso en juego en el citado encuentro deportivo.

      En el Molinas a Newell's lo dirigía Rodolfo “Fito” Ingaramo, mientras que a Central lo entrenaba Ernesto Diaz. El rojinegro fue campeón por segundo año consecutivo. A la zona campeonato por el título habían accedido junto al canalla, Aguirre, Renato, Adiur, Oriental, Central Córdoba y San Roque. La lepra sumó 24 puntos en esa etapa, por sobre el charrúa que finalizó segundo con 20. Al descenso, ese año, se terminaría yendo Olympia. El campeón tuvo entre sus jugadores al arquero Pablo Del Vecchio, a los zagueros Rolando Schiavi y Diego Osella, al volante Pablo Bezombe y al delantero Mauricio Piersimone.

      En la Copa Pinasco de Rosarina el campeón fue Frigorífico Paladini. El club de Villa Gobernador Gálvez tenía casaca blanca con vivos rojos, o viceversa. Finalizó con 52 puntos, producto de 23 triunfos, 6 empates y apenas una derrota. Le sacó seis puntos al segundo, el Club Fisherton, y ocho al tercer, Paulo VI. Jugaron 16 equipos, todos contra todos a dos ruedas, y los dirigidos por Sergio “chino” Martínez terminarían quedándose merecidamente con el único ascenso disponible.

      En el Apertura de AFA, jugado entre el 7 de agosto y el 20 de diciembre, el campeón fue Boca. Central terminó 14to y Newell's último, en una clara muestra que tras la partida del “loco” Bielsa al Atlas de México nada era lo mismo. Al equipo lo agarró Carlos Picerni, pero tras semejante esfuerzo en el semestre anterior, se sintió el bajón. En la fecha dos se perdió el clásico en Arroyito, fue un 2 a 1 para el canalla, cuyo segundo gol fue convertido por “el flaco” Hugo Galloni. En la última parte del año tomaría interinamente las riendas de la Primera División leprosa, Roberto Puppo, hombre caracterizado por trabajar en inferiores.

      Para determinar la clasificación al Torneo del Interior (ex Regional) del año 93, la Rosarina dispuso que su representante sea el campeón de simple afiliación, y como igualaron en el cuarto lugar Oriental y Coronel Aguirre (detrás de NOB, Central y Central Córdoba), debieron jugar una final en cancha neutral. Fue en el Estadio Olaeta, ante aproximadamente 500 personas. Aquel clásico, dirigido por Marcelo Villafañe, terminaría empatado 1 a 1. En la definición por penales ganó el aurinegro 4 a 3, que clasificó así por segunda vez a un Regional. En ese equipo brillaban Juan Felipe Ojeda, talentoso número 10, y el goleador Miguel Alegre, que marcó 13 tantos en aquella campaña.

      En esta temporada Juan XXIII disputó dos veces el Torneo del Interior. A principios de año (mes de febrero) jugó la edición 91/92 de este certamen. El “rojo” venía de ganar la zona de perdedores sobre fines del año pasado, y le tocó medirse con Athletic de Arroyo Seco, rival con el que perdió los dos partidos. El equipo “papal”, dirigido por Salvador Infantino, volvió a ser el único representante de la ARF en la edición 92/93, llevada a cabo en los meses de noviembre y diciembre. Una vez más la intervención fue breve. Dos derrotas y dos empates. En la primera ronda cayó una vez más con el Athletic de Arroyo, y en la ronda de perdedores lo hizo ante el Atlético Susanense.

      En esta temporada, la Rosarina incorporó a su estructura un “Consejo Auxiliar de Fútbol 5”. El mismo, organizó con todo éxito los primeros torneos oficiales de Fútbol 5 en la ciudad. En Primera el campeón fue Central, que derrotó 3 a 2 nada menos que a Newell's en la gran final. Tanto auriazules como rojinegros habían marcado una gran hegemonía en esta disciplina, dentro de sus respectivas zonas. En Divisional Reserva, donde también jugaron 8 instituciones, divididas en dos zonas de 4 equipos cada una, el campeón fue Coronel Aguirre.

      Nuestro presidente en 1992

      • Sr. Mario Oscar Giammaría

        Sr. Mario Oscar Giammaría

        1. 1990 - 2015

      Campeones de la Rosarina en 1992

    • Año 1993

      Reseña del año

      Este año se incorporó a los torneos de la Asociación Rosarina el Colegio Salesiano San José. Ingresó en la divisional B, con Primera e inferiores completas. Además, en la Copa Pinasco participaron, entre otros, el Club Fisherton y Defensores de Peñarol (cuya cancha quedaba sobre calle Ovidio Lagos, pasando Av. Circunvalación). En lo estrictamente institucional, 1993 fue el año en el que la ARF decidió desafiliarse de la Federación Santafesina de Fútbol, a partir de algunas desaveniencias con la conducción de dicho ente.

      Entre el 20 de febrero y el 12 de junio se jugó el Clausura de AFA. Vélez Sársfield fue campeón después de 25 años, ya que había dado la vuelta olímpica por última vez en 1968. Era el debut de Carlos Bianchi como entrenador en la Argentina. Central fue sexto con 21 puntos y Newell's decimoséptimo con 15. En el canalla arrancó dirigiendo Vicente Cantatore, entrenador rosarino de nacimiento y chileno por opción. El DT nacionalizado al país trasandino se hizo cargo del primer equipo auriazul todo el Clausura, y las primeras 15 fechas del Apertura, cuando sería reemplazado por Pedro Marchetta.

      En el rojinegro los magros resultados obligarían a que pasen cinco técnicos en el transcurso del año. Roberto Puppo, Eduardo Luján Manera, Roque Raúl Alfaro (dos partidos como interino), Jorge Raúl Solari, y Jorge Castelli. En la era del “Indio” sin embargo, se produciría un simbronazo grande en la institución, y en toda la ciudad de Rosario. Desembarcaría en el Parque Independencia nada más y nada menos que Diego Armando Maradona. El mejor jugador del mundo, que venía del Sevilla de España, tenía ansias de llegar con ritmo futbolístico al Mundial de Estados Unidos 94. En principio se habló de un hipotético regreso a Argentinos Juniors, pero un episodio con algunos “barras” del “bicho” hicieron que el “10” se arrepintiera de su primera intención.

      El lunes 13 de septiembre hizo su primer entrenamiento en el Estadio, con 40 mil personas ovacionándolo. El domingo 19 de ese mes presenció desde el palco el clásico que Newell's y Central empataron 1 a 1 por el Apertura (goles de Alex Rossi e Iván Gabrich), junto al Dr. Walter Cattaneo, presidente de la institución que lo contrataría. El debut se produjo el 7 de octubre, cuando la lepra jugó un amistoso ante Emelec de Ecuador, y Diego convertiría su único gol con la camiseta rojinegra. Fue, curiosamente, un derechazo desde afuera del área. Al ángulo, como no podía ser de otra manera. El debut oficial sería el 10 de octubre en Avellaneda, cuando Ñuls cayó 3 a 1 ante el Independiente que dirigía Pedro Marchetta.

      Maradona jugaría finalmente cinco cotejos oficiales en Newell's. Además del rojo, enfrentó a Gimnasia (0-0), Huracán (1-1), Belgrano (0-1) y Boca (0-2). Finalmente sufriría un desgarro que lo alejaría unas semanas de las canchas. A esa altura Solari ya había dejado la conducción y su relación con “el profe” Castelli, nuevo DT, no era tan buena, ya que no le permitía ciertas licencias que había pautado con el anterior entrenador. Eso precipitaría su partida. Su última presentación con la casaca del club rosarino fue en otro amistoso, ante Vasco da Gama, el 26 de enero de 1994.

      Este año la Asociación Rosarina de Fútbol y la Youth Soccer Association, firmaron un Convenio de intercambio deportivo-cultural llamado “2000 Ilusiones Rosarinas a USA”. El mismo se trazaba como objetivo esencial canalizar un fluido y permanente contacto entre los niños y jóvenes deportistas de nuestra Liga, y el país del norte. A través del trabajo serio que encabezó Mario Giammaría, Presidente de la ARF, se pretendía organizar giras periódicas, torneos escolares o universitarios, Clínicas de capacitación, y cualquier otro tipo de evento que favorezca la integración de los amantes de este popular deporte en ambos países.

      Y así fue, desde entonces y por más de 20 años, con alguna muy breve interrupción en el medio, más relacionada con los vaivenes de la economía argentina, que con las ganas de seguir incursionando en estas giras. La primera se llevaría a cabo entre el 4 y el 20 de agosto, y viajaron al Estado de Florida dos categorías, la '76 y la '81. En esta última, uno de los niños que participó, con apenas 12 años, fue Maximiliano Rodríguez. Como era de esperar, la delegación se comportó de la mejor manera tanto dentro como fuera de las canchas, y los resultados fueron todo un éxito institucional y deportivo.

      La Selección Argentina, por entonces dirigida por Alfio Basile, volvió a ser campeón en la Copa América. Esta vez se jugó en Ecuador, entre el 15 de junio y el 4 de julio, y aunque menos lucida que la de 1991, repitió festejo en el primer lugar del podio. Su capitán era Oscar Ruggeri, y su goleador Gabriel Batistuta (con 3). En seis partidos que jugó, ganó dos y empató cuatro. En Octavos de final eliminó por penales a Brasil (habían empatado 1 a 1), en Semifinales a Colombia (empate 0 a 0), y en la final venció a México 2-1, con dos golazos del “Bati” de Reconquista.

      Pese a llegar como bicampeón invicto de las dos últimas Copas América, la Selección recibiría un golpe difícil de digerir el domingo 5 de septiembre. Argentina perdería 5 a 0 con Colombia en el Monumental, en lo que fue una gran demostración del conjunto cafetero, que por entonces dirigía Francisco “Pacho” Maturana. Dos de Rincón, dos de Asprilla, y uno del “tren” Valencia, forzaron a jugar el repechaje contra Australia para ir al Mundial 94. El 23 de septiembre “el Coco” le pidió oficialmente a Maradona que se reintegre al equipo albiceleste, y el 31 de octubre en Sidney se jugó el primer partido. Fue 1 a 1 con gol de Abel Balbo (surgido de Newell's). La revancha fue victoria nacional 1 a 0, con un centro-gol de Batistuta que se desvió en su trayectoria y se metió en el segundo palo.

      En el Apertura 93 el campeón fue River, destronando del cetro a Vélez apenas por un punto. Newell's fue decimoquinto (con 17 unidades) y Central decimoctavo (con 15). Las últimas cuatro fechas “el negro” Marchetta condujo al canalla. Era su regreso al club luego del ascenso logrado en 1985. El comienzo no fue sencillo, pues obtendría tres empates y una derrota. En aquel equipo algunos de los que más jugaron, fueron: Roberto Bonano, Jorge Balbis, Federico Lussenhoff, Omar Palma y Marcelo Delgado.

      Entre los días 28 y 30 de octubre se llevó a cabo en el Club Kimberley de Mar del Plata, el Segundo Congreso Argentino para Dirigentes Deportivos del interior del país. Representando a la Asociación Rosarina de Fútbol estuvo el Sr. Mario Giammaria, quien como el resto de los asistentes vio cubiertas sus expectativas por el evento, el cual fue organizado por la citada institución marplatense, y se había realizado por primera vez en 1991.

      En Inferiores de AFA, Newell's se coronó campeón de 6ta División, y fue subcampeón en 4ta. Era este el quinto año de la lepra compitiendo en los torneos juveniles de la Asociación del Fútbol Argentino, ya que había ingresado en 1989. Para Rosario Central fue el segundo año, pues se sumó a estas competencias en 1992. En ambos casos, los clubes de nuestra ciudad jugaban con las tres categorías mayores (es decir, Cuarta, Quinta y Sexta).

      Nuestro representante en el Torneo del Interior, edición 93/94, fue Oriental, que participó en la Zona H de la Región Litoral, y quedó eliminado en primera ronda. Compitió ante dos poderosos de la provincia, el Atlético San Jorge y Ben Hur de Rafaela. El aurinegro, curiosamente, pudo empatar los dos partidos jugados como visitante, pero cayó derrotado en sus dos presentaciones como local. Para la próxima edición de este certamen federal, el representante de la ARF sería el C. San Roque, que se erigió en el campeón de Simple Afiliación 93, tras gran campaña.

      En la reunión de Comité Ejecutivo del 1 de diciembre, se resolvieron dos cuestiones reglamentarias importantes en la Asociación Rosarina de Fútbol. Por votación dividida se determinó eliminar, a partir de 1994, la División Cuarta Especial, y a la vez, ampliar la edad máxima para la Primera División, llevando ese tope a los 25 años.

      Nuestro presidente en 1993

      • Sr. Mario Oscar Giammaría

        Sr. Mario Oscar Giammaría

        1. 1990 - 2015

      Campeones de la Rosarina en 1993

    • Año 1994

      Reseña del año

      En el Clausura 1994 el campeón fue el Independienete de Miguel Brindisi. El “rojo” llegó a la última fecha segundo detrás de Huracán, pero lo enfrentaba en Avellaneda y lo goleó 4 a 0, con dos goles de Rambert, Garnero, y Ricardo Gareca. Central terminó tercero con 23 puntos (a tres del campeón). La clave fue la continuidad que Marchetta decidió darle a jóvenes como el “Kily" Cristian González y Pablo “Vitamina"” Sánchez. Newell's quedaría décimo con 19 unidades. En el equipo había todavía algunos sobrevivientes del título del 92: Scoponi, Pochettino, Llop y Martino. También llegó ese año un brasilero, Duda, para jugar futsal, y terminaría disputando algunos cotejos en la Primera División de AFA, entre ellos el clásico que canallas y leprosos igualaron 0 a 0.

      En el Apertura 1994 River fue campeón invicto siendo dirigido por Américo Rubén Gallego. El millonario, que tuvo al uruguayo Francescoli como su goleador con 12 tantos, sacó 31 puntos. Newell's fue cuarto con 23 unidades, y Central noveno con 20. Estos puntos, más los que sumaría en el torneo siguiente, le posibilitaron al canalla clasificarse a la Copa Conmebol 1995, que significaría una gran alegría para el pueblo auriazul, y un título internacional, el único hasta el momento de toda su historia. En el arco de Central, este semestre, ya hubo dos grandes arqueros disputándose la titularidad: Roberto Abbondanzieri y Roberto Bonano. En el ataque de Newell's compartían plantel otros dos que llegarían lejos: Bruno Marioni (cat. 75) y Leonardo Biagini (cat. 77), este último, oriundo de Arroyo Seco, sería campeón mundial Sub-20 al año siguiente.

      Diego Maradona en tanto, suspendido por FIFA para jugar al fútbol (tras la sanción por doping del Mundial), se aventuró a dirigir técnicamente a Deportivo Mandiyú. Junto a Carlos Fren, pasó 12 partidos al frente del verdiblanco correntino, pero sus números no fueron buenos. Apenas pudo ganar un encuentro y debió dejar el club antes de fin de año.

      En el Torneo Molinas sería campeón por primera, y única vez, el Frigorífico Paladini. El conjunto de Villa Gobernador Gálvez ya había sido campeón de la Copa Pinasco en el 92, y de la Liga Comercial en 1990. Manteniendo la base, y combinando el buen juego con mucha garra, Paladini superó a los grandes y entró la historia por ser uno de los pocos clubes que dio la vuelta olímpica, sin ser de doble afiliación. Hasta ese año, sólo lo habían conseguido Talleres en la década del 50, Sportivo de Álvarez en la década del 60, y Renato Cesarini en la del 90. A Paladini lo dirigía Daniel Musante, y como Ayudante de Campo estaba “el cabezón” Víctor Hugo Civarelli. En el arco tenían a Claudio Verón (más tarde Presidente del Club San Martín), en la defensa a Marcelo Díaz (años después árbitro de la Asociación), y en el medio a Orlando Gutiérrez (poco después recordado volante del Tiro Federal multicampeón).

      Los Unidos fue el campeón de la Copa Pinasco, con lo que muchos recuerdan como un “equipazo”. Algunos de los miembros de aquel plantel eran el arquero Martín Cura; el defensor Daniel Paloma; el volante Ariel Dinamo; y los delanteros Hernán “tigre” Luque y Diego Bernaola, quienes convirtieron entre los dos alrededor de 50 goles. En aquel torneo hubo 14 clubes, entre los que se contaban el Instituto Salesiano San José, y Alianza Real de la localidad de San Lorenzo, instituciones que se desafiliarían años más adelante.

      Nuestro presidente en 1994

      • Sr. Mario Oscar Giammaría

        Sr. Mario Oscar Giammaría

        1. 1990 - 2015

      Campeones de la Rosarina en 1994

    • Año 1995

      Reseña del año

      En el Clausura de este año el campeón, después de más de 20 años sin títulos, fue San Lorenzo. Dirigido por Héctor Veira, “el ciclón” se quedó con el torneo de un modo sorprendente y agónico. Es que había perdido el liderazgo a manos de Gimnasia y Esgrima de La Plata en la fecha 17. El “lobo” tenía todo servido para ser campeón por primera vez en su historia. En la última jornada era local de Independiente, su público armó una verdadera fiesta de banderas y papelitos, y sin embargo perdió 1 a 0 con el “rojo”, que marcó por intermedio de Javier Mazzoni. En Rosario en tanto, San Lorenzo vencía por la mínima diferencia a Central con gol de Esteban González de cabeza. El “canalla” terminaba séptimo con 19 puntos, Newell's decimoquinto con 15, y a Racing lo dirigía Diego Maradona, en lo que era su segunda incursión como entrenador. Tampoco fue óptima esta experiencia. En el club de Avellaneda “el diez” dirigió 11 partidos, con 2 victorias, 6 empates y 5 derrotas.

      Entre el 13 y el 28 de abril se jugó en Qatar, el Mundial Sub-20. Allí comenzaría la inolvidable era de José Néstor Pekerman como Técnico de los Seleccionados Juveniles argentinos. Fue una extensa seguidilla de títulos cuya primera gema se obtuvo en este certamen, donde Argentina venció 2 a 0 en la final al tricampeón Brasil. La albiceleste perdió solo un encuentro, en primera ronda ante Portugal. En el plantel había tres jugadores de clubes rosarinos: Andrés Garrone de Central (metió el gol del triunfo en el primer partido), Leonardo Biagini de Newell's (convirtió dos, uno de ellos en la gran final contra la verdeamarelha), y Diego Crosa (defensor).

      Un gran logro de la gestión directiva en la Asociación Rosarina de Fútbol, fue haber contratado el Seguro para los deportistas que compiten en sus torneos oficiales. Este requerimiento fue exigido por el Consejo Federal de AFA, para ser implementado en el año 96, sin embargo la ARF se adelantó a la solicitud, y comenzó a brindarle este servicio complementario a los jugadores fichados a partir de septiembre de esta temporada. Un esfuerzo sin dudas grande de la Liga, y de todos sus clubes afiliados. Y ya que mencionamos a las instituciones que componen la Asociación Rosarina, bien vale decir que en esta temporada se sumaron Bartolomé Mitre de Pérez y 7 de Setiembre.

      Siguiendo con la actividad de la Asociación Rosarina, se reparó este año una deuda de gratitud que mantenía el fútbol local con los pioneros que incentivaron la práctica de este deporte en los albores del Siglo XX. Es que en el mes de agosto se reformaron los Estatutos Sociales y pasó a reconocerse, jurídicamente, la fecha de fundación de la Asociación como la de la Liga Rosarina de Fútbol, iniciada el 30 de marzo de 1905. Así, se recuperó un pedazo grande de la historia, más precisamente toda la época del amateurismo, durante la cual los equipos de Rosario consiguieron importantes títulos a nivel nacional, y el deporte explotó exponencialmente en toda la ciudad.

      En lo que a sus Seleccionados juveniles se refiere, la Asociación Rosarina de Fútbol participó activamente de los torneos organizados por la Federación Santafesina, y se consagró campeón y subcampeón provincial, con sus representativos Sub15 y Sub12 respectivamente. Además, la Liga asumió con total responsabilidad la organización del campeonato Sub-12 (categoría 83), y para ser una anfitriona de lujo contó con la invalorable colaboración de un grupo nutrido de delegados, pertenecientes al Consejo Auxiliar de Fútbol Infantil. Previo a la competencia, pero principalmente durante los días que se llevó a cabo la misma (del 8 al 10 de diciembre).

      El Apertura de AFA fue muy peleado, por varios clubes de arranque, y por Boca y Vélez ya en su último tercio. En el xeneize había vuelto Diego Maradona, quien tras un breve paso por Mandiyú como DT quería retirarse en el club de sus amores. En la fecha 14 iban punteros e invictos, a 6 puntos de la entidad de Liniers. Sin embargo, no pudieron ganar en las últimas cinco fechas y fueron superados por el equipo que dirigía Carlos Bianchi. Era un gran plantel el velezano en el que se destacaban, entre otros, José Luis Chilavert, Roberto Trotta, Cristian Bassedas, José Basualdo, Patricio Camps, Martín Posse, José “turu” Flores, Omar “el turco” Asad, y que venía de ser campeón intercontinental en Japón, en diciembre de 1994, venciendo 2 a 0 al Milan de Italia. Los clubes rosarinos por su parte, no pasaron de mitad de tabla. Central quedó décimo, y Newell's undécimo, un punto abajo.

      En 1995 la Copa Pinasco fue para Social Lux por primera vez en su historia. El equipo verde realizó una excelente campaña, con un plantel que entre otros tenía a: Gustavo “kiko” Zárate (años después entrenador del club), Marcelo Sosa (más tarde árbitro de la ARF), Leonardo Lucca, Sergio Ciancio, Gustavo Trifilio, Dante Iadanza y Hernán Marullo. Como anécdota de ese grupo, que 20 años después se reuniría para recordar el título, puede decirse que todos los sábados, previo a los partidos, concentraban en un local que tenía el club, a media cuadra de la cancha. Servía para que los dirigidos por Héctor “la chancha” Olivera siguieran motivados, pues peleaban el ascenso con Pablo VI. De hecho terminaron igualados y tuvieron que jugar una final, en el Estadio Olaeta, el 29 de octubre. Allí ganaría “Mercadito”, 2-1, con goles de Gustavo Aguirre y Diego Bravo.

      Entre el 17 de octubre y el 19 de diciembre se disputaría la IV edición de la Copa Conmebol. La jugaron 16 instituciones de toda Sudamérica y el campeón sería Rosario Central, en lo que fue el primer título internacional para un club del interior del país. En Octavos de Final eliminó a Defensor Sporting de Uruguay, 5 a 2 en el global. En Cuartos a Cobreloa de Chile (5-1 entre los dos partidos). Y en Semifinales a Colegiales de Paraguay, también 5-1 en el global. Pero llegaría la final y la remontada histórica. Luego de perder 4 a 0 en Brasil, ante Atlético Mineiro, el auriazul lograría ganar por la misma diferencia en Arroyito. Fue en un Gigante desbordado de un público optimista, y gracias a los goles de Ruben “polillita” Da Silva, Horacio “petaco” Carbonari, Martín “chapulín” Cardetti (esos tres en el primer tiempo), y de nuevo Carbonari, de cabeza, al minuto 88 de juego.

      Ese gol agónico forzó los penales, y desde los doce pasos se impuso el equipo de Don Ángel Zof (que había reemplazado a Marchetta a mitad de año). Sería un 4 a 3 que empezaron Palma, Pobersnik y Carbonari, y que pudo liquidar el uruguayo Da Silva en la última ejecución, tras un fallo en el cuarto tiro de Cristian Colusso. El auriazul se había quedado sin Roberto “nuno” Molina y “kily” González en el medio, pero había incorporado a un excelso jugador: Ruben Da Silva, ex River, que tuvo un gran desempeño en el certamen. Este título le permitió a Central jugar en 1996 la Copa de Oro “Nicolás Leoz”, junto a tres clubes brasileros. La disputaban los campeones de la Libertadores, Supercopa, Conmebol y Copa Master. El “canalla” cayó 2 a 1 con Flamengo en lo que sería la semifinal, y el rojinegro luego sería campeón venciendo al San Pablo en la final.

      En noviembre del 95 Newell's comenzaría con las obras en su Estadio, obligando a mudar la localía hasta Arroyito. Según fuentes oficiales la inversión superó los $ 4.000.000, aunque el posterior conflicto con la empresa constructora relativiza esa cifra. El proyecto implicó diversas reformas. Se cambió la orientación de las tribunas, situando las populares en ambas cabeceras y las plateas sobre los laterales. Se construyó la platea superior este y el foso. Se ensanchó el terreno de juego -recambiándose la carpeta de césped- hasta alcanzar las medidas internacionales (105m. x 70m.), incorporándose además el sistema de riego por aspersión y el drenaje hacia los fosos. Se instaló un nuevo sistema de iluminación con cuatro torres de 35 mts., y un total de 120 lámparas de 2.000 watts. Además, se construyeron nuevos vestuarios con sus respectivos túneles y un espacio amplio para el precalentamiento de los jugadores.

      En esta temporada tanto Newell's como Rosario Central sumaron sus tres categorías más chicas de Divisiones Inferiores a los torneos de la Asociación del Fútbol Argentino. Hasta el 94 competían con sus tres categorías mayores, pero desde 1995 sumarían también la 7ma, 8va y 9na. Asimismo, en el Torneo Argentino B el representante de la Asociación Rosarina fue Paladini, campeón de simple afiliación 1994. Con determinación y esfuerzo la entidad de Villa Gobernador Gálvez afrontó el desafío, e integró la Zona D de la Región Litoral. Durante los meses de noviembre y diciembre obtuvo una victoria, dos empates y tres derrotas, quedando eliminado en primera ronda.

      El Ivancich se disputó a finales de la temporada, y no pudo culminar su desarrollo, postergándose sus instancias finales para ser desarrolladas a comienzos de 1996. Sobre fines de esta temporada, se desafilió el Club Alianza Real.

      Nuestro presidente en 1995

      • Sr. Mario Oscar Giammaría

        Sr. Mario Oscar Giammaría

        1. 1990 - 2015

      Campeones de la Rosarina en 1995

    • Año 1996

      Reseña del año

      En el primer semestre del año se jugó el Clausura que ganaría nuevamente Vélez Sársfield. Los de la “v azulada” eran así bicampeones por única vez en su historia. Rosario Central terminaría sexto (con 30 puntos), y Newell's decimoséptimo (con 18 unidades). No obstante, en el clásico de la ciudad festejaría la “lepra”, 2 a 0, con goles de Gabrich y Marioni. Aquel partido en Arroyito sería muy recordado por los hinchas rojinegros, porque cuando corrían 18 minutos del segundo tiempo, y Aníbel Hay cobraba un claro penal de Carbonari sobre Iván Gabrich, expulsando además al defensor local, el público canalla, sobre todo el ubicado en la tribuna de Regatas, lanzaría bombas que obligaron a la suspensión del partido.

      El 29 de junio de este año debutó como DT de Argentino de Rosario, el casildense Jorge Sampaoli. El que luego sería Seleccionador de Chile (campeón de América con la roja trasandina), al único club que dirigió en nuestro país, en torneos de AFA, fue al salaíto. Tuvo dos períodos en el club de barrio Sarmiento, el primero que caducó en abril del 97, y el segundo, más breve, que iría del 30 de septiembre del 2000 al 28 de octubre de ese año.

      Del 14 de agosto al 8 de octubre de este año se llevó a cabo en el Museo de la Ciudad, una excelente Muestra titulada “Rosario, Cuna de campeones”, la cual fuera organizada por la Asociación Rosarina de Fútbol. A la misma acudieron, entre otros, algunos ex futbolistas locales tales como Julio Elías Musimessi (ex arquero de Newell's) y Roberto Gramajo (ex delantero de Rosario Central).

      En el segundo semestre del 96 el campeón fue River, con 9 puntos de ventaja sobre sus escoltas. Central fue quinto con 31, y Newell's noveno con 26. El clásico volvió a jugarse en Arroyito, pero esta vez sería 1 a 1. Mauro Gerk abrió la cuenta para los dirigidos por Mario Zanabria, y empató Damián Facciuto para el equipo de Ángel Zof. En esta temporada Cardetti y Da Silva terminarían con 9 goles cada uno, a dos del máximo artillero del campeonato.

      Nuestro presidente en 1996

      • Sr. Mario Oscar Giammaría

        Sr. Mario Oscar Giammaría

        1. 1990 - 2015

      Campeones de la Rosarina en 1996

    • Año 1997

      Reseña del año

      La inauguración de las obras en el “Coloso del Parque” -denominación que adquirió el Estadio esta temporada- se llevó a cabo el 20 de marzo. En dicha jornada Newell’s enfrentó a la Selección Nacional Sub-20 que venía de ganar el Torneo Sudamericano de su categoría en Chile. Newell’s, mezclando titulares y juveniles, formó con Sebastián Cejas; Ariel Ruggeri, Diego Crossa, Juan Pablo Vojvoda, Daniel Faggiani; Diego Mateo, Damián Teres, Pablo Guiñazú, Gastón Liendo; Víctor Toledo y Bruno Giménez (Marioni). El Director Técnico fue Mario Zanabria. La Selección contó con la presencia de varios juveniles surgidos de Newell’s: Facundo Quiroga, Aldo Duscher, Walter Samuel y Diego Quintana, a los que se sumaron el arquero Franco, Serrizuela, Cubero, Calvo, Aimar y Perezlindo. El DT fue José Pekerman y el árbitro del partido -transmitido en vivo por Canal 5-, Ángel Sánchez.

      Entre los días 26, 27 y 28 de setiembre, la Asociación Rosarina organizó el Torneo Sub-15 para Selecciones de Liga. Con 8 Ligas participantes, divididas en dos zonas, la competencia se desarrolló en canchas de Unión de Álvarez, Tiro Federal, Tiro Suizo, Juan XXIII y las finales en Newell's Old Boys. En aquel Selectivo rojiblanco estuvieron, entre otros, Leonardo Borzani, Guillermo Israelevich, Ezequiel Petrovelli y Juan Pablo Raponi, todos jugadores que llegarían luego al profesionalismo. Rosario, que fue dirigido técnicamente por Roberto Settecase, confirmaría su favoritismo alzándose con el título de campeón.

      La Comisión de Selecciones tenía una intensa actividad por entonces. Cerca de fin de año un Selectivo de la categoría 80 (Sub-17) viajó a Brasil para participar del Torno Juvenil de la ciudad de Pouso Alegre. En aquel equipo estaban, entre otros, Pablo “Vitamina” Sánchez, Sergio Almirón hijo, Pablo Vacaría, y Leandro Grech, futbolistas que harían pie más tarde en clubes profesionales, ya sea de nuestro país o el exterior. Un Sub-16, en tanto, participó del torneo provincial organizado por la Federación en la ciudad de Totoras. En él se destacaba Nicolás Burdisso en el fondo. Por último en un Sub-13 (categoría 84), disputado en la ciudad de San Lorenzo durante el mes de noviembre, Rosarina tuvo un combinado en el que brillaba Lucas Correa de Rosario Central.

      Durante el primer semestre del año se jugó el Clausura de AFA. River se pudo coronar bicampeón de la mano de Ramón Díaz. Sumó 41 puntos, seis más que Newell's que finalizaría segundo. Central en cambio, de floja campaña, terminó antepenúltimo con 18. El “millonario” y el rojinegro llegaron igualados en lo más alto de la tabla a la fecha 17 del torneo. En un Monumental colmado se definía buena parte de la suerte de ambos. Ganaría el local 1 a 0, con gol de Roberto Trotta de chilena sobre la hora. En aquel equipo brillaban Francescoli, Gallardo y Astrada entre otros.

      El Apertura una vez más fue para River. Los de Nuñez sumaron 45 puntos y se consagraron tricampeones por cuarta vez en su historia. Rosario Central terminó tercero con 35 unidades, y Newell's decimoctavo con 14. El 23 de noviembre se jugaría en el Gigante de Arroyito un clásico que quedaría en la memoria de los hinchas canallas. Una victoria categórica, 4 a 0, sobre un rojinegro que no pudo terminar los 90 minutos del duelo, debido a cuatro expulsiones y una lesión, la última, del uruguayo José “pepe” Herrera, que obligó a finalizar el pleito a los 65 minutos por inferioridad numérica. Los goles fueron de Carracedo, Coudet, Da Silva y Carbonari, ante Sergio Goycoechea, que por entonces militaba en el rojinegro.

      En el Molinas el campeón fue Newell's, por vigésimoquinta vez en su historia. Jugó en total 29 encuentros, entre zona clasificatoria y zona campeonato, ganó 19 y empató 6. El campeón de Simple Afiliación fue Renato Cesarini, que terminó tercero atrás de Central Córdoba, el subcampeón de la competencia. El “aurirrojo” de la familia Solari también fue campeón del Torneo Hermenegildo Ivancich de ese año, tras vencer en la final a Coronel Aguirre.

      En la Copa Pinasco los ascensos se definieron con un cuadrangular apasionante que disputaron Tiro Federal, Unión y Sociedad Italiana, Social Lux y Juan XXIII. Subirían a la postre dos clubes, el CAUSI de Álvarez, dirigido técnicamente por Gerardo González; y el tirolense de barrio Ludueña, al que conducía Ángel Alberto Della Riva. El “rojinegro” terminó primero y festejó, pero “los tigres” protestarían un partido de la última fecha (habían perdido con Social Lux) por la mala inclusión del arquero de “Mercadito”. El reclamo derivó en una situación reglamentaria compleja, y excepcionalmente la Liga resolvió hacer subir a ambas instituciones.

      En el Torneo Argentino B el representante de Rosarina fue una vez más Renato Cesarini. Además, en las instalaciones de ese club se jugó una nueva edición de la tradicional Copa Nike internacional, que en esta oportunidad estuvo destinada a jugadores categoría 83.

      Nuestro presidente en 1997

      • Sr. Mario Oscar Giammaría

        Sr. Mario Oscar Giammaría

        1. 1990 - 2015

      Campeones de la Rosarina en 1997

    • Año 1998

      Reseña del año

      El 14 de febrero de 1998 –a pesar de algún conflicto con la empresa constructora, que se retiró de la obra sin finalizarla– se alcanzó a inaugurar la bandeja superior de la cabecera sur en el Estadio de Newell's. Fue en un partido amistoso que el rojinegro venció a Argentino de Rosario por 2 a 1. La capacidad aproximada del estadio alcanzó de ese modo las 42.000 localidades, y dicha tribuna pasó a ser propiedad de la parcialidad local.

      El Torneo Ivancich se jugó antes del Molinas y el campeón invicto fue Unión de Álvarez. El rojinegro venía de ascender, sobre fines del 97, y a su base le sumó varios juveniles, como Leonardo “oveja” Talamonti. Eliminó a los dos grandes. A Newell's, que le tocó en la zona, y a Central, en Cuartos de final. Luego venció a Argentino en semifinal, y a Tiro Suizo en la gran final, disputada un 1° de mayo en la cancha del CAUSI. Ese duelo terminaría empatado 1 a 1 y los locales se terminarían imponiendo en la definición por penales. Los delanteros de aquel plantel campeón, eran Facundo Pallero (hoy directivo del Club), y Martín Palavicini (jugador profesional en el fútbol boliviano desde hace muchos años).

      Vélez Sársfield fue campeón del Clausura de AFA, obteniendo así su quinto título a nivel local. Newell's fue noveno con 28, y Central decimotercero con 22. Al rojinegro llegarían ese año muchos jugadores de afuera: Josemir Lujambio, ex Huracán de Corrientes; Claudio Paris, ex Estudiantes; el brasilero Ricardo Rocha, ex Fluminense; Ignacio González, ex arquero de Racing; y Víctor “carucha” Muller, ex Colón. Incluso el DT también llegaría procedente del exterior: Mirko Jozic, croata que duró poco al frente del primer equipo del Parque Independencia. Venía de tener gran éxito con la Selección de Chile, y de lograr tres títulos con Colo-Colo. El canalla disfrutaba de mitad de cancha para arriba de dos verdaderos cracks, Omar Palma y el uruguayo Ruben Da Silva.

      Entre los días 21 y 25 de julio, se realizó en Dinamarca la tradicional Dana Cup, torneo internacional de fútbol juvenil que reunió en esta edición a 770 equipos, representantes de 578 clubes de 50 paises diferentes del mundo. En dicho certamen participó esta temporada el Club Tiro Federal de Rosario, que con su categoría 85 se erigió en gallardo campeón. El Sub-13 tirolense viajó con Leonardo Abratti como entrenador.

      El Apertura de AFA lo ganó Boca en forma invicta, cortando así una racha de seis torneos cortos que habían quedado en manos de River y Vélez. El xeneize terminó con esa hegemonía de la mano de Carlos Bianchi, hacedor de un gran equipo que tenía en el arco a Oscar Córdoba, y entre sus puntales a: Walter Samuel, Jorge Bermudez, Diego Cagna, Mauricio Serna, Juan R. Riquelme, Guillermo Barros Schellotto y Martín Palermo. Newell's terminaría octavo y Central décimo. El clásico se jugó en la primera fecha y en Arroyito. Fue un 1 a 1 con sabor a triunfo para el local. Es que la lepra ganaba con gol de Zamora y tenía un hombre más, pero apareció Rivarola para empatarlo en el segundo, tras gran maniobra de Bustos Montoya.

      El Torneo Molinas fue ganado por Tiro Federal Argentino, en lo que fue el primer título de Primera División del club en la Asociación Rosarina de Fútbol. El tirolense alzaba un trofeo de Primera local después de 72 años, ya que en 1926 había obtenido la Copa Vila, máximo galardón de la antigua Liga Rosarina. En el amateurismo dio tres vueltas olímpicas: 1920, 1925 y 1926. Además aquel equipo, que le sacó tres puntos de ventaja al escolta Central Córdoba, y seis al tercero, Botafogo, fue el primero en ganar un título de la A tras haber ascendido la temporada anterior de la B. Mientras que el descendido, por terminar último en la Zona Permanencia, fue 1º de Mayo.

      La Copa Pinasco quedó en manos de Juan XXIII, que logró ganar el Apertura y el Clausura en forma invicta. Sumó 33 puntos, por sobre los 28 de su escolta Defensores Unidos. Así, consiguió con justicia el único ascenso disponible. El Director Técnico era “el negro” Osvaldo Yoya. Algunos de los integrantes de aquel plantel, que no se desarmó con los años y siguió participando en torneos amateurs de la ciudad, eran: Martín Azum, Carlos Prioreschi, Hernán Marcos, Maximiliano Altolaguirre, Marcelo Tilio, Fernando Lissi, Carlos Forastieri, y dos delanteros implacables: Martín Araoz y Martín Arcodia, que marcaron 19 goles cada uno, a promedio de un gol por partido.

      Sobre fines de año comenzó a disputarse el Torneo Federal B, que tuvo a Tiro Federal como representante de la ARF. El “tigre” ganó su zona, superando al Atlético San Jorge, Italiano de San Genero Norte y Sportivo Norte de Rafaela. Era la primera vez que un representante de Rosarina podía sortear la primera instancia de este torneo. La segunda estaba previsto que comience en enero de 1999.

      Nuestro presidente en 1998

      • Sr. Mario Oscar Giammaría

        Sr. Mario Oscar Giammaría

        1. 1990 - 2015

      Campeones de la Rosarina en 1998

    • Año 1999

      Reseña del año

      Este año se afilió a Rosarina el Club San José que permanecería en la Copa Pinasco por tres temporadas. En 2001 ascendería a la A, y al año siguiente sería campeón del Molinas. En el mes de febrero, en tanto, Newell's Old Boys inauguraría, en la localidad de Ricardone, el complejo habitacional “La Ilusión”. El mismo fue, desde entonces, el lugar de concentración del plantel profesional rojinegro.

      En el primer semestre se jugó, como siempre, el Clausura de AFA. El campeón fue Boca Juniors, dirigido por Carlos Bianchi, que dejó en segundo lugar al River de Ramón Díaz. Central y Newell's hicieron buenas campañas. El canalla fue cuarto, con 32 puntos, y la lepra séptimo con 27. No obstante la mejor ubicación final del auriazul, el clásico, jugado en el Parque, fue para el rojinegro. Dirigido por “el profe” Jorge Castelli, el dueño de casa goleó 4 a 1 al equipo de Edgardo Bauza. Los goles fueron de Diego Crosa, Julio Saldaña y Germán Real, en dos ocasiones. En esa campaña el elenco de Arroyito vencería a River, a Racing, a San Lorenzo y a Vélez entre otros triunfos resonantes.

      En el segundo semestre el equipo del “Patón” reafirmaría su buen andar. Peleó palmo a palmo el título hasta la última fecha con el River de Ramón, y a punto estuvo de alzarse con toda la gloria. Sumó 43 unidades, una cantidad que suele alcanzar para dar la vuelta olímpica, sin embargo el de la banda roja llegó a 44, y festejó tras empatar la última fecha con San Lorenzo. Central, que tenía entre sus titulares a Cuberas, Moreno y Fabianesi y “equi” González, disfrutó esa temporada a Juan Antonio Pizzi en el ataque, su as de espadas. El goleador, que finalizó con 12 tantos, cumplía su segundo ciclo en el club ya que tras su partida a Europa había jugado en Tenerife, Valencia, Barcelona, y la Selección de España, país para el que se nacionalizó. En la lepra, Jorge Castelli fue el DT hasta la fecha 9, luego sería reemplazado por Andrés "tito" Rebottaro.

      En octubre el Seleccionado Sub15 de Rosarina disputó el Torneo Nacional de Selecciones de Liga. Entre los 20 elegidos por el técnico Osvaldo Quintana estaba Gustavo Lorenzetti, por entonces en las inferiores de Rosario Central. Volante que años más tarde llegaría al profesionalismo, desarrollando la mayor parte de su carrera como jugador en Chile.

      El jueves 7 de octubre partió rumbo a Estados Unidos la delegación de la Asociación Rosarina de Fútbol que participó de la “Columbus Cup” en Cocoa Beach, Florida. Encabezado el contingente por el Presidente Mario Giammaria, las categorías que viajaron fueron la 86 y la 89. Los técnicos fueron Osvaldo Quintana y Ricardo Sánchez.

      Durante este mes, también, comenzó a jugarse el Torneo Argentino B. La Asociación Rosarina de Fútbol estuvo representada por la Agrupación Deportiva Botafogo. El equipo, que entonces dirigía Luis Martarello, no pudo sortear la primera ronda, donde chocó con Atlético Carcarañá y Deportivo Italiano de San Genaro Norte. En AFA debutaba, el 14 de noviembre, uno que tendría una enorme trayectoria y jugaría tres Mundiales: Maximiliano Rodríguez. “La fiera” vistió por primera vez la casaca rojinegra en forma prosesional en el empate 1 a 1 ante Unión, por la fecha 14 del Apertura.

      El Torneo Molinas fue ganado, por segundo año consecutivo, por Tiro Federal. El “tirolense” fue dirigido por una dupla técnica: Adolfo Cavallaro y Leonardo Abratti. La coronación llegó el 28 de noviembre en Bella Vista, cuando el azar del fixture quiso que se enfrenten, por la última fecha de la zona campeonato, el líder Newell's (26 puntos), y su escolta de Ludueña (que tenía 24 unidades). Se impusieron los “tigres” 2 a 1, al Newell's de José Parachini, y algunos de los que más jugaron en aquel plantel fueron: Gustavo Heit; Oscar Bauza, Rubén Veira, Marcos Acosta y Sebastián Ozan; Diego Chitzoff, Miguel Encina, José Serrizuela y Federico Monteodorisio; Erie Banduini y Mariano Della Maddalena.

      El miércoles 15 de diciembre tuvo una despedida acorde a su trayectoria, Omar Arnaldo Palma. Si bien había dejado el fútbol profesional a mediados del 98, el “chaqueño” se despidió del público canalla como un verdadero ídolo y siendo el jugador más veces campeón en la institución (Nacional 80, ascenso 85, primera división 87, y Conmebol 95). Se enfrentaron en un amistoso el “Central actual”, entre los que no estuvieron Pizzi y Maceratesi, por pequeñas molestias, y un “Central antiguo y de amigos”, en el que participaron, entre otros, “el puma” José L. Rodríguez, Claudio Ubeda, Marcelo Delgado, Roberto “pato” Gasparini, Osvaldo “pichi” Escudero, y Aldo Pedro Poy.

      Nuestro presidente en 1999

      • Sr. Mario Oscar Giammaría

        Sr. Mario Oscar Giammaría

        1. 1990 - 2015

      Campeones de la Rosarina en 1999

    • Año 2000

      Reseña del año

      El 9 de enero comenzó a disputarse el Torneo Argentino A, y Rosario contó con la participación de Tiro Federal. En el Argentino B en tanto, Botafogo y Adiur fueron los representantes de la ARF, e integraron una zona de tres clubes junto a Los Andes de Alcorta. La entidad de la Liga Deportiva del Sur y el conjunto del viaducto fueron los clasificados para la segunda ronda, en la que animaron otra zona de tres, en ese caso junto al Club Argentino de San Carlos Centro.

      El 25 de mayo comenzó en el Estado de Florida, Estados Unidos, la “Space Coast Cup”, torneo juvenil internacional en el que la Asociación Rosarina de Fútbol participaba regularmente. Jugó con dos seleccionados, uno de la categoría 87 y otro de la 90, y se pudo coronar campeón en ambas. Algunos de los jugadores que integraron aquella delegación fueron Carlos Fondacaro, Juan Manuel Cobelli y Juan Cruz Leguizamón, quienes años más tarde llegarían al profesionalismo.

      En el fútbol nacional, se jugó durante el primer semestre el Clausura que ganó River. Newell's fue quinto con 34 puntos, y Central decimotercero con 23. Al canalla los 66 puntos globales le alcanzaron para clasificar a la Copa Libertadores 2001. En la fecha 3, justamente en el clásico ante Newell's, debutó en el club de Arroyito Diego Latorre, que llegaba procedente de México. El ex Boca y Racing solo jugó 19 partidos en el canalla, marcando 4 goles. Durante la Copa Libertadores de este año, que los dirigidos por Bauza también disputaron (fueron uno de los cuatro representantes argentinos), el auriazul pasó la primera ronda y quedó eliminado en Octavos de Final, ante el poderoso Corinthians de Brasil, elenco que lo sacó en definición por penales, tras una ajustada serie en la que ambos se vencieron 3 a 2 en casa.

      Entre el 15 y el 17 de septiembre se disputó en la ciudad de San Lorenzo el torneo provincial Sub-13 de Selecciones de Liga. La Asociación Rosarina tenía en su lista de buena fe a Lionel Andrés Messi entre los integrantes del plantel. Adrián Coria, DT que lo conocía de Newell's, había anticipado “con este chico salimos campeones seguro”. Sin embargo, “la pulga” no pudo estar con el conjunto rojiblanco porque viajó justo a Barcelona. Durante aquellos meses su padre tramitaba su desembarco en Barcelona. Aquel equipo terminaría siendo eliminado por penales, en una cancha barrosa de Fray Luis Beltrán. Jugaban, entre otros, Gonzalo Mazzia, Maximiliano Re y Lucas Scaglia. La categoría 85 en tanto (que era Sub-15), se erigiría campeona provincial en el Torneo de Ceres, pasando por arriba a todos sus rivales. Un equipazo en el que brillaban Gustavo Lorenzetti, Pablo Vitti, Damián Montenegro, Maximiliano Bocchietti y Gustavo “Billy” Rodas.

      El Apertura de AFA fue para Boca Juniors, mientras que Central y Newell's quedaron igualados en la decimosegunda colocación, con 24 puntos, y también empataron en el clásico. Un 0 a 0 sin mayores emociones en el Parque Independencia. En el equipo que dirigía Andrés Rebottaro, brillaban entre otros “el piojo” Damián Manso, “el gordo” Real, “la fiera” Rodríguez, y Lucas Bernardi, volante central que tras 75 partidos en primera emigraría al fútbol francés en enero de 2001. Su pase al Olympique de Marsella fue cerrado, por la Comisión Directiva que encabezaba Eduardo López, en una cifra cercana a los seis millones de dólares.

      En el Molinas de este año el Apertura fue ganado por Tiro Federal, y el Clausura por Tiro Suizo, debiendo disputarse así, y tal como estipulaba el reglamento, una final para coronar al campeón del torneo. Dicho cotejo se disputó en el Estadio de Central Córdoba y el ganador fue el conjunto de barrio Ludueña, quien superó ampliamente al tricolor de zona sur. Fue 4 a 1 para los “tigres”, que llevaron al Gabino algunas de las “figuras” que integraban el plantel del Torneo Argentino A. Por eso el nivel fue desigual y se hizo notar. De todos modos la campaña del “helvético” quedó en la historia del club, ya que fue la vez que más cerca estuvo de alzarse con este trofeo. En el plantel estaban, entre otros, Fernando Zamparo, Jorge Carapas, Ramón Verón, Esteban Canessa, Nelson Romero, Maximiliano Biancucchi y Heriberto Sánchez, su gran artillero.

      En la Copa Pinasco el reglamento decía que habría dos ascensos, uno para el ganador del Apertura y otro para el que ganase el Clausura. En el primer semestre el que terminó arriba de todos, con 36 puntos (sobre 42 posibles), fue Coronel Aguirre. El rojiverde sólo empató tres encuentros y terminó invicto. Así, jugó muy relajado la segunda mitad del año. En ella fue El Torito quien se impondría, sacando todavía más puntos que su antecesor (38 unidades), y concluyendo de igual manera invicto.

      Nuestro presidente en 2000

      • Sr. Mario Oscar Giammaría

        Sr. Mario Oscar Giammaría

        1. 1990 - 2015

      Campeones de la Rosarina en 2000

    • Año 2001

      Reseña del año

      El 29 de mayo dio comienzo en Rosarina el “Curso de Capacitación de Fútbol Infantil y Juvenil”. Organizado por ATFA (Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino), Seccional Rosario, el Curso tenía por objetivo brindar una formación adecuada a los colaboradores de los distintos clubes afiliados, que tenían la obligación de capacitar a por lo menos una persona, en el cuatrimestre de clases durante el que se extendía la capacitación. Asimismo, la ARF viajó a sus tradicionales giras por los Estados Unidos con dos Seleccionados, uno categoría 88 y otro 91, alzándose con el primer y tercer puesto respectivamente. Entre otros, estuvieron en esa delegación Milton Zárate y Ezequiel Amilivia, años más tarde jugadores profesionales de Tiro Federal y Central Córdoba respectivamente.

      El Clausura de AFA sería ganado por San Lorenzo de Almagro. En la historia de los torneos cortos sería el campeón con mejor puntaje (47 unidades). El equipo del Ingeniero Manuel Pellegrini consiguió 13 triunfos consecutivos, otro récord para torneos cortos. Newell's terminó decimosegundo (con 24 puntos) y Central último (con 17). El canalla, utilizando titulares para la Copa Libertadores y un equipo alternativo para el torneo local, perdería el clásico 2 a 1 en el Gigante, duelo en el que sufrió las expulsiones de Arriola y Capelletti. Los goles de la lepra fueron de Nicolás Pavlovich y Julio César Saldaña sobre la hora, mientras que el único tanto auriazul, y empate transitorio, había sido de Fernando Pierucci de cabeza. Ese sería, en Central, el torneo del debut de César “chelito” Delgado, delantero que llegaría a jugar en la Selección, y sería campeón olímpico en Atenas, Grecia, tres años más tarde.

      En lo que fue una campaña inolvidable, Rosario Central llegaría a las semifinales de la Copa. De la mano de Edgardo Bauza, el canalla ganó su grupo con 13 puntos, y dejó afuera a Vélez, rival al que le ganó los dos partidos 2 a 0. En Octavos de Final eliminaría a Cobreloa y en Cuartos a América de Cali, arribando así a la mejor ubicación en este torneo de toda su historia. En Semi terminó siendo eliminado por Cruz Azul de México, equipo que luego perdería la final ante Boca Juniors por penales. Fue 0-2 en el Estadio Azteca, y 3 a 3 en el Gigante de Arroyito (el 14 de junio), un duelo que los auriazules fueron ganando dos veces por un gol de ventaja, pero que no les alcanzaba pues necesitaban una ventaja de dos para forzar los penales. Los dirigidos por “el patón” formaban por entonces con Tombolini; Marra, Loeschbor, Cata Díaz y Lequi; Moreno y Fabianesi, Erroz, Cuberas y Ezequiel González; Pizzi y Maceratesi.

      El 17 de junio comenzó a disputarse el Mundial Juvenil Sub20 en nuestro país, que tuvo como una de sus seis subsedes, a la ciudad de Rosario. El elegido por FIFA para albergar 8 partidos fue el Estadio de Newell's Old Boys, que recibió a la zona D, disputada por Angola, República Checa, Australia y Japón. Luego en el “Coloso” se jugaría un duelo por Octavos de Final (Angola-Holanda), y uno por Cuartos de Final (Holanda-Egipto). El “personaje” más buscado por el público rosarino, para fotos y autógrafos, fue el DT de los Países Bajos, Louis Van Gaal, ya famoso por entonces por entrenar al Ajax multicampeón, y luego conductor del Barcelona, el Bayer y el Manchester United. Para dicha competencia se instaló un tablero electrónico, que al poco tiempo sería definitivamente retirado. En julio, por su parte, Ezequiel González sería transferido por Central a la Fiorentina de Italia por una cifra cercana a los 5 millones de dólares.

      En cuanto al Apertura de AFA, jugado en el segundo semestre del año 2001, sería el que marcara el final de una era de lamentos para el Racing Club de Avellaneda. La “academia” lograría salir campeón de la mano de Reinaldo Carlos Merlo, luego de 35 años sin títulos. Lo consiguió en la última fecha, luego de empatar con Vélez. Ese día sus hinchas llenaron dos canchas. Estuvieron presentes en Liniers, y los que no consiguieron entrada, colmaron el Cilindro de Avellaneda para seguir el encuentro por pantalla gigante. Los albicelestes, que entre sus titulares tuvieron a tres ex Rosario Central (Maceratesi, Loeschbor y Ubeda), superarían apenas por un punto al River de Ramón Díaz. Los equipos de la ciudad no tendrían una campaña muy destacada. Newell's sería 14to, y Central 16to, con 23 y 20 puntos respectivamente.

      En Rosarina el Molinas quedó en manos, una vez más, de Tiro Federal. El conjunto de barrio Ludueña alcanzó así el tretracampeonato local, ya que se había quedado con los tres títulos anteriores. El goleador del torneo fue su centrodelantero Mariano Della Maddalena, con 16 tantos, y el segundo anotador de los “tigres” (con 13) sería un defensor con mucha proyección: Un tal Diego Chitzoff, que años después jugaría en la primera de Colón, Rosario Central y Gimnasia de Jujuy entre otros. En aquel campeonato los dirigidos por Abratti y Della Riva pasarían los últimos 21 partidos invictos. Su última derrota fue en Bella Vista ante Newell's, el 13 de mayo.

      Aún así, tuvieron que jugar una final contra Rosario Central, ya que el canalla se había quedado con el Apertura (y Tiro con el Clausura). Fue victoria contundente, 4 a 2 para el club que por entonces tenía la hegemonía en el fútbol local. Su gran goleador, Erie Banduini, metió tres goles esa tarde. Al descenso se irían Botafogo y Los Unidos, entidad esta última que se desafiliaría a fin de año luego de muchas temporadas disputando los torneos de nuestra Asociación.

      La Copa Pinasco terminaría siendo ganada por San José y el segundo ascenso para 1º de Mayo. En un torneo largo de 34 fechas, el tricolor sumó 74 unidades, y el de barrio Rucci 70. El goleador del “santo” fue José Balbuena con 14 tantos, y el del blanquiceleste Juan Villalba con 13. Fue el segundo título del año para la primera de San José, ya que a principios de la temporada los dirigidos por Oscar Díaz habían ganado el Ivancich, torneo cuyo comienzo había sido el 25 de noviembre del 2000. En el mes de abril se disputó la gran final que disputaron, justamente, los dos clubes que luego animarían el torneo de la B: San José y 1º de Mayo. El “santo” había eliminado en semifinales a Newell's, y el de Rucci en cuartos al poderoso Tiro Federal. El cotejo decisivo fue para San José que se impuso claramente por 4 a 1.

      El jueves 4 de octubre se presentó, en las instalaciones del Hotel Ariston, la página oficial de Internet de la Asociación Rosarina de Fútbol. En un acto acorde, al que fueron convocados diferentes medios de prensa de la ciudad, se presentó en sociedad el formato y las virtudes de www.rosariofutbol.com, el Sitio que desde entonces se transformaría en uno de los más visitados de la ciudad, con una inmensa cantidad de accesos diarios, y unos contenidos de calidad, siempre actualizados. Sin lugar a dudas, la herramienta ideal que unió desde entonces a delegados, técnicos, jugadores y dirigentes, con la Liga decana del interior del país.

      En esa misma Conferencia de Prensa se presentaron el Programa “Por el Deporte a la Educación” y la conformación de la Mutual A.M.A.F.RO (Asociación Mutual Afiliados Fútbol Rosarino). El primero constituía un sistema de becas solidarias, para que niños y jóvenes futbolistas pertenecientes a clubes afiliados a nuestra Liga, puedan recibir un apoyo para continuar escolarizados (ya sea a través de mochilas cargadas de útiles, o bien con uniformes completos para afrontar las clases de gimnasia). La Mutual, en tanto, ponía a disposición de sus afiliados un amplio abanico de beneficios, a cambio de una ínfima cuota mensual.

      Nuestro presidente en 2001

      • Sr. Mario Oscar Giammaría

        Sr. Mario Oscar Giammaría

        1. 1990 - 2015

      Campeones de la Rosarina en 2001

    • Año 2002

      Reseña del año

      El Clausura de AFA fue para River. El equipo de Ramón Díaz tuvo al goleador del campeonato, Fernando Cavenaghi, y a dos ex canallas entre sus titulares: Celso Ayala y Eduardo Coudet. Newell's terminó séptimo con 28 puntos, y Central decimosexto con 20. En el rojinegro jugaban Maxi Rodríguez, Ponzio y Mauro Rosales entre otros. En el auriazul “el peki” De Bruno, Luciano Figueroa y Federico Arias. Los técnicos eran Julio Alberto Zamora y César Luis Menotti.

      Rosario Central fue el campeón del Ivancich que había comenzado en 2001 y terminaría el 17 de marzo de 2002. Superó en la final a Argentino, 5 a 4 por penales, luego de empatar 1 a 1 en los 90 minutos reglamentarios. Aquel encuentro se disputó en el Estadio Olaeta. En esa campaña para el canalla jugaron, entre otros, Emiliano Papa, Damián Ledesma y Diego Acoglanis. En Divisiones inferiores el torneo fue uno solo, y contó con 35 participantes. Debido al número siempre creciente de clubes afiliados, se planteó esta temporada como límite para hacer una división de categorías. Así, las 16 instituciones que ocuparon los primeros puestos de la tabla acumulada jugaron, en el 2003, la Zona A1, y el resto, más los nuevos afiliados, disputaron la Zona A2 de competencia.

      Pese a los vaivenes económicos que atravesaba el país en esta temporada y condicionaban cualquier tipo de actividad institucional o empresaria, se consolidó la Asociación Mutual de Afiliados al Fútbol Rosarino, A.M.A.F.Ro, que había nacido en octubre del 2001 y que por una pequeña cuota mensual le brinda a sus asociados un amplio abanico de beneficios, que van desde descuentos en comercios adheridos hasta asesoramiento jurídico.

      Tras una extraordinaria campaña en las eliminatorias, donde terminó primero, y excelentes resultados en los últimos amistosos, la Selección Argentina llegaba como gran candidata a la Copa del Mundo Corea-Japón. El combinado nacional, que por entonces dirigía el rosarino Marcelo Bielsa, sufrió sin embargo una de las peores frustraciones de su historia. Quedaría eliminado en primera ronda luego de vencer 1-0 a Nigeria, perder 0-1 con Inglaterra, y empatar 1-1 con Suecia. Aquel 12 de junio, en Miyagi, se recordará por las lágrimas de Batistuta (que se despedía de los Mundiales), el gol de tiro libre nórdico que no pudo atajar Pablo Caballero, pese a la estirada, y al gol sobre la hora de Crespo que no alcanzó. La sumatoria de cuatro puntos dejó afuera al conjunto nacional, en lo que era la primera Copa del Mundo jugada fuera de Europa o América. Otra sorpresiva eliminación en primera ronda sería la de Francia. Aún así la final la jugaron dos grandes: Brasil y Alemania. El campeón, por quinta vez en su historia, sería el elenco verdeamarelho, que se impuso 2 a 0 con sendos tantos de Ronaldo.

      Durante el segundo semestre se disputó, como siempre, el Apertura. En esta oportunidad el campeón fue el Independiente que dirigía Américo Rubén Gallego. En este torneo Newell's fue décimo con 27 unidades, y Central decimotercero con 25. El auriazul llegó a ir puntero en la fecha 6, cuando venció en el clásico a la lepra 2 a 0 con tantos de “Lucho” Figueroa y Arriola. Esa victoria le sirvió a los de Arroyito para cortar una racha adversa de 22 años sin triunfos en el Parque Independencia. Luego, el equipo de Menotti pasó 9 fechas sin victorias y “el flaco” terminaría siendo reemplazado por Miguel A. Russo, que llegaba con la premisa de sumar puntos para alejar a Central del descenso, y terminó clasificándolo para dos copas internacionales.

      En esta temporada el campeón del Molinas fue, por primera y única vez en su historia, el Polideportivo Country Club San José. El conjunto tricolor (blanco, rojo y azul), era dirigido por Oscar Díaz, y fue el que más puntos sumó en la tabla anual (71 unidades). Sin embargo, debió disputar una final ante Central Córdoba, ya que el charrúa se había quedado con el Apertura y “el santo” con el Clausura. Fue en el Olaeta, y tras igualar 1 a 1, debieron recurrir a la serie de penales, definición en la cual ganó 5 a 3 San José, institución que tras esta gran alegría no pudo repetir una campaña semejante, y terminaría descendiendo en 2006.

      En la B los que se destacaron, y subieron, fueron Defensores Unidos y Agua y Energía. Justo, por designios del fixture, se enfrentaban en la última fecha, y ambos ya estaban ascendidos. Ese partido (que ganó el CADU 3 a 1), se jugó en el Estadio José Martín Olaeta como preliminar de la final del Molinas. Fue una gran fiesta, con mucho público de ambas instituciones.

      Nacido de la inquietud de los miembros de Comisión Directiva de la ARF, y con el objetivo de contribuir efectivamente con quienes más lo necesitan, continuó funcionando y creciendo el Programa “Por el Deporte a la Educación”. Así, se incrementó la nómina de beneficiarios a estas becas solidarias, se amplió la convocatoria para todos los clubes afiliados, y se culminó la primera etapa con la entrega de indumentaria deportiva y calzado. La responsable de Coordinar las tareas fue, como siempre, la Lic. Beatriz Pellegrini.

      Nuestro presidente en 2002

      • Sr. Mario Oscar Giammaría

        Sr. Mario Oscar Giammaría

        1. 1990 - 2015

      Campeones de la Rosarina en 2002

    • Año 2003

      Reseña del año

      El 14 de febrero comenzó el Torneo Clausura de AFA que coronó campeón a River Plate. Central hizo una buena campaña, terminó cuarto con 37 puntos, mientras que Newell's deambuló por la mitad de la tabla y finalizó decimoquinto, con 22 unidades. El canalla ganó el clásico jugado en el Gigante, 3 a 0, con goles de Luciano Figueroa, Mariano Messera y César Delgado. Aquel equipo era dirigido por Miguel Ángel Russo y tenía entre otros valores a Horacio Carbonari, Daniel Díaz y Emiliano Papa. Al rojinegro lo dirigía Héctor “Bambino” Veira y algunos de lo que componían aquel plantel eran Walter Silvani, Mauro Rosales, Leonardo Ponzio y Guillermo Marino.

      El 29 de junio Tiro Federal consiguió un logro inolvidable. Venció a Racing de Córdoba por la mínima diferencia y ascendió al Torneo de la B Nacional. Los de barrio Ludueña venían persiguiendo este objetivo desde hacía algunos años, cuando emprendieron la reconstrucción institucional de la mano de su Presidente, Carlos Dávola. Con la academia cordobesa se constituyó un verdadero clásico, ya que se enfrentaron en la Zona (4 veces), en las semifinales del Apertura, donde el conjunto de la docta eliminó al rosarino (2 veces más), y en la misma instancia del Clausura (otros 2 cruces), donde fue el representativo de nuestra ciudad el que pasó. En la final del Clausura los dirigidos por Daniel Teglia superarían a Luján de Cuyo, y tras ello, volverían a medirse con el Racing cordobés, ganador del Apertura. En el décimo partido que jugaron en la temporada, Hugo Romeo Guerra convertiría el recordado gol que les dio el ascenso a “los tigres”.

      En el segundo semestre en tanto, se jugó el Apertura que terminó en manos de Boca Juniors. Central y Newell's hicieron buenas campañas y culminaron quinto y sexto respectivamente. Después del líder xeneize los rosarinos fueron los que tuvieron la delantera más goleadora. En el clásico, jugado en el Coloso del Parque, empataron 1 a 1. El colombiano Jairo Patiño había marcado para el local, y Leonardo Talamonti empataba para la visita. El partido quedaría en la historia por una polémica. Al minuto 41 del segundo tiempo Germán Herrera le acomodaba la pelota con el brazo a Messera para que éste marcara el 2-1 entrando de frente al arco. Horacio Elizondo corrió al círculo central convalidando el tanto. Sin embargo, las airadas protestas de los futbolistas locales llevó a que se lo invalidara. Al parcer el cuarto árbitro le informó la situación al referí, que aunque corrigió un error, habría hecho uso inadecuado de la tecnología de la televisión.

      Entre los días 20 y 24 de agosto, se llevó a cabo en nuestra ciudad el “XVI Torneo Argentino de Fútbol para Abogados”. La Asociación Rosarina tuvo el honor de ser designada por el Colegio de Abogados de Rosario como responsable de la organización integral del mencionado evento, el cual propició la llegada a nuestra ciudad de más de 1200 profesionales del derecho provenientes de los más distantes puntos del país. El Torneo se disputó en el Predio del Colegio Cristo Rey, y resultó todo un éxito organizativo, con 8 canchas utilizándose simultáneamente.

      Sobre fines de septiembre se realizaron dos valiosas reuniones en la Sede de Rosarina. El fin era reflexionar acerca de la problemática de la violencia en escenarios deportivos. La convocatoria de nuestra Liga fue todo un éxito ya que participaron masivamente todas las instituciones afiliadas, por intermedio de delegados, coordinadores y técnicos. Asimismo, hubo árbitros y periodistas, todos desde luego vinculados al fútbol local. Entre los invitados de lujo estuvieron: Jorge Raúl Solari, Jorge “Chiquilín” García, Andrés Rebottaro, y Ariel Cuffaro Russo. Se compartieron vivencias, y se ahondó sobre prolemáticas comunes, con el propósito de seguir reduciendo los porcentajes de incidentes en nuestros estadios y canchas.

      En octubre de 2003, al cumplirse 10 años de la llegada de Diego Maradona a Newell’s la popular sur pasó a llevar su nombre, siendo el primer homenaje de esas características realizado en el país. El domingo 2 de noviembre fallecía el ex presidente Armando Pedro Botti. Al día siguiente el “Coloso” se vio colmado para festejar el Centenario de la Institución. En dicha ocasión se presentaron distintos números artísticos y hubo un partido amistoso entre el equipo de Primera División y algunos ex jugadores. A su vez, el trayecto de calle Pueyrredón entre Av. Morcillo (ex Cochabamba) y Av. Pellegrini pasó a denominarse “Avenida Centenario Newell’s Old Boys”.

      Sobre fines del año la Asociación Rosarina pudo concretar un nuevo y ambicioso proyecto: El Primer Torneo oficial de Fútbol Femenino. Como un modo de ampliar las redes del deporte, y derribar los prejuicios, la Liga convocó a los diferentes equipos que había diseminados en la ciudad, y venían pidiendo con insistencia una competencia para desempeñarse regularmente. Así, el 25 de septiembre se realizó la primera reunión de delegados, en las que participaron Mario Giammaria, el Presidente de la ARF, y Carlos Benítez, quien se convertiría en el Coordinador de esta actividad. La primera fecha se pudo disputar finalmente el 14 de diciembre, y hubo 8 equipos participando en canchas de once jugadoras. Este puntapié inicial se terminaría de consolidar en 2004.

      Rosario Central fue campeón del Molinas en esta temporada, luego de imponerse en un triangular final ante Tiro Federal y Coronel Aguirre. Tras empatar en puntos, se midieron todos contra todos y se produjo un nuevo empate, en este caso entre los canallas y los rojiverdes, que empataron entre sí, y vencieron ambos al tirolense. En la gran final se impuso el auriazul por 5 a 2, con tres goles de José “Chino” Vizcarra, delantero que poco tiempo después llegaría al profesionalismo. Junto a él, en el ataque, estaba Germán “Puflo” Alemanno. Fue el vigesimo cuarto título para Central en la historia de este torneo.

      Bartolomé Mitre y Lavalle fueron los clubes que ascendieron en una apasionante Copa Pinasco. El conjunto perecino fue campeón, de la mano de Carlos Polenta, mientras que los de Cochabamba y Lima se quedaron con el segundo puesto, dirigidos técnicamente por Miguel A. Papalardo. En otro de los tradicionales torneos de nuestra Liga, el Hermenegildo Ivancich, el que se coronó campeón fue el Newell's de Luis “Chiche” Lutman. Este certamen, que reúne a todos los clubes afiliados a Rosarina, tuvo en esta edición 28 instituciones participantes. Había comenzado a fines del año anterior (el 24 de noviembre de 2002), y terminó el 26 de marzo de 2003. El rojinegro venció en la final 3 a 0 a Coronel Aguirre, duelo disputado en el Estadio de Gabino Sosa.

      Nuestro presidente en 2003

      • Sr. Mario Oscar Giammaría

        Sr. Mario Oscar Giammaría

        1. 1990 - 2015

      Campeones de la Rosarina en 2003

    • Año 2004

      Reseña del año

      El año, a nivel de la Asociación Rosarina, comenzó con dos representantes jugando el Torneo Argentino B. Hablamos de Lavalle y Defensores Unidos, que no tuvieron mayor éxito en sus respectivas zonas y quedaron eliminados al culminar la primera ronda, disputada entre el 8 de febrero y el 14 de marzo de aquel año. La competencia, organizada por el Consejo Federal, tuvo en aquella edición 32 zonas, y un total de 128 equipos participantes.

      La ARF lanzó un novedoso juego de apuestas deportivas a nivel local, llamado “cruci-gol”. A modo del antiguo “prode”, se debían acertar los resultados de los partidos correspondientes al Torneo Molinas, y las boletas eran cargadas los viernes, antes de las 21:00 horas, en un sistema informático especialmente diseñado para la ocasión. Fue un proyecto para recaudar fondos y destinarlos a los clubes afiliados, siempre necesitados de engrosar sus arcas.

      En el Palacio de los Leones se produjo la primera reunión entre el Intendente, Ingeniero Miguel Lifschitz, y el Presidente de la Asociación Rosarina de Fútbol, Sr. Mario Giammaria. El objetivo de estos encuentros era coordinar los actos y eventos dispuestos para la celebración del Centenario de la Liga. El titular del ejecutivo municipal se mostró a favor de todas las actividades proyectadas para el 100 Aniversario, como ser el Museo del Fútbol Rosarino, una maratón con algunos de los 12.000 jugadores fichados en la ARF, o el concurso fotográfico, que haría hincapié en el balompié amateur y, por supuesto local.

      El 21 de mayo cumplía 100 años FIFA (creada en París en 1904). Durante ese mes se produjo un rediseño en la página de Internet de la Asociación Rosarina de Fútbol, la cual a partir de su nuevo formato incrementó su cantidad de seguidores, siendo el promedio diario de 360 personas, algo así como 11 mil al mes. El 24 de junio Tiro Federal se coronaba campeón del Torneo Preparación, tradicionalmente llamado “Ivancich”. Le ganó en la final 3 a 0 a Rosario Central, con dos goles de Pablo Castella y uno de Leandro Bernasconi. Además de los ya nombrados, en ese equipo tirolense brillaban entre otros Iván Saucedo, Jorge Sáez y Alejo Gelatini. El técnico era Leonardo Abratti.

      Sin dudas sería este un gran año para la entidad de barrio Ludueña que el 18 de diciembre se coronaría campeón del Apertura de la B Nacional, tras vencer 4 a 0 a Godoy Cruz en la última fecha del máximo torneo de ascenso a nivel nacional. Esta conquista le daba al equipo del “chaucha” Bianco la posibilidad de jugar la final en junio de 2005 con el que resultara ganador del Torneo Clausura. Algunos de los futbolistas que integraron aquel plantel fueron Javier Yacuzzi, Diego Romano, Raúl Gordillo, Javier García y Rubén Ramírez.

      En el Torneo Molinas se jugaron Apertura y Clausura y estaba previsto que los ganadores de cada rueda jugaran una final. El Apertura fue para Renato Cesarini, que le sacó una amplia ventaja al segundo, Coronel Aguirre (38 puntos contra 29 del escolta). En el Clausura Newell's empardó la campaña hecha por “los indiecitos” (de nuevo 38 unidades), y hubo que jugar un desempate (el 12 de noviembre) en cancha de Tiro Federal. Allí igualarían 2 a 2 y se impondría el aurirrojo por penales, lo cual le dio automáticamente el título anual a los dirigidos por Martín Garnero. Si hubiesen ganado los muchachos de “Chiche” Lutman, tendrían que haber vuelto a enfrentarse, para determinar al mejor del 2004. De este modo Renato pudo festejar su tercer título en el Torneo Molinas, certamen que volvió a ganar luego de nueve años.

      Con motivo del cuadragésimo aniversario de Canal 5 Rosario, la emisora y la Asociación Rosarina de Fútbol organizaron conjuntamente un torneo solidario de fútbol infantil. Del mismo participaron más de 110 equipos, pertenecientes a las categorías 95 y 96, y todo lo recaudado fue destinado al Proyecto Por el Deporte a la Educación, iniciativa declarada de Interés Legislativo por la Cámara de Diputados de la Provincia. En lo meramente deportivo Newell's fue campeón en ambas categorías, y entre algunos de los niños que lo disputaron estuvo Mauricio Tévez (de 7 de Setiembre), quien años después sería jugador de la primera división rojinegra.

      En el primer semestre el Apertura de AFA fue para River Plate, pero tuvo a un rosarino en el fondo de la tabla: Central. El canalla sumó apenas 13 puntos (2 victorias y 7 empates), y quedó cuatro puntos por debajo del penúltimo. En aquel equipo de Miguel Ángel Russo jugaban, habitualmente, Castellano; Moreira, Raldes, Talamonti y Rivarola; Gustavo Barros Schelotto, Encina, Messera y Pablo Sánchez; Belloso y Cámpora. Newell's fue decimosegundo con 22 unidades y tuvo uno de los goleadores del certamen, Mauro Rosales con 8 conquistas. En este torneo el DT ya fue Américo Gallego, que en el segundo semestre tendría una inolvidable campaña y sería campeón.

      Aquel Apertura, que se jugó desde el 15 de agosto al 12 de diciembre, tuvo como corolario la procesión rojinegra al Estadio de Independiente, una de las más grandes de hinchas visitantes en la Argentina. Aquella tarde Avellaneda se vio invadida por simpatizantes de la lepra que aunque no pudieron presenciar un triunfo (fue 2 a 0 a favor del rojo), sí pudieron festejar un título más para sus vitrinas, ya que el único que podía alcanzar al equipo del “Tolo” era Vélez Sársfield, y “el fortín” no pudo vencer a Arsenal en su casa (empataron 1 a 1). Así, el Newell's de Justo Villar; Luciano Vella, Julián Maidana, Sebastián Domínguez y Germán Re; Fernando Belluschi, Ariel Rosada, Guillermo Marino y Ariel Ortega; Ignacio Scocco e Iván Borghello, pudo dar la vuelta olímpica. Un equipo que también tuvo al “mago” Capria, al “pepi” Zapata y a Damián Steinert entre sus habituales titulares.

      Durante el mes de agosto los dirigentes de la Asociación Rosarina de Fútbol, encabezados por Mario Giammaria, se reunieron con los responsables del Hospital de Niños, Víctor J. Vilela, y en comunión con éstos acordaron la organización de un Torneo Infantil a beneficio de dicha institución. Se decidió que fuese la más chica de las categorías la elegida para salir a la cancha (en esta temporada la 1999), y tan loable iniciativa dejó claro una vez más el sincero compromiso a nivel social que tiene la Casa Madre del fútbol rosarino.

      Este año en los torneos de Rosarina se desempeñaron varios jugadores que más tarde llegarían al profesionalismo. Ezequiel Lavezzi, por ejemplo, jugó en la Primera de Coronel Aguirre. Sebastián Grazzini lo hizo en Mitre de Pérez, y Maximiliano Biancucchi en Tiro Suizo. Los tres llegaron a proyectarse internacionalmente. Sin contar, por supuesto, los futbolistas de la Local de Central y Newell's que accederían más tarde al primer equipo de AFA en dichas instituciones. Por último, cabe consignar que en esta temporada la Sede de la Asociación Rosarina de Fútbol fue declarada Patrimonio Urbano por parte de la Municipalidad de Rosario. Incluso su frente, embanderado y con nueva iluminación, fue parte del circuito turístico para aquellos que visitaron la ciudad en ocasión del III Congreso Internacional de la Lengua.

      Nuestro presidente en 2004

      • Sr. Mario Oscar Giammaría

        Sr. Mario Oscar Giammaría

        1. 1990 - 2015

      Campeones de la Rosarina en 2004

    • Año 2005

      Reseña del año

      Este año fue muy importante para el fútbol rosarino todo, pues se cumplían 100 años de la fundación de la Liga Rosarina de Fútbol, primera entidad oficial que regió los destinos de este deporte en la ciudad. El 30 de marzo de 1905 en las instalaciones del Hotel Britannia, se reunieron directivos de Central, Newell's, Rosario Atlético (hoy Atlético del Rosario) y Argentino (hoy GER), y labraron el Acta Fundacional. Se eligió como primer presidente a Ricardo Le Bas, y como Secretario a Juan Hudson. En la tercera reunión se incorporó a dos nuevos clubes, Provincial y Central Córdoba, que aunque su fundación data de 1906, fue uno de los seis participantes del primer torneo local.

      Los torneos oficiales este año cambiaron su denominación. El Ivancich se convirtió en el Torneo “Clubes Fundadores”, y comenzó el 12 de febrero. Con treinta participantes divididos en seis zonas de cinco integrantes. Newell's fue el campeón luego de eliminar a Rosario Central en la semifinal (por penales) y a Central Córdoba en la final, jugada en cancha de Juan XXIII. El rojinegro perdió un solo partido en el certamen (ante Social Lux, por la mínima). Algunos de los futbolistas que integraron aquel plantel, dirigido Luis “chiche” Lutman, fueron Mauricio Sperduti, Pablo Pérez y Hernán Bernardello entre otros.

      El Torneo Molinas en tanto, se llamó “Centenerio Asociación Rosarina”. El formato del campeonato más importante en primera local fue el siguiente: Apertura, Clausura, y una final única para determinar al campeón, entre el ganador de una y otra rueda. El Apertura quedó en manos de Central Córdoba, y el Clusura fue para Central. Así, canallas y charrúas tuvieron que enfrentarse el domingo 27 de noviembre de 2005 en el Gigante de Arroyito para saber quién se quedaba con toda la gloria. El partido fue empate 0 a 0, pero por incidentes entre algunos hinchas no pudieron ejecutarse los penales definitorios. Tiempo después se reprogramaron y el título quedaría en manos del conjunto auriazul que dirigía Ernesto Díaz. En el equipo campeón jugaron, entre otros, Jorge Broun, Ignacio Bogino, Tomás Costa, Milton Caraglio y Gonzalo Castillejos.

      La Asociación Rosarina de Fútbol contó en 2005 con 38 clubes afiliados. Disputaron sus torneos 760 equipos de 17 categorías diferentes (incluida una de fútbol femenino), con un total aproximado de 13.000 jugadores en competencia. Pero además de eso, el fútbol rosarino gozaba de buena salud en un montón de aspectos. Tiro Federal ascendió a la Primera División del Fútbol Argentino por primera vez en su historia (sólo en las temporadas del 58 y 59, cuando subió Central Córdoba, nuestra ciudad había tenido tres equipos en el máximo campeonato de AFA). Además, Rosario Central y Newell's Old Boys, de excelentes campañas en 2004, lograron clasificarse para las Copas Libertadores y Sudamericana. Por si fuera poco, un jovencito de 18 años empezaba a maravillar al mundo entero. Un tal Lionel Messi, que había debutado en octubre del 2004 en la primera del Barcelona, y que en esta su primera temporada completa, consiguió ser elegido el jugador revelación de España, ayudando a los de Frank Rijkaard a ser campeones de Liga y de Europa.

      En cuanto a juveniles, el Seleccionado Sub16 de Rosarina, dirigido por Martín Garnero, viajó a Buenos Aires para medirse en forma amistosa con dos selectivos de Estados Unidos. En el primero de los encuentros, jugado el 22 de febrero, igualó 3 a 3 con el combinado de la costa oeste, mientras que tres días después, el viernes 25, le ganó 2 a 0 a un representativo de la costa este, con mayoría de jugadores de Nueva York. Un mes después, el 19 de marzo, estuvo la Selección Femenina de Fútbol en nuestra ciudad. Se enfrentó en un amistoso a Rosario Central, primer campeón rosarino en 2004, y equipo que antes había viajado a Buenos Aires para oficiar de sparring del elenco albiceleste. El cotejo fue en el Gigante de Arroyito, y contó con una buena afluencia de público.

      La Presidencia de la Nación, a través de su Secretaría General, resolvió por Resolución N° 96 de fecha 9 de febrero de 2005, “declarar de Interés Nacional a las celebraciones que se desarrollarán en conmemoración del centenario de la Asociación Rosarina de Fútbol”. La nota fue firmada por la Doctora Alicia Alonso, Directora de Programas de Gobierno, y destaca en sus considerandos, que “la institución ha fomentado la participación de jóvenes de la ciudad y su zona de influencia en la práctica de actividades deportivas promoviendo la integración de ellos en la sociedad a través del fútbol”. Este reconocimiento siginificó un importante espaldarazo para la Liga decana del interior.

      El 29 de marzo fue el aniversario del Club Atlético Tiro Federal, que también llegó a sus cien años de vida institucional, al igual que la ARF, entidad que al día siguiente celebró en grande su centenario. El 30 de marzo se llevó a cabo una ceremonia protocolar en la explanada del Monumento Nacional a la Bandera. En el izamiento de la enseña patria hubo directivos, un jugador de cada club afiliado, autoridades municipales, y ex jugadores. Por la noche continuaron los festejos en la sede de calle San Lorenzo, donde se descubrieron dos placas recordatorias, se proyectó un video con una breve reseña de los 100 años y se agasajó a la prensa y las autoridades presentes.

      El 15 y 16 de abril, por otra parte, se llevó a cabo el Simposio de Dirigencia y Gestión Deportiva, organizado por la Fundación del Gran Rosario, y coordinado por la Asociación Rosarina de Fútbol, el Círculo de Periodistas Deportivos, el Foro Deportivo Rosario y la Asociación Rosarina de Entidades Deportivas Amateurs. Entre los disertantes estuvieron Raúl Gámez, Presidente del Club Vélez Sársfield; Javier Castrilli, ex árbitro internacional y Diego Degano, deportista amateur de alta competencia. La coordinación estuvo a cargo de Marcelo Lewandowski.

      El 21 de abril se llevó a cabo en el Consejo Deliberante el acto por el cual se nombró “Ciudadano Ilustre”, al actual DT de Central, Ángel Tulio Zof. La distinción fue impulsada por los ediles Arturo Gandolla y Omar Saab, y aprobada por unanimidad. Con humildad y sencillez, Zof recibió los saludos de familiares, amigos e hinchas, que lo premiaron por ser el entrenador más ganador en la historia canalla. Con él a cargo, el auriazul ganó el Nacional 80, el torneo 86/87, y la Copa Conmebol del 95, único certamen internacional obtenido por la institución. Además, dirigió en los dos clubes con más convocatoria de la ciudad, ya que su primera experiencia fue en Newell's (1965-1967).

      El feriado del 25 de mayo, día de la patria, se utilizó para organizar un partido inolvidable. En el marco de los festejos por el Centenario del fútbol rosarino, la Selección Nacional Sub20, dirigida por Francisco Ferraro, visitó la ciudad para enfrentar a su similar de Chile. En el conjunto albiceleste brillaba Sergio Agüero, figura en Independiente, y jugaban entre otros Oscar Ustari y Lucas Biglia (también del rojo), Pablo Vitti y Marco Ruben (RC), Ignacio Scocco y Lautaro Fórmica (NOB). Por Chile vino Matías Fernández, Mauricio Isla y José Fuenzalida entre otros. El resultado, anecdótico, fue 1 a 1, pero el público colmó el Coloso del Parque Independencia, en lo que fue la despedida del equipo nacional antes de disputar el Mundial juvenil de Holanda, que por cierto ganaría, siendo figura y botín de oro un rosarino: Lionel Andrés Messi.

      El viernes 27 de mayo, y también en el marco de los festejos por el Centenario de la Liga Rosarina, el Consejo Federal de AFA tuvo su reunión mensual en las instalaciones de nuestra Liga. El Presidente Sr. Álvaro Castro, y el Secretario General, Sr. Alfredo Derito, estuvieron presentes para llevar adelante el encuentro, que por supuesto contó con la presencia de Mario Giammaria, máximo directivo de la ARF, y anfitrión en este caso. El CFF nuclea 208 en todo el país, las cuales poseen a más de 3000 clubes afiliados. De todas ellas la más antigua, y la que más instituciones afiliadas posee es la Rosarina.

      En junio culminó el Concurso Fotográfico que organizó la Asociación Rosarina, y que tuvo el apoyo de la Peña Fotográfica. El leit-motiv fue el fútbol de nuestra ciudad, y hubo dos categorías, profesional y amateur. En tanto el 3 de julio se corrieron en el Hipódromo Independencia tres carreras que le rindieron homenaje a la ARF. Las mismas se denominaron: Premio Clubes Fundadores de la Asociación Rosarina de Fútbol; Premio Ex Presidentes de la Asociación Rosarina de Fútbol; y Premio Centenario de la Asociación Rosarina de Fútbol. Esta última carrera fue transmitida a todo el país por el sistema “simulcasting”, lo que le dio una enorme trascendencia.

      El domingo 12 de junio se disputó la Regata Náutica “Premio Centenario de la Asociación Rosarina de Fútbol”. La carrera fue organizada por el Círculo de Patrones de Yates de Rosario y los trofeos a los ganadores de cada una de las 6 categorías se entregaron en la Sede de la ARF. El domingo 26 de ese mes, en el partido entre Colón y Argentinos Juniors, debutaba en la primera división del fútbol argentino Saúl Laverni, árbitro rosarino formado en el Colegio de nuestra Asociación. Con 35 años, Laverni ya había tenido rodaje en varios encuentros muy importantes de la Primera B Nacional, y este debut le permitió ser el tercer rosarino en la máxima categoría de AFA, y el duodécimo árbitro nacional que poseía por entonces la ARF.

      El 3 de julio finalizó el Torneo Clausura de AFA. El campeón fue Vélez Sársfield, que era dirigido por Miguel A. Russo, y volvía después de siete años a ganar un título. Sessa era su arquero, Cubero uno de sus zagueros, Jonas Gutiérrez uno de sus volantes, y Roly Zárate uno de sus delanteros. Central terminó quinto con 31 puntos y Newell's decimocuarto con 24 unidades. Una de las formaciones más frecuentes del canalla era con: Juan Ojeda; Paulo Ferrari, Ronald Raldes, Ramiro Fassi y Germán Rivarola; Hernán Encina, Andrés Díaz, Damián Ledesma y Emiliano Papa; Pablo Vitti y Marco Ruben. En la lepra los habituales titulares eran: Justo Villar; Julián Maidana, Nicolás Spolli y Germán Re; Luciano Vella, Ariel Rosada, Ariel Zapata y Fernando Belluschi; Rubén Capria; Ariel Ortega y Juan Esnaider. Los técnicos fueron Ángel Zof y Arsenio Ribeca respectivamente.

      El 25 de junio en tanto se produjo el histórico ascenso de Tiro Federal a la Primera A. El equipo tirolense, dirigido por José María “chaucha” Bianco, había logrado el Apertura 2004 en la B Nacional (con 10 victorias, 6 empates y 3 derrotas), y ganado el derecho a jugar la final ante el ganador del Clausura 05: Gimnasia y Esgrima de Jujuy . Fue 1 a 0 en el partido de ida (gol de Yacuzzi), disputado en cancha de Newell's, y 1 a 1 en la revancha jugada en San Salvador. El tanto del empate lo marcó “el mono” Gordillo de media vuelta. Los de barrio Ludueña formaron el último partido con: Pablo Del Vechio; Germán Noce, Víctor Molina, Miguel Abrigo y Javier Yacuzzi; Diego Romano, Damián Terés, Silvio Iuvalé y Raúl Gordillo; Javier García y Matías Saad.

      El torneo que se jugó en el segundo semestre del año quedó en manos de Boca. El xeneize (con Abbondanzieri, Palermo, Guillermo, Schiavi, Daniel Díaz y Federico Insua entre otros), fue campeón del Apertura, tres puntos por encima de Gimnasia de La Plata. Central y Newell's hicieron esta vez discretas campañas, y muy similares (terminaron 15to y 16to). Fue la temporada debut de Tiro Federal en la máxima categoría. El equipo que dirigía el Profe Jorge Castelli perdió las 8 primeras fechas y recién pudo sumar un punto en la novena, ante Olimpo de Bahía Blanca. Su mejor resultado fue la goleada 4 a 0 sobre Central, y el 2 a 0 ante Lanús. El auriazul tuvo ante Racing (1-0) y Vélez (2-0) sus mejores victorias, mientras que el rojinegro tuvo en la goleada a Instituto (5-0) y en el clásico (2-1) sus mejores actuaciones. Germán Rivarola había abierto el marcador para el visitante, pero Ortega de penal y Ezequiel Garay de cabeza lo dieron vuelta.

      Luego de muchísimos meses de trabajo la Asociación Rosarina de Fútbol pudo inaugurar en el Centro Cultural Bernardino Rivadavia su “Muestra del Fútbol Rosarino”. En ella se expusieron antiguos trofeos, camisetas enmarcadas, fotografías históricas y gran cantidad de objetos representativos, para narrar en un ameno trayecto los 100 años de vida del fútbol de la ciudad. La Muestra, denominada “Cien años de pasión”, se abrió al público el domingo 31 de julio y a partir de la gran repercusión que tuvo entre los futboleros de todas las edades (se realizaron incluso visitas guiadas), se mantuvo hasta el martes 9 de agosto. El éxito del proyecto se pudo advertir en los rostros de felicidad de quienes terminaban de realizar el recorrido, y en los mensajes elogiosos que dejaban en el libro de visitas.

      El 1 de diciembre la Asociación Rosarina de Fútbol fue invitada a intervenir en la “VI Fiesta de la Palabra” y como es su costumbre, accedió solidaria y participativa. El encuentro fue organizado por las autoridades del Colegio “Dr. Francisco de Gurruchaga”, quienes vienen realizándolo desde 1999, cuando cumplieron 100 años de vida. La Casa Mayor del fútbol rosarino decidió exponer trofeos y gigantografías de importantes jugadores de todos los tiempos, lo cual rápidamente se transformó en el mayor punto de atracción para los numerosos visitantes.

      En nuestra Liga, por entonces, los torneos de fútbol infantil se definían en apasionantes “play-off”, ya que se armaban llaves de octavos, cuartos y semifinal, antes de llegar a los partidos decisivos de cada categoría, que generalmente se disputaban todos en una sola jornada. En 2005 (el sábado 18 de diciembre), se eligió el Polideportivo de Argentino como epicentro para jugar las finales, las cuales tuvieron como siempre emotivos duelos, y un impresionante marco de público, el cual acompañó con cotillón, banderas y mucho ruido, la salida de los equipos, y cada una de las vueltas olímpicas.

      Nuestro presidente en 2005

      • Sr. Mario Oscar Giammaría

        Sr. Mario Oscar Giammaría

        1. 1990 - 2015

      Campeones de la Rosarina en 2005

    • Año 2006

      Reseña del año

      El 27 de enero se realizó la Asamblea en la Asociación Rosarina de Fútbol, y lo más importante fue la renovación de autoridades. Por octavo vez los directivos de los clubes afiliados le renovaron su voto de confianza a Mario Giammaría, dirigente que preside la Liga desde 1990. El 12 de marzo en tanto, comenzó por Radio Nacional Rosario (FM 104.5), el programa Rosario Fútbol Radio, continuidad informativa de la página web oficial de nuestra Liga. El nuevo espacio de comunicación entra la ARF y sus seguidores se extendió por varios años, siempre emitiéndose los domingos a la noche (arrancaba a las 19, o 19:30 hs), y por Radio Nacional. Resultados, goleadores, comentarios de partidos, y notas en vivo, eran algunos de los condimentos que poseía el programa.

      El Torneo Clausura “Gillette Prestobarba” arrancó el 27 de enero, y concluyó el 14 de mayo. El campeón fue Boca Juniors, con la conducción técnica de Alfio Basile. Newell's terminó sexto con 31 puntos (un equipo que, entre otros, tenía a Ariel Ortega, Fernando Belluschi e Ignacio Scocco), y Central decimotercero con 23 unidades (conjunto en el que jugaban Eduardo Coudet, Pablo Vitti y Marco Ruben entre otros). Tiro Federal en tanto, finalizó último con 12 puntos, situación que le hizo perder la categoría luego de un año de jugar en la A. Aún así, el elenco de barrio Ludueña se dio el gusto de vencer 2 a 1 a la lepra en la fecha dos (con tantos del “cachorro” Javier Cámpora), y de empatar 0 a 0 con Boca, futuro campeón, en la fecha diez.

      En la Rosarina, mientras tanto, se llevó a cabo esta temporada el tercer torneo oficial de fútbol femenino. Hubo 8 participantes, Defensores Unidos, campeón del 2005, Rosario Central, campeón en 2004, Botafogo, Central Córdoba, 1º de Mayo, Sportivo de Álvarez, Las Águilas y Vecinal San Fernando. Un dato que sin dudas destaca el nivel del campeonato local, es que dos jugadoras de nuestros clubes afiliados fueron citadas por Juan Carlos Borello, DT Nacional, para la Selección Sub20 que afrontó el Mundial juvenil en Rusia. Las elegidas por el entrenador argentino fueron Belén Potassa de Rosario Central, y Lucía Dubracich de Sportivo de Álvarez.

      A mediados de año se disputó la Copa del Mundo en Alemania, y como cada vez que hay cita mundialista, todo el país futbolero se paralizó un poco. El técnico de la Selección fue José Néstor Pekerman y el equipo generaba gran expectativa en la previa. Un Lionel Messi de 19 años recién cumplidos jugaba su primer Mundial. En primera ronda Argentina clasificó primera con 7 puntos (segundo fue Holanda). Hubo goleada al debutante Serbia y goles de Crespo, Saviola, Cambiasso, Tévez, el propio Messi y Maxi Rodríguez. La fiera sería clave en Octavos de Final, marcando el mejor gol del torneo ante México. La ilusión se rompería en Cuartos, al caer por penales ante la sombra negra: Alemania. Hubo ese día un buen desempeño de Riquelme, y un gol de Ayala de cabeza. Ganaba la albiceleste, pero la lesión de Abbondancieri complicó la situación y los germanos lo empataron. En los penales su suplente, Leo Franco, no pudo contener ninguno y pasaron los teutones. El campeón acabaría siendo Italia, tras vencer a Francia por penales. El argentino que quedó en la historia aquí fue Horacio Elizondo, el árbitro designado por AFA para representarnos. No sólo fue elegido para dirigir el partido inaugural, sino también varios más, y la gran final, cotejo en el cual no le tembló el pulso para expulsar al consagrado Zinedine Zidane, tras una agresión sin pelota a Materazzi.

      El Proyecto “Por el deporte a la educación”, que comenzó en el año 2001, tuvo esta temporada más de 80 beneficiarios. El programa solidario entregó no sólo mochilas repletas de útiles, de primerísima calidad, sino también kit's de indumentaria deportiva (que incluyó bolso, remera, pantalón y campera de jogging, y claro está, un par de zapatillas). El trabajo silencioso de las autoridades de nuestra Liga una vez más resultó prodigioso y despertó la admiración de instituciones colegas, así como el aval de la Cámara de Diputados de la Provincia de Santa Fe.

      El Torneo Apertura de AFA, que comenzó el 4 de agosto, finalizó el miércoles 13 de diciembre con la gran final entre Estudiantes de La Plata y Boca Juniors. Un desempate que se tuvo que jugar en cancha de Vélez porque ambos había empatado el primer lugar de la tabla. El xeneize era cómodo líder y parecía encaminado al título, de la mano de Ricardo Lavolpe, sin embargo en las últimas fechas sufrió dos derrotas inesperadas y el pincha descontó las 4 unidades que le llevaban. En el duelo decisivo, que dirigió el rosarino Sergio Pezzotta, ganó 2-1 el rojiblanco con goles de Sosa y Pavone. El DT era el joven Diego Simeone, que obtenía así su primer título como entrenador, le regalaba al pueblo de Estudiantes su cuarta estrella local, luego de 23 años (el último había sido ya lejano, en 1983 con Eduardo Manera en el banco).

      El 7 de septiembre se hizo presente en la Asociación Rosarina de Fútbol el Subsecretario de Deportes de la Provincia, Sr. Carlos Daniel Aimar. El ex jugador y DT de Rosario Central, se reunió con los máximos directivos de la ARF, pero también con delegados de todos los clubes (y autoridades de A.R.E.D.A, Asociación Rosarina de Entidades Deportivas Amateur), con el fin de dar a conocer los lineamientos tendientes a normalizar el funcionamiento del Consejo Provincial del Deporte (Co.Pro.De), intervenido desde el año 1994.

      En octubre del 2006 se jugó la primera edición de la Copa Ciudad de Rosario. Organizada por la Asociación Rosarina de Fútbol y la empresa Premier Soccer Tour, se presentaron en los estadios de Central, Newell's y Central Córdoba, las Selecciones Sub-17 de Estados Unidos y Paraguay (completaron el cuadrangular canallas y leprosos, por supuesto con su categoría Sub17). El campeón fue el elenco guaraní por diferencia de gol. Se produjo un triple empate en el primer puesto (con USA y NOB, todos con 5 puntos). Si el rojinegro vencía en el clásico al auriazul (o empataba), último partido del certamen, se hubiese coronado campeón. Sin embargo, los dirigidos por Daniel “topo” Riquelme vencieron 3 a 1 a los conducidos por Sergio O. Almirón, y le aguaron la fiesta. Entre los anotadores de Central estuvo Marcos Figueroa, el máximo goleador de las inferiores canallas, y años más tarde profesional del fútbol argentino.

      El Torneo Gobernador Molinas, al igual que en los últimos años, se jugó dividido en cuatro zonas. Luego de la primera rueda se separaría en dos: Las Zonas Campeonato y Permanencia. El campeón fue, por primera vez en su historia, Coronel Aguirre. El equipo que conducía la dupla Luciano Alamanni y Enrique Zanello, se coronó en la penúltima fecha cuando venció 3 a 0 a Pablo VI en el Estadio Olaeta. La formación base del rojiverde, que fue seguido por una multitud durante toda esa campaña, fue con: Diego Gutierre; Horacio García, Gustavo Maglier, Guillermo Lomo y Víctor Bordón; Cristian Lencina, Javier Lomo, Juan Miguel Báez y Nicolás Salinas; Sergio Fuentes y Fabio Esquivel. Al descenso ese año se irían Olympia y San José.

      En la Copa Pinasco, mientras tanto, ascendieron tres equipos: 7 de Setiembre, Social Lux y Sagrado Corazón. Fue aquel un gran torneo, muy peleado hasta la última fecha por estos tres protagonistas. Una situación reglamentaria derivó en la subida de todos ellos, lo cual significaría que en 2007 habría diecisiete clubes en la A, y tres descensos para equiparar.

      Nuestro presidente en 2006

      • Sr. Mario Oscar Giammaría

        Sr. Mario Oscar Giammaría

        1. 1990 - 2015

      Campeones de la Rosarina en 2006

    • Año 2007

      Reseña del año

      El 21 de enero comenzó el camino de Coronel Aguirre por el Torneo del Interior. Representando a Rosarina, el rojiverde se enfrentó en la primera fase con Alumni de Casilda, Teodelina FC, y Rivadavia de Venado Tuerto. Pese a la ilusión generada en su gente, el elenco de Villa Gobernador Gálvez no pudo clasificar para la próxima instancia, fue dirigido primeramente por la dupla Luciano Alamanni y Henry Zanello, y tras la cuarta fecha por Miguel Macri.

      Entre el 19 y el 23 de febrero se disputó en el predio de la Academia Jorge Griffa el torneo internacional juvenil denominado “International Soccer Festival”. El mismo fue organizado por la Asociación Rosarina y la empresa “Premier Soccer Tour”, y tuvo ocho participantes. Cuatro locales: Newell's, Griffa, Renato Cesarini y Mitre de Pérez, y cuatro selectivos regionales de Estados Unidos, todos ellos de la categoría 91 (Sub16), que la United States Youth Soccer Asociation arma como parte del Programa Olímpico, para que sus jugadores adquieran experiencia internacional y compitan en países que futbolísticamente están más desarrollados. El balance del certamen, arrojó un saldo claramente positivo.

      El 5 de abril, en tanto, se jugó la gran final del Torneo Ivancich. Fue en el Gabino Sosa y el campeón fue el local, Central Córdoba. El charrúa venció a Sagrado Corazón por penales, luego de haber empatado 2 a 2 en el tiempo reglamentario. El equipo de Jorge Forgués había eliminado a Tiro Suizo en la semifinal, y el de Hernán Llano a Coronel Aguirre. El Matador de Tablada volvió a ganar este torneo después de 65 años, ya que había levantado por última vez este trofeo en 1942. En el plantel hubo jugadores como Juan Cruz Leguizamón, Francisco Cruz y Diego Del Mastro entre otros.

      El 10 de abril la Asociación Rosarina de Fútbol batió un récord de beneficiarios en su Proyecto, “Por el deporte a la educación”. Entregó, en su Sede, mochilas y kits escolares a más de 60 chicos de nuestra ciudad y alrededores. A cargo de la Licenciada Beatriz Pellegrini, la liga decana del interior del país cumplió un año más haciendo realidad este programa solidario, que apoya afectiva y económicamente a los futbolistas de nuestros clubes afiliados, para que estos puedan mantenerse en el ámbito escolar.

      En el Clausura de AFA el campeón fue San Lorenzo, que se consagró de la mano de Ramón Díaz, DT identificado con River que fue toda una apuesta de la dirigencia azulgrana. Una de sus figuras fue Ezequiel Lavezzi, “el pocho”, delantero surgido de nuestra Liga, más precisamente del Club Coronel Aguirre. Ese junio descendieron dos equipos en forma directa, Quilmes y Belgrano, y dos por Promoción, Godoy Cruz y Nueva Chicago. Los clubes de la ciudad, en tanto, pese a tener interesantes planteles, realizaron discretas campañas. Central fue decimosegundo con 24 puntos, y Newell's decimosexto con 19 unidades.

      En el equipo del parque brilló el paraguayo Oscar “tacuara” Cardozo, que gracias a los 10 goles que marcó se erigió en el segundo artillero del campeonato, detrás de Martín Palermo. El técnico leproso fue “pomelo” Pablo Marini, y en la fecha 16, ante Estudiantes, Pablo Pérez marcaba los primeros tres goles de su carrera. En el conjunto de Arroyito, que dirigía Carlos Ischia, se lució un tal Ángel Di María (que convirtió 6 goles en toda la temporada 2006/07) y “el fideo” se sumó al aporte que desde julio de 2006 estaba haciendo Cristian González al elenco canalla (“el Kily” retornó al país con 31 años, proveniente del multicampeón Inter de Italia).

      En la gira anual por Estados Unidos, que realizan los Seleccionados de la Asociación Rosarina de Fútbol, se obtuvieron excelentes resultados. El combinado Sub11 (categoría 96) se coronó campeón y el Sub13 (categoría 94) subcampeón. El torneo que disputaron fue la Space Coast Cup, en Cocoa Beach, estado de Florida. En el más chico de los selectivos jugó Mauricio Tévez, futbolista que años después llegaría al profesionalismo en Newell's, y en el más grande Juan Ignacio Dinenno, que también llegaría a Primera, en el Club Temperley de Buenos Aires.

      En el segundo semestre el que se coronó campeón, por primera vez en su historia, fue el Lanús de Ramón Cabrero. Newell's quedó undécimo con 27 puntos, y Central último, con apenas 12. En la lepra el único futbolista que estuvo los 19 partidos fue el “colorado” Germán Re. En aquel equipo rojinegro jugaban, entre otros, Justo Villar, Rolando Schiavi, Cristian Ansaldi, Matías Donnet, Leonel Vangioni y Santiago Salcedo. En el auriazul atajaba Cristian Alvarez; defendían Ronald Raldes, Damián Ledesma; volanteaban Damián Díaz, Leonardo Borzani, Tomás Costa; y atacaban José Vizcarra, Gonzalo Belloso y Emilio Zelaya.

      El 25 de noviembre culminó el Torneo Molinas de Rosarina, y fue con una gran definición. En la última fecha se enfrentaban, justamente, el primero y el segundo. Tiro Federal, líder, se medía con Pablo VI, escolta, aunque en cancha del canario. El triunfo quedó en manos del equipo local por 2 a 0 y de esa manera le arrebató el título al tirolense en la última jornada. Dos goles del “pepo” Sergio Caferatta, figura del encuentro, le dieron la inolvidable victoria a los dirigidos por José Previti, que así se coronaban campeones del máximo certamen local por primera vez en su historia. La formación base de aquel equipazo “papal” era: Nicolás Cedro; Guillermo Cambiaso, Matías Almirón, Emanuel Manzanelli y Maximiliano Dotti; Jorge Cáceres, Juan Aira, José Morelli y Damián Pissano; Sergio Cafferata y Juan Carlos Juárez.

      Por tener un club más que lo habitual (fueron 17), ese año se irían tres equipos al descenso. Los que perdieron la categoría fueron 7 de Setiembre, El Torito y Argentino. El salaíto cayó como visitante de Tiro Suizo, y dejó escapar la oportunidad de superar a Mitre de Pérez en la tabla (que esa fecha quedaba libre), descendiendo por primera vez en su rica y larga historia. Mientras tanto, los que ascenderían de la Copa Pinasco serían 1º de Mayo y Alianza Sport. En el conjunto de Barrio Rucci el goleador fue Fabián Gómez, delantero que marcó un récord, convirtiendo 9 goles en uno de los partidos disputados (ante Adiur).

      El 3 de diciembre, en Capital Federal, el Presidente de la Asociación Rosarina de Fútbol, Mario Giammaría, fue premiado por sus pares como el “Dirigente más destacado de la región Litoral”. El Premio Alumni, instaurado por el Círculo de Directivos y Ex Directivos del Fútbol Argentino (CIDEDFA), galardona además a técnicos, jugadores, y árbitros, de todas las categorías de nuestro fútbol. La terna que integró Giammaría, estuvo compuesta por el Presidente de la Liga Cañadense, Sr. Juan Carlos Rossi, y el Presidente de la Liga Clorindense, Sr. Rubén Alejo Espinoza.

      Nuestro presidente en 2007

      • Sr. Mario Oscar Giammaría

        Sr. Mario Oscar Giammaría

        1. 1990 - 2015

      Campeones de la Rosarina en 2007

    • Año 2008

      Reseña del año

      Al principio de la temporada se supo que luego de 30 años trabajando en Rosario Central, Ernesto Díaz, avezado DT que dirigió mucho tiempo la local canalla y diferentes categorías de inferiores, se alejaba del club. El veterano entrenador fue campeón del Molinas en 2003, 2005, y del Ivancich 2002. En la local del rojinegro, en tanto, otro histórico seguía al frente: Luis “chiche” Lutman.

      Coronel Aguirre volvió a probar suerte en el Torneo Federal. El rojiverde, dirigido esta vez por Luciano Alamanni, jugó en la primera ronda con Sportivo Las Parejas, Americano de Carlos Pellegrini y Belgrano de Arequito. Pudo clasificar y enfrentarse luego con Argentino de San Carlos Centro, pero caería en esa fase ante el equipo cervecero luego de empatar 2 a 2 en Gomara, y 1 a 1 de visitante, cayendo 4 a 3 en los penales. En el rojiverde jugaron, entre otros, el veterano Walter Román Reyna, y el delantero Fernando Villalba, de muy buen nivel.

      A mediados de marzo Adiur sorprendió a la comunidad deportiva de la ciudad inaugurando una nueva superficie en su cancha de fútbol infantil. Tras invertir más de 80.000 dólares, el naranja del viaducto pudo instalar el césped sintético, que años después colocaría también en la cancha de once. El presidente en este histórico momento era Darío Marchano, que estaba acompañado por Eduardo Socca, Fabián Soldini y Martín Montero, inversores que solventaron este emprendimiento económico, que fue una inversión de cara al futuro de la institución.

      En la primera mitad del 2008 se disputó, como siempre en AFA, el Torneo Clausura. El campeón fue River Plate, que de la mano de Diego Simeone, dio la vuelta olímpica dejando en segundo lugar nada menos que a su archirrival, Boca. El Cholo había agarrado en diciembre de 2007 en reemplazo de Daniel Passarella, y este fue su único título con “la banda roja”. Sus figuras eran Ariel Ortega, el colombiano Radamel Falcao, el chileno Alexis Sánchez, el uruguayo Sebastián Abreu, y Diego Buonanotte entre otros. Los rosarinos hicieron campañas parecidas. Newell's fue octavo con 29 puntos y Central noveno con 27.

      En el canalla los delanteros que alternaban eran Zelaya, Vizcarra y Martín Arzuaga, el colombiano. Leonardo Madelón fue el DT hasta la fecha 18, cuando Central empató 0 a 0 en San Juan con San Martín. En la última fecha dirigiría interinamente Jorge Díaz. En la lepra hubo un buen semestre de Santiago Salcedo, que fue el autor del único gol en el clásico jugado en Arroyito (1 a 0 para los dirigidos por Caruso Lombardi). El paraguayo además, fue uno de los goleadores del certamen con 9 gritos. Esa temporada descendieron Olimpo y San Martín de San Juan; y aunque se salvó, Racing disputó la promoción. Fue un momento duro para la academia de Avellaneda que pudo sortear la zozobra venciendo en dos partidos apretados a Belgrano de Córdoba (2 a 1 en el global).

      Del 9 al 12 de julio, se jugó la segunda edición de la Copa Ciudad de Rosario. Organizada por la Asociación Rosarina de Fútbol tuvo una buena respuesta en la gente. Más de 8000 personas se acercaron al Estadio de Newell's, escenario en el que se disputaron las tres jornadas. Ayudó, para la buena asistencia, que se hizo durante el receso en el que no confluían otros partidos, ni de torneo local, ni tampoco a nivel internacional (Champions, Libertadores, Selecciones, etc). El cuadrangular tuvo presencias de lujo, la Selección Argentina Sub-17 fue la estrella. La dirigía José Luis Brown, y terminó siendo campeón invicto. Entre sus integrantes estaban Daniel “keko” Villalba (de River), Sergio Araujo (Boca), Nicolás Tagliafico (Banfield) y Leandro González Pirez (River).

      Sus tres rivales fueron los Seleccionados de Estados Unidos (a quien venció 3 a 0), Chile (con el que empató 2 a 2), y un combinado de la Asociación Rosarina (al que Argentina también venció 3-0). Al rojiblanco lo dirigía Hernán Llano y en ese plantel, categoría 92, estaban entre otros César Meli (posteriormente jugador de Colón y Boca), Ramiro Costa (luego profesional en Central y Universidad Católica de Chile) y Cristian Battocchio (más tarde volante del fútbol inglés). Los chicos rosarinos terminaron terceros, venciendo a Chile, y dejaron una excelente imagen colectiva, pese al corto tiempo de trabajo conjunto.

      En el segundo semestre del año se jugó el Apertura que ganaría Boca Juniors luego de un hecho bastante curioso: Se dio un triple empate en el primer puesto. Así, el xeneize tuvo que disputar un triangular ante San Lorenzo y Tigre. Sólo había un antecedente de este tipo de resoluciones, el Nacional de 1968. El club de la ribera porteña se quedó con el título por diferencia de un gol, ya que cada uno ganó un partido, pero los dirigidos por Carlos Ischia habían vencido al Ciclón por dos de diferencia (3-1). Mientras tanto, Newell's fue quinto con 31 puntos, y Central penúltimo, con 15, apenas uno más que River, que terminó último por primera vez en su historia. En el clásico revancha, disputado en el Parque Independencia, volvió a ganar la lepra por la mínima. El tanto lo hizo Rolando Schiavi de penal. El equipo era dirigido por Fernando Gamboa y tuvo, entre sus figuras, al “ogro” Cristian Fabbiani, que había llegado en junio, a préstamo por un año. Sus jugadas de “papi fútbol” eran festejadas por los hinchas, y la más recordada es una que pergeñó en un clásico de 2009, donde pasó al arquero Ojeda, a un defensor, y luego terminó errándole al arco.

      Nuestro presidente en 2008

      • Sr. Mario Oscar Giammaría

        Sr. Mario Oscar Giammaría

        1. 1990 - 2015

      Campeones de la Rosarina en 2008

    • Año 2009

      Reseña del año

      Hay cosas que son indiscutibles. Por más que se las someta a diversos análisis, o se las aprecie desde distintos puntos de vista, siempre dan el mismo resultado. La Asociación Rosarina de Fútbol es, detrás de AFA, la mayor Liga que tiene nuestro país. Así lo indican, no sólo su historia y pergaminos, sino también los números: Ya que es líder en cantidad de jugadores fichados, clubes inscriptos, y partidos programados anualmente. En 2009 fueron 60 las instituciones que disputarán sus torneos, récord absoluto a nivel nacional. Muy por debajo aparecen la Liga Tucumana con 50, la Mendocina con 49, la Formoseña con 47, y la de San Francisco Córdoba, con 40. Nuestros clubes se reparten entre 44 de fútbol de campo, 12 de futsal, y 4 que juegan sólo en los torneos infantiles.

      A principios de este año la Asociación vivió una situación peculiar con su plantel de árbitros. La partida de una gran cantidad de los mismos puso en jaque el inicio de los torneos, sin embargo la dirigencia de la Liga decana del interior del país trabajó con premura y eficacia para reemplazar a los jueces salientes, y no solo lo logró sino que llegó a completar un número mayor al de la temporada anterior, convocando para trabajar en sus torneos a distintos Colegios arbitrales de la ciudad.

      El 1° de mayo se disputó la final del Torneo Ivancich, entre Central Córdoba y Pablo VI. Fue un partido cerrado y parejo que terminó ganando el charrúa por 1 a 0, con gol de Edgardo Díaz. El canario, dirigido por Antonio Previtti, hizo de todas formas un gran torneo, siendo el conjunto más goleador del certamen. Para los de Tablada (la final se jugó en el “Gabino Sosa”) fue el cuarto título en este campeonato. El último lo había obtenido en 2007.

      El 21 de ese mes partió, rumbo a Estados Unidos, una delegación de la Asociación Rosarina de Fútbol para disputar el “Memorial Day Soccer Shootout”, torneo Disney en el que regularmente participan nuestros Seleccionados. En esta ocasión viajaron tres Selectivos, y todos ellos terminaron ocupando un lugar en el podio. La Sub-10 fue campeona, la Sub-11 subcampeona, y la Sub-13 tercera. Al excelente rendimiento deportivo, se sumó, como de costumbre, un intachable comportamiento fuera de las canchas. Ernesto Vecchio, Claudio Pisani y Hernán Llano fueron los técnicos de esos equipos.

      Durante el primer semestre, en AFA, se jugó el Torneo Clausura que ganó Vélez. El título del equipo de Gareca llegó tras una inolvidable y polémica última fecha jugada ante Huracán, que de la mano de Ángel Cappa terminaría siendo subcampeón. El “globo” cayó 1 a 0 luego de un gol de Maxi Moralez, en el que el árbitro Brazenas no sancionó una clara infracción previa sobre el arquero Monzón. Los clubes de nuestra ciudad no anduvieron demasiado bien. Central fue décimo con 25 puntos y Newell's décimoquinto con 21. Los mejores resultados leprosos fueron el triunfo 2-0 ante Boca en la Bombonera, y el 1-0 ante River en el Coloso. Las victorias canallas más resonantes fueron el 3-1 a San Lorenzo en el Gigante, y el 2-0 a Boca, también aquí en Rosario.

      A principios de julio la Comisión Directiva de la Asociación Rosarina decidió suspender todas las actividades por el lapso de 15 días. El motivo, el brote de gripe A que aquejó a la ciudad y sus alrededores. Los clubes actuaron en consecuencia y tanto Theyler en Newell's como Pascuttini en Central, licenciaron a sus jugadores de inferiores, muchos del interior, los cuales abandonaron las pensiones para regresar a sus ciudades natales. La medida preventiva se tomó en consonancia con los recaudos que tomó el estado nacional y provincial, cerrando escuelas y estamentos oficiales, buscando evitar la propagación del virus.

      El 25 de julio comenzó la tercera edición de la Copa Ciudad de Rosario. Organizada por la Asociación Rosarina, reunió a tres Selecciones Sub20, y la categoría 88 de Tiro Federal, a modo de representante local, equipo que a la postre terminaría siendo el sorpresivo, aunque merecido campeón. Y es que debió enfrentar nada menos que a Estados Unidos, Australia y Uruguay. Todas Selecciones clasificadas para la Copa del Mundo juvenil que se iba a disputar en el mes de septiembre. Por eso, en plena etapa de preparación de esos importantes representativos nacionales, fue realmente trascendente lo que consiguió el tirolense (el torneo se jugó en el Fortín de Ludueña), al que se le permitió utilizar tres mayores (Barucco, el arquero, Ledesma y Saucedo, sus dos delanteros). Para Tiro Federal fue el segundo título internacional (la primera había sido la Dana Cup ganada en Dinamarca por la categoría 85). Su DT arrancó siendo José Previtti, pero tras la primera derrota los directivos le cedieron el comando a Leonardo Fernández y Javier Grazziotín.

      En el Clausura, que empezó a fines de agosto y terminó el 14 de diciembre, fue campeón Banfield. Su escolta, a solo dos puntos, fue Newell's. Lo curioso fue que en la última fecha ambos perdieron. Los dirigidos por Julio Falcioni cayeron 2-0 en la Bombonera, y si los hombres de Roberto Sensini ganaban daban la vuelta en Rosario. No obstante, San Lorenzo venció al rojinegro en el Coloso con dos golazos de Fabián Bordagaray y le permitió al club del sur bonaerense ganar su primer título en Primera División. Central realizó una aceptable campaña. Terminó décimo con 31 puntos, bajo las órdenes de Ariel Cuffaro Russo, que había agarrado interinamente en julio, tras la partida de Miguel Russo, y terminaría quedándose todo el campeonato.

      Durante el mes de noviembre la Asociación Rosarina lanzó una campaña de concientización destinada a prevenir la violencia en las canchas de fútbol infantil. El lanzamiento oficial se realizó en una conferencia de prensa que tuvo gran repercusión en la comunidad deportiva local. La campaña constó de varios cortos en los que la consigna era “los chicos sólo quieren divertirse”, e instaban a padres, técnicos y colaboradores a no convertirse en una mala influencia para los niños, a partir de las presiones y exigencias que puedan hacerles, conciente o inconscientemente. Participaron varios Comisarios de la Unidad Regional II, responsables del área de Seguridad; el Licenciado Alejandro Abud, representante de la Municipalidad; y por supuesto entre los oradores se destacó Mario Giammaría, el Presidente de la ARF, entidad anfitriona del evento.

      En el Torneo Molinas el campeón fue, por segunda vez en pocos años, Coronel Aguirre. El equipo fue dirigido por Fabián Barrientos, y terminó con 42 puntos la Zona Campeonato, uno más que Rosario Central. En la última fecha enfrentó en Gomara a Jorge Griffa, que llegaba a esa instancia todavía con chances de ser campeón. El rojiblanco acabaría perdiendo 2 a 1, en un encuentro con varias polémicas (hubo una jugada en la que se reclamó penal favorable a la visita, y si Griffa empataba el campeón era el canalla, que goleó 6-0 a Oriental). A la postre, los dirigidos por Rodolfo Aquino (Griffa) finalizarían con 39 puntos y medio, misma cantidad con la que acabó Newell's. En las tribunas una multitud de Coronel Aguirre acompañó al rojiverde, que entre otros jugadores destacados tuvo al “purry” Báez, Damián Pianovsky y Matías Muga.

      En la Copa Pinasco el campeón fue Unión de Álvarez, que de la mano del DT Hernán Carlisi fue puntero de principio a fin. Su escolta, y también ascendido, fue Río Negro. El club de barrio Belgrano pudo así, después de 36 años, volver a festejar un ascenso. Su único festejo era de 1973. De la mano de Guillermo Cambiaso y Roberto Cornice, dupla técnica, metieron al albinegro en el Molinas. Además, este fue el primer año en el que se disputó un torneo de Primera División C. A la Copa en juego se la llamó Mariano Reyna, y el primero en obtenerla fue el Polideportivo San José. De todos modos, no fue el único en ascender. Por cuestiones de reestructuración de los torneos, lo acompañaron al siguiente año en la Pinasco, Unión Americana (el subcampeón), Sarmiento (el tercero), y Banco (el cuarto).

      Sobre finales del año, más precisamente el 23 de diciembre, se bautizó formalmente al Estadio de Newell's Old Boys con el nombre de “Marcelo Alberto Bielsa”, y a la histórica platea oeste, la vieja visera, con el nombre de “Gerardo Daniel Martino”. Se llegó a tal decisión luego del voto masivo de los hinchas rojinegros en el sitio oficial de internet del club, hinchas que esa noche colmaron el estadio para ovacionar a ambos entrenadores, presentes en el evento. El “loco”, por entonces, era DT de Chile, y “el tata”, Seleccionador de Paraguay. “Deseo que Newell's vuelva a ser referencia. Que marque el camino”, dijo Bielsa en el discurso pronunciado al momento del homenaje.

      Nuestro presidente en 2009

      • Sr. Mario Oscar Giammaría

        Sr. Mario Oscar Giammaría

        1. 1990 - 2015

      Campeones de la Rosarina en 2009

    • Año 2010

      Reseña del año

      El año comenzó bien temprano en materia futbolística. El 17 de enero se midieron Coronel Aguirre y Pablo VI por la primera fecha del Torneo del Interior. Esta temporada, rojiverdes y canarios fueron los representantes de nuestra Asociación en la competencia organizada por el Consejo Federal. Empataron 2 a 2 en el Gabino Sosa y a la postre ambos clasificarían a la próxima ronda. Los dirigidos por Fernando Fachetti pasaron ganando el grupo, y los de Antonio Previtti como uno de los mejores terceros (con 10 puntos). El “papal” quedó afuera en la siguiente instancia, donde perdió la serie con Atlético Pilar de Esperanza, en un polémico duelo revancha.

      El Coronel superó una inolvidable ronda ante Athletic de Arroyo Seco. Había perdido el invicto en el torneo tras caer por la mínima en cancha del “picante”, pero la revancha, jugada en el Olaeta, fue 2 a 1 sobre la hora. La curiosidad registrada aquella vez fue que el partido comenzó con retraso porque la terna había llegado con demora al Estadio salaíto, y por algunos parates del juego, y la adición, terminó a media luz. La llave empatada en dos obligó a patear penales, que se ejecutaron ya en total oscuridad. Algo insólito, pero el numerosísimo público que colmó las tribunas (de ambos bandos) sólo pudo oír el sonido de la red cuando la pelota entraba. Finalmente ganaría el rojiverde 5 a 3 porque el arquero, Aramburu, se llevó por delante con sus piernas uno de los tiros.

      Aunque luego sorteó una ronda más (sacó del camino a Racing de Colón, Bs.As), Aguirre terminaría perdiendo en Cuartos de Final contra General Rojo. El equipo de la Liga nicoleña lo superó por penales, en pleno Predio de Gomara. Pese a que una multitud acompañó en Villa Gobernador Gálvez al que fuera último campeón del Molinas (y que había empatado de visitante), todo terminó 0 a 0, y por la misma vía que había pasado dos rondas, cayó en esta. Los jugadores de Rojo, curiosamente, habían dejado sus bolsos al lado del área penal y ni bien terminó la serie, sin pasar por los vestuarios, se subieron a una combi que los depositó en su localidad.

      En Rosarina, el 8 de abril se llevó a cabo una Asamblea importante ya que en ella se renovaban autoridades. Los Asambleístas, por unanimidad, decidieron renovarle la confianza a Mario Giammaría por un período estatutario más. El directivo, de 62 años, ingresó en la Asociación como delegado del Club San Francisco Solano, al cual fundó en 1962. Pasó a integrar la Comisión Directiva en condición de tesorero en 1974, y estando en ese puesto fue el responsable de comprar la casa que actualmente es Sede de la liga. En el medio fundó otro club, Juan XXIII, en marzo de 1979. En el 85 fue designado Vicepresidente de la ARF, y en 1990 lo eligieron en el cargo máximo.

      En AFA, durante el primer semestre, se disputó el Clausura que ganó el Argentinos Juniors de Claudio Borghi. Newell's fue sexto con 30 puntos, y Central decimoséptimo con 19. Esa cifra obligó al canalla a disputar uno de los dos cruces de “Promoción” y le tocó enfrentar a All Boys, cuarto en la B Nacional. El equipo de Leonardo Madelón empató 1 a 1 en Floresta, y empatando de local permanecía en Primera, por la ventaja deportiva. Sin embargo, no pudo con el albo que tras el primer gol rápido (a los 7 minutos) ganó en confianza, y lo terminó venciendo claramente por 3 a 0. Aquel domingo 23 de mayo fue una jornada muy triste para la parcialidad auriazul, que había colmado el Gigante aguardando desde luego otro final.

      El feriado del 25 de mayo, en tanto, se usó para definir el primer torneo del año en Rosarina: El Ivancich. La final se jugó en Álvarez, y los rivales fueron Newell's y Mitre de Pérez. El título quedó en manos del rojinegro, que ganó 1 a 0 con gol de Franco Calero sobre la hora. También sobre fines de mayo, se jugó el torneo “Memorial Day” de Disney, que contó con la participación de dos representativos de la Asociación Rosarina de Fútbol. El desempeño de ambos conjuntos fue formidable. Los dos salieron campeones, desplegando un juego vistoso. El Sub13 (categoría 97) ganó 2 a 1 en la final (que fue a tiempo suplementario), y el Sub11 (cat. 99) se impondría por el mismo marcador. Los DT's de aquella gira fueron Hernán Llano y Diego Rocha.

      En junio se jugó el esperado Mundial de Sudáfrica. Argentina, dirigida por Diego Armando Maradona, fue eliminada en Cuartos de Final por la siempre poderosa Alemania. El Seleccionado Nacional venía realizando una buena campaña, había pasado con tres victorias la primera fase, y eliminado a México en Octavos. Pero el inobjetable 4 a 0 que nos propinó el conjunto teutón fue un duro golpe para el orgullo del fútbol criollo. Los germanos, de todos modos, caerían por la mínima ante España en Semifinales, y sería el elenco de Vicente Del Bosque, el campeón de la Copa por primera vez en su historia. La “furia roja” había sufrido en Cuartos de Final para vencer a la Paraguay que por entonces dirigía el rosarino Gerardo Martino.

      Del 6 de agosto al 13 de diciembre se jugó el Apertura “Bicentenario”, que por el duelo que originó la muerte de Néstor Kirchner, debió reprogramar sus últimas tres fechas. El campeón fue Estudiantes de La Plata, que llegó a la última jornada con 2 puntos de ventaja sobre Vélez, y pudo sostener esa diferencia venciendo en cancha de Quilmes a Arsenal. Newell's finalizó octavo con 26 puntos, en una campaña discreta. El DT fue Roberto Sensini, y sus mejores performances fueron los triunfos sobre River (1-0), Boca (1-0) y Vélez (2-0). Todos jugando en el Parque Independencia.

      Central debutó en la B Nacional el 15 de agosto, pero en un Gigante repleto por 40 mil almas, no pudo pasar del empate en uno contra San Martín de San Juan, el equipo del ex Newell's Darío Franco, que post partido dijo “jugando así Central no es candidato al ascenso”. Y acertó, porque el canalla no anduvo bien ese semestre, y apenas pudo terminar en mitad de tabla. Entre sus jugadores de mayor renombre tenía a Luciano Figueroa (que convirtió en aquel encuentro), al Killy González y a Diego Braghieri. Su DT comenzó siendo Reinaldo Merlo, y el público lo recibió con caretas con su rostro. Pero “mostaza” debió marcharse tras 13 fatídicos partidos, dándole paso a Héctor Rivoira.

      En octubre se jugó un cuadrangular interprovincial amistoso, que contó con dos selectivos Sub15 de la Asociación Rosarina de Fútbol (dirigidos por Néstor Giampaoli, de Mitre de Pérez y Martín Ferreyra, de Rosario Central). El combinado denominado Rosario “B” fue campeón, mientras que Rosario “A” sería subcampeón. Entre Ríos y Córdoba serían terceros y cuartos respectivamente.

      En el Molinas el campeón fue Rosario Central. La “local” canalla era dirigida por José Luis Albarenque, que dirigía desde el 2008 al auriazul y ganaba así su primer título personal. Terminó con 46,5 puntos (en aquel momento los equipos arrastraban a la Zona Campeonato la mitad de los puntos que sacaban en la primera ronda). El escolta, y campeón de simple afiliación, fue Mitre de Pérez, con 38 puntos y medio. Era el vigésimo sexto título de Central en el Molinas. Su goleador fue Ezequiel Lazo, y algunos de sus compañeros arriba: Marcos Figueroa, Juan Carlos Lescano, Fernando Resler y Patricio Escott. Al descenso se irían, ese año, El Torito y Villa Gdor. Gálvez.

      Nuestro presidente en 2010

      • Sr. Mario Oscar Giammaría

        Sr. Mario Oscar Giammaría

        1. 1990 - 2015

      Campeones de la Rosarina en 2010

    • Año 2011

      Reseña del año

      En lo concerniente a obras edilicias sobresale, sin dudas, la inauguración de un moderno y confortable Salón de Actos, al que se denominó “Lorenzo Biondo”, en homenaje a quien fuera destacado Presidente de la Asociación, bajo cuyo mandato se adquirió el actual inmueble. Situado en la planta baja de nuestra sede, está dotado de la mejor tecnología, con baños para damas y caballeros, consultorios médicos para atención a deportistas, y un salón de usos múltiples en planta alta, con aulas para clases de capacitación arbitral, sala de archivo y utilería, ambas plantas perfectamente climatizadas. La inauguración de la obra, que llevó varios meses de trabajo, se celebró el 30 de marzo y tuvo una nutrida concurrencia entre los que se destacaron el entonces Intendente de nuestra ciudad, Ingeniero Miguel Lifschitsz; el Ministro de Gobierno, Dr. Antonio Bonfatti, así como representantes de los medios de prensa y directivos de los clubes afiliados.

      En los primeros meses del año, como siempre, comenzó a jugarse el Torneo del Interior. En esta ocasión los representantes de nuestra Asociación fueron dos: Coronel Aguirre y Tiro Suizo. Los tricolores de zona sur no pudieron pasar de ronda (fueron dirigidos por el colorado José L. Orellano), pero sí lo hizo el rojiverde, que fue manejado técnicamente por José Previtti, e hizo de local por primera vez en el predio que Central posee en Arroyo Seco. Pese a haber armado un gran plantel, con Fernando Villalba y Ricardo “tom” Vicente como delanteros, pese a tener números alentadores y seguir invictos, debieron despedirse del torneo en Octavos de Final por un detalle administrativo. Es que ante Defensores de Salto utilizaron a un jugador (Nahuel Nicoletti) sin advertir que había llegado al límite de cinco amonestaciones.

      En los torneos de AFA, el primer semestre se jugó el Clausura “Néstor Kirchner”. El nombre se colocó en alusión al fallecimiento del ex presidente, ocurrido en octubre de 2010. Newell's terminó penúltimo, sólo delante de Huracán. Lo que ese torneo deparó fue el descenso de cuatro clubes bonaerenses importantes. Quilmes y Huracán que perdieron la categoría en forma directa, y Gimnasia y River Plate que cayeron en la Promoción. El millonario, por entonces dirigido por Juan José López y presidido por Daniel Passarella, perdió la serie con Belgrano de Córdoba (fue 3 a 1 en el global), en una tarde histórica para el fútbol argentino. Fue el primer descenso del club de Núñez, y el momento más oscuro de su vida institucional. Muchos hinchas realizaron destrozos en el Estadio, y hasta hubo un ataque al árbitro rosarino Sergio Pezzotta durante el entretiempo.

      La temporada del 2010/2011 fue la primera de Rosario Central en la B Nacional. Terminó en el puesto duodécimo (entre 20 equipos) y no pudo arrimarse en ningún momento a los puestos de ascenso o promoción. Su técnico había empezado siendo Héctor Rivoira, pero “el chulo” pronto fue reemplazado por Omar Palma, que no pudo regalarle a los hinchas el ansiado ascenso. Así, dejó el cargo para en que las últimas fechas asumiera interinamente Fernando Lanzidei. El canalla compartió el torneo con Tiro Federal, que había ascendido en junio de 2005 y descendió, junto a la CAI de Comodoro, justamente este año. Los dirigidos por Marcelo Vaquero finalizaron penúltimos y bajaron al Argentino A, no sin antes vencer a algunos rivales de fuste y pergaminos como Belgrano de Córdoba, Ferro y Aldosivi.

      En una iniciativa lanzada por el gobierno de la Provincia de Santa Fe, se dictaron “Jornadas de capacitación para la formación e iniciación deportiva”, totalmente gratuitas. Siete, de las 14 jornadas previstas, se llevaron a cabo en Rosario y pudieron ser aprovechadas por numerosos técnicos y profes de nuestros clubes afiliados, ya que para participar de las mismas no hacía falta acreditar ningún título. Sabido es que muchos de los que dirigen o colaboran en nuestras instituciones no están recibidos, y lo hacen por la predisposición y las ganas de ayudar a su club de barrio. Durante las clases hubo kinesiólogos, fisiatras (que trataron temas como la prevención de lesiones en niños y adolescentes), y psicólogos.

      En el ámbito local, la Asociación Rosarina de Fútbol pudo terminar su temporada normalmente, y fue ese un logro por demás de relevante, ya que no se trató de un año más, sino que vino precedido por una catarata de acciones legales en contra de la Liga y sus clubes afiliados, las cuales estuvieron originadas por el accionar inescrupuloso de algunos abogados, y avaladas por los poderes que otorgaron padres de chicos participantes de nuestras competencias. Esta circunstancia obligó a la ARF a suspender sus actividades deportivas y disponer de un enorme esfuerzo administrativo para reempadronar a más de 12.000 jugadores en tiempo récord. Tarea que se logró en 45 días, y permitió reanudar rápido las competencias.

      En lo estrictamente deportivo, el campeón fue de nuevo Rosario Central. Los dirigidos por José Luis Albarenque repitieron lo hecho en 2010 y lograron así el “bi”. Aseguraron el título en la última fecha, a la que llegaban con tan solo un punto de ventaja sobre Oriental, su escolta. El aurinegro perdería esa jornada postrera nada menos que ante Coronel Aguirre, su clásico rival, 4 a 0. Igualmente el equipo dirigido por Hernán Ojeda tendría revancha en el Torneo Ivancich, donde superó en la final justamente a Central, su verdugo en el otro campeonato. La definición allí fue por penales y en el Estadio Gabino Sosa. En el canalla atajó quien luego llegaría a Primera, “el mellizo” García, quien pese a ser considerado un gran “atajador de penales” no pudo contener ni uno aquella tarde.

      En los torneos de ascenso, Defensores Unidos y Banco subieron de la Copa Pinasco al Molinas, y Villa Gobernador Gálvez y General Paz lo hicieron de la Copa Reyna a la Pinasco. Además, se sumó una nueva Divisional en Inferiores: La Zona A3. Esto permitió dividir a todos los equipos juveniles en torneos de similares características. Sin promociones ni difíciles sistemas de clasificación. Esta unificación en la forma de disputa, jerarquizó aún más nuestros torneos de Inferiores.

      En lo atinente a sus ya tradicionales giras por los Estados Unidos, los Seleccionados de la Asociación Rosarina tuvieron una vez más un desempeño notable. Viajaron dos Combinados, uno Sub11 y uno Sub13, consagrándose ambos campeones. De la mano de David Flores y Claudio Marinich, sus respectivos entrenadores, los rojiblancos pudieron dar la vuelta olímpica en el cada vez más competitivo torneo de Disney, “Memorial Day Soccer Shootout”. Otro que merece ser destacado es el Doctor que tuvo la delegación, el Señor Juan Pablo Gonzalo.

      Dos hechos significativos se destacaron en Rosarina a nivel dirigencial. El primero de ellos fue la designación de Mario Giammaría, Presidente de esta Asociación, para integrar la Mesa Directiva del Consejo Federal del Fútbol, desginación que bien puede considerarse un reconocimiento del Presidente de AFA, a la aquilatada jerarquía del citado dirigente, y a nuestra Institución, por su creciente protagonismo en el ámbito regional y nacional. El segundo hecho tiene que ver con que luego de muchos años de ausencia, por decisión propia, y accediendo a innumerables invitaciones recibidas, la ARF se reafilió a la Federación Santafesina de Fútbol, acercamiento que le permitirá a nuestra dirigencia aportar su experiencia a todos los directivos santafesinos, compartiendo vivencias y problemáticas comunes a cada Liga.

      En cuanto a obras de nuestros clubes afiliados, esta fue la temporada en la que Adiur derribó sus viejos vestuarios, cambió la orientación de su campo de juego, y comenzó los trabajos para inaugurar su nueva cancha de once, la primera con césped sintético en la ciudad. Asimismo, también fue el año en que Tiro Federal inauguró su actual predio de Inferiores, en Av. Circunvalación y Ricardo Pizzarotti; y que Coronel Aguirre construyó su primera tribuna de cemento, en su tradicional emplazamiento de Soldado Aguirre y Buenos Aires. Este estadio, sueño de la parcialidad rojiverde, continúa al día de hoy en obras.

      En el segundo semestre, se jugó en AFA el Apertura “René Favaloro”. El certamen finalizó el 12 de diciembre y el campeón invicto fue Boca Juniors. Newell's una vez más realizó una magra campaña. Terminó antepenúltimo, con apenas 16 puntos. Ganó un solo partido en todo el campeonato, ante Belgrano 3 a 2. El técnico rojinegro arrancó siendo Javier Torrente, y en la fecha 11 lo reemplazaría Diego Cagna. Pero más allá que hicieron debutar a varios juveniles durante su gestión, ni uno ni otro pudo encontrar los resultados deseados.

      Ese semestre, en la B Nacional, sería el comienzo de la era Pizzi en Central. El ex delantero canalla, que supo nacionalizarse español en su paso por la madre patria, asumió la difícil tarea de encaminar los destinos auriazules nuevamente a la máxima categoría. Entre sus rivales más duros estaba el River de Matías Almeyda, el Instituto de Darío Franco, y el Quilmes de Omar de Felippe. El canalla terminaría esa primera ronda en tercera colocación, detrás de “la gloria” y “el millonario”, venciendo entre otros a Gimnasia de La Plata, Huracán, Aldosivi e Instituto.

      En cuanto al arbitraje, este fue un gran año para el rosarino Sergio Pezzotta, que el 22 de junio dirigió la final de vuelta de la Copa Santander Libertadores. En el Pacaembú de San Pablo, arbitró el triunfo de Santos, 2 a 1 sobre Peñarol de Montevideo. En el elenco blanco brillaba, y marcó un gol, Neymar, futura estrella del Barcelona. Fue ese el tercer título continental para el ex equipo de Pelé. Además, Sergio Pezzotta fue el representante argentino en la Copa América jugada justamente en nuestro país. Sus asistentes, connacionales, fueron Ricardo Casas y Hernán Maidana.

      El crecimiento constante y cuantitativo de los clubes de nuestra Asociación, también se basa en el apoyo que la Liga les presta, acreditando en las cuentas corrientes de cada uno de ellos, importantes cantidades de dinero en concepto de reintegro por los fichajes, cifra que en total este año estuvo en el orden de los $ 400.000. Esos importes anuales contribuyen a aliviar significativamente las finanzas de cada institución, y se otorgan desde que Mario Giammaría asumió su gestión.

      Nuestro presidente en 2011

      • Sr. Mario Oscar Giammaría

        Sr. Mario Oscar Giammaría

        1. 1990 - 2015

      Campeones de la Rosarina en 2011

    • Año 2012

      Reseña del año

      El 15 de enero se conmemoraron los 100 años de vida del Club Atlético Argentino, señera institución de nuestra ciudad, que naciera con el nombre de “Embarcaderos Córdoba y Rosario”, y pasaría a ser “Nacional” en 1914. Se realizó una caravana desde el Monumento a la Bandera hasta las instalaciones del club, donde se llevó a cabo un almuerzo, y los festejos terminaron con el show de una conocida banda de cumbia local.

      La novela del verano, en 2012, sería la asunción de Gerardo Martino como Técnico de Newell's. Tras la salida del “Bolillo” Gómez en Colombia, al entrenador rosarino se le había ofrecido la Selección cafetera, sin embargo él prefirió dirigir en el club del cual surgió en sus épocas de jugador. En el Torneo Final, denominado “Crucero Gral. Belgrano”, Arsenal fue el campeón, con 38 puntos, y Newell's quedó sexto con 32. En la lepra el cambio fue grande ya que en el Apertura 2011 habían quedado penúltimos, y tras la asunción del Tata, el rendimiento y los resultados cambiarían radicalmente. Promediando el torneo el rojinegro peleó los primeros puestos, y de hecho llegó a ser puntero al vencer a Unión en la fecha 14. En su derrotero le ganó a Vélez en Liniers, a Racing en Rosario, y a Independiente, también en el Coloso del Parque.

      Durante el segundo semestre de 2012, Newell's una vez más fue protagonista principal del campeonato. Esta vez fue subcampeón de Vélez, que ganó el título con 41 puntos. El rojinegro de Martino quedó como escolta con 36 unidades, pero ya era profusamente elogiado por toda la prensa por su modo de jugar elegante y cuidadoso de la pelota. En su camino supo vencer a San Lorenzo, a Lanús y al mismísimo campeón, el Vélez de Ricardo Gareca. Además, Nacho Scocco terminaría como el máximo artillero del torneo con 13 festejos.

      En cuanto a Rosario Central, su gente padeció una gran tristeza cuando en junio finalizó el torneo de la B Nacional 2011/12. Era su segunda temporada en esta divisional y el equipo de Juan Antonio Pizzi había realizado una gran campaña. Hasta la fecha 35, en que empató 0 a 0 en el Gigante con River Plate, marchaba puntero. Canallas y millonarios estaban así logrando el ascenso. Sin embargo, el auriazul perdió los últimos tres encuentros. Ante Patronato en Paraná (0-1), con Chacarita de local (1-3) y con Desamparados en San Juan (2-3). El equipo terminó cuarto, con 69 puntos y fue a la Promoción. River y Quilmes consiguieron los ascensos directos. Pero el arco parecía cerrado para los de Arroyito en esa serie ante San Martín de San Juan. Empataron 0 a 0 aquí, igualaron por el mismo marcador allá, y la ventaja deportiva dejó a los de Facundo Sava en Primera A. Pizzi dejaría su cargo con el agrio sabor de no haber alcanzado el objetivo, y sólo quedaría el consuelo de que Gonzalo Castillejos sea el goleador del torneo con 26 tantos.

      En el segundo semestre la primera del canalla no había arrancado bien. Asumió Miguel Ángel Russo y en las primeras fechas el plantel pareció sentir, todavía, el golpe de haberse quedado en la B Nacional luego de la campaña hecha con Pizzi. Habían sumado solo 12 de los primeros 33 puntos en disputa (11 fechas). Luego hilvanaría una racha de 6 victorias consecutivas y terminaría el año segundo, detrás de Olimpo. Este final en alza le dio esperanza a los hinchas, que tendrían la revancha en junio del año siguiente.

      Nuestros Seleccionados representativos de las categorías Sub10, Sub11 (dos equipos) y Sub13 participaron, una vez más, en el Memorial Day Soccer Shootout. Fue la 14ta. edición de dicho torneo internacional que, recordemos, organiza la Corporación Disney Sports Attractions. En el citado certamen, disputado del 24 al 27 de mayo en el Complejo ESPN Wide World of Sports de la ciudad de Orlando, Estados Unidos, nuestros pequeños deportistas tuvieron una destacada actuación y pudieron mantener en alto el reconocido prestigio del futbol rosarino, obteniendo dos campeonatos y un más que meritorio tercer puesto.

      El 19 de junio, vísperas del día de la bandera, se realizó una gran cena para conmemorar los 25 años de vida institucional del Síndicato de Árbitros Deportivos de la República Argentina (SADRA). La organizó el flamante Secretario General de la Seccional Santa Fe, el internacional Sergio Pezzotta, y además de las 600 personas que se hicieron presentes en un reconocido salón de fiestas rosarino, también estuvo Guillermo Marconi, el ex árbitro, abogado y fundador de la entidad.

      Este año se produjo un acercamiento entre la Municipalidad de Rosario y la Asociación Rosarina de Fútbol. Se concretó el Curso de Reanimación Cardiopulmonar y Primeros Auxilios, que dictó personal de Defensa Civil y el Sies, a fin de que 120 árbitros que dirigen en nuestra Liga adquieran este conocimiento fundamental, y así puedan estar preparados para, en casos de urgencia médica, brindar una ayuda básica hasta tanto acuda el personal médico profesional que abonan los clubes. Esta iniciativa fue de Mario Giammaría, Presidente de la ARF, y quien la convertiría en proyecto de ley sería el Concejal, y ex jugador, Aldo Pedro Poy. Desde entonces, en todas nuestras canchas hubo personas capacitadas para brindar ayuda en momentos de emergencia.

      También se concretó un curso para árbitros (de fútbol y de básquet) en el que la Municipalidad se hizo cargo de los Instructores, y que concluyó con 54 jóvenes recibiéndose de árbitro de fútbol. Las clases se dictaron en los galpones del Centro de la Juventud, fueron un éxito de concurrencia, y los diplomados tuvieron una rápida salida laboral en los torneos de la ARF. Por último, también se incorporaron Profes de Educación Física, en forma totalmente gratuita, a seis clubes de nuestra Liga, con el propósito de cooperar e interactuar con los PF que posea cada institución.

      En 2012 Coronel Aguirre volvería a participar del Torneo del Interior. Esta vez fue con Leonardo Fernández como entrenador, y con una dupla atacante compuesta por Guillermo Carrizo y Alberto Marino. En el TDI hubo cifra récord de participantes, 323 equipos, lo cual lo convirtió en el torneo de AFA con más participantes de la historia. El rojiverde pasó la primera fase puntero, pero quedó eliminado en el primer cruce eliminatorio ante Santa Fe FC. de la capital provincial. Habían caído 1 a 0 como visitantes, y aunque ganaron 2 a 1 en la revancha (jugada en el Predio de Arroyo Seco que por entonces pertenecía al club Real), cayeron en la definición por penales, 6 a 5.

      A nivel local, Newell's pudo ser campeón del Molinas luego de 15 años sin conseguirlo. Su último título había sido en 1997. De la mano de Carlos Polenta, su DT, dio la vuelta olímpica el 28 de octubre tras vencer a Sagrado Corazón 4 a 0 en la última fecha. A esa jornada postrera llegaba con 62 puntos y Unión de Álvarez con 61. El CAUSI también era visitante, de Oriental, ante el cual perdió por 3 a 2. La formación base del rojinegro estaba compuesta por Ojeda; Filippini, Ruiz, Moretti y Hernández; Danguise, Bernardi, Mercado y Burgatello; Bochichio y Sen.

      El Torneo Ivancich arrancó el 9 de septiembre y no pudo culminar antes de las fiestas de diciembre. Las semifinales quedaron para jugarse en los primeros meses de 2013. Oriental, último campeón, recibía a Arijón y Argentino B a Unión y Sociedad Italiana. Los ganadores, y finalistas, fueron el de barrio Saladillo y el de Álvarez. En el partido decisivo, jugado en el Estadio José M. Olaeta, el ganador fue el CAUSI, que se impondría 3 a 1 ratificando su condición de buen equipo (había sido campeón de simple afiliación en el Molinas). Aún así, dejó una gran imagen Arijón. El equipo de Carlos “cilindro” López, fue un digno subcampeón, jugando un fútbol siempre prolijo y respetuoso del balón.

      Nuestro presidente en 2012

      • Sr. Mario Oscar Giammaría

        Sr. Mario Oscar Giammaría

        1. 1990 - 2015

      Campeones de la Rosarina en 2012

    • Año 2013

      Reseña del año

      En lo que al fútbol rosarino refiere, este fue un año glorioso para los dos clubes grandes de la ciudad. Newell's se coronó campeón del Torneo Final de AFA, con un brillante equipo que comandaba Gerardo Daniel Martino; mientras que Central se erigió en el campeón de la B Nacional, logrando así terminar con tres años de padecimientos en la segunda división del fútbol argentino. El DT que pudo reestablecer al canalla al sitial que nunca debió haber abandonado fue Miguel Ángel Russo.

      El rojinegro pudo festejar una fecha antes del final, cuando venció en Rafaela 3 a 0 a Atlético. El goleador del torneo, que se disputó entre el 8 de febrero y el 23 de junio, fue Ignacio Scocco, con 11 gritos. Un altísimo porcentaje de la opinión pública eligió a la lepra como “el mejor equipo del país” por su fútbol atildado, basado en la tenencia de balón, que no carecía de efectividad, de hecho se erigió en el conjunto más goleador del torneo con 40 conquistas en 19 juegos. Venció a todos los grandes. A Independiente 3 a 1, a River y San Lorenzo 1 a 0, a Racing 4 a 3, y a Boca 4 a 0.

      Un grupo de futbolistas, la mayoría de ellos surgidos del riñón del club, le dieron a NOB su sexto título nacional. El equipo base, responsable del campañón, estuvo integrado por Nahuel Guzmán en el arco; Marcos Cáceres, Gabriel Heinze, Santiago Vergini y Milton Casco en defensa; Pablo Pérez, Lucas Bernardi, Rinaldo Cruzado y Martín Tonso en el medio; Maximiliano Rodríguez y Nacho Scocco arriba. Otros que jugaron mucho y fueron recambio valioso fueron: Diego Mateo, Víctor López, Horacio Orzán, Hernán Villalba, Víctor Figueroa, Maxi Urruti y Fabián Muñoz.

      Unos días antes de que los hinchas de Newell's festejaran en el Monumento, los hinchas de Central lo habían hecho por la vuelta a Primera. Para el canalla resultó un alivio retornar a la máxima categoría. Este torneo, de 38 fechas, había comenzado en agosto de 2012. El primer objetivo se había obtenido en Jujuy a cuatro fechas del final del campeonato, cuando Central goleó 3 a 0 a Gimnasia de esa provincia, con tripleta de Javier Toledo, su resistido goleador. El título de campeón se selló en la última jornada cuando venció en el Gigante de Arroyito 1 a 0 a Deportivo Merlo, también con gol de Toledo. A la postre, los dirigidos por Russo sumaron 74 puntos, uno más que Gimnasia de La Plata, subcampeón y también ascendido, al igual que Olimpo, que fue tercero.

      En cuanto a la Asociación Rosarina de Fútbol una vez más se realizaron refacciones edilicias para mantener en excelente estado de conservación las instalaciones, y poder así desarrollar adecuadamente las tareas administrativas y directivas. Se terminaron de equipar y amueblar los consultorios médicos, y se cambió en forma completa el piso del salón de actos “Lorenzo Biondo”, el cual había sufrido un deterioro prematuro a causa de una reticente filtración de agua.

      Volviendo a febrero, por los 24vos. de final de la Copa Argentina se enfrentaron Rosario Central y Central Córdoba, luego de 53 años de no medirse por torneos de AFA. Y fue sorpresa. El batacazo lo dio el charrúa, que el 20 de ese mes, en Chaco, eliminó al canalla venciéndolo 2 a 1. Los goles del equipo de Marcelo Vaquero fueron obra de Juan Carlos Lescano y Martín Salinas, mientras que Coniglio había descontado para los de Russo. En la siguiente ronda, sin embargo, el conjunto de Tablada quedaría eliminado ante All Boys.

      El 3 de abril se realizó en el Palacio de los Leones, un encuentro entre la Intendenta Mónica Fein, las máximas autoridades del Ejecutivo Municipal, el Presidente de la Asociación Rosarina de Fútbol, Mario Giammaría, y numerosos directivos de nuestros clubes afiliados. El objetivo fue profundizar el vínculo entre ambas instituciones, y seguir estableciendo objetivos conjuntos. En la mesa de oradores también estuvieron el Subsecretario de Deporte, Dr. Rolando Dal Lago; y la Secretaria de Promoción Social, Lic. Cecilia González. Incluso participaron los Coordinadores de Inferiores de Central y Newell's, Daniel Teglia y Jorge Theyler.

      El encuentro giró por dos ejes principales. La ampliación del programa que acerca Profesores de Educación Física, en forma totalmente gratuita, a nuestros clubes afiliados, y que en esta temporada tiene a 24 instituciones beneficiadas. Y el proyecto del “fútbol infantil, más juego menos presiones”, y que encabezó la Asociación Rosarina, quitando la puntuación y las tablas de posiciones a las tres categorías más pequeñas del fútbol infantil, e implantando el “cambio obligatorio”, una medida que tiende a favorecer a los niños y procura que todos tengan minutos en cancha, independientemente de sus condiciones técnicas.

      El sábado 20 de abril quedó como fecha histórica para la numerosa parcialidad de Coronel Aguirre que al fin pudo cumplir su sueño de ascender, del Torneo del Interior al Federal B. El festejo, en este extenso campeonato, llegó luego de disputarlo seis veces. La final, contra Viale FC de Entre Ríos, había terminado 2 a 1 para el Coronel en el Estadio Gabino Sosa; y 0 a 0 la revancha en Viale. El DT fue el joven Alberto Valiente, y la formación base rojiverde, que consiguió lo que venía siendo esquivo para cuerpos técnicos y planteles anteriores, fue la siguiente: José Galetti; Lucas Granados, Diego Junco, Daniel Pacheco y Gabriel Casas; Damián Fernández, Matías Gómez, Nahuel Nicoletti y Mauricio Videla; Facundo Camafreita y Ezequiel Escobar.

      El 23 de julio en tanto, se anunció oficialmente la contratación de Gerardo Martino como DT del F.C. Barcelona. La asunción del técnico rosarino sorprendió en el ámbito europeo, por no haber estado anteriormente dirigiendo a clubes o selecciones de ese continente. Sin embargo, se supo que la recomendación de Lionel Messi tuvo mucho que ver en su llegada al “mejor equipo del mundo” de la actualidad. Si bien obtuvo la Supercopa de España al mes de asumir, y tras 7 triunfos al hilo alcanzó el mejor arranque en Liga de su historia, el “Tata” nunca fue muy admitido por la prensa española, y fue removido de su cargo tras perder la Copa del Rey (en la final con el Real Madrid) y la Champions (en Cuartos ante el Atlético de Madrid). La vara estaba muy alta, sin dudas.

      En el fútbol argentino, las autoridades de AFA y del Ministerio de Seguridad de la Nación decidieron que no se jugara más el torneo local con público visitante. La resolución se tomó luego de los incidentes que dejaron el triste saldo de un hincha de Lanús muerto. Su deceso se produjo por una bala de goma, en el Estadio Ciudad de La Plata, y tras un cruce de los simpatizantes granates con la policía bonaerense. La medida empezó a regir desde el 2 de agosto, y alcanzó también al torneo de la B Nacional.

      Como una forma de prestar ayuda a los damnificados por la explosión ocurrida el 6 de agosto en un edificio de calle Salta al 2100, la Asociación Rosarina organizó un torneo solidario de fútbol infantil denominado “Fuerza Rosario”. Los fondos recaudados serían donados a los familiares de las víctimas de aquella tragedia que enlutó a toda nuestra ciudad, y conmovió al país entero. Finalmente se juntaron $ 56.200 los cuales fueron entregados públicamente al Sr. Eduardo López, Presidente de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Rosario, institución que bregó por la salud y la integridad de todos los involucrados, demostrando una entereza y una capacidad notables. El cheque se otorgó el 14 de agosto de 2014, previo a una reunión de Comité.

      El 6 de octubre Pablo VI goleaba 5 a 1 a Central en su cancha de Bv. Seguí y Garzón, y conseguía su segundo título en el Torneo Gobernador Molinas. Lo lograba habiendo ascendido en 2012 desde la Copa Pinasco. Conducidos por Silvio Lingiardi pudieron amalgamar un plantel con juveniles y veteranos, entre los que se destacaban Facundo Barrios, Leandro Ahumada, Nicolás Cedro, Emanuel Manzanelli y Claudio Escobar entre otros. Terminaron 6 puntos por encima de Newell's y 16 arriba de Central, erigiéndose además en los más goleadores de este tradicional certamen. Los que perdieron la categoría esta temporada fueron dos entidades históricas: Central Córdoba y Renato Cesarini. Ni uno ni otro habían bajado antes a la segunda división.

      En el Torneo Inicial 2013 (jugado en el segundo semestre del año) se reencontraron Rosario Central y Newell's Old Boys. El rojinegro, que dirigió Alfredo Berti, terminó segundo con 31 puntos; y el auriazul de Miguel Russo fue décimo con 26 unidades. En el primer clásico luego de tres años de no verse las caras por AFA, el canalla se impuso por 2 a 1. Los goles fueron de Alejandro Donatti (11') y Hernán Encina (28') para el local, y de Maximiliano Rodríguez (15') para el visitante. Ñuls llegaba líder a ese encuentro (fecha 12), y lo fue durante 11 fechas del torneo. Sin embargo de ahí en adelante no pudo volver a ganar y dejó escapar el título a manos de San Lorenzo de Almagro.

      El 8 de noviembre, a poco más de seis meses de la Copa del Mundo, se inauguró en Rosario la Muestra denominada “La ciudad del fútbol. Relato de una pasión”. Las autoridades de la Asociación Rosarina de Fútbol, acompañadas por las del Museo de la ciudad, lugar en el que se desarrolló la citada Muestra, luego de un arduo trabajo previo, pudieron lanzar este imperdible espacio cultural en el que entre otras cosas se exponían trofeos históricos, casacas valiosas usadas por jugadores destacados, fotos, gigantografías, hazañas relatadas en coquetos paneles, y hasta una habitación multimedia, donde relatores de la ciudad donaron grabaciones de goles inolvidables para los hinchas canallas y leprosos.

      Este año la Comisión Directiva, encabezada por Mario Giammaría, firmó un convenio con la marca de indumentaria deportiva “Mitre”, la cual se encargó desde entonces de vestir a los Seleccionados de la Asociación. Justamente en este sentido, fue un año brillante para nuestra Liga. Los dos Selectivos que se formaron tuvieron notables rendimientos y los coronaron con títulos. El Sub16 (chicos categoría 97) fueron campeones provinciales, dirigidos por Daniel Moscetta. El torneo, organizado por la Federación Santafesina, se disputó en la localidad de Esperanza. El Sub17 en tanto (jugadores categoría 96) fue campeón provincial y nacional. En primera instancia ganó en forma invicta el certamen llevado a cabo en Cañada de Gómez, y luego debió vencer al campeón de Entre Ríos (Liga de Chajarí) y al campeón de Córdoba (Liga de Canals).

      Recién entonces pudo llegar a la etapa final del Torneo Nacional, que organizó la Liga Sanjuanina y disputó su partido decisivo en el Estadio del Bicentenario. Allí el merecido festejo quedó en manos de este equipazo rosarino, que estuvo dirigido por Pablo D'alessandro, y tras un total de 13 partidos, llegó a la final ante Bahía Blanca, rival con el que igualó 2 a 2 y superó desde los 12 pasos. Excelentes dentro de la cancha, e intachables fuera de ella. En síntesis, se trató de un nuevo ejemplo de calidad organizativa e institucional de esta Asociación.

      En diciembre el año se cerró con un nuevo título para Rosario Central en Rosarina. El canalla, dirigido por David Charles Pérez, obtuvo el Torneo Ivancich, venciendo por penales en la final a Alianza Sport. El conjunto de zona sur se imponía por la mínima diferencia hasta el último minuto, estaba logrando su primer título en primera división de su nóvel historia, sin embargo ya en tiempo adicional el canalla lo pudo empatar con una pelota parada. El golpe anímico fue duro para los jugadores aurinegros, que desde los 12 pasos no estuvieron para nada precisos. El Gabino Sosa entonces, fue testigo del festejo auriazul.

      En el Torneo Unificado de Ascenso Rosario Central, línea “B”, fue el gallardo campeón. Sin embargo, como no puede haber dos representativos de una misma institución en la máxima categoría de Rosarina, el conjunto que dirigía Iván Potepan no pudo jugar al año siguiente en el Molinas. Los que ascendieron fueron Arijón y Provincial, que finalizaron segundo y tercero respectivamente. Para los de barrio Saladillo fue el segundo ascenso en tres años; para los de barrio Cura este logro significó volver a la A luego de 47 años de ausencia.

      Nuestro presidente en 2013

      • Sr. Mario Oscar Giammaría

        Sr. Mario Oscar Giammaría

        1. 1990 - 2015

      Campeones de la Rosarina en 2013

    • Año 2014

      Reseña del año

      El año comenzó con obras en la Asociación Rosarina de Fútbol. La Sede de nuestra Liga fue objeto de refacciones edilicias a los fines de poder desarrollar adecuadamente las tareas administrativas y directivas. Las mayores refacciones se produjeron en la Recepción, Sala de confección de carnets, y Registro de Jugadores, donde se reformaron accesos y modernizaron estructuras, sin que ello afecte a la histórica Casa de calle San Lorenzo al 800.

      En cuanto al Presidente de la ARF, recibió él un importante halago: Fue elegido en votación por las Ligas del interior, como representante ante el Consejo Federal. La designación del Sr. Mario Giammaría significó sin dudas un reconocimiento al trabajo que viene realizando desde hace tanto tiempo en nuestra ciudad y la región, y llegó para revalorizar la jerarquía que tiene la Rosarina en el ámbito nacional, así como para defender los intereses de nuestra institución, desde un sitial de privilegio como lo es el Comité Ejecutivo de la Asociación del Futbol Argentino.

      En el Torneo Final de AFA, que se disputó en el primer semestre del año, Rosario Central terminó octavo, y Newell's duodécimo. Entre los mejores resultados del canalla se encuentran el triunfo 2 a 1 a Boca en el Gigante (fue el 2 de abril), y la victoria ante la lepra en el Coloso una semana después, 1 a 0 con gol de Franco Niell. El goleador del equipo que dirigió Miguel Ángel Russo fue Federico Carrizo con 4. El “pachi”, que luego se iría al xeneize.

      El lunes 14 de abril se realizó la entrega gratuita de balones Nº 3 y 4, a los clubes que inscribieron equipos de fútbol infantil en nuestros torneos. Fueron casi 400 las pelotas marca Mitre entregadas sin cargo, con una inversión aproximada de setenta mil ($ 70.000) pesos. En octubre en tanto, los días 10 y 11 de ese mes, se llevó a cabo en el Centro de Eventos y Convenciones Metropolitano, el Primer Congreso del Deporte y el Turismo, organizado por la Municipalidad de Rosario, y el Gobierno de la Provincia de Santa Fe. A él fue invitada la Licenciada Beatriz Pellegrini, responsable de comunicaciones de la ARF, quien disertó en relación a la función social que cumple el fútbol y sus clubes, favoreciendo la inclusión de los jóvenes y promoviendo el deporte a todo nivel.

      El 12 de junio comenzó en San Pablo la Copa del Mundo de Brasil. En ella nuestra Selección, conducida por Alejandro Sabella, fue subcampeona luego de 24 años. En la albiceleste brillaron varios jugadores formados en la Asociación Rosarina de Fútbol (la Liga argentina que más jugadores tiene diseminado por el mundo). Más precisamente fueron siete. Algunos estelares, como Liones Messi y Ángel Di María. Otros también titulares como Javier Mascherano, Martín Demichelis, Ezequiel Garay y Ezequiel Lavezzi. Y uno que arrancó en cancha pero luego quedaría algo relegado en la consideración del entrenador, el hombre de Newell's, Maximiliano Rodríguez. Fue este el Mundial en el que más jugadores rosarinos (y surgidos de Rosarina) integraron un plantel nacional.

      En el segundo semestre del 2014 se jugó el Torneo de Transición, también llamado “Dr. Ramón Carrillo”. Estaba previsto que comenzara el 1 de agosto, pero terminó arrancando el 8 de ese mes, por el fallecimiento de Julio Humberto Grondona, ocurrido el 30 de julio. Con Don Julio se fue un inmenso referente de la dirigencia, el cual sostuvo su mandato en épocas difíciles y promovió el crecimiento del fútbol argentino desde 1979 (ese año asumió). Bajo su mandato se obtuvo la Copa del Mundo de 1986, y muchos títulos a nivel juvenil. Con su incansable trajinar supo ganarse el respeto de los Directivos, no sólo de clubes sino también de Ligas del interior del país. Además, ocupó cargos jerárquicos importantísimos en FIFA, como el de Tesorero o el de Vicepresidente Primero. Con nuestro Presidente, Mario Giammaría, supo forjar también una afiatada amistad.

      Aquí Newell's fue duodécimo y Central decimoquinto. El rojinegro venció a Boca 1 a 0 en la Bombonera (fecha 1) con gol del debutante Mauricio Tévez, y a San Lorenzo 3 a 1 en el Bielsa (fecha 15), con dos tantos de Maxi Rodríguez y uno de Scocco. No obstante, en el clásico volvió a caer ante Central, que esta vez se impuso 2-0 en el Gigante gracias a las conquistas de Franco Niell y Neri Domínguez. Este partido tuvo una imagen insólita que quedó en el recuerdo de los hinchas (sobre todo los auriazules). La de un papelito que le envió el DT Gustavo Raggio a sus jugadores, por intermedio de un suplente, y motivó cargadas de la parcialidad rival. El torneo finalizó el 14 de diciembre, y el campeón, tras 13 años de sequía, fue el Racing Club de Diego Cocca.

      Tiro Federal y Coronel Aguirre representaron a nuestra Liga en los Torneos Federales. El tirolense realizó un campañón en la temporada 2013/14, y perdió la chance de ascender al Nacional B, al caer con Guaraní A. Franco de Misiones en las semifinales del mes de mayo. En el segundo semestre el club de barrio Ludueña también obtuvo buenos resultados, pero fue eliminado por Talleres de Córdoba en la segunda fase. Sobre diciembre de este año, cuando una nueva dirigencia asumió en Rosario Central (Raúl Broglia reemplazó a Norberto Speciale) se dejó subrepticiamente sin efecto el convenio que habían firmado con Carlos Dávola, presidente de Tiro Federal. Hasta entonces muchos jugadores que la institución de Arroyito no utilizaba pasaban a formar parte de las huestes tirolenses, y en su gran mayoría eran titulares del primer equipo.

      El rojiverde, de la mano de Marcelo Vaquero, tuvo un enorme recorrido en su primera incursión por el Federal B. Clasificó entre los cuatro mejores de su zona y pasó a la segunda ronda. Volvió a quedar entre los dos primeros de su grupo y se metió en la tercera fase. Y recién allí quedó eliminado en el ida y vuelta que protagonizó ante Unión de Sunchales. Para graficarlo mejor, era algo así como Cuartos de Final, ya que le quedaban por delante otros dos cruces eliminatorios para ascender al Federal A. Al final subirían Atlético Paraná, Gimnasia de Mendoza y Deportivo Madryn. En el segundo semestre, Diego Lavezzi, presidente del rojiverde, decidió no participar del torneo de transición, ya que desde el Consejo avisaron que no perderían la plaza los clubes que desertaran. Así, intentó enfocar sus esfuerzos económicos en la construcción del estadio que están levantando en Soldado Aguirre y Buenos Aires.

      El domingo 26 de octubre sucedió un hecho inédito, que quedaría en la historia de una entidad afiliada. Hablamos de Pablo VI, que con su primer equipo, venció a la Local de Newell's en la última fecha del Torneo Molinas. El partido se disputó nada más y nada menos que en el Estadio Marcelo Bielsa, con público de ambos equipos, y definía al campeón ya que ambos llegaban con chances. El rojinegro era líder con 58 puntos, y el canario escolta con 56. El empate favorecía y consagraba al local. No obstante, los dirigidos por Carlos Polenta salieron a atacar y a definir el asunto rápidamente. Si bien pudieron ponerse en ventaja, y todo parecía encaminado para un festejo leproso, los muchachos de José Previti, con el temple y la garra como estandartes, pudieron darlo vuelta antes del final de la etapa inicial. En el complemento aguantarían y lo liquidarían de contragolpe. Fue el tercer título para los papales en este torneo, el más importante de Rosarina, y el segundo consecutivo.

      En el marco institucional, nuestra Asociación mantuvo y acrecentó la cordial relación que mantiene con la Federación Santafesina de Fútbol. Organizado por este último, se participó de un certamen Sub17 de Selecciones de Liga, coronándose nuestro representativo subcampeón, y cayendo por penales en la final ante su similar de la Liga Santafesina de Fútbol. El cuerpo técnico estuvo integrado por los Sres. Daniel Moscetta y Pablo Rodríguez.

      Asimismo, varios de nuestros clubes tomaron la responsabilidad de participar en las competencias juveniles del CFF. Ellos fueron Rosario Central, Alianza Sport y Olympia, destacándose por el éxito deportivo conseguido, el Sub-13 canalla, que resultara campeón nacional tras un extenso periplo por diversas ciudades del país, y una etapa final disputada en Mendoza.

      En la Asociación se realizó una modificación en los torneos de divisiones inferiores, Zonas A2 y A3. Se quitó a la quinta división, categoría que se jugaba los domingos a la mañana y generaba algunos inconvenientes por el alto grado de deserción, y se la reemplazó por las categorías Mini y PreMini (las dos más grandes del fútbol infantil), lo cual le permitió a los clubes incrementar notablemente sus recaudaciones.

      Por si fuera poco, el Presidente de la Asociación Rosarina de Fútbol, Mario Giammaría, fue distinguido nuevamente en Capital Federal. Obtuvo el Premio Alumni al mejor dirigente del interior, Zona Litoral, un halago que ya había recibido en 2007. El máximo directivo de esta Asociación lleva 24 años conduciendo los destinos de una Liga que es ejemplo de gestión en todo el país y es admirada por sus pares. Las estatuillas se entregaron el 18 de noviembre en el Salón Palais Rouge, y la entidad que organizó fue el Círculo de Directivos y ex Directivos del Fútbol Argentino (CIDEDFA). El miércoles 26 de ese mes en cambio, sería una noche triste para los hinchas de Rosario Central, ya que el equipo de Miguel Russo, de pobre campaña en el torneo pero buen recorrido en la Copa Argentina, cayó derrotado por penales en la final ante Huracán jugada en San Juan.

      Por último, no se puede dejar de destacar la excelente actuación de los cinco Seleccionados juveniles que participaron de la gira a los Estados Unidos esta temporada (dos Sub10, un Sub11, un Sub12 y un Sub13). Uno de ellos logró el campeonato en forma invicta, y otros tres fueron semifinalistas. De todas maneras, y más allá de resultados deportivos, todos sin excepción se brindaron al máximo, jugaron en forma vistosa y se ganaron la admiración del público norteamericano. Sin mencionar el intachable comportamiento que tuvieron fuera de los campos.

      Nuestro presidente en 2014

      • Sr. Mario Oscar Giammaría

        Sr. Mario Oscar Giammaría

        1. 1990 - 2015

      Campeones de la Rosarina en 2014

    • Año 2015

      Reseña del año

      Este fue el año del 110 Aniversario de nuestra Liga, y por eso Mario Giammaría, convocó a una “Comisión de Festejos” para que sean los encargados de organizar los eventos y actividades alusivas a tamaño acontecimiento. El 30 de marzo, día exacto del cumpleaños de la Asociación Rosarina de Fútbol, se llevó a cabo el izamiento de nuestra enseña patria en el Monumento a la Bandera, con autoridades Municipales y de la ARF, y por la tarde se realizó un acto en la histórica sede de calle San Lorenzo al 800, donde se descubrieron plaquetas alegóricas, se invitó a los medios de prensa, y a la Asociación de Ex Combatientes de Malvinas, cuyas autoridades fueron distinguidas con una casaca rojiblanca con la imagen y la consigna “Malvinas son Argentinas”.

      Esa misma noche, además, se inauguró la Muestra Itinerante “La ciudad del fútbol, relato de una pasión”, que en 2014 se expuso en el Museo de la Ciudad, y ahora por tres meses estuvo a disposición del público en general en el Salón de Actos “Lorenzo Biondo”. En la reinauguración estuvo el Secretario de Cultura de la ciudad, Sr. Horacio Ríos, y la Directora del Museo, Sra. Verónica Rath. Durante esos 90 días hubo visitas guiadas, y muchos de los equipos infantiles y juveniles que participan de nuestros torneos concurrieron para conocer un poco más de la historia de este deporte en la ciudad.

      Durante los torneos de verano debutó en la primera de Boca, con 17 años, el rosarino Guido Vadalá. El delantero formado en el Club A. Provincial no pudo convertir con la camiseta xeneize en los pocos partidos que Arruabarrena lo puso (la mayoría de Copa Libertadores), sin embargo a los pocos meses se marcharía ni más ni menos que a la Juventus de Italia, como parte de pago por el pase de Carlos Tévez al club de la ribera. En mayo, a días de una Asamblea en FIFA en la que se iba a realizar una elección presidencial, estalló un escándalo por muchos denominado el “Fifa-gate”. La investigación, llevada adelante por el FBI de Estados Unidos, denunció episodios de corrupción y fraude en el seno del ente rector del fútbol mundial, y terminó con numerosos empresarios y dirigentes detenidos. Esto derivó en la renuncia de Joseph Blatter (la presentó recién en octubre), el suizo que fuera presidente desde 1998.

      A nivel local se concretaron numerosas reuniones entre los presidentes de los cinco clubes de primera división que tuvo la provincia este año, el Gobernador, Dr. Antonio Bonfatti, el Presidente de la Asociación Rosarina, Mario Giammaría, y el de la Federación Santafesina, Carlos Lanzaro. Central, Newell's, Colón, Unión y Atlético de Rafaela, por primera vez en su historia coincidieron todos en la máxima categoría nacional. A este grupo se lo dio en llamar “bloque santafesino” y dichos encuentros sirvieron para encontrar problemáticas comunes, y trabajar en sintonía en pos de soluciones. “Queremos coordinar acciones conjuntas para favorecer la seguridad en nuestros estadios. Tenemos un total respaldo del gobierno provincial” remarcó Giammaría tras uno de esos cónclaves, quien calífico de “inédita” la integración que se alcanzó entre instituciones.

      Estas reuniones unificaron criterios también en torno a la elección presidencial de AFA. Así, todo el “bloque santafesino” se encolumnaría detrás del proyecto de Marcelo Tinelli, vicepresidente del Club San Lorenzo, que se presentaría como candidato opositor de Luis Segura, el candidato oficialista, con ánimos de ser reelegido. Las elecciones se llevarían a cabo el jueves 3 de diciembre y ocurriría algo insólito. Pese a haber 75 votantes, directivos de clubes y ligas de todo el país, se produjo un empate 38 a 38. Al parecer, existió una persona que ingresó dos votos en vez de uno, y eso invalidaría todo el recuento. Luego, por la ausencia de varios asambleístas, la elección quedaría trunca y la Asamblea pasaría a un Cuarto Intermedio.

      La cuadragésima cuarta Copa América se disputó en Chile del 11 de junio al 4 de julio. Argentina tuvo, en la mayoría de sus presentaciones, un excelente rendimiento. Sus principales armas ofensivas fueron los rosarinos Lionel Messi y Ángel Di María, y se llegó a la final invicto, y goleando a Paraguay en la semi. El técnico, el también rosarino Gerardo Martino, no pudo obtener su primer título con la celeste y blanca, ya que cayó por penales ante el local en la esperada final. Con los trasandinos empatamos 0 a 0, pero fallamos desde los doce pasos y así Chile obtenía su primera Copa América de la historia.

      El 30 de julio se realizó en la sede de la Asociación Rosarina de Fútbol la Asamblea General Extraordinaria. El objetivo de haberla convocado realizar una reforma integral de los Estatutos, tal y como prevee el artículo 18, inciso B, de dichos Estatutos. Esta adecuación fue unánimemente aprobada por los Asambleístas, y entre las modificaciones se pueden mencionar la incorporación de un delegado en representación del futsal, uno del fútbol femenino (aunque en la actualidad no se estén jugando torneos de ese tipo), y la reducción a una sola reelección presidencial. Es decir que tras un primer período de cuatro años, los futuros mandatarios sólo podrán dirigir la Casa por un período más, de similar extensión. Luego deberán dejar su cargo obligatoriamente.

      Además, en los últimos días de julio la Rosarina dispuso sortear dos balones oficiales número 5 por semana, para aquellos clubes que estén al día con su Tesorería. La medida entró en vigencia en agosto, y hasta diciembre resultaron beneficiados más de 10 instituciones. No obstante, no fue la única ayuda que la Asociación prestó a sus afiliados. Como todos los años, la Liga les devuelve una importantísima cifra en concepto de “Apoyo” por fichaje, y este año rondó los 450.000 pesos. Dicha suma no sólo constituye un nuevo récord, en comparación con temporadas anteriores, sino que significó un alivio a las finanzas de cada institución, pues les permitió resolver compromisos económicos derivados de sus actividades, sin afectar fondos propios.

      En lo que refiere a Selecciones juveniles, se conformaron este año dos combinados para participar de los torneos de la Federación. El Sub16 jugó este “Interligas” durante el mes de junio, y cayó en semifinales ante Cañada de Gómez, con una salvedad: No había en el plantel ni un solo jugador de Central y Newell's. Fue la primera vez que se armaba un selectivo rosarino sin representantes de los dos clubes más importantes de la ciudad. Al mes siguiente se presentó un Sub15 en las ciudades de San Jorge y El Trébol, y allí sí el rojiblanco se coronó campeón invicto. Cuatro victorias, un empate, la valla menos vencida, el goleador del torneo, y el premio “fair-play” al juego limpio. Impecables dentro y fuera de las canchas, ambos conjuntos dirigidos técnicamente por Claudio Marinich y su hijo Claudio Leonel.

      El campeonato de Primera División 2015 se llamó “Julio Humberto Grondona” en homenaje al ex Presidente afista, fallecido en julio de 2014. Pese a las controversias que despertó, se jugó por primera vez con 30 equipos participantes, y se disputó en dos fases, la primera del 13 de febrero al 8 de junio, y la segunda, tras la Copa América, del 12 de julio al 8 de noviembre. De esta manera, se retomó, por una sola temporada, la modalidad de un torneo único durante el año calendario, cuyo último antecedente era en 1966. Se midieron a una sola rueda, y sólo jugaron dos veces con los clásicos rivales, o los clubes con los que se los había emparejados.

      Newell's terminó decimoquinto en el torneo largo. Exactamente mitad de tabla. Obtuvo igual número de victorias, empates y derrotas (10). En los clásicos Central ganó de visitante. Fue el 26 de julio (fecha 18) y el único gol del encuentro lo hizo Marco Ruben, que a la postre se erigiría en el máximo anotador del campeonato (con 21). En la revancha, jugada el 13 de septiembre (fecha 24), los dirigidos por Coudet peleaban la punta con San Lorenzo y Boca y estaban urgidos de tres puntos. Llegaban como favoritos por haberse adjudicado los 4 clásicos anteriores, sin embargo todo terminó en un anodino 0 a 0, que le terminaría restando chances de campeonar.

      El que se quedó con el título fue Boca, y Rosario Central, que peleó el título hasta las últimas fechas, terminó tercero. El equipo del debutante Eduardo Coudet realizó una gran campaña, que incluyó triunfos sobre Racing, Boca, Belgrano y varias victorias en la Copa Argentina, certamen al que por segundo año consecutivo llegó a la final. En ella, una vez más cayó derrotado. Fue en el Estadio Mario Kempes de Córdoba, y ante el xeneize. Aquella final será recordada por los fallos arbitrales de Diego Ceballos, que perjudicaron claramente al elenco rosarino. Un gol mal anulado a Ruben, un penal para Boca que había sido afuera del área, y el segundo tanto de los azul y oro también en off-side.

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      • Sr. Mario Oscar Giammaría

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